OIT

CINTERFOR
Centro Interamericano para el Desarrollo del
Conocimiento en la Formación Profesional


Búsqueda avanzada
Gestión del conocimiento en la formación profesional para contribuir a la creación de trabajo decente y productivo en América Latina y el Caribe de acuerdo a la Agenda de Trabajo Decente de la OIT

 

 

Sindicatos y formación

 

  Sobre este sitio
  Negociación colectiva
Declaraciones de los trabajadores en eventos de Cinterfor/OIT

 

Experiencias sindicales
  Legislación

  Formación y productividad
  Documentos y
publicaciones
  Los sindicatos con los jóvenes
  Sindicalismo y género
  Eventos sobre formación
  Enlaces
  Mapa del sitio

Página principal



Coloque su dirección de correo electrónico y reciba las novedades del sitio


Enviar la página a un amigo

Fecha de actualización:
8/10/2008

 

 

 

<<volver al index

A.   LA BUSQUEDA DE UNA AGENDA COMUN ENTRE LAS CENTRALES SINDICALES

Así como en muchos otros países, el tema del empleo y de la formación están al orden del día en Brasil. Nunca trabajadores, empresarios, gobierno, políticos, investigadores y demás formadores de opinión hablaron tanto sobre estos temas y sobre sus relaciones con el desarrollo del país.

Actualmente, en todos los niveles, la educación es un asunto presente en diferentes agendas, dando origen a un amplio debate de carácter nacional que abre nuevos espacios de negociación y anuncia posibles articulaciones entre campos de distintos intereses. Lo interesante es que se hace un esfuerzo para ultrapasar el momento de diagnóstico de los problemas educacionales, intentando producir alternativas innovadoras para los desafíos que se presentan y, aún más, se propone trabajar intensamente para facilitar su implementación. La educación para el trabajo, que comprende la enseñanza regular y la educación profesional, es el eje de ese proceso.

Eso no significa que sólo ahora los principales interesados en ese debate hayan despertado para darle un carácter estratégico a la educación en el proceso de desarrollo social y, menos aún, que tengan opiniones y puntos de vista comunes. Al contrario, además de la importancia que se le otorga al tema, trabajadores, empresarios y el gobierno vienen defendiendo diferentes posturas para enfrentar la crisis educacional del país, que son, a veces, hasta contradictorias.

Para los trabajadores y, particularmente, para el movimiento sindical, la novedad en esa agenda de educación está reflejada en la naturaleza de los proyectos oficiales y de la iniciativa privada, así como en el nuevo espacio de negociación que se abre junto al gobierno y a los empresarios. Se trata de un espacio aún incipiente, principalmente el que involucra la relación directa entre el capital y el trabajo, pero los trabajadores intentan tornarlo más consistente mediante la utilización del poder de negociación de que disponen a cada momento. Poder que se mide por la capacidad de presentar propuestas que concurren para ecuacionar los dilemas de formación profesional frente a las nuevas formas de producir y de organizar la producción que están colocando en jaque el empleo, las actuales formas de remuneración y de contratación del trabajo y la duración de la jornada y demás derechos conquistados por el movimiento sindical.

En el campo de los trabajadores, formación profesional y movimiento sindical siempre tuvieron una estrecha relación. Ello se debe a que los sindicatos tienen sus orígenes marcados por reivindicaciones de un tipo de educación para el trabajo --la formación profesional-- indispensable al trabajador industrial que nacía y que necesitaba de una calificación específica para substituir los artes y oficios de los antiguos artesanos. Desde entonces, de diferentes formas e intensidades, la preparación para el trabajo ha sido uno de los focos de acción volcada hacia las satisfactorias condiciones de vida y de trabajo para el conjunto de los trabajadores.

