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H. AGENDA SINDICAL EN LA NEGOCIACIÓN DE FORMACIÓN PROFESIONAL
"La formación profesional es patrimonio social y debe ser responsabilidad
del trabajador y estar integrada al sistema regular de enseñanza en
la lucha más general por una escuela pública, gratuita, laica y unitaria,
en contraposición a la histórica dualidad escolar del sistema educacional
brasileño. Pública y gratuita con el estado asumiendo todas sus responsabilidades,
por lo tanto con la efectiva participación de la sociedad en su gestión
pedagógica y administrativa". (V CONCUT:1994:52).
"Contraponiéndose a la concepción estricta de formar
para responder a las necesidades de la producción sobre la ética del
lucro, la formación profesional que interesa al trabajador es aquella
que amplia la satisfacción de las necesidades múltiples del ser humano"
(Informacut #257:22).
La "Forca Sindical", en su documento
Un proyecto para el Brasil, señala cuatro temas centrales en
la calificación de la fuerza de trabajo: "la mejoría en los padrones
de escolaridad básica de la población; nuevas metodologías de enseñanza
que permitan al trabajador desarrollar plenamente sus capacidades con
vistas a los desafíos más ambiciosos que los esperan dentro del proceso
de producción; la adecuación operacional del sistema formador y la nueva
realidad (descentralización, flexibilización, aproximación de la concepción
y de la ejecución) y la democratización de la gestión del sistema, con
mayor participación de los trabajadores (Força Sindical:1993:486).
Los trabajadores también se definen por la formulación
pública de las políticas de formación profesional con participación
de varios sectores sociales. La resolución de la OIT que prevé la composición
tripartita en la gestión de los fondos públicos y en las agencias y
programas de formación profesional también merecen el apoyo de los trabajadores.
Como era de esperarse en una época de transición, actualmente
existen varios proyectos de formación profesional dentro de la sociedad.
Aun cuando existe un relativo consenso sobre la necesidad de cambios,
de formulación de políticas para la calificación profesional, y hasta
sobre algunos aspectos de su concepción, tanto el gobierno, como empresarios
y trabajadores tienen opiniones divergentes sobre varios puntos fundamentales.
A pesar de ello, ya sea desde el punto de vista económico o político,
existen señales evidentes del reconocimiento que el tema debe tratarse
con la participación de varios sectores sociales.
Es importante destacar que el tema de la formación profesional,
desde el punto de vista de los trabajadores, debe formularse a partir
de una discusión más amplia que engloba cuestiones como la educación
básica y generación de empleo e ingreso, que hoy día adquieren graves
contornos dentro del país.
Los trabajadores conciben la educación como requisito
indispensable al pleno ejercicio de la ciudadanía sea como medio de
desarrollo de sus propios conocimientos e instrumento de incorporación
de un tipo de saber que les es debido, sea como requisito para facilitar
la entrada y permanencia en el mercado de trabajo según reglas y remuneraciones
satisfactorias, esto es, indispensable a la mantención de los padrones
dignos de condiciones de vida y de reproducción de la fuerza de trabajo.
Se puede afirmar que la educación es entendida por los
trabajadores como recurso indispensable al alcance de los niveles de
competitividad y de desarrollo tecnológico que, aliados a políticas
estratégicas, garanticen el bienestar de la población y la inserción
soberana del país al nuevo orden mundial.
El interés fuera de lo común que la educación para el
trabajo viene despertando actualmente junto al poder público y a la
iniciativa privada sorprende a los trabajadores, tradicionalmente la
única voz a reivindicar inversiones en proyectos de capacitación de
mano de obra de manera articulada con las demás condiciones de vida
de los trabajadores.
Remóntase a la década de los años cuarenta el inicio de
la discusión de la formación profesional por los trabajadores brasileños,
aunque de manera aislada. Hoy la discusión se encuentra diseminadada
en todos los sectores y consiguió, a partir de la necesidad, unir en
torno del mismo tema a trabajadores, empresarios y gobierno.
A la radicalidad de las transformaciones en curso en el
mundo del trabajo, el movimiento sindical brasileño ha respondido con
propuestas que derivan tanto del acompañamiento crítico de la práctica
tradicional de formación profesional, como de la percepción del tipo
de capacitación para el trabajo que hoy se hace necesaria, teniendo
como premisa el tratar los temas que están en la agenda sindical.
El camino recorrido por el movimiento sindical desde el
proyecto del Centro de Perfeccionamiento Técnico idealizado por los
gráficos en los años cuarenta hasta la actual participación en los foros
de negociaciones tripartitas, ha posibilitado la definición de estrategias
y directrices de acción que se vienen materializando en las respuestas
dadas a ese conjunto de temas sobre la forma de propuestas sindicales
fe formación profesional. La experiencia corporificada en esas propuestas
particulariza la inserción de los sindicalistas en el debate y colocan
al movimiento sindical en la discusión de los temas críticos de formación
profesional a partir de una perspectiva propia.
