Reunión Técnica sobre los Trabajadores
y la Formación Profesional en América Latina
Confederación General de Trabajadores - CGT
Central Unica de Trabajadores - CUT
Força Sindical
Secretaría de Empleo y Relaciones de Trabajo del Estado de São Paulo
Proyecto de Fortalecimiento Sindical para el Diálogo Social - OIT/ACTRAV-AECI
CINTERFOR/OIT
<<volver
al index
4. Niveles y características de la participación sindical
en la formación profesional
Un primer nivel de participación sindical en la formación
profesional se podría identificar con aquella que se da en instancias
de carácter nacional encargadas de la gestión de políticas y programas
de formación profesional y la administración de fondos públicos.
Existen ya en la región una serie de países en los cuales los organismos
del Estado encargados de la formulación y gestión de políticas de empleo
y de formación profesional han incorporado instancias o ámbitos tripartitos,
bajo el entendido de que la participación de los actores laboral y empresarial
es imprescindible tanto para la adecuación de las políticas a la realidad
nacional, como para la participación comprometida en la gestión de las
políticas por parte de los actores involucrados.
En Brasil, las organizaciones de trabajadores
participan del Consejo Deliberativo del Fondo de Asistencia al Trabajador
(CODEFAT). Esta es una instancia de carácter tripartito y paritario,
encargada de administrar el Fondo de Asistencia al Trabajador (FAT),
el mayor fondo público del país. Los recursos del FAT provienen del
descuento del 1% sobre la planilla de sueldos de las empresas formales,
y una parte de ellos se destina al financiamiento de las políticas del
sistema nacional de empleo: intermediación de mano de obra, seguro de
desempleo, recalificación profesional, información sobre el desempleo
y programas de generación de empleo e ingresos.
En Chile, los trabajadores están representados
en el Consejo Nacional de Capacitación, creado a partir de la reforma
del Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (SENCE). El Consejo Nacional
de Capacitación es un órgano de composición tripartita, cuya función
es asesorar al Ministerio del Trabajo y Previsión Social y acordar la
política general para la acción pública en el área de la capacitación,
especialmente respecto del SENCE y del Fondo Nacional de Capacitación
(FONCAP).
En México, las organizaciones de trabajadores
participan en el Consejo de Normalización y Certificación de Competencia
Laboral (CONOCER), de carácter tripartito, responsable de la planificación,
operación, fomento y actualización del Sistema Normalizado y de Certificación
de Competencias Laborales de México. El sistema abarca las fases de
identificación de competencias, normalización, formación y certificación,
lo cual le da una característica de cobertura total en las fases de
competencia laboral.
En este marco juegan un papel muy importante los Comités
de Normalización, grupos conformados por trabajadores y empleadores,
usualmente representativos de una rama o sector de actividad, que con
el apoyo técnico del CONOCER desarrollan la tarea de identificar las
competencias y plasmarlas en normas.
En Uruguay, la central sindical PIT-CNT participa
de la Junta Nacional de Empleo (JUNAE), entidad de carácter tripartito
mediante la cual se gestiona el Fondo de Reconversión Laboral (FRL).
Este fondo, constituido con el aporte de los empleadores y los trabajadores
por partes iguales, está destinado a financiar los cursos de capacitación
de los trabajadores con subsidio por paro o en situaciones especialmente
dificultosas de inserción laboral.
A través de su actividad en la JUNAE, el PIT-CNT ha
podido participar de forma activa en la planificación y gestión de experiencias
de capacitación e incidir en la formulación de algunas políticas activas
de empleo y formación profesional.
En Argentina, si bien las instancias a nivel
público que tienen competencias sobre el tema de la formación profesional
han conocido variantes y no es posible identificar un espacio continuo
en tal sentido, sí desde el movimiento sindical ha existido un referente
permanente. El Foro Sindical para la Capacitación Integral y Permanente
del Trabajador, de la Confederación General del Trabajo (CGT), ha
sido una instancia de reflexión y propuesta sobre el tema de la formación
profesional que conoce una continuidad inexistente a nivel gubernamental.
Variando sus formas de intervención según las coyunturas y cambios en
el contexto en el cual se mueve, el Foro Sindical ha sido desde hace
diez años la herramienta propositiva fundamental del sindicalismo argentino
en el tema de la formación profesional.
Un segundo nivel, corresponde a la participación
sindical en las instancias directivas de instituciones nacionales o
sectoriales de formación profesional. Este constituye, como ya se
mencionara, el espacio "clásico" donde a lo largo de décadas
los sindicatos han tenido oportunidad de incidir en las políticas nacionales
de formación. Dicha participación reconoce, sin embargo variantes. Ella
no siempre se da en términos paritarios y no siempre se está en presencia
de una tripartismo "puro" (gobierno-empresarios-trabajadores).
