Introducción
El Taller Internacional "Los trabajadores y la formación
profesional" tuvo lugar en Republica Dominicana, los días
7, 8 y 9 de abril de 2005. Fue organizado por el Instituto Nacional
de Formación Técnico Profesional -INFOTEP-, contando con
la asistencia técnica del Centro Interamericano de Investigación
y Documentación sobre Formación Profesional -Cinterfor/OIT-
y de la Oficina Subregional de la OIT de San José.
Participaron del evento representantes de organizaciones de trabajadores
ante las instancias directivas de las siguientes Instituciones de Formación
Profesional: INA de Costa Rica; INTECAP de Guatemala; INFOP de Honduras;
INSAFOR de El Salvador; INATEC de Nicaragua; INAFORP de Panamá;
e INFOTEP de Republica Dominicana. Asistieron también gerentes
y directores de estas instituciones o sus representantes.
Durante el Taller, se contó con exposiciones que reflejaron
tanto la experiencia de la subregion, como de otros países. Fueron
particularmente profundizados los casos de Brasil, España y Uruguay.
Como resultado del intercambio producido tanto en las sesiones plenarias,
como en el trabajo en sub-grupos, se arribó a las siguientes
conclusiones:
1. Situación de la formación profesional en la subregión
Los participantes coinciden en resaltar los beneficios que para la
mejora de la formación profesional y el desarrollo económico
y social de los países aporta el diálogo social que tiene
lugar en el seno de las instituciones de formación profesional.
Se señala asimismo que dicho diálogo social debe ser profundizado
y fortalecido.
El diálogo social es, además, el vehículo más
adecuado para el respeto de los siguientes principios:
- La formación profesional constituye un derecho básico
y fundamental de los trabajadores y las trabajadoras.
- En consonancia con lo anterior, debe asegurarse el acceso gratuito
a la formación.
- La formación para el trabajo debe abarcar a todos los estratos
de la sociedad, sin exclusiones.
- Es un requisito de base para el pleno aprovechamiento de las oportunidades
de formación profesional, el que todas las personas reciban educación
básica. Sin embargo, y dada la actual situación, deben
darse oportunidades de recuperación escolar para aquellos que
no tuvieron acceso a la educación básica, a la edad apropiada.
Para ello, resulta fundamental adelantar estrategias comunes entre los
Ministerios de Educación y los Ministerios de Trabajo.
- Deben construirse mecanismos que permitan reconocer y certificar las
experiencias laborales, las capacidades y los conocimientos de los trabajadores,
adquiridos mediante la práctica.
- Se debe progresar en el reconocimiento de los certificados y títulos
entre los países de Centroamérica, México y el
Caribe, emitidos por las instituciones de formación profesional.
Con respecto al financiamiento de las instituciones de formación
profesional, se plantea:
- Los presupuestos deben ser manejados con transparencia y han de invertirse
en la formación técnica que demanda la sociedad.
- Recomendar un incremento en el porcentaje de aportación a las
IFP, en virtud de las necesidades y demandas que no se pueden atender.
Conjuntamente, se recomienda la elaboración de estrategias -tales
como incentivos fiscales- para controlar la evasión y mora de
las aportaciones a las IFP.
- Garantizar los acuerdos de ejecución de los planes, y que los
gobiernos no puedan alterarlos por su sola voluntad.
- Identificar fuentes de financiamiento alternativo, que en ningún
caso afecten la gratuidad de la formación que las Instituciones
ofrecen a los jóvenes y a los trabajadores, tomando en consideración
los aspectos que en cada caso nacional contempla la ley, y con el fin
de lograr ampliar la cobertura de la acción institucional.
Respecto de la orientación de la oferta formativa, se plantea
que:
- La formación profesional tiene que responder a las demandas
de las políticas de desarrollo nacional de los países,
de los sectores productivos y de servicios, y de las comunidades locales.
- La formación profesional no puede estar orientada exclusivamente
por criterios de mercado y de integración comercial. Es preciso
diseñar estrategias para la definición, implementación
y evaluación de proyectos específicos orientados a fortalecer
la gestión profesional de aquellos sectores con necesidades particulares
y que son afectados directa o indirectamente por los tratados de libre
comercio.
- La formación profesional debe responder a actualizar a los
trabajadores en las nuevas tecnologías.
2. Situación de la participación sindical en las instituciones
de formación profesional
- Cuando avanza la desregulación de las relaciones laborales,
la intervención en la formación profesional puede y debe
formar parte de la estrategia sindical para paliar o revertir dicha
desregulación (además de los objetivos propios de la formación).