Intervenir en el debate sobre formación profesional con
propuestas propias, originadas de definiciones políticas y del más cuidadoso
diagnóstico de las condiciones reales del mundo del trabajo han sido
políticas de los trabajadores que han buscado, entre otras cosas, la
participación en todos los foros de decisiones, pues ellos saben que
es de fundamental importancia el conocimiento que poseen sobre la compleja
realidad de las relaciones de trabajo del país. A continuación se citan
algunos ejemplos de articulación entre directrices, propuestas y acciones
divulgadas ampliamente por documentos sindicales.
Creación de Centros Públicos de Enseñanza Profesional
que se deben articular en un sistema general y público de enseñanza
Según los trabajadores, los Centros Públicos deben tratar
la capacitación de jóvenes y adultos, empleados y desempleados a través
de la enseñanza profesional para personas en edad escolar (modalidades
de enseñanza y de actualización científica y cultura y enseñanza profesional
como parte de la educación continuada) alfabetización y post alfabetización
de adultos, cursos de capacitación y recapacitación profesional de empleados
y desempleados, cursos de actualización científica, artística y cultural
de los trabajadores.
El discurso de los sindicalistas ha sido en el sentido
de mostrar que la discusión del tema de formación profesional debe pautarse
por el ideario democrático pensando en jóvenes, adultos, empleados y
desempleados, así: "La construcción de prácticas de formación profesional
que consideren las necesidades de los trabajadores sólo puede realizarse
en espacio público con forma, contenido y métodos democráticos. Defendemos
la creación de Centros Públicos de enseñanza profesional de alta calidad.
Centros que, con flexibilidad, pueden atender las demandas específicas
o permanentes de capacitación de millares de jóvenes y adultos, empleados
y desempleados." (Informacut #257:24). Aun existe, en lo que se
refiere a los centros públicos de enseñanza profesional, la dimensión
de elaborador y difusor de metodologías de educación profesional, de
currículos y de formación de formadores.
Implementación de un programa de revitalización de
Suplementos Públicos de alta calidad, a través de proyectos educacionales
desarrollados por las propias empresas, sindicatos u otras instituciones
de la sociedad
Participación en el Control Social de los Fondos Públicos
destinados al financiamiento de la formación profesional
Participar en la formulación de políticas de educación
profesional ha sido una de las metas y conquistas de los trabajadores.
Sin embargo, es fundamental poder decidir sobre los caminos de los recursos
a ella destinados, y esta es una de las banderas de lucha de los trabajadores.
"Reivindicamos que todos los recursos compulsorios o de carácter
de incentivos fiscales, destinados a la formación, y/o capacitación
profesional sean considerados y administrados como fondos públicos,
con la participación de los trabajadores"(Informacut #257:23).
Creación de Consejos Tripartitos Paritarios para la
gestión de agencias de formación profesional
Los trabajadores defienden públicamente que esos consejos
supervisen las actividades del Sistema S - SENAI, SENAC, SESI, SEC,
SENAR y SENAT y que las otras iniciativas complementarias a la enseñanza
regular sean realizadas dentro de los niveles municipales, estaduales
o federales. Esa reivindicación tiene como fundamento el hecho de que
los recursos que sostienen esas entidades son fruto de una contribución
compulsoria del 1% sobre la planilla de sueldo mensual de las empresas
y que los empresarios controlen y administren esos recursos.
Los trabajadores, teniendo como punto central la demanda
de la gestión tripartita de las instituciones de formación profesional,
consideran que el costo de mantención del sistemas "S" y de
otras agencias empresariales de formación profesional, al ser repasados
para los costos finales de los productos, transforman los recursos de
la institución en recursos públicos, lo que implicaría la gestión tripartita
--empresarios, sindicatos y el estado, o bipartita - empresarios y sindicatos.
Propuestas de cursos y demás actividades de Formación
y Reciclaje Profesional a través de convenios con el Sistema Nacional
del Empleo (SINE) y del Fondo de Asistencia al trabajador, para apreciación
de esos consejos
Certificación legal para los cursos de formación profesional
Desde el punto de vista de los trabajadores es necesario
el reconocimiento legal de los cursos de formación profesional para
que sean valorizados por las empresas. "Es fundamental que los
cursos obtengan aprobación legal a través del créditos y certificados
escolares reconocidos tanto por el Ministerio de Educación y del Trabajo,
de manera que sean considerados válidos por las empresas en las negociaciones,
convenciones y contratos colectivos" (Informacut #257"27).
Cogestión de los programas de formación profesional
realizados por las empresas
El movimiento sindical negocia la participación de los
sindicalistas en la formulación y gerenciamiento de las actividades
de formación profesional y de otros procesos educacionales realizados
dentro del ámbito de las empresas y en los lugares de trabajo, a través
de la constitución de comisiones paritarias.
Se defiende también la necesidad de articulación entre
educación básica y formación profesional como uno de los principios
orientadores de las acciones sindicales sobre la educación del trabajador.