Con la salvedad de dichas variantes, este nivel de
participación persiste en Colombia (SENA), Costa Rica
(INA), República Dominicana (INFOTEP), Ecuador (SECAP),
Venezuela (INCE), Panamá (INAFORP), Guatemala (INTECAP),
Honduras (INFOP), Paraguay (SNPP). En el panorama regional,
y haciendo referencia a aquellas entidades que funcionan dentro del
ámbito público, se podría situar en un extremo al INFOTEP de República
Dominicana, donde la constitución de la Junta Directiva es estrictamente
tripartita y paritaria y, además, las resoluciones deben adoptarse por
consenso. En el extremo contrario, es posible situar al Consejo de Educación
Técnico Profesional (ex UTU), la cual en el momento de su creación (1942)
contaba con un consejo directivo con representación tripartita, que
en 1973, con la modificación de la Ley de Educación, queda reducido
a un consejo técnico profesional de tres miembros de representación
gubernamental.
Un aspecto a considerar, es que de hecho el sector
laboral aparece mucho menos unificado en los órganos de representación,
que los sectores empresariales, en función de la existencia de varias
centrales a nivel nacional. Por otra parte, el sector laboral se ve
representado de forma más difusa en algunos consejos desde el momento
que se incorporan además representantes de los movimientos cooperativos
y solidaristas (INA) o de los artesanos independientes (INAFORP) o de
los campesinos (SENA).
Una mención aparte merecen aquellas instituciones que
desde su fundación, o en virtud de cambios legales ulteriores, funcionan
en la órbita del derecho privado. Los ejemplos más típicos de las primeras
son las instituciones brasileñas: Servicio Nacional de Aprendizaje Industrial
(SENAI), Servicio Nacional de Aprendizaje Comercial (SENAC) y Servicio
Nacional de Aprendizaje del Transporte (SENAT). Ejemplo de las segundas
lo constituye INACAP de Chile, a partir de 1976. La dependencia exclusiva
de estas entidades del actor empresarial, ha motivado reacciones diversas
desde el movimiento sindical. Las principales centrales brasileñas (CGT,
CUT, Força Sindical) han planteado reiteradamente su reivindicación
de una participación en la gestión de dichas instituciones. Sus argumentos
van en el sentido de afirmar que, en la medida que los costos de los
aportes patronales a su financiamiento son finalmente transferidos a
los consumidores, se trataría en definitiva de fondos públicos que requieren
ser gestionados también forma pública. Por el contrario, en el caso
de Chile, el movimiento sindical no ha realizado planteos similares
en relación al INACAP desde su transferencia a manos de la principal
gremial empresarial del país.
Un tercer nivel de participación podría identificarse
como el que ocurre en instancias u organismos públicos de planificación,
gestión y seguimiento de políticas formativas a nivel regional o local.
En esta línea encontramos en Chile los Consejos
Regionales de Capacitación. Estos son organismos que se establecen
a nivel regional, integrados por representantes del Estado, los trabajadores
y los empleadores, y que tienen por cometido el asesoramiento al gobierno
regional en el desarrollo y aplicación de la política nacional de capacitación
en el ámbito de la región.
En Brasil, el CODEFAT intenta dar al desembolso
de los fondos que administra (el fondo FAT), un carácter democrático
y descentralizado geográficamente. Para alcanzar esta meta, ha impulsado
la creación de Comisiones Estaduales y Municipales de Empleo.
Estas son entidades de carácter tripartito, que tienen como uno de sus
principales cometidos la evaluación de solicitudes de crédito para acciones
formativas a nivel Estadual o Municipal. Hacia finales del año 1998,
se habían creado ya 2296 Comisiones Municipales de Empleo, lo cual representa
alrededor del 40% de los municipios del Brasil.
En el mismo país, se encuentra la experiencia del Centro
Experimental Público de Formación Profesional surge a partir de
la iniciativa de la Secretaria de Empleo y Relaciones de Trabajo
del Estado de San Pablo, mediante la cual se buscaba atender la
creciente escala y diversidad de demandas de formación de esa región.
Fueron convocados, para comenzar a delinear las políticas formativas
a seguir en función de dichas demandas, un grupo de 22 especialistas,
representando a los empresarios, los trabajadores, el gobierno y los
académicos. De la interacción y trabajo conjunto de estos especialistas
es que surge la idea de crear el Centro Experimental Público de Empleo,
en el marco de un Programa denominado "Aprendiendo A Aprender".