Las experiencias en este campo siempre buscaron superar en calidad y amplitud las actividades educativas (cursos profesionales y programas de entrenamiento, entre otros) ofrecidas por el gobierno y por los patrones. En este sentido, cabe recordar la propuesta de los gráficos que, ya a inicios del siglo, demandaban del gobierno la creación de un Centro de Perfeccionamiento Técnico. A eso se siguieron los esfuerzos de los metalúrgicos paulistas que, en los años cuarenta, iniciaron una campaña por el reconocimiento de técnicos metalúrgicos brasileños y por mayores inversiones en el área de la formación profesional. Esas son algunas de las demandas pioneras del movimiento sindical, que inauguran todo un período de reivindicaciones por formación y calificación de los trabajadores. A esas se sumaron, al mismo tiempo, innumerables experiencias sindicales de construcción de escuelas profesionales, muchas de ellas hasta hoy en pleno funcionamiento.

La demanda para que los temas de la educación para el trabajo hicieran parte de la agenda de las negociaciones colectivas siempre estuvo presente en la acción sindical. Sin embargo, no se puede olvidar que, en los últimos 20 años, la agenda de la negociación colectiva estuvo centrada en la lucha contra las perdidas salariales causadas por un grave proceso inflacionario. Esa condicionante de hecho dejaba poco espacio para otros aspectos objeto de negociación, además de aquellos ligados directamente a los salarios. Al mismo tiempo, el empresariado estaba muy poco preocupado con el tema de la educación, y aun cuando lo estaba, no lo reconocía como parte de la agenda de negociaciones, salvo raras excepciones.

Las reivindicaciones estaban orientadas principalmente hacia otras demandas, pues la formación profesional debería ser, según la visión de los trabajadores, objeto de negociación, buscándose la gestión pública de recursos, programas, proyectos y actividades a ella relacionadas. Ese es el caso, por ejemplo, del Servicio Nacional de Aprendizaje de la Industria (SENAI), del Servicio Nacional de Aprendizaje del Comercio (SENAC), del Servicio Nacional de Aprendizaje de la Agricultura (SENAR), del Servicio Nacional de Aprendizaje del Transporte (SENAT) que, bajo el control que los empresarios desarrollaron, con recursos públicos, políticas nacionales de capacitación profesional. Hoy día se plantea también la demanda por una gestión pública y por la reestructuración del Sistema Nacional de Empleo (SINE).

De acuerdo a esas reivindicaciones, que aparecen como desafíos en diferentes espacios de actuación sindical, las tres Centrales Sindicales, --Central Unica de los Trabajadores (CUT), Confederación General de los Trabajadores (CGT) y Forca Sindical",-- en conjunto con el DIEESE, vienen desarrollando en los dos últimos años un esfuerzo de construcción de una agenda común de trabajo que, respetando las diferencias políticas, permita un marco referencial de actuación articulada en ese campo. Estas originaron un plan de acción conjunta asentado en seis líneas de actuación:

  • promover la circulación de informaciones sobre temas relacionados a la formación profesional;

  • desarrollar la capacidad de dirigentes y asesores sindicales en los temas relacionados a la capacitación profesional;

  • desarrollar el acompañamiento de los diferentes foros que tratan el tema de formación profesional, en especial las comisiones estaduales y municipales de empleo;(2)

  • capacitar a los representantes de los trabajadores para actuar en los diferentes foros institucionales;

  • estructurar un proyecto institucional para una política pública de formación profesional;

  • priorizar la creación de espacios de negociación de la formación profesional en la relación capital-trabajo.

Esas líneas han orientado la intervención conjunta de las centrales en diferentes momentos y espacios de actuación, principalmente en los espacios institucionales, así como fortalecido las iniciativas individuales de cada una.

 

_____________________

(2) En el desarrollo de este artículo será esclarecido lo que son las Comisiones Estaduales y Municipales de Empleo.


 

Centro Interamericano para el Desarrollo del Conocimiento en la Formación Profesional (OIT/Cinterfor)
Avda. Uruguay 1238 - Montevideo - Uruguay - Tel: (5982) 908 6023 - 902 0557 - 908 0545 - Fax: (5982) 902 1305
oitcinterfor@oitcinterfor.org -   webmaster@cinterfor.org.uy

Copyright © 1996-2009 Organización Internacional del Trabajo (OIT) - Descargo de responsabilidad