Reunión Técnica sobre los Trabajadores
y la Formación Profesional en América Latina
São Paulo, Brasil, los días 17 al 19 de mayo del
año 2000
RESEÑA DE LAS PRINCIPALES LÍNEAS DE
DISCUSIÓN
La Reunión Técnica tuvo lugar en São Paulo, Brasil,
los días 17 al 19 de mayo del año 2000. Fue organizada por el Centro
Interamericano de Investigación y Documentación sobre Formación Profesional
(Cinterfor/OIT) con el patrocinio de la Confederación General de Trabajadores
(CGT), de la Central Unica de Trabajadores (CUT) y de Força Sindical.
Contó además con el auspicio de la Secretaría de Empleo y Relaciones
de Trabajo del Estado de São Paulo y Proyecto OIT/ACTRAV-AECI de Fortalecimiento
Sindical para el Diálogo Social (RLA/95/M08/SPA).
Los objetivos perseguidos con su realización consistieron
en:
-
La presentación e intercambio de experiencias
de participación sindical en la gestión y ejecución de actividades
en materia de formación profesional;
-
El debate en torno a las problemáticas de la
articulación entre educación, formación profesional y trabajo;
la negociación de la formación profesional; y la gestión de instituciones,
políticas, programas y proyectos de formación profesional; y
-
El establecimiento de directrices y herramientas
orientadas a fortalecer la cooperación técnica horizontal entre
las organizaciones sindicales, así como también la multilateral,
en el campo de la formación profesional.
Participaron de la Reunión representantes de centrales
sindicales de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba,
España, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, República Dominicana
y Uruguay.
A continuación se reseñan las principales líneas de
discusión abordadas durante su desarrollo, tanto en los debates generados
a partir de las exposiciones realizadas, como en trabajo realizado en
grupos.
1. Marco general
Una primera consideración realizada en el curso de
los debates, refiere a los cambios acontecidos con relación a las formas
de inserción de las economías nacionales en el contexto mundial, los
cuales han producido profundas alteraciones en los mercados de trabajo,
así como en las formas de organización de la producción y el trabajo.
En este sentido, se señaló que la situación actual se encuentra caracterizada
por la fuerte presencia de los fenómenos del desempleo, la precarización
e informalización del empleo.
Si bien se reconoce la existencia de tendencias en
el sentido de una mayor importancia del conocimiento dentro de los procesos
productivos, demandando a los trabajadores y trabajadoras nuevas y más
amplias capacidades, se afirmó también que los nuevos puestos de trabajo
alcanzan a una minoría de la población trabajadora y amplios sectores
de ella no tienen la oportunidad de acceder a las calificaciones que
estos puestos demandan. En consonancia con lo ya manifestado por los
representantes de los trabajadores ante la XXXIV Reunión de la Comisión
Técnica de Cinterfor/OIT en abril de 1999, Montevideo, fue cuestionada
la propagada lógica de la "empleabilidad", la cual transforma
a la formación profesional en una variable que aumenta la productividad,
ocultando la disminución de los puestos de trabajo y de la calidad de
éstos, responsabilizando a trabajadores y trabajadoras por la obtención
de un puesto en el mercado de trabajo.
Conjuntamente a los requerimientos que actualmente
se plantean a los sistemas e instituciones de formación profesional
en términos de actualización de sus contenidos a la dinámica de los
cambios productivos y tecnológicos, los participantes coincidieron en
señalar que la formación profesional enfrenta los siguientes desafíos
fundamentales:
-
Que es preciso avanzar en la democratización
en el acceso a las oportunidades de formación.
-
Que la formación no puede estar orientada exclusivamente
por criterios de mercado, basados en las demandas de las empresas.
-
Que ha de tomar en cuenta además las demandas
y requerimientos de toda la sociedad, los diferentes grupos sociales
y sectores productivos, convirtiéndose en un instrumento al servicio
de la inclusión social, económica y política de las personas.
-
Que dichas demandas sociales sólo pueden ser
cabalmente establecidas a partir de procesos participativos y
mediante la práctica de una negociación que permita tomar en consideración
los diversos intereses y necesidades.
-
Que la formación ha de estar al servicio del
desarrollo personal y social de los trabajadores y las trabajadoras,
buscando la mayor integralidad posible. Esto significa que además
de ser una formación para el trabajo, en tanto éste es una vía
fundamental de acceso al empleo, el salario y a la integración
política y social de los trabajadores y las trabajadoras, ella
ha de ser también una formación para la ciudadanía.
