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Fecha de actualización:
8/10/2008

 

 

 

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H. AGENDA SINDICAL EN LA NEGOCIACIÓN DE FORMACIÓN PROFESIONAL

"La formación profesional es patrimonio social y debe ser responsabilidad del trabajador y estar integrada al sistema regular de enseñanza en la lucha más general por una escuela pública, gratuita, laica y unitaria, en contraposición a la histórica dualidad escolar del sistema educacional brasileño. Pública y gratuita con el estado asumiendo todas sus responsabilidades, por lo tanto con la efectiva participación de la sociedad en su gestión pedagógica y administrativa". (V CONCUT:1994:52).

"Contraponiéndose a la concepción estricta de formar para responder a las necesidades de la producción sobre la ética del lucro, la formación profesional que interesa al trabajador es aquella que amplia la satisfacción de las necesidades múltiples del ser humano" (Informacut #257:22).

La "Forca Sindical", en su documento Un proyecto para el Brasil, señala cuatro temas centrales en la calificación de la fuerza de trabajo: "la mejoría en los padrones de escolaridad básica de la población; nuevas metodologías de enseñanza que permitan al trabajador desarrollar plenamente sus capacidades con vistas a los desafíos más ambiciosos que los esperan dentro del proceso de producción; la adecuación operacional del sistema formador y la nueva realidad (descentralización, flexibilización, aproximación de la concepción y de la ejecución) y la democratización de la gestión del sistema, con mayor participación de los trabajadores (Força Sindical:1993:486).

Los trabajadores también se definen por la formulación pública de las políticas de formación profesional con participación de varios sectores sociales. La resolución de la OIT que prevé la composición tripartita en la gestión de los fondos públicos y en las agencias y programas de formación profesional también merecen el apoyo de los trabajadores.

Como era de esperarse en una época de transición, actualmente existen varios proyectos de formación profesional dentro de la sociedad. Aun cuando existe un relativo consenso sobre la necesidad de cambios, de formulación de políticas para la calificación profesional, y hasta sobre algunos aspectos de su concepción, tanto el gobierno, como empresarios y trabajadores tienen opiniones divergentes sobre varios puntos fundamentales. A pesar de ello, ya sea desde el punto de vista económico o político, existen señales evidentes del reconocimiento que el tema debe tratarse con la participación de varios sectores sociales.

Es importante destacar que el tema de la formación profesional, desde el punto de vista de los trabajadores, debe formularse a partir de una discusión más amplia que engloba cuestiones como la educación básica y generación de empleo e ingreso, que hoy día adquieren graves contornos dentro del país.

Los trabajadores conciben la educación como requisito indispensable al pleno ejercicio de la ciudadanía sea como medio de desarrollo de sus propios conocimientos e instrumento de incorporación de un tipo de saber que les es debido, sea como requisito para facilitar la entrada y permanencia en el mercado de trabajo según reglas y remuneraciones satisfactorias, esto es, indispensable a la mantención de los padrones dignos de condiciones de vida y de reproducción de la fuerza de trabajo.

Se puede afirmar que la educación es entendida por los trabajadores como recurso indispensable al alcance de los niveles de competitividad y de desarrollo tecnológico que, aliados a políticas estratégicas, garanticen el bienestar de la población y la inserción soberana del país al nuevo orden mundial.

El interés fuera de lo común que la educación para el trabajo viene despertando actualmente junto al poder público y a la iniciativa privada sorprende a los trabajadores, tradicionalmente la única voz a reivindicar inversiones en proyectos de capacitación de mano de obra de manera articulada con las demás condiciones de vida de los trabajadores.

Remóntase a la década de los años cuarenta el inicio de la discusión de la formación profesional por los trabajadores brasileños, aunque de manera aislada. Hoy la discusión se encuentra diseminadada en todos los sectores y consiguió, a partir de la necesidad, unir en torno del mismo tema a trabajadores, empresarios y gobierno.

A la radicalidad de las transformaciones en curso en el mundo del trabajo, el movimiento sindical brasileño ha respondido con propuestas que derivan tanto del acompañamiento crítico de la práctica tradicional de formación profesional, como de la percepción del tipo de capacitación para el trabajo que hoy se hace necesaria, teniendo como premisa el tratar los temas que están en la agenda sindical.

El camino recorrido por el movimiento sindical desde el proyecto del Centro de Perfeccionamiento Técnico idealizado por los gráficos en los años cuarenta hasta la actual participación en los foros de negociaciones tripartitas, ha posibilitado la definición de estrategias y directrices de acción que se vienen materializando en las respuestas dadas a ese conjunto de temas sobre la forma de propuestas sindicales fe formación profesional. La experiencia corporificada en esas propuestas particulariza la inserción de los sindicalistas en el debate y colocan al movimiento sindical en la discusión de los temas críticos de formación profesional a partir de una perspectiva propia.

