1. La educación general de los trabajadores
1.1. Se reconoce, en forma general, que el conocimiento ha pasado a
ser la riqueza principal de los Países y Sociedades. Ningún país, por
más riquezas naturales que posea, cuenta con posibilidades de desarrollo,
si no se afirman en el conocimiento y la tecnología, que en forma impresionante
avanzan constantemente.
No cabe, hoy en día, la posibilidad de fijar límites permanentes, para
definir que niveles de enseñanza alcanzan, en forma básica, como formación
suficiente para la vida y trabajo. La línea divisoria de la formación
no se establece ya entre quienes han terminado estudios primarios
y los que no lo han hecho, sino entre los que han tenido acceso a la
enseñanza secundaria y la terminan y los que no lo han logrado.
El crecimiento de la demanda educativa, expresada en todos los niveles
se expresa la enseñanza superior en forma significativa. Entre 1985
y 1992 el número de estudiantes de la enseñanza terciaria pasó de 58,2
millones a 73,7 millones.(un 26%).
1.2. Simultáneamente se ha ido desarrollando la idea de que la educación
debe integrar el grupo de los servicios y estos, ser totalmente liberados.
Así la educación, concebida anteriormente como un servicio público encargado
de dar formación a las generaciones jóvenes, como un derecho inherente
a la condición humana , pasa a ser una mercancía, a la cual pueden acceder
quienes tienen recursos suficientes. La educación es un vasto e inmenso
mercado con un potencial de clientes de mil millones de alumnos y estudiantes
en el área de la formación universitaria En 1994 se firmó el
acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS)y actualmente de
está discutiendo la aplicación del mismo a todos los sistemas educativos.
Este proceso se acompaña de una fuerte crítica a la educación pública,
y del reclamo de poner a la educación exclusivamente al servicio de
la formación técnica vinculada a la actividad productiva.
1.3. Estas circunstancias llevan a la obligación de reafirmar el derecho
humano a la educación, a una educación cada vez más calificada, y que
en forma permanente pueda ser aprovechada a lo largo de la vida.
En el caso especial de los trabajadores, este derecho crece en la dimensión
del aporte fundamental de los mismos, para convertirse en una exigencia
que compromete a toda la sociedad, y en especial a los sectores que
se enriquecen de ese esfuerzo.
Se debe pensar ya en la ampliación del marco obligatorio de la educación
para completar toda la enseñanza secundaria, enriquecida en el precepto
martiano de enlazar la educación y el trabajo, en sus más diversas formas.
Dicho esto para reconocer que todavía una cuarta parte de la humanidad,
más de mil millones de hombres, mujeres y niños, no gozan del proceso
educativo, y que por lo tanto el esfuerzo debe ser mundial, y comprometer
a organismos internacionales, gobiernos y pueblos.
El proyecto de Educación Para Todos (EPT), levantado en 1990 en Jontiem
quedó incumplido al evaluarse en Dakar, en el 2000 y los mismos organismos
internacionales y los gobiernos vuelven a plantearse una nueva etapa
de 15 años para eliminar el analfabetismo.
1.4. La educación reclamada es la que capacita para la vida y el trabajo.
Es la que además de los aportes cognitivos que posibilitan crecer en
el mundo del trabajo da los contenidos para formar un ser, una familia,
una comunidad, una nación, una humanidad más solidaria, más humana,
más respetuosa de sus semejantes, capaz de entender que la justicia,
la paz, la tolerancia son preceptos para ejercer entre todos.
El Estado debe garantizar el cumplimiento de estos principios, y la
sociedad debe contribuir a su mejor desarrollo.
Sobre esta base general, se debe analizar el desarrollo de una política
de FORMACIÓN PROFESIONAL, que contribuya al fortalecimiento de nuestro
país, al pleno desarrollo económico de la sociedad y bienestar general
de los trabajadores.
2. La formación en la globalización
Los procesos de globalización, de fuerte competencia y de cambios exigentes,
hacen imprescindible abordar el concepto de formación a lo largo
de toda la vida como un instrumento que dará a la competitividad
su verdadera dimensión y se transformará en un instrumento para evitar
la exclusión social.
2.1 La perspectiva sindical. Sin duda, los resultados que las personas
sean capaces de obtener en cualquier campo ocupacional y la mejora continua
de las calificaciones son una de las claves para la competitividad de
la economía, el bienestar de los ciudadanos y la creación de empleo.
En ese marco, debemos apuntar hacia la mejora de la calificación del
conjunto de la población, especialmente de los colectivos más desfavorecidos,
por lo que esa mejora puede aportar a las oportunidades de empleo, (acceso,
mantenimiento y calidad del mismo).
