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Fecha de actualización:
8/10/2008

 

 

 

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F. EXPERIENCIAS SINDICALES DE FORMACION PROFESIONAL

La década de los años noventa reveló un gran esfuerzo por parte de las entidades sindicales en el sentido de implementar escuelas y cursos de formación profesional. Según una reciente encuesta de la educadora Silvia Maria Manfredi las entidades que actualmente realizan más capacitación profesional son los sindicatos de trabajadores, lo que indica que el movimiento sindical brasileño ha tomado para él parte de la responsabilidad de ofrecer alternativas a las necesidades de educación y formación que se presentan en función de los cambios que la introducción de innovaciones tecnológicas y organizacionales imprimen.

En su trabajo, Manfredi señala tres distintos tipos de iniciativas de formación profesional. El primero de ellos se refiere a las iniciativas de educación que no se diferencien de los cursos regulares oficiales en convenio, ya sea con el SENAI, SESC o SESI, o con órganos públicos como las municipalidades, gobiernos estaduales o entidades asistenciales. El segundo grupo de iniciativas surge a partir de los años noventa, autónomas en relación a las estructuras y propuestas institucionales y convencionalmente reconocidas. Esas iniciativas podrían ser clasificadas de la siguiente manera, en cuanto a los objetivos y al público que se destinan:

  • Iniciativas dentro de la llamada formación contínua, destinada a los trabajadores con empleo, con el objetivo de capacitarlos para nuevos trabajos, en decorrencia de los cambios tecnológicos y nuevas formas de organización y gestión del trabajo y/o para mejorar sus condiciones de competir en el mercado laboral;
  • iniciativas de reciclaje para trabajadores desempleados;
  • cursos técnicos orientados a atender a jóvenes en edad escolar, tanto para hijos de los asociados como abiertos a la comunidad;
  • cursos de formación profesional de carácter intensivo destinados a la población adulta de bajos ingresos y abiertos a la comunidad;
  • iniciativas de alfabetización para jóvenes y adultos;
  • iniciativas de formación profesional orientadas a las propias necesidades de la organización, como por ejemplo, el programa de cooperativas del Movimiento Sin Tierra.

El tercero y último grupo, identificado como el más interesante, ya que se refiere al período más reciente, y que es respuesta a los problemas originados por las nuevas técnicas de producción, son las escuelas de sindicatos reconocidas por los organismos educacionales competentes, mantenidos con recursos de entidades sindicales de trabajadores, y que después de haber promovido discusiones políticas sobre su naturaleza y función, están pasando por procesos de reestructuración y redimensionamiento. Idealizadas para atender prioridades político-culturales que hacen parte del horizonte de los trabajadores, están siendo reestructuradas con la introducción de innovaciones curriculares, metodológicas y en las formas de gestión.

Tales experiencias son recientes y embrionarias, numéricamente poco expresivas, pero revelan preocupación política de los sectores más organizados del movimiento sindical brasileño de involucrase en la elaboración de propuestas en pro de una escuela popular y pública que atienda a los intereses de la clase trabajadora brasileña, a partir de sus espacios de gobernabilidad. Creadas a partir de 1989, estas escuelas --Colegio Granhan Bell (Sintel, RJ), Escuela Mesquita (Sindicato de los Metalúrgicos de Porto Alegre/RGS) y el Colegio de los Metalúrgicos (Sindicato de los Metalúrgicos de Río de Janeiro)-- integran el Consejo de las Escuelas Operarias.

La creación de estas escuelas presenta una gran conquista por parte de los trabajadores en lo que se refiere a la formación profesional. Una serie de medidas han sido implementadas para que los cursos sean viabilizados aunque sea fuera de las escuelas.

El análisis de los tipos de entidades sindicales de trabajadores que poseen curso de capacitación revela que los sindicatos de los metalúrgicos son los que tienen el mayor número. En cuanto a las demás categorías profesionales, los cursos se encuentran distribuidos por igual entre los siguientes sectores: procesamiento de datos, funcionarios públicos, trabajadores de la salud, trabajadores en alimentos y panaderías, bancarios, trabajadores de telecomunicaciones, trabajadores en caucho, petroleros, trabajadores en el comercio, hoteleros, vestuario, textiles, gráficos, trabajadores en relojería y lapidación y profesores. El cuadro de las categorías que están promoviendo actividades en el área de capacitación profesional revela que tanto los sindicatos de trabajadores de la industria, como del comercio y del sector servicios de modo general, están ofreciendo cursos de capacitación profesional.