El Centro fue concebido de forma tal que incorporara
en su estructura y funcionamiento, los principios de trabajo participativo,
democrático y multipartito. Del proyecto del Centro Experimental participan
entidades gubernamentales, las centrales sindicales CUT y CGT, instituciones
que forman parte del "Sistema S", las CEETEPS, entre otros.
Algunos de los objetivos específicos del Centro son:
- Atender, con el mayor grado de flexibilidad posible, las demandas
específicas y permanentes de formación de jóvenes y adultos, de trabajadores
empleados y desempleados, buscando simultáneamente desarrollar un
aprendizaje activo y compartido del ejercicio del pensamiento, del
trabajo y de la ciudadanía.
- Atender a todos los sectores del mercado de trabajo y empleo y tener
un alcance regional.
- Integrar y articular los esfuerzos y recursos presentes en la comunidad
en actividades destinadas al desarrollo integral de los trabajadores.
- Constituirse en un centro difusor de nuevas iniciativas en el campo
de la educación y de la formación profesional y en un centro de discusiones
sobre el mundo del trabajo, generador de propuestas de políticas públicas
en las áreas de educación, trabajo, generación de empleo y gestión
pública democrática.
Otro caso interesante de participación sindical a nivel
regional, aunque no sea estrictamente en un organismo estatal, lo constituye
la experiencia argentina del Consejo de Capacitación y Formación
Profesional de Rosario y su Región (CCFP). Este organismo está constituido
por organizaciones de trabajadores y de empleadores, y promueve el mejoramiento
y perfeccionamiento de los perfiles ocupacionales de los trabajadores
de la región de Rosario, tanto de aquellos que se encuentran ocupados
como de aquellos que coyunturalmente están desempleados.
Un cuarto nivel de participación de las organizaciones
de trabajadores en el plano de lo que constituyen las políticas públicas
de empleo y formación profesional podría identificarse con las iniciativas
sindicales autónomas de formación que cuentan con financiamiento o co-financiamiento
público, por enmarcarse éstas dentro de los lineamientos generales,
las metas y las prioridades trazadas por los programas definidos desde
la órbita gubernamental.
Dentro de esta categoría o nivel se encontrarían todos
los programas de formación ejecutados por organizaciones sindicales
brasileñas que contaran con financiamiento del FAT. Un ejemplo concreto
esto es el Programa Integrar de la Confederación Nacional de Metalúrgicos
CNM/CUT.
El Programa Integrar tiene como objetivo principal
recalificar a los trabajadores de empresas del sector metalúrgico así
como constituir un conjunto de acciones que posibiliten al trabajador
desempleado buscar alternativas y transformarse en agente de cambio.
Entre los objetivos específicos del programa se encuentran:
- Desarrollar propuestas metodológicas de investigación participativa
con vistas a la formación profesional negociada;
- Subsidiar la formulación de proyectos de formación profesional pasibles
de ser negociados e implementados en las empresas;
- Auxiliar la constitución de departamentos de formación profesional
en los sindicatos afiliados a la CNM;
- Contribuir en la construcción de canales estables de comunicación
entre sindicato y empresa;
- Operar cambios localizados y significativos - tanto en la cultura
sindical como en la empresarial, sin ignorar los conflictos inherentes
en las relaciones capital/trabajo, especificas en cada región.
Un proyecto de similares características lo constituye
el Proyecto Resgate, de la Confederación General de los Trabajadores
(CGT). Este está orientado a trabajadores ocupados y desocupados,
preferentemente jóvenes, del Estado de San Pablo (área metropolitana
e interior).
El objetivo principal del proyecto es el de proporcionar
educación profesional y fundamental integrada a grupos de trabajadores
en situación de riesgo en el mercado de trabajo, fundamentalmente a
través del desarrollo de alianzas estratégicas que involucran a la Central
y sus sindicatos afiliados, a las empresas, a universidades y entidades
de educación tecnológica.
La central Força Sindical, por su parte, elaboró
el Proyecto de Negociación de Competencias, destinado al sector
metalmecánico, por ser el que más se vio afectado por la reestructuración
productiva y que, además, posee una organización sindical significativa.
El objetivo de este proyecto es el de capacitar al
sector para negociar los perfiles de las nuevas competencias, lo que
resultará en un programa de educación profesional para capacitar a los
dirigentes sindicales y a los trabajadores en su conjunto.
Pasando del nivel de la participación en instancias
que de una forma u otra pertenecen a la órbita gubernamental o estatal,
a aquella que refiere a los sectores o ramas de actividad y, encontramos
un quinto nivel más desagregado todavía, a las empresas, encontramos
interesantes iniciativas de formación profesional negociada y gestionada
de forma bipartita entre organizaciones de trabajadores y de empleadores.