Simultáneamente dicha intervención contribuye a la re-legitimación
de los sindicatos frente a la sociedad en general y una vía para
la recuperación de espacios de negociación (empleo, salarios,
condiciones de trabajo, seguridad laboral, no-discriminación,
carrera profesional, entre otros). Si bien se resalta que la formación
profesional es una condición necesaria pero no suficiente para
la generación de empleo.
- La concepción de una formación profesional y una formación
sindical como componentes plenos de la educación a lo largo de
la vida, fue una de las perspectivas defendida por varios de los participantes.
En esta línea, la educación permanente no se restringe
a un subsistema de educación/formación, admite diversas
modalidades y tiene lugar en múltiples espacios. La formación
sindical es entonces, parte de la educación necesaria para que
los trabajadores se desarrollen plenamente, no sólo en lo que
respecta a objetivos como la productividad y la competitividad, sino
también en tanto sujetos activos y transformadores de la realidad
tanto laboral como social.
- El sector laboral deben estar representado igualitariamente (en condiciones
paritarias) en todas las instancias de gestión (planeamiento,
programas, contenidos, certificación y homologación),
administración y control de la formación, sin que la elección
de sus representantes exista ninguna intervención por parte de
los gobiernos.
3. Propuestas y líneas de acción
- Desarrollar estrategias desde el movimiento sindical que permitan
defender y representar los intereses de aquellos trabajadores y trabajadoras
que padecen situaciones de exclusión en el mercado de trabajo,
mediante políticas de alianzas y de organización, que
utilicen como uno de sus instrumentos a la formación profesional.
- Recomendamos a nuestras organizaciones la capacitacion de los integrantes
de los Consejos Directivos para garantizar la efectividad en la adopción
de las decisiones y su seguimiento.
- Promover el desarrollo de una estrategia de acción conjunta
de las organizaciones sindicales de América Latina y el Caribe,
en la defensa del control social sobre los recursos públicos
destinados a la formación profesional, garantizando la participación
efectiva de las organizaciones sindicales en las instancias reales de
decisión con relación a la gestión, control y aplicación
de los fondos de los programas e instituciones de formación profesional
- Desarrollar los mecanismos existentes, así como construir nuevos,
destinados a favorecer el intercambio de informaciones, el conocimiento
de experiencias y la cooperación técnica entre las organizaciones
sindicales de los distintos países.
- Recomendamos una mesa permanente que coordinará los futuros
encuentros del Sector Laboral representado en las IFPs en conjunto con
CINTERFOR, proponiendo una reunión anual a partir de esta fecha,
previa consulta para su preparación e implementación.
Con el fin de facilitar la comunicación y el intercambio horizontal,
se recomienda utilizar instrumentos tecnológicos ya existentes,
como internet y correo electrónico. Del mismo modo, y aprovechando
que este Taller ha constituido una oportunidad para que los representantes
sindicales ante las instituciones de formación se conociesen,
disponibilizar los datos de los mismos (correos electrónicos,
teléfonos, fax, direcciones postales).
- Apoyar la realización de encuentros entre las Centrales Sindicales,
que aborden el tema de la formación profesional, cada seis meses
a partir de la fecha.
- A fin de garantizar el seguimiento de las resoluciones, los acuerdos
y las deciones de los trabajadores, se propone nombrar un país
como coordinador sindical. Los sindicalistas de este país coordinador,
deberían garantizar la comunicación activa horizontal.
- Con relación a la OIT, se demanda que facilite los recursos
y la capacidad técnica para la capacitacion sindical tanto de
los representantes ante las instituciones, como de los afiliados en
general, en los temas de la formación profesional. Para los primeros,
resulta urgente la capacitacion en los temas de competencias laborales
y de certificación. Para los segundos, la capacitacion en los
conceptos básicos de la formación profesional, y de su
importancia para la superación de los trabajadores.
- Aprovechar la experticia de la Oficina Subregional de la OIT y del
Cinterfor/OIT en asuntos de cooperación horizontal a fin de que
los movimientos sindicales puedan aprovechar los recursos disponibles.
- Presentar proyectos de fortalecimiento del sector previendo la formación
de una generación de relevo en los diferentes movimientos.
- Participación del sector laboral en las reuniones de la Red
de Instituciones de Formación Profesional de Centroamérica
y el Caribe, con el fin de potenciarla tanto frente a los gobiernos
como en las negociaciones supranacionales y reflejar en ella la perspectiva
del sector sindical.