También es conocido que gran parte de las entidades sindicales están buscando fuentes de financiamiento y alternativas para implementar cursos de capacitación para su categoría.

Una investigación reciente realizada por la subsección del DIEESE del Sindicato de los Metalúrgicos de ABC(10) indicó que muchos proyectos están siendo negociados por el sindicato y las empresas del sector en esa región. Fueron estudiadas 24 experiencias en diferentes empresas que van desde la concesión del auxilio-escolar, a través de la compra de útiles escolares para los hijos de los trabajadores y del vale transporte para los estudiantes, hasta proyectos mas audaces como el que prevé la enseñanza fundamental para todos los funcionarios que no hayan concluido el primer grado.

A continuación una descripción de algunas experiencias de la CUT y de la "Forca Sindical" seleccionadas por las propias centrales.

La Secretaria de Formación Profesional de la "Forca Sindical" señalo como uno de sus proyectos relevantes el Proyecto Educación y Trabajo:Parcería por la Ciudadanía. Ese proyecto, iniciado en 1996, y promovido por la Federación de los Metalúrgicos de São Paulo, tiene como meta la formación de 850 miembros de sindicatos y entidades no gubernamentales. Fueron entrenados, hasta septiembre de 1997, 180 personas. La actividad básica prevista es la formación y capacitación de los dirigentes de entidades sindicales y no gubernamentales para actuar en temas relacionados con la educación fundamental. El curso es ofrecido en la capital y en varias regiones del Estado de São Paulo. El financiamiento proviene de recursos de la Federación de los Metalúrgicos de São Paulo y de la UNICEF. El contenido incluye educación y trabajo, la Ley de Directrices y Bases (LDB), movimiento sindical y educación, sistema educacional, instrumentos oficiales de participación en la educación, la realidad educacional el Estado de São Paulo y trabajo infantil, la escuela como solución y la participación del movimiento sindical en los temas relacionados a la educación.

Otra experiencia relacionada por la "Forca Sindical" es el Proyecto Formación Profesional e Interacción. Este se inició en 1996 por el Sindicato de los Metalúrgicos de Piracicaba y la empresa Caterpillar del Brasil. La meta es formar 1 100 personas hasta finales de 1997. Ya fueron capacitados o recapacitados 952 adultos y 50 niños de 7 a 14 años en situación de riesgo. Las actividades desarrolladas por el proyecto son acciones complementarias a la escuela. Esta comprende formación profesional en torno con Comando Numérico Computarizado (CNC), soldadura al arco eléctrico, informática básica e industrial, auxiliar de escritorio y diseño técnico mecánico. En cada curso de capacitación profesional se prevé impartir portugués, matemática, ciudadanía y educación para el trabajo . La parte de interacción cuenta con educación artística, salud y sexualidad, medio ambiente, refuerzo escolar y deporte.

La tercera experiencia que la "Forca" Sindical señaló fue la de la Escuela de Calificación Profesional del Sindicato de los Metalúrgicos de São Paulo fundada en octubre de 1992 con el proyecto de Mantención del Empleo de los Trabajadores socios del Sindicato de Trabajadores en las Industrias Metalúrgicas, Mecánicas y de Material Eléctrico de São Paulo. La escuela, desde su fundación, capacita y forma trabajadores empleados, desempleados y jóvenes. Ya fueron reciclados 16 050 metalúrgicos y, solo en 1995, fueron reciclados 1 000 desempleados. En 1996 el número subió para 6 000 y la escuela está previendo reciclar otros 6 000, en 1997. La escuela también ofrece cursos para hijos de metalúrgicos y aproximadamente 900 ya realizaron uno de los cursos ofrecidos.