El antecedente más antiguo en este nivel, probablemente
lo constituyan los Comités Nacionales de Capacitación y Adiestramiento
de México y, a partir de 1978, las Comisiones Mixtas de Capacitación
y Adiestramiento por empresa.
Un caso relativamente reciente son los Comités Bipartitos
de Capacitación en Chile. Estos se constituyen a nivel de empresa,
con el cometido de acordar y evaluar los programas de capacitación laboral
de las empresas, así como para asesorar a la dirección de ésta en materia
de capacitación. Toda empresa que tenga 15 o mas trabajadores deberá
constituir un Comité Bipartito de Capacitación, y aquellas empresas
que ejecuten planes de capacitación aprobados por los Comités Bipartitos
podrán descontar los costos de las acciones formativas de sus impuestos
hasta un máximo del 1% de su planilla salarial.
Otro ejemplo, esta vez de Uruguay, lo constituyen
los programas de capacitación llevados a cabo para los trabajadores
de la empresa FANAPEL, del sector papel y celulosa. Esta experiencia
surge a partir de un Convenio Colectivo firmado entre los trabajadores
y la dirección de la empresa, buscando evitar el desplazamiento de trabajadores
de la planta como consecuencia de la innovación tecnológica. Las acciones
formativas fueron financiadas en un 80% por el Fondo de Reconversión
Laboral, gestionado por la JUNAE, siendo la empresa responsable del
20% restante.
También de Uruguay es la experiencia de la Fundación
para la Capacitación de Trabajadores y Empresarios de la Industria de
la Construcción. Esta Fundación surge a partir de un Convenio Colectivo
celebrado entre trabajadores y empresarios del sector en 1997. Tendrá
a su cargo la gestión de la formación profesional, calificación y certificación
profesional de los trabajadores y los empresarios de la actividad en
todos sus niveles así como la realización de estudios e investigaciones
que sean necesarios para alcanzar sus fines, de manera que se contribuya
a la mejora de la competitividad y la permanencia del empleo en un marco
de relaciones laborales justas.
Los objetivos principales de la Fundación son: financiar
acciones e instrumentos que permitan la capacitación profesional de
los trabajadores y empleadores del Sector Construcción y, emitir por
sí o por designe, un "certificado de aptitud" que acredite
la aprobación del curso de capacitación de quienes lo hayan efectuado.
Las entidades involucradas en esta experiencia son
las principales organizaciones de empleadores del sector así como el
sindicato representativo de los trabajadores de la construcción.
En Argentina, cabe mencionar nuevamente la experiencia
del Consejo de Capacitación y Formación Profesional de Rosario y
su Región (CCFP), que ya fuera descrito en relación a las experiencias
de gestión a nivel local, pero que constituye simultáneamente un ejemplo
importante en materia de gestión bipartita de la formación profesional.
Finalmente, nos encontramos frente al nivel que
identificamos con las iniciativas sindicales autónomas, aquellas
que las organizaciones de trabajadores llevan adelante por cuenta propia
por considerarlas funcionales a sus objetivos.
Los ejemplos que se presentarán aquí hacen referencia
a las entidades sindicales de formación, es decir, no se citarán ejemplos
de asociaciones entre centrales sindicales con centros de enseñanza
técnica por medio de las cuales los miembros de aquellas reciben algún
tipo de formación o enseñanza técnico.
En Argentina, la Unión de Obreros de la Construcción
y Ramas Afines (UOCRA) es quien gestiona y administra la Fundación
de Educación y Capacitación para los Trabajadores de la Construcción.
La misión de la Fundación es hacer frente a las mayores
necesidades de capacitación de los trabajadores, aumentando sus conocimientos
y habilidades y mejorando, por esta vía, su calidad de vida.
Entre los objetivos principales de la Fundación destacan:
- Promover la capacitación, educación, el desarrollo humano y social
de las personas, bajo preceptos de calidad, integridad y solidaridad;
- Facilitar la inserción laboral de los trabajadores brindándoles
por intermedio del conocimiento, herramientas que les permitan hacer
frente a las nuevas demandas del mercado laboral;
- Proveer a las empresas de mano de obra calificada, generando a través
de la misma una mayor productividad dentro del ámbito laboral;
- Posicionar la educación como eje central, sobre la cual se articulan
todas las demás actividades, y establecer como objetivos en los programas
que se desarrollen, la transferencia de conocimientos y habilidades
que sirvan para facilitar salidas laborales y generar nuevos empleos.
