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6. Organización del trabajo y cualificación
profesional
En los primeros apartados de esta Guía hemos podido
analizar el proceso de fragmentación de la actividad productiva.
Cada vez resulta más difícil encontrar una empresa que fabrique
un producto o preste un servicio completamente. Las empresas multiplican
las relaciones entre si y se especializan en aspectos muy concretos
de la producción y prestación de servicios.
Algo similar ocurre dentro de los centros de trabajo.
El trabajo se divide y distribuye entre todos los departamentos
y talleres de la empresa. Unos diseñan el productos, otros se encargan
de comprar, verificar y almacenar las materias primas que se utilizan
en la fabricación, otros se ocupan de la conservación y mantenimiento
de las maquinas. De este modo podemos elaborar una larga lista de
tareas y trabajos que se ejecutan en nuestra empresa y en nuestro
departamento. Como resultado del proceso de reestructuración productiva
y de los métodos de "organización científica del trabajo"
los asalariados han perdido parte de la visión completa y compleja
del proceso de trabajo.
Están ausentes del proceso de trabajo. Sólo conocen
una pequeña parte del producto en el que trabajan por lo que, como
demuestra la investigación más reciente, se generan dudas sobre
el funcionamiento de la empresa, el producto y su capacidad para
realizarlo completamente.
Durante este siglo, poco a poco, como resultado de
la aplicación de los denominados "métodos científicos de organización
del trabajo", el trabajo ha ido perdiendo su carácter total.
Se ha ido fragmentando, dividiendo en tareas sencillas, pequeñas,
repetitivas, prescritas y controladas. El trabajo se ha convertido
en algo parcial, impersonal e impuesto desde fuera. La fragmentación
del trabajo afecta a todos los trabajadores, no sólo a algunas categorías
especificas, y, por lo general, favorece la descualificación. La
división del trabajo en tareas simples y repetitivas permite incorporar
mano de obra no cualificada dónde antes había trabajadores cualificados.
El desarrollo de la producción en serie es resultado de éste proceso.
Un ejemplo, repetido en multitud de ocasiones, es el del trabajo
en las grandes cadenas de montaje de automóviles, en las que cada
trabajador realiza repetitivamente un pequeño numero de operaciones
simples. La división del trabajo se ha acentuado. Las (nuevas) tecnologías
y sistemas de organización del trabajo facilitan el control empresarial
de las actividades laborales y la expropiación del "saber obrero".
La negociación individual del rendimiento reduce el campo de acción
colectivo y ataca los principios de la acción sindical.
Hoy en día es cada vez más difícil saber (y mucho
menos ver) quien hace qué, quién diseña, fabrica o construye un
determinado bien o servicio. El trabajo se intensifica y los procesos
productivos se disuelven. Desaparecen ante nuestros ojos sin que,
muchas veces, nos demos cuenta.
En algunos sectores de actividad (automoción, electrónica)
la fragmentación del proceso de trabajo es tan elevada que las propias
empresas se ven obligadas a realizar acciones formativas a los nuevos
trabajadores que se incorporan para explicar la actividad y funcionamiento
de toda la empresa y así facilitar la identificación del trabajador
con el trabajo que ha de realizar y con la empresa en su conjunto.
La reestructuración productiva nos muestra que la
fragmentación del trabajo viene acompañada de la disminución del
tamaño de las empresas, del incremento del numero de trabajadores
desempleados y generalmente de la intensificación de la carga de
trabajo de los ocupados. Al menos, aparentemente, el número de trabajadores
ha disminuido al tiempo que la actividad productiva ha crecido.
Los talleres, los grupos de trabajo son más pequeños y simultáneamente
el trabajo se ha intensificado. Realizamos la misma cantidad de
trabajo o incluso más que cuando había más trabajadores en el taller.
Debemos estar disponibles en todo momento.
Recientemente un empresario de un polígono industrial
del sur de Madrid nos decía que "sus" trabajadores debía
estar disponibles para trabajar, para la empresa, "veinticuatro
horas al día, siete días a la semana".
Por estas razones es necesario reconstruir el proceso
completo de trabajo que tiene lugar en cada empresa y dentro de
ella en cada taller o grupo de trabajadores. Deberemos conocer el
producto o servicio que realiza la empresa y el modo en que este
se divide y distribuye entre los departamentos, talleres y unidades
de trabajo. Así podremos considerar todos aquellos trabajos y procesos
que se realizan en la empresa y contribuyen a la elaboración de
un servicio o un producto.