Política de formación profesional integrada a la política
nacional de educación
Desde el punto de vista de los trabajadores brasileños,
el tema de la calificación profesional debe colocarse en el conjunto
de la crisis educacional brasileña, principalmente en lo que respecta
a la enseñanza pública, gratuita y de alta calidad para la clase trabajadora,
que, a su vez debe estar atenta y participativa en el debate sobre las
acciones a tomar dentro del área de la educación.
Políticas educacionales aliadas a las demás políticas
sociales para la atención de la población pobre y grupos desprotegidos:
niños, ancianos, jubilados, deficientes y desempleados
Participación en la formulación de Políticas Publicas
de Educación Básica y Formación Profesional que atiendan tanto a las
demandas empresariales como a las necesidades de los trabajadores
El discurso y las acciones de los sindicalistas en lo
que se refiere a la formulación de políticas públicas de educación y
formación profesional apuntan hacia la necesidad de considerar la trayectoria
de lucha de los trabajadores, y así lo afirman al decir: "La discusión
de enseñanza profesional/educación permanente debe estar vinculada a
la lucha por un salario digno, libertad de organización en el lugar
de trabajo y garantía de empleo (
)" (Informacut #257:27).
Defienden la necesidad de articulación de los temas de la formación
profesional como las demanda por garantía de empleo, remuneración digna,
organización de los trabajadores en el lugar de trabajo y políticas
públicas que garanticen el desarrollado del país.
Un amplio proceso de discusión de la organización de
la Enseñanza Técnica en el país, tematizando la integración de enseñanza
general secundaria con la enseñanza profesional técnico orientada a
la educación integral o politécnica
Las acciones de los sindicalistas que participan de las
discusiones y foros que tratan de la temática de enseñanza técnica indican
que las decisiones deben ser tomadas pensando en una formulación no
solo tecnicista, sino también general de los trabajadores y defienden,
principalmente, la univerzalización de las oportunidades tanto de enseñanza
profesional como de escuela básica.
Creación de un servicio público de empleo que atienda
a las necesidades de calificación, recalificación y reingreso del trabajador
en el mercado de trabajo. Defienden públicamente una política de empleo
y renta que posibilite la instauración del Servicio Público de Empleo
En lo que se refiere a la negación de la formación profesional,
los sindicalistas han priorizado iniciativas que posibilitan la difusión
de experiencias concretas y de principios que, en su entendimiento,
deben pautar esos procesos específicos de negociación.
En esas oportunidades se acostumbra a socializar a las
actuales discusiones que acompañan a la negociación de la formación
profesional entre trabajadores, empresarios y gobierno dentro del ámbito
de enseñanza y de los programas de formación, además de definir el alcance
de esos procesos de negociación según parámetros consensados internamente.
Las entidades sindicales entienden que la formación profesional
debe ser objeto de negociación en el campo institucional más amplio
y en los procesos de contratación colectiva sectorial o por empresa.
En el campo institucional se estima que la negociación
abarca la concepción de formación profesional y sus políticas de implantación,
o financiamiento, la gestión y los arreglos institucionales que el sistema
vengan a adquirir en el país.
Dentro del ámbito de la contratación colectiva se identifican
como objetos de negociación los objetivos, el contenido de la formación
profesional y sus condiciones de viabilidad, vis a vis los derechos
y obligaciones de los trabajadores, como, por ejemplo, la compatibilidad
entre actividades de formación profesional y jornada de trabajo.
Esas son algunas de las propuestas e iniciativas que derivan
de las constantes evaluaciones sobre el rol de la educación y, particularmente,
de la enseñanza y formación profesional, entendidos como requisitos
de la ciudadanía e instrumentos importantes en la formación de los trabajadores
para el enfrentamiento técnico y político de las transformaciones cotidianas
dentro del mundo del trabajo y sus desdoblamientos en el proceso de
desarrollo social del país.
El desafío que se presenta para el movimiento sindical
es el de intervención calificada en los rumbos de la reestructuración
productiva y tecnológica. Desafío cuya superación pasa necesariamente
por el enfrentamiento de algunos dilemas ya identificados.
Los trabajadores anhelan dar curso a las experiencias,
aunque poco significativas, de escuelas sindicales profesionalizadas
o adoptar la participación en la gestión tripartita de las instituciones
de formación profesional no sindical.
El discurso y los documentos de las entidades que representan
a los trabajadores apuntan a que los esfuerzos deben orientarse en el
sentido de intervenir en el actual debate sobre empleo/formación profesional
partiendo de una concepción propia del empleo y defendiendo los principios
de incorporación universal de los trabajadores al mercado de trabajo
formal. Se debe buscar alternativas que posibiliten no sólo una mejor
capacitación para los trabajadores, sino también una política de formación
para los posibles excluidos, aquellos que necesitan con urgencia
desarrollar habilidades que hoy son indispensables dentro del mercado
de trabajo, creando condiciones para la univerzalización de acceso a
la escuela básica.