En Brasil, la CUT tiene montada una Red
de Formación, que en lo referente a la formación profesional, se
ha implementado a través de la Red de Escuelas Sindicales. Estas forman
parte de un proyecto pionero de Formación de Formadores para la Educación
Profesional y de Capacitación de Consejeros de las Comisiones Estaduales
y Municipales de Trabajo y Empleo, denominado Proyecto Integral.
Las siete escuelas que forman la Red de Escuelas Sindicales
son:
- Escuela Sindical Sur - Florianópolis
- Escuela San Pablo de la CUT - San Pablo
- Escuela 7 de octubre - Belo Horizonte
- Escuela Nordeste - Recife
- Escuela Centro Oeste - Goiánia
- Escuela Norte - Belén
- Escuela Chico Mendes - Porto Velho
El proyecto tiene objetivos diferenciados en lo que
refiere a la Formación de Formadores y a la Capacitación de Consejeros
para las Comisiones Estaduales y Municipales de Trabajo y Empleo, priorizando
aquellos aspectos que para cada uno de éstos resultan de mayor relevancia
de acuerdo a la política formativa de la CUT.
En algunos países latinoamericanos, el movimiento sindical
ha generado instancias que, a partir de una acción básicamente dirigida
a las actividades de formación sindical, vienen acompañando y contribuyendo
al desarrollo conceptual y de acción del sindicalismo en el campo de
la forma. Es el caso de Colombia, con la Escuela Nacional
Sindical (ENS), que desarrolla programas de formación en una amplia
gama de temas de interés para las organizaciones sindicales y sus miembros.
La misión de la ENS contiene aspectos que refieren
a la consolidación de la democracia económica, social y política en
Colombia; a la promoción de la concertación como política del sindicalismo
y del criterio de participación democrática de las decisiones nacionales;
y a la renovación cultural, política y organizativa del sindicalismo.
Entre los programas que ofrece la ENS se encuentran:
- Derechos Humanos y Laborales;
- Coyuntura y formación política;
- Negociación Colectiva y Gestión Organizacional;
- Producción y Trabajo;
- Programa de Mujer Trabajadora.
Además de estos programas de formación, la ENS tiene
un servicio de publicación de libros y revistas sobre el movimiento
sindical y el mundo del trabajo.
De modo análogo, en Venezuela es preciso destacar
el papel desempeñado por el Instituto Nacional de Altos Estudios
Sindicales (INAESIN), también en el plano de la formación sindical
de dirigentes y militantes, pero con una simultánea preocupación por
los temas relativos a la educación, la formación profesional y el empleo.
En Argentina y Brasil, se encuentran
dos instituciones que poseen un carácter diferente. En el primero de
estos países el Instituto Arturo Jauretche de la CGT, y en el
segundo el Departamento Intersindical de Estadísticas y Estudios
Socio-Económicos (DIEESE), son por un lado instancias se ocupan
de llevar adelante actividades de formación sindical. Sin embargo, y
simultáneamente, poseen una gran actividad en materia de investigación
(en campos que incluyen pero que van más allá de la formación profesional)
y verdaderos generadores de insumos para el desarrollo en materia política
y conceptual de los sindicatos frente a la formación profesional.
En última instancia cabría mencionar también las iniciativas
que a nivel supranacional están comenzando a perfilarse, por ejemplo,
en lo que constituye la actividad de la Coordinadora de Centrales
Sindicales del Cono Sur (CCSCS) en órganos componentes de la estructura
institucional del Mercosur en los cuales se aborda, de manera más o
menos explícita, el tema de la formación profesional. Encontramos en
este sentido que tanto la Comisión Sociolaboral del Mercosur,
como el Sub Grupo de Trabajo (SGT) Nº10 (de Asuntos laborales,
seguridad social y empleo), ambos con presencia de la CCSCS, tienen,
como parte de su agenda de discusión y trabajo, la temática de la formación.
Por otra parte las dos principales organizaciones sindicales
regionales, la Organización Regional Interamericana de Trabajadores
(ORIT/CIOSL) y la Confederación Latinoamericana de Trabajadores
(CLAT) han puesto en el tapete de la actual discusión sindical el
tema de la formación, tanto en el discurso de sus dirigentes principales
como mediante las acciones de formación sindical y de sensibilización
que se desarrolla en los últimos tiempos.
Interesa finalmente abordar el estado de la inclusión
del tema formativo dentro de dos ámbitos donde el movimiento obrero
o bien promueve y participa (la negociación colectiva), o bien es ocasionalmente
convocado (las mesas de diálogo social a nivel nacional). Ellos son
desarrollados en los siguientes dos apartados.