La recomposición del trabajo que se lleva a cabo en
la empresa nos permite, además de tener un visión completa de la
contribución de la actividad laboral que ejecutamos al producto
de la empresa, comprender el trabajo que realizamos y evidenciar
los vínculos, relaciones, dependencias y regulaciones existentes
dentro de la empresa entre los distintos departamentos y talleres
y lo que es más importante entre los diferentes grupos de trabajadores.
Debemos de pesar en la empresa como un todo en el que estamos inmersos
y del que se derivan multitud de relaciones sociales.
Identificaremos el trabajo o servicios que se realiza
en la empresa y, como hemos explicado anteriormente, el modo en
que se incorpora, en su caso, a otro producto en otra empresa. La
elaboración de un organigrama de la empresa nos permite analizar
como se distribuyen la actividad productiva, el trabajo, dentro
de la empresa, qué funciones realiza cada departamento y qué se
va incorporando al producto final. Nos vamos acercando poco a poco
de una visión general al trabajo concreto hasta llegar a la tarea
que desempeña cada uno de los trabajadores. Dentro de cada uno de
los departamentos, talleres o grandes secciones de trabajo ocurre
lo mismo: el trabajo continua fragmentándose.
En este punto tendremos que identificar el grupo
homogéneo de trabajo al quepertenecemos. El grupo homogéneo
esta constituido por el conjunto de trabajadores que hacen juntos
un mismo trabajo, tarea o actividad ('los de contabilidad'), y están
expuestos a las mismas condiciones de trabajo. Un taller en el que
el conjunto de los trabajadores realicen operaciones similares sometidos
a condiciones de trabajo también similares sería otra forma de definir
los grupos homogéneos. En muchos casos son las propias empresas
quienes dividen y organizan a los trabajadores en grupos de estas
características. Examinar la estructura organizativa de la empresa,
especialmente en sus unidades más pequeñas, nos pude proporcionar
gran información sobre los grupos homogéneos de producción existentes.
Una "Unidad Básica de Actuación" en un hospital,
una "Unidad Elemental de Trabajo" en el sector del automóvil,
una "Agencia bancaria", o una "sección de venta"
en unos grandes almacenes son cuatro buenos ejemplos de este tipo
de unidades.
Un "Grupo Homogéneo" de trabajo es aquel
grupo de trabajadores que comparten la misma experiencia laboral.
Comparten unas condiciones materiales y organizativas de trabajo
similares y están sometidos a los mismo procesos de control y promoción
dentro de la empresa. Utilizar el grupo como unidad básica de análisis,
e inserto en él, al trabajador, nos permite recuperar la memoria
(histórica) colectiva y obtener una información más aproximada a
la realidad sobre las condiciones de trabajo que experimenta el
grupo.
Una vez que hemos identificado el grupo debemos preguntarnos
por quien lo constituye, cuantas personas lo forman y que
características tienen. Consideramos el tamaño del grupo para conocer
su peso y posición en el proceso productivo de la empresa. Se trata
de analizar la posición y el papel que desempeña el grupo homogéneo
de trabajo en la empresas. De este modo, llegaremos a comprender
la lógica de reparto de tareas en su interior. Tareas a las que
puede corresponder tipos de trabajo muy diferentes. La posición
del grupo en el proceso de trabajo, en la empresa, determina sus
condiciones de trabajo: cuanto más dominante es su posición mayores
serán las cualificaciones, los salarios, es decir mejores serán
sus condiciones de trabajo.
La primera y más evidentes de las cuestiones, como
ya hemos indicado en el apartado anterior, será preguntar por el
número de trabajadores que constituyen el grupo. Después fijaremos
nuestra atención en el pasado reciente para conocer su evolución.
Sabremos si ha disminuido o aumentado el número de trabajadores
y simultáneamente por qué lo ha hecho. Se puede haber producido
un aumento puntual del trabajo al que la empresa ha respondido,
por ejemplo, reforzado el grupo homogéneo con nuevos trabajadores,
intensificando el trabajo de los asalariados, subcontratando el
excedente de trabajo con otra empresa o modificando la organización
del trabajo y la tecnología en ese área de la empresa. Conoceremos
así las transformaciones que ha experimentado el grupo homogéneo
de trabajo y las practicas de gestión que la empresa ha tenido con
él.