La escuela de Calificación de los Metalúrgicos de São Paulo actualmente ofrece 18 cursos: portugués y matemática, tecnología básica, tecnología mecánica, perfeccionamiento, diseño técnico de mecánica fase I y II, control de medidas Fase I, II y III, electricidad básica, reparador de aparatos electrodomésticos, cálculo, trigonométrico aplicado a la mecánica, cálculo técnico para operaciones de máquinas CNC, CNC, operación y programación, CEP, ISO 9000, diseño arquitectónico fase I y II, CAD, automatización industrial neumática e hidráulica. Además de ese conjunto de cursos profesionales, la escuela ofrece la enseñanza suplementaria de primer grado que irá formar sus primeros grupos en diciembre de 1997 y pasar, a partir de 1998, a ofrecer suplemento del segundo grado a través del sistema Telecurso 2000, en convenio con la Federación de Industrias del Estado de São Paulo (FIESP). Los cursos se ofrecen en cinco localidades diferentes, en 26 salas. El financiamiento proviene de cuatro fuentes: Sindicato de los Metalúrgicos de São Paulo, convenio con el SENAI, convenio con la Secretaría de Empleo y Relaciones del Trabajo (SERT), recursos del Ministerio del Trabajo, del Fondo de Asistencia al Trabajador (FAT) y empresas que se benefician con la recapacitación de sus trabajadores. La certificación corre por cuenta del SENAI que también es la entidad responsable por el acompañamiento técnico de esos cursos profesionales.

La Secretaría Nacional de Formación de la Central Unica de Trabajadores también contribuyó con algunas experiencias en el área de formación profesional y capacitación que se detalla a continuación.

El proyecto del Centro de Formación Profesional, inaugurado en julio de 1996, cuenta como entidad promotora el Sindicato de los Empleados en Establecimientos Bancarios de São Paulo, Osasco y Región. Los cursos ofrecidos son Análisis de crédito I, matemáticas financiera, Análisis de crédito II, contabilidad, cambio y comercio exterior II, mercado de capitales. Esos cursos son financiados por los propios trabajadores bancarios, y ya se formaron aproximadamente 2 000 alumnos. Con el financiamiento del Fondo de Asistencia al Trabajador (FAT), el sindicato realizó en diciembre de 1996 un curso de formación y capacitación para 240 alumnos. La certificación para todos los cursos es de responsabilidad del sindicato.

El Programa Integra Formación y Recapacitación Profesional - Proyecto São Paulo se inició en octubre de 1996 y tiene como meta la formación de 1 320 alumnos. El proyecto está cargo de la Confederación Nacional de los Metalúrgicos (CNM/CUT) y es financiado por el Fondo de Asistencia al Trabajador (FAT). El proyecto prevé educación de 1er grado y formación profesional. Los cursos serán impartidos en 20 localidades del Estado y abarcan el Gran São Paulo, el litoral y el interior del Estado.

El Proyecto Escuela de 1 y 2do. Grado José Cezar Mesquita se inició en febrero de 1963. Las actividades desarrolladas son de informática, diseño técnico, electricidad básica, lectura e interpretación de diseño y mecánica de automóviles. La entidad promotora de los cursos es el Sindicato de los Metalúrgicos de Porto Alegre. La propia escuela es la que otorga la certificación de los cursos ofrecidos.

El Proyecto de Formación Profesional para Bancarios tuvo inicio de 1992 y ya ha capacitado hasta septiembre de 1997 aproximadamente 2 000 trabajadores. Los cursos ofrecidos son de calidad total, matemática financiera e informática. La entidad promotora es el Sindicato de los Bancarios de Río de Janeiro que también financia y da la certificación de los cursos impartidos.

El Proyecto Luchar con Arte fue creado en septiembre de 1997 y es promovido por el Sindicato de los Bancarios de Brasilia con financiamiento del Fondo de Amparo al Trabajador. Se imparten los siguientes cursos: criterios de participación, gestión financiera de crédito, análisis de crédito, comunicación y expresión, relaciones interpersonales, gestión financiera de capitales y marketing bancario. La meta es formar 550 bancarios en un período de 4 meses. El Sindicato y la Secretaría del Trabajo otorgan la certificación de los cursos.

Otros proyectos están siendo desarrollados por las entidades sindicales en el país. Los proyectos aquí mencionados ofrecen una pequeña muestra de lo que se viene realizando por el movimiento sindical dentro del ámbito de la formación profesional de los trabajadores brasileños.

 

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Sindicato que reúne las categorías de Santo André, São Bernardo, São Caetano y Diadema.

 


 

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