Intervenir en el debate sobre formación profesional con propuestas propias, originadas de definiciones políticas y del más cuidadoso diagnóstico de las condiciones reales del mundo del trabajo han sido políticas de los trabajadores que han buscado, entre otras cosas, la participación en todos los foros de decisiones, pues ellos saben que es de fundamental importancia el conocimiento que poseen sobre la compleja realidad de las relaciones de trabajo del país. A continuación se citan algunos ejemplos de articulación entre directrices, propuestas y acciones divulgadas ampliamente por documentos sindicales.

Creación de Centros Públicos de Enseñanza Profesional que se deben articular en un sistema general y público de enseñanza

Según los trabajadores, los Centros Públicos deben tratar la capacitación de jóvenes y adultos, empleados y desempleados a través de la enseñanza profesional para personas en edad escolar (modalidades de enseñanza y de actualización científica y cultura y enseñanza profesional como parte de la educación continuada) alfabetización y post alfabetización de adultos, cursos de capacitación y recapacitación profesional de empleados y desempleados, cursos de actualización científica, artística y cultural de los trabajadores.

El discurso de los sindicalistas ha sido en el sentido de mostrar que la discusión del tema de formación profesional debe pautarse por el ideario democrático pensando en jóvenes, adultos, empleados y desempleados, así: "La construcción de prácticas de formación profesional que consideren las necesidades de los trabajadores sólo puede realizarse en espacio público con forma, contenido y métodos democráticos. Defendemos la creación de Centros Públicos de enseñanza profesional de alta calidad. Centros que, con flexibilidad, pueden atender las demandas específicas o permanentes de capacitación de millares de jóvenes y adultos, empleados y desempleados." (Informacut #257:24). Aun existe, en lo que se refiere a los centros públicos de enseñanza profesional, la dimensión de elaborador y difusor de metodologías de educación profesional, de currículos y de formación de formadores.

Implementación de un programa de revitalización de Suplementos Públicos de alta calidad, a través de proyectos educacionales desarrollados por las propias empresas, sindicatos u otras instituciones de la sociedad

Participación en el Control Social de los Fondos Públicos destinados al financiamiento de la formación profesional

Participar en la formulación de políticas de educación profesional ha sido una de las metas y conquistas de los trabajadores. Sin embargo, es fundamental poder decidir sobre los caminos de los recursos a ella destinados, y esta es una de las banderas de lucha de los trabajadores. "Reivindicamos que todos los recursos compulsorios o de carácter de incentivos fiscales, destinados a la formación, y/o capacitación profesional sean considerados y administrados como fondos públicos, con la participación de los trabajadores"(Informacut #257:23).

Creación de Consejos Tripartitos Paritarios para la gestión de agencias de formación profesional

Los trabajadores defienden públicamente que esos consejos supervisen las actividades del Sistema S - SENAI, SENAC, SESI, SEC, SENAR y SENAT y que las otras iniciativas complementarias a la enseñanza regular sean realizadas dentro de los niveles municipales, estaduales o federales. Esa reivindicación tiene como fundamento el hecho de que los recursos que sostienen esas entidades son fruto de una contribución compulsoria del 1% sobre la planilla de sueldo mensual de las empresas y que los empresarios controlen y administren esos recursos.

Los trabajadores, teniendo como punto central la demanda de la gestión tripartita de las instituciones de formación profesional, consideran que el costo de mantención del sistemas "S" y de otras agencias empresariales de formación profesional, al ser repasados para los costos finales de los productos, transforman los recursos de la institución en recursos públicos, lo que implicaría la gestión tripartita --empresarios, sindicatos y el estado, o bipartita - empresarios y sindicatos.

Propuestas de cursos y demás actividades de Formación y Reciclaje Profesional a través de convenios con el Sistema Nacional del Empleo (SINE) y del Fondo de Asistencia al trabajador, para apreciación de esos consejos

Certificación legal para los cursos de formación profesional

Desde el punto de vista de los trabajadores es necesario el reconocimiento legal de los cursos de formación profesional para que sean valorizados por las empresas. "Es fundamental que los cursos obtengan aprobación legal a través del créditos y certificados escolares reconocidos tanto por el Ministerio de Educación y del Trabajo, de manera que sean considerados válidos por las empresas en las negociaciones, convenciones y contratos colectivos" (Informacut #257"27).

Cogestión de los programas de formación profesional realizados por las empresas

El movimiento sindical negocia la participación de los sindicalistas en la formulación y gerenciamiento de las actividades de formación profesional y de otros procesos educacionales realizados dentro del ámbito de las empresas y en los lugares de trabajo, a través de la constitución de comisiones paritarias.

Se defiende también la necesidad de articulación entre educación básica y formación profesional como uno de los principios orientadores de las acciones sindicales sobre la educación del trabajador.