La edad y antigüedad media en la empresa de los trabajadores,
la distribución por sexos (numérica y por tareas) y categorías y
las modalidades de contratación más utilizadas completarán esta
información.
La elaboración de una tabla especifica para el grupo
(el taller), similar a la quereproducimos, nos será de gran utilidad
para recoger y analizar la información.
|
CATEGORIAS
|
TRABAJADORES
|
SEXO
|
EDAD MEDIA
|
ANTIG.
MEDIA
|
TI PO CONTRATO
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N
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%
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H
|
M
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INDEF.
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TEMPO
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APRED
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| TEC. SUPERIORES |
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| TEC. MEDIOS |
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| ENCARGADOS |
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| EMPLEADOS |
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| OFICIAL 1ª |
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| OFICIAL 2ª |
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| OFICIAL 3ª |
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| ESPECIALISTA |
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| PEON |
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| TOTAL |
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Resultará interesante comparar las características
sociolaborales actuales del grupo con las que tenía hace cinco o
diez años. Con este análisis obtendremos una información valida
para conocer las practicas de gestión empresarial y las tendencias
de evolución en el futuro.
En segundo lugar, siguiendo con la misma lógica, observaremos
como se ejecuta y organiza el trabajo en el grupo (taller o sección).
Pensaremos en los trabajos y tareas que se realizan y el modo
en que contribuyen o se engarzan en los productos y actividades
de la empresa.
De nuevo estamos recomponiendo el proceso de trabajo,
desde abajo, desde nuestro grupo (taller o sección), siguiendo
el proceso de elaboración del producto ya sea éste un bien o un
servicio.
El tipo de trabajo (o tarea) y el número y modo en
que se realizan no resultan indiferentes para el grupo. Los efectos
sobre la cualificación o, en general, sobre las condiciones de trabajo
varían sustancialmente. No es lo mismo que se lleve a cabo una única
tarea que se realicen varias operaciones distintas, que se cambie
de tarea dentro del grupo. Cuanto mayor numero de tareas y trabajos
se efectúen y más complejos sean estos mayor sea el contenido del
trabajo y la cualificación de quienes lo ejecutan.
A continuación nos detendremos en el modo en que
se organiza y reparte el trabajo en el grupo homogéneo. Este
aspecto resulta igualmente importante y debe considerarse conjunta
y simultáneamente con el anterior. El trabajo se puede organizar
de muchas maneras y todas ellas repercuten de algún modo sobre la
cualificación y las condiciones de trabajo. El tipo de trabajo que
se realiza, la complejidad del mismo, los sistemas de control que
la empresa aplica sobre él y la tecnología empleada son los aspectos
básicos que configuran la organización del trabajo.
Tendremos que determinar cuantos puestos diferentes
hay en el grupo homogéneo (o taller), las categorías laborales
de los trabajadores que ocupan esos puestos y el modo en que se
organiza el trabajo. Si las tareas y puestos son fijos, si se cambia
de tareas, etc. La elaboración de un esquema que reproduzca la disposición
de los puestos de trabajo en el taller y las relaciones entre ellos
nos será de gran utilidad para estudiar el modo concreto en que
esta organizado el trabajo.
Otra cuestión que debemos considerar es la distribución
del tiempo de trabajo. La existencia de trabajo nocturno,
turnos rotativos o el recurso estructural a las horas extraordinarias
son aspectos que también debemos considerar a la hora de estudiar
el modo en que la empresa organiza el trabajo del grupo.
Resaltamos estos aspectos por que las condiciones
de trabajo, la cualificación y la evolución de los sistemas de trabajo
adquieren formas, configuraciones y efectos sociales distintos según
las opciones organizativas que la empresa adopte en cada momento,
como ya resaltamos antes. Y estas dependen, fundamentalmente, de
la cultura empresarial, de la filosofía de empresa de cada empresario.
La cultura empresarial sobre la que se construyen las estrategias
organizativas y de gestión es decisiva para determinar la evolución
futura de la empresa.