Serían herramientas para lograr este objetivo:
- La extensión de la formación para la mayor parte de la población
adulta, impulsando la racionalización de los recursos de la formación
profesional (UTU, JUNAE, etc.).
- La implantación de un Sistema Nacional de Calificaciones, dotado
de instrumentos, capaz de dar reconocimiento social a las certificaciones
y los títulos profesionales, vinculándose, de forma expresa el reconocimiento
de la experiencia profesional.
- La implicación directa de la formación y la calificación dentro
de la negociación colectiva: movilidad funcional, clasificación profesional,
promoción, etc.
3. Las políticas de formación profesional en el país
La falta de políticas de Estado en lo referente a lo productivo, el
empleo y la formación profesional, genera un contexto que no favorece
los intereses de los trabajadores, ni de los sectores mas humildes de
nuestra sociedad.
La creación de la Junta Nacional de Empleo en 1992, choca hoy
en día con la agudización de la crisis de empleo y con una alarmante
falta de presupuesto por la falta de compromiso empresarial en primer
término y también del gobierno.
En nuestra opinión, todas las personas tienen derecho y la gran mayoría
precisa una "formación a lo largo de toda la vida".
Es innegable la necesidad de crear un Sistema Nacional de Formación
Profesional que articule todos los sub-sistemas existentes: la formación
curricular ( o reglada), la formación a desocupados y a trabajadores
en actividad (JUNAE), otros.
El sistema debería buscar la convergencia de los subsistemas, donde
una de las consecuencias lógicas de este proceso sería la instalación
de "Consejos Consultivos Sectoriales", posiblemente
girando en la órbita de la Junta Nacional de Empleo, con participación
de las escuelas de la UTU.
También es evidente la necesidad de un Sistema Nacional de Certificaciones,
que impulse la mejora de las calificaciones de los trabajadores y trabajadoras,
que sirva de referente a las ofertas formativas, que esté en permanente
cambio mediante el observatorio laboral y que incorpore el concepto
de reconocimiento, que , junto al derecho a la formación, permitirían
una mejora profesional de los trabajadores y trabajadoras.
No es un tema menor, el definir en que órbita debe girar dicho Sistema
nacional de Certificaciones: MTSS, MEC, o ambos.
El plan de formación debería tener una visión que se anticipara a los
problemas de relación entre educación, formación y empleo, en el contexto
de un sistema productivo, una economía y una sociedad en constante cambio.
En ese marco, se hace necesario la creación de un Sistema nacional
de Formación Profesional. Ubicamos dos grandes ejes de interés del PIT-CNT
para impulsarlo:
- El efecto que puede tener un sistema de formación profesional sobre
la acción sindical y la negociación colectiva.
- La necesidad de se extienda el derecho a la formación profesional,
su adquisición y su reconocimiento, para el conjunto de la sociedad.
En el entendido que la calificación es la mejor herramienta para desarrollarse
en un mundo laboral cada vez mas inestable y precario.
4. La formación profesional curricular
Esta formación debe estar articulada con el resto de los sub-sistemas.
En función de los cambios sociales de los últimos años, debería contener
algunos requisitos esenciales:
- Flexibilidad para adaptarse a las demandas del entorno productivo
sin perder integralidad.
- Capacidad de respuesta a los acelerados cambios tecnológicos.
- Vinculación con el sistema productivo, con participación de los
agentes sociales.
5. La formación Continua
La Formación Continua busca mantener el empleo de la población ocupada.
El Programa debe asumir la responsabilidad de promover entre empresas
y sindicatos, el interés por la formación. Atendiendo los requerimientos
de las empresas y las necesidades formativas de los trabajadores.
Debemos tomar la formación continua como una herramienta más para la
acción sindical.
La formación de los trabajadores activos, consolida una cultura de
la formación y le abre al sindicato un espacio de negociación colectiva,
sirviendo de base para la discusión de aspectos que exceden a la formación
y además ayuda a evitar la exclusión social.
Es importante definir prioridades dentro del conjunto de los
trabajadores, según el grado de dificultades en el empleo: mujeres,
mayores de 40 años, personas con baja calificación, trabajadores de
PYMES, etc.
Lamentablemente el Programa para Trabajadores en Actividad de la Junta
Nacional de Empleo, no ha tenido el desarrollo deseado y puede ser necesario
poner mas énfasis planteando algunas iniciativas, diferenciando dentro
del Programa, distintos tipos de planes: por empresa, por sector, intersectorial.
5.1 Los Comités Consultivos Sectoriales. Hace un tiempo la DINAE había
propuesto en la JUNAE, la creación de dichos Comités Consultivos, que
nunca llegaron a plasmarse.
A la luz de la experiencia internacional, aparece como necesario para
la potenciación de la formación continua, la existencia de estos Comités.