-
Que en la búsqueda de esa integralidad, la formación
establezca vías de complementariedad con la educación general,
nunca de sustitución, manteniendo y divulgando los valores de
la solidaridad y la justicia social.
-
Que es preciso lograr una mayor desarrollo de
la legislación en el ámbito nacional, así como en las normativas
internacionales, que amparen los derechos de los trabajadores
y trabajadoras con relación al acceso al empleo y a una formación
integral.
-
Que es preciso superar la escasa existencia de
espacios de negociación colectiva sobre formación profesional
en la relación directa entre trabajadores y empresarios.
A través de las diversas exposiciones e intervenciones
quedaron de manifiesto los cambios que también han tenido lugar con
relación a las características y formas de implementación de las políticas
públicas en general, y de formación profesional y empleo, en particular.
En tal sentido fue señalada con preocupación la tendencia a una retirada
del Estado del campo de la ejecución de las acciones formativas. Si
bien la aparición de mecanismos de estímulo al surgimiento y fortalecimiento
de una oferta más diversificada de formación, ha favorecido en algunos
países una mayor intervención de los sindicatos en este campo, esto
nunca puede significar que el Estado deje de tener un papel fundamental
en la formación profesional. Para garantizar la defensa de los derechos
fundamentales de los trabajadores y las trabajadoras, es imprescindible
que el Estado garantice el acceso a la enseñanza pública, laico, gratuito
y con calidad.
La participación sindical en la formación profesional,
sin embargo, no se encuentra exclusivamente en función de este tipo
de cambios. Como fuera señalado por varios participantes, ella se encuentra
entroncada en la lucha histórica del movimiento obrero por la democratización
en el acceso al conocimiento, tanto a través de la formación profesional
como de la educación regular. Tiene que ver por tanto con los valores
y principios del sindicalismo, así como también con su constante búsqueda
de espacios de participación y negociación que les permitan cumplir
su misión fundamental: la defensa de los derechos de los trabajadores
y trabajadoras, su desarrollo personal, profesional, cultural y económico,
la defensa del concepto de ciudadanía como una idea sólo cabalmente
concretable a través de la integración plena de todas las personas a
la oportunidad de llevar una vida digna.
La concepción de educación y de formación profesional
integral, debe estar asentada en los valores históricos y constitutivos
del movimiento obrero: justicia social, igualdad, solidaridad, respeto
de la diversidad, libertad de opinión, expresión y organización, reconocimiento
del saber como producción colectiva, entre otros.
2. Directrices y estrategias
Una primera directriz surgida tanto de las discusiones
plenarias como de los grupos de trabajo, va en el sentido de incluir,
de modo central, el tema de la formación profesional dentro de la agenda
sindical. Esto implica entender a la formación no tanto como un campo
especializado, y más como un espacio de negociación.
A partir de la presentación de las distintas experiencias
nacionales, quedó de manifiesto la diversidad de enfoques con relación
a la participación de los sindicatos en la ejecución de acciones de
formación profesional, lo cual se refleja naturalmente en el plano de
las prácticas que las centrales de distintos países, y aun dentro de
mismo país, desarrollan. En cambio, fue una opinión consensual el que
los sindicatos han de luchar por consolidar y profundizar los espacios
de participación existentes que les permiten incidir propositivamente
mediante la elaboración y formulación de propuestas para las políticas
públicas de empleo, educación y formación profesional, así como el procurar
el surgimiento de más instancias de participación y negociación en este
campo.
Surgió también de la discusión que la defensa del principio
del tripartismo en las instancias de toma de decisiones sobre políticas
y programas de formación profesional, ha de ser asumida de forma decidida
por el movimiento sindical, tanto para el nivel nacional, como para
los regionales, locales, sectoriales y supranacionales. Con relación
a éste último nivel, se señaló el protagonismo que vienen logrando desarrollar
las organizaciones sindicales de los países del Cono Sur, a través de
diversas instancias, en la lucha por incorporar la dimensión sociolaboral
al proceso de integración. En tal sentido fue señalado el logro más
significativo hasta el momento, consistente en la suscripción de la
Declaración Socio Laboral por los cuatro países miembros del bloque,
y en la cual se incluyen aspectos sobre formación profesional, que van
en el sentido de la defensa de los derechos de los trabajadores y las
trabajadoras.