Como se sabe por los trabajos de investigación no
hay factores que determinen, estrictamente, el modo en que se organiza
el trabajo en la empresa. El sector, el lugar que se ocupa en la
división del trabajo entre empresas, los recursos ambientales, establecen
el ámbito en el que se ha de mover cada empresa, cada empresario.
Pero es éste quien tiene la capacidad de elegir entre formas diversas
de gestión. Los modos y maneras de cada empresario resultan ser
la explicación última de las condiciones de trabajo concretas que
viven los trabajadores, y entre ellas, en primer lugar, la cualificación
que se requiere para llevar a cabo el trabajo concreto de cada uno.
Nuestro recorrido a través de la recomposición del
proceso de trabajo debe detenerse, ahora, en el estudio de la cualificación.
Tradicionalmente hemos identificado la cualificación
con el nivel de instrucción (estudios) adquirido en la escuela (en
el sistema de enseñanza), sin embargo hoy todo el mundo está de
acuerdo en que se trata de algo mucho más complejo. El conocimiento,
la formación académica es importante pero no es el único factor
que incide en la construcción de la cualificación. Como hemos visto
anteriormente, el trabajo que ejecutamos y el modo en que está organizado,
nuestras relaciones con los compañeros de trabajo, el saber hacer
colectivo del oficio, la experiencia que hemos obtenido en nuestro
puesto de trabajo, la competencia social, el carácter, son algunos
de los factores que constituyen la "cualificación profesional".
El concepto de "competencia social" (saber
ser), por último, se emplea para explicar el comportamiento social
y profesional en el centro de trabajo y la trayectoria vital (experiencias,
dificultades, capacidad de relación, sometimiento a la autoridad
y control empresarial). Cada vez se valoran más este aspecto como
magníficamente resumía hace unos años un empresario del sector electrónico:
"antes que una cualificación se busca más bien una persona
voluntariosa que éste dispuesta a trabajar...".
La organización del trabajo, como hemos señalado,
es otro de los factores que mayor incidencia tienen en la cualificación
profesional. Un trabajador puede tener un nivel de instrucción muy
elevado y sin embargo desempeñar una tarea con escaso contenido
de trabajo y por lo tanto con baja cualificación. El puesto que
se ocupe, el tipo de trabajo que se realice, el uso y disposición
de las maquinas, los sistemas de control y la autonomía en el trabajo
que se disponga, etc. son variables fundamentales en la construcción
de la cualificación. Las características y contenido del puesto
de trabajo tiene gran importancia. No es lo mismo, por ejemplo,
que un trabajador, o un grupo de ellos, desempeñen trabajos de diseño
o de mantenimiento y reparación a que ocupen un puesto en una cadena
de montaje o que atiendan los servicios generales de limpieza y
seguridad. Lo mismo ocurre con la disposición y uso de la tecnología
o con los sistemas de control y evaluación del rendimiento. Una
mayor cualificación profesional exige una organización del trabajo
que favorezca la complejidad del contenido del trabajo, la responsabilidad
y la autonomía del grupo y del trabajador. De poco sirve una formación
y cualificación más elevada si los sistemas de trabajo continúan
siendo rígidos y limitados. La posición que cada taller, grupo o
trabajador ocupa en el proceso de trabajo de un bien o servicio
contribuye a establecer el contenido de la cualificación (individual
y colectiva).
Para estudiar estos aspectos al examinar el grupo
homogéneo o cada puesto de trabajo deberemos fijarnos: en el tipo
de información que se requiere manejar (poca, y poco compleja, numerosa
y compleja; o incierta); en la complejidad y el número de las variables
que debe controlar cada trabajador en la ejecución del trabajo que
realiza (múltiples y complejas, multivariable, amplias y complejas,
repetitivas y complejas o únicas y repetitivas); y en el grado de
autonomía que cuenta el trabajador para realizar su trabajo y los
sistemas de control a los que se encuentra sometido (trabajo prescrito,
control a través de norma de procedimiento, programas de trabajo,
programas de control a medio plazo, evaluación de resultados a largo
plazo).
La transcendencia de los aspectos ligados a la organización
del trabajo en la construcción de la cualificación profesional pone
de manifiesto la importancia de la calificación colectiva. La cualificación
profesional no es resultado de un proceso de aprendizaje individual.