Estos ámbitos son los adecuados para fijar criterios de priorizaciones
tales como:
- Características de las empresas destinatarias de la formación: tamaño,
reconversión, etc.
- Características de los trabajadores destinatarios: por nivel de
calificación, edad, tipo de contrato, etc.
Los acuerdos de formación pueden abrir espacios de negociación no relacionados
directamente con la formación, lo que puede permitir avanzar hacia el
logro de acuerdos relativos a otros temas.
5.2 La Formación Continua y la Negociación Colectiva. La experiencia
del movimiento sindical de nuestro país y del resto del mundo, nos muestra
distintas cláusulas incorporadas a los convenios colectivos:
- Cláusulas que son meras declaraciones de principios,
- Cláusulas que consolidan compromisos para las partes.
A vía de ejemplo:
- Licencias para exámenes y para formación.
- Adaptación de la jornada de trabajo y cambio de turno por razón
de estudios.
- Promoción funcional vinculada a la formación.
5.3 Las perspectivas de la formación continua. Creemos importante desarrollar,
a través de la Junta Nacional de Empleo, la formación de los trabajadores
en actividad mediante convenio colectivo.
Considerándolo como un verdadero diálogo social, ampliando las mejoras
laborales como consecuencia de la formación (posibilidades de promoción,
cambio de categoría, mejoras salariales, etc.), dándole el carácter
de anticipación a situaciones de desempleo en empresas en reconversión,
buscando la integración de este sub-sistema al conjunto de la formación
profesional, con la intención de que produzca la certificación correspondiente.
No debemos pasar por alto, la importancia que tiene desde el punto
de vista democrático: sacar de la órbita discriminatoria de los empresarios
el diseño de la capacitación, los objetivos, la población a atender,
etc.
5.4 Algunas precauciones ante el desarrollo del programa. Nuestro objetivo
es influir en la mejora profesional de todas las personas que trabajan
y buscamos ofrecer la formación mas adecuada y acertada y no el mayor
número de cursos. En el mismo sentido, debemos preocuparnos de garantizar
el acceso a una formación de calidad a los colectivos con mayores problemas
de empleo o dificultades en el acceso a la formación. Dicho esto sin
olvidar que los colectivos mas desfavorecidos son los que tienen peores
resultados en los cursos de la JUNAE.
Otra cuestión de suma importancia, es que debemos impulsar el crecimiento
de la oferta de formación pública (UTU, etc.), para que no se realice
todo a través de entidades de capacitación privadas.
5.5 Los tipos de cursos. El seguimiento de los egresados de los cursos
para trabajadores en el seguro de desempleo de la JUNAE, muestra con
mucha claridad que los mayores índices de re-inserción laboral se encuentran
en los cursos cuyo perfil de salida es transversal (informática,
administración, ventas, marketing).
Son cursos que habilitan a la inserción laboral en mas de un sector
de actividad, lo cual es muy importante en una situación de alta movilidad
laboral entre las categorías de cada sector y entre distintos sectores.
Un ejemplo práctico, se dio en el curso de horticultura que se desarrolla
en Bella Unión, diseñado por las fuerzas vivas de la localidad, que
abarca las zafras de los distintos cultivos de la región.
5.6 Los soportes para un mejor diseño del programa de formación. Es
importante que el desarrollo del programa esté sustentado en una batería
de trabajos de investigación y de materiales de apoyo:
- Estudios de detección de necesidades formativas de colectivos
concretos y/o áreas concretas.
- Estudios para identificar nuevas calificaciones y perfiles
profesionales en los sectores a los que van dirigidos, analizando
sus necesidades formativas y confeccionando itinerarios formativos.
- Estudios para averiguar las dificultades de acceso a la formación
de jóvenes, mujeres y trabajadores de baja calificación.
- Observatorios de evolución del empleo.
- Creación de material didáctico relacionado con el medio ambiente,
la gestión de calidad, la salud laboral y prevención de riesgos laborales,
derecho laboral, etc.
- Creación de herramientas de diseño, seguimiento y evaluación de
la formación.
- Utilizar apoyos informáticos en el desarrollo de los cursos (Web,
etc.)
6. La Formación Profesional Ocupacional
Este subsistema busca la inserción laboral de los desocupados.
Es el programa que va a tener una importante reforma a nivel de la
Junta Nacional de Empleo, buscando incorporar al mismo a las poblaciones
con mas dificultades y no como es en la actualidad que involucra a los
mas jóvenes y mas informados de los trabajadores en el Seguro de Paro.
Sin embargo, el programa tiene un "talón de Aquiles", que
es la inexistencia de un servicio público de empleo.
Consideramos vital concretar una iniciativa en ese sentido, haciendo
que el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social asuma su responsabilidad
en la materia.
COMISION DE EMPLEO