El trabajo, uno de los aspectos más importantes de la vida, ha permitido
la existencia de los seres humanos y el desarrollo de la sociedad hasta
llegar a los niveles actuales de avance científico y tecnológico.
El trabajo es la actividad por la que nuestra especie -la humana-
transforma la naturaleza y obtiene los bienes necesarios para la existencia,
los cuales deberían permitir el desarrollo pleno y completo de sus múltiples
capacidades físicas y mentales.
Influido fuertemente por el contacto con las creaciones del trabajo,
máquinas, herramientas y procesos, el ser humano adquiere nuevos conocimientos,
modifica su organismo y las relaciones con sus semejantes.
A lo largo de la historia de la humanidad vemos como cada forma organizativa
de la sociedad ha condicionado la forma como se produce esa transformación
de la naturaleza. Condicionando cómo, dónde, cuándo, con qué y para
qué se trabaja.
Esas modificaciones han implicado distintas ubicaciones del ser humano
en el proceso de trabajo. Ello se ha visto reflejado en la pérdida -
la enajenación, el serle ajeno- de ese contenido de potenciar las capacidades
humanas y también del irremediable deterioro del objeto de ese trabajo,
la naturaleza.
Siendo una característica del hombre, como ser social, implica también
la base para una serie de pactos sociales o derechos.
El derecho a contar con una fuente de trabajo, a un salario que le
permita una vida digna a su familia y a él, que le permitirá recibir
y valorar todos los elementos que la sociedad pone a su alcance para
alcanzar una vida plena.
Pero esto no es posible si ese derecho al trabajo se contrasta y se
confronta con el derecho a gozar de un estado de salud pleno, el cual
como sostiene la Organización Mundial de la Salud
"... es el estado de completo bienestar físico, mental y social
y no solamente la ausencia de enfermedad, es un derecho humano fundamental,..."
Al igual que el trabajo, la salud ese estado de completo bienestar
tiene lugar en realidades sociales e históricas concretas. La relación
Trabajo y Salud se procesa dentro de esa realidad, inmersa y condicionada
por ella.
Al exponernos en nuestro Medio Ambiente de Trabajo a condiciones que
nos deterioran o quitan ese estado de salud, se condiciona de que enfermamos
y de que morimos.
El presente trabajo es un intento de conocer el estado actual en nuestro
país de esa relación, para analizarla y en consecuencia establecer herramientas
sindicales para accionar y revertir una situación abiertamente desfavorable
para la sociedad trabajadora.
Con este trabajo damos inicio a un programa que abarcará el próximo
año 2000, y que pretende en sus objetivos básicos, implementar una metodología
sindical sobre el trabajo y sus efectos sobre la salud de los trabajadores,
que posibilite un conocimiento amplio desde los colectivos de trabajadores,
acerca de la actividad productiva nacional y las condiciones en que
trabajamos los uruguayos.
Esta metodología persigue la finalidad de proveer los elementos para
el seguimiento, la investigación y el imprescindible análisis crítico,
sobre los que evaluar y proponer acerca del trabajo nacional, desde
el principio de que éste debe constituir no sólo un medio de obtener
una remuneración, sino que debe servir al desarrollo individual y colectivo
de todas las potencialidades y a la integración social de los uruguayos.
Un primer problema encontrado, es la ausencia de un registro historiográfico
adecuado, tanto en la Central como en cada Sindicato o Federación. Sin
dudas en estos diez años se han registrado intensas luchas y avances
en materia de salud laboral. Sin embargo, la memoria colectiva de estas
luchas, de sus componentes, el examen de los cambios y resultados de
las mismas, de sus éxitos o carencias, está principalmente en la memoria
individual de los dirigentes y militantes sindicales.
El segundo elemento a tener en cuenta, es que si bien se comprende
con claridad la importancia de las condiciones de trabajo como índice
de la situación global del estado de la producción y su desarrollo,
tenemos en el movimiento sindical la tendencia a pensar que el tema
salud laboral es un problema técnico, casi extra sindical. De allí que,
solemos "desconectar" la situación de la salud laboral de
su base material, las condiciones socio técnicas del trabajo - el problema
del proceso de valoración del modo capitalista de producción- y con
ello de la lucha más general por un modelo de producción y desarrollo
superior.
Por otro lado, la cultura jerárquica producida por el modo capitalista
de relaciones sociales, hace que evidencias empíricas ostensibles, conocidas
por los trabajadores, acerca de los daños a su salud por problemas de
los procesos de trabajo, no se expresen en forma adecuada o se borren,
ante "dictámenes técnicos". Esto repercute decisivamente a
la hora de implementar en las organizaciones sindicales, sistemas colectivos
de intervención, de apropiación de la defensa y promoción de la salud
obrera, en manos de los propios trabajadores.
En este sentido el Dr. Alain Wisner sostiene en su "Análisis
de la situación de Trabajo: Métodos y Criterios" (CNAM, París 1976)
: "...A lo largo de la historia del trabajo, y todavía hoy,
los trabajadores no son invitados a contribuir para su propia observación,
sino de manera pasiva: responder a cuestionarios, cargar electrodos,
actuar involuntariamente en filmes de estudios de los movimientos; ellos
son objeto y no sujetos de su propio estudio. Todas las recomendaciones
son formuladas en términos de desconfianza, de cara a su intervención
personal."
Los elementos encontrados como problemas para la ejecución del trabajo
previsto, están de por sí ameritando el esfuerzo del programa de trabajo
propuesto para el área sindical de salud laboral.
El presente informe contiene en forma muy abreviada, lo que hemos
considerado elementos relevantes para dar comienzo al Programa "Trabajo
y Salud en Uruguay, hacia el III Milenio".
De carácter descriptivo, el informe se compone por un capítulo introductorio
con elementos del contexto del tema, especialmente la situación de la
última década, las principales tendencias y resultados, así como elementos
estadísticos que permiten una visualización del problema.
Un segundo capítulo ubica la negociación colectiva de la década, la
normativa existente, los diagnósticos y directivas, y la situación de
las instituciones públicas principales del sistema de protección y promoción
de la salud laboral en Uruguay, el Ministerio de Trabajo y el Banco
de Seguros.
El tercer capítulo está destinado a exponer algunos eventos que se
producen en la realidad de las distintas actividades productivas en
la década. Las dimensiones del presente trabajo no permiten una descripción
de la totalidad de las actividades, las que serán abordadas en los informes
siguientes, así como un análisis detallado de los sucesos expuestos.
Sin embargo, nos parece esencial este breve recuento de algunos sucesos
de la realidad, pues cuando hablamos de avances o aún de situación de
la salud laboral, conviene evaluar éstos a la luz de la realidad existente,
de los hechos concretos.
Finalmente, un cuarto capítulo en el que pretendemos dejar abierta
la reflexión sobre la problemática actual del trabajo y la salud como
cuestión básica del modelo de desarrollo a construir en el Siglo XXI,
inicio del tercer milenio.