Cada operación, cada trabajo especifico es parte de un proceso global
en el que participan multitud de trabajadores, grupos e incluso
empresas (división del trabajo entre empresas) entre los que se
desarrollan relaciones de cooperación (competencia y dominación).
La pertenencia a un grupo de trabajo, la experiencia laboral y vital
colectiva, en otras palabras el conjunto de capacidades que adquieren
los trabajadores mediante su participación en el proceso de trabajo,
conforman la cualificación. La tabla siguiente ejemplifica un posible
análisis de estas variables.
| CUALIFICACIÓN |
PROCESO
|
COMPLEJIDAD
|
INFORMACIÓN
|
AUTONOMÍA
|
FORMACIÓN
|
|
MAYOR
|
Diseño
|
Multivariable
|
Incierta
|
Resultados Largo Plazo
|
Superior
|
|
Control Calidad
|
Multivariable
|
Numerosa y
Compleja
|
Medio Plazo
Programa
control
|
Superior y
Media
|
|
Mantenimiento
|
Amplias y
Complejas
|
Numerosa y
Compleja
|
Corto Plazo. Programa
Trabajo
|
Media y
Profesional +
Experiencia
|
|
MENOR
|
Fabricación
|
Repetitiva y
Complejas
|
Poca y Simple
|
Norma de
Procedimiento
|
Profesional y básica
|
|
Servicios
Generales
|
Únicas y
Rutinario
|
Poca. Trabajo
|
Prescrito
|
Profesional y
Básica
|
Resumiendo podemos decir que la "cualificación profesional"
es resultado de la capacidad de trabajo de cada trabajador y del
conocimiento del oficio o profesión. Entendido éste como la suma
de habilidades individuales y colectivas y conocimientos del uso
de herramientas y maquinas propias del oficio (saber hacer); y
la tarea asignada dentro del proceso de trabajo (organización
del trabajo). La cualificación implica una relación dinámica,
regulada a través del contrato de trabajo, entre el trabajador
y el trabajo que debe ejecutar. Un cambio en la cualificación
implica una modificación profunda de las condiciones de trabajo
que afecta a las estipulaciones del contrato laboral (rendimiento,
salario, jornada laboral, etc). Cuando hablamos de incrementos
de cualificación nos estamos refiriendo simultáneamente a la movilidad
de los trabajadores dentro de la empresa, al diseño de carreras
profesionales (evolución del status dentro de la organización),
a incrementos salariales, es decir a un conjunto de aspectos que
inciden directamente en las condiciones de trabajo. Todas estas
cuestiones convierten a la formación continua y recualificación
de los trabajadores en un aspecto fundamental de la negociación
colectiva. En toda Europa, las cuestiones relacionadas con la
cualificación y la formación aparecen cada vez más como un aspecto
fundamental de la negociación colectiva.
Sin embargo debemos resaltar, una vez más, la importancia
de los factores contextuales. La reestructuración productiva, el
proceso de desregulación de la actividad laboral, el incremento
del paro, etc. tiene un reflejo inmediato en la "cualificación
profesional". Como ejemplo basten las palabras de un empresario
del sector del mueble. "En estos momentos hay una tendencia
de cambio. Durante muchos años se ha ido tomando personas sin ninguna
cualificación. Personas que eran habilidosas. Sin embargo hay una
tendencia a ir a personas(trabajadores)con una mayor cualificación.
Entre otras razones porque cuestan lo mismo. Ahora para las personas
que vienen a ocupar un puesto sencillo de fabricación, la Formación
Profesional es casi una condición." La precarización del
mercado de trabajo facilita la sustitución de trabajadores ocupados
con bajo nivel de instrucción y elevada antigüedad por mano de obra
más formada escolarmente, barata, joven y moldeable.
Las cuestiones que resumen los aspectos fundamentales
de esta apartado son:
Identificación del Grupo Homogéneo de Trabajo y de
la actividad concreta que realiza.
Características de la organización del trabajo: complejidad
del puesto, control y autonomía, información.
¿Se han introducido nuevas formas de organización
del trabajo?
¿Han cambiado las cualificaciones y las categorías
después de esa reorganización del trabajo?
¿Cuál es el en el grupo de trabajo, e individualmente,
el conocimiento del oficio y las maquinas y herramientas que le
son propias?