Otro aspecto señalado, refiere al tema de la negociación
colectiva. Además de constituir una de las reivindicaciones fundamentales
del movimiento sindical en la región, se entendió necesario el fortalecer
el proceso de incorporación del tema de la formación profesional a las
instancias de negociación colectiva.
La búsqueda de niveles mínimos de educación y formación
para ámbitos nacionales, regionales, locales, sectoriales y de empresa,
se planteó como criterio de orientación de la acción sindical y una
reivindicación frente a las políticas públicas y el empresariado.
A fin de contribuir a consolidar y ampliar los actuales
niveles de actuación sindical en la formación profesional, se entendió
necesario el promover la discusión en torno a los contenidos y conceptos
de la formación profesional, tales como: educación integral, certificación,
competencia, enfoque de género. Todo esto orientado en el sentido de
desarrollar enfoques conceptuales sobre la formación profesional más
cercanos a las ópticas del movimiento obrero.
3. Líneas de acción
Tomando en consideración las conclusiones sobre el
marco general en el cual se mueven actualmente las políticas de formación
profesional y la participación sindical en este campo, así como las
directrices y estrategias consensuadas, los participantes de la Reunión
Técnica coincidieron en señalar la necesidad de desarrollar las siguientes
líneas de acción:
- Dar continuidad a las iniciativas desarrolladas
hasta hoy, en el sentido de fortalecer la capacidad de participación
y negociación de los sindicatos para su intervención en la elaboración
y gestión de las políticas de formación profesional. Esto supone reconocer
el proceso acumulativo que se ha venido dando en este sentido, por
ejemplo en la elevación progresiva del nivel de participación de los
sindicatos en las actividades desarrolladas por Cinterfor/OIT en la
región, en especial en las reuniones de la Comisión Técnica y otros
eventos temáticos desarrollados por este Centro. Dicho proceso debe
ser continuado y profundizado.
- Desarrollar programas de capacitación de la dirigencia
sindical para la participación y negociación de la formación profesional,
en los niveles nacional, regional, local y supranacional.
- Reconocer, a la vez que potenciar, el papel desarrollado
por Cinterfor/OIT como instrumento al servicio de la cooperación e
intercambio entre las organizaciones sindicales de América Latina,
el Caribe y España. Esto supone una participación activa de los sindicatos
en los espacios, mecanismos e instrumentos abiertos.
- Continuar con la realización de eventos regionales
y subregionales que permitan la continuidad en el intercambio entre
las organizaciones sindicales, teniendo una especial atención por
parte de éstas últimas en la continuidad de la representación sindical
en tales instancias, a efectos de favorecer el proceso de acumulación
de reflexiones y propuestas.
- Reafirmar además la línea de trabajo permanente
de Cinterfor/OIT en su trabajo con los distintos niveles de organización
del movimiento sindical: Centrales sindicales, sindicatos de rama,
organizaciones sindicales internacionales y secretariados profesionales.
- Desarrollar estrategias desde el movimiento sindical
que permitan defender y representar los intereses de aquellos trabajadores
y trabajadoras que padecen situaciones de exclusión en el mercado
de trabajo, mediante políticas de alianzas y de organización, que
utilicen como uno de sus instrumentos a la formación profesional.
- Desarrollar los mecanismos existentes, así como
construir nuevos, destinados a favorecer el intercambio de informaciones,
el conocimiento de experiencias y la cooperación técnica entre las
organizaciones sindicales de los distintos países. Específicamente
se hace mención a la utilidad de instrumentos tales como la Página
Web sobre Sindicatos y Formación, y la lista de discusión "Carnaval".
- Elaborar y difundir desde Cinterfor/OIT, un manual
para el manejo de los instrumentos de comunicación electrónica, como
la Internet y el correo electrónico, por parte de los sindicalistas
de la región.
- Realizar seminarios sindicales subregionales sobre
formación profesional, que promuevan el intercambio de las experiencias
desarrolladas por cada central, favoreciendo una sistematización de
las mismas.
- Promover el desarrollo de una estrategia de acción
conjunta de las organizaciones sindicales de América Latina y el Caribe,
en la defensa del control social sobre los recursos públicos destinados
a la formación profesional, garantizando la participación efectiva
de las organizaciones sindicales en las instancias reales de decisión
con relación a la gestión, control y aplicación de los fondos de los
programas e instituciones de formación profesional.