Política de formación profesional integrada a la política nacional de educación

Desde el punto de vista de los trabajadores brasileños, el tema de la calificación profesional debe colocarse en el conjunto de la crisis educacional brasileña, principalmente en lo que respecta a la enseñanza pública, gratuita y de alta calidad para la clase trabajadora, que, a su vez debe estar atenta y participativa en el debate sobre las acciones a tomar dentro del área de la educación.

Políticas educacionales aliadas a las demás políticas sociales para la atención de la población pobre y grupos desprotegidos: niños, ancianos, jubilados, deficientes y desempleados

Participación en la formulación de Políticas Publicas de Educación Básica y Formación Profesional que atiendan tanto a las demandas empresariales como a las necesidades de los trabajadores

El discurso y las acciones de los sindicalistas en lo que se refiere a la formulación de políticas públicas de educación y formación profesional apuntan hacia la necesidad de considerar la trayectoria de lucha de los trabajadores, y así lo afirman al decir: "La discusión de enseñanza profesional/educación permanente debe estar vinculada a la lucha por un salario digno, libertad de organización en el lugar de trabajo y garantía de empleo (…)" (Informacut #257:27). Defienden la necesidad de articulación de los temas de la formación profesional como las demanda por garantía de empleo, remuneración digna, organización de los trabajadores en el lugar de trabajo y políticas públicas que garanticen el desarrollado del país.

Un amplio proceso de discusión de la organización de la Enseñanza Técnica en el país, tematizando la integración de enseñanza general secundaria con la enseñanza profesional técnico orientada a la educación integral o politécnica

Las acciones de los sindicalistas que participan de las discusiones y foros que tratan de la temática de enseñanza técnica indican que las decisiones deben ser tomadas pensando en una formulación no solo tecnicista, sino también general de los trabajadores y defienden, principalmente, la univerzalización de las oportunidades tanto de enseñanza profesional como de escuela básica.

Creación de un servicio público de empleo que atienda a las necesidades de calificación, recalificación y reingreso del trabajador en el mercado de trabajo. Defienden públicamente una política de empleo y renta que posibilite la instauración del Servicio Público de Empleo

En lo que se refiere a la negación de la formación profesional, los sindicalistas han priorizado iniciativas que posibilitan la difusión de experiencias concretas y de principios que, en su entendimiento, deben pautar esos procesos específicos de negociación.

En esas oportunidades se acostumbra a socializar a las actuales discusiones que acompañan a la negociación de la formación profesional entre trabajadores, empresarios y gobierno dentro del ámbito de enseñanza y de los programas de formación, además de definir el alcance de esos procesos de negociación según parámetros consensados internamente.

Las entidades sindicales entienden que la formación profesional debe ser objeto de negociación en el campo institucional más amplio y en los procesos de contratación colectiva sectorial o por empresa.

En el campo institucional se estima que la negociación abarca la concepción de formación profesional y sus políticas de implantación, o financiamiento, la gestión y los arreglos institucionales que el sistema vengan a adquirir en el país.

Dentro del ámbito de la contratación colectiva se identifican como objetos de negociación los objetivos, el contenido de la formación profesional y sus condiciones de viabilidad, vis a vis los derechos y obligaciones de los trabajadores, como, por ejemplo, la compatibilidad entre actividades de formación profesional y jornada de trabajo.

Esas son algunas de las propuestas e iniciativas que derivan de las constantes evaluaciones sobre el rol de la educación y, particularmente, de la enseñanza y formación profesional, entendidos como requisitos de la ciudadanía e instrumentos importantes en la formación de los trabajadores para el enfrentamiento técnico y político de las transformaciones cotidianas dentro del mundo del trabajo y sus desdoblamientos en el proceso de desarrollo social del país.

El desafío que se presenta para el movimiento sindical es el de intervención calificada en los rumbos de la reestructuración productiva y tecnológica. Desafío cuya superación pasa necesariamente por el enfrentamiento de algunos dilemas ya identificados.

Los trabajadores anhelan dar curso a las experiencias, aunque poco significativas, de escuelas sindicales profesionalizadas o adoptar la participación en la gestión tripartita de las instituciones de formación profesional no sindical.

El discurso y los documentos de las entidades que representan a los trabajadores apuntan a que los esfuerzos deben orientarse en el sentido de intervenir en el actual debate sobre empleo/formación profesional partiendo de una concepción propia del empleo y defendiendo los principios de incorporación universal de los trabajadores al mercado de trabajo formal. Se debe buscar alternativas que posibiliten no sólo una mejor capacitación para los trabajadores, sino también una política de formación para los posibles excluidos, aquellos que necesitan con urgencia desarrollar habilidades que hoy son indispensables dentro del mercado de trabajo, creando condiciones para la univerzalización de acceso a la escuela básica.

 

 


 

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