Conclusión
A lo largo de este capítulo hemos visto como la negociación
colectiva se encuentra en franco deterioro en los países del área andina:
disminuye el número de convenios firmados, el número de trabajadores
cubiertos y en algunos países se constata el aumento de arreglos directos
o informales que van tomando terreno a la negociación colectiva.
Los acuerdos son pobres en contenido, como lo son los
pliegos que los originan, y se percibe un estancamiento o una tendencia
general a la reducción de los beneficios y ventajas adquiridas. El análisis
de las cláusulas muestran que se producen cambios en las preocupaciones
de trabajadores y empresarios, convirtiéndose la estabilidad y el salario
en el tema central para los primeros y la flexibilidad horaria o de
contratación para los segundos.
Las razones de este deterioro atribuirse a condicionamientos
económicos: la globalización de la economía y la respuesta de los países
a bajar los costos con la flexibilización de la mano de obra están teniendo
su reflejo en la contratación colectiva. Pero también, como se ha venido
constatando, se percibe un debilitamiento de la fuerza negociadora de
los sindicatos para hacer frente a los nuevos retos que se plantean.
Las organizaciones sindicales no deben olvidar que
existen negociaciones informales en Colombia, Bolivia y Ecuador, y que
en muchos casos se llega a acuerdos. ¿Por qué se celebran estos pactos?;
¿por qué crecen?; ¿por qué en algunos casos se pueden equiparar en validez
a los de una auténtica negociación colectiva con las partes legítimamente
representadas?; ¿se han analizado seriamente cuáles son los requerimientos
y necesidades de los trabajadores en la empresa?; ¿cómo se podría conseguir
una mejor representación sindical?
La cuestión clave para los sindicatos sería averiguar
cuáles son sus puntos débiles y qué es lo que está en su mano hacer
para mejorar los contenidos de la negociación colectiva. Los sindicatos
deberían establecer una estrategia que incluyese una serie de puntos
ineludibles: cuáles son los temas prioritarios para los trabajadores,
y analizar si son compatibles con los intereses de la empresa de forma
realista; establecer a qué nivel se quiere negociar y definir posiciones;
para conseguirlo, se debe estudiar, asimismo, cómo adquirir una mejor
representación. Tras realizar este análisis, quedaría ver si la formación
de los representantes de los trabajadores es suficiente o si se pudiese
mejorar para reforzar su capacidad negociadora. La respuesta sindical
en torno al contenido y alcance de la negociación colectiva pasa de
nuevo por el análisis y la formación. Los ejemplos de un planteamiento
analítico que conduce al éxito son patentes en la región. El ejemplo
del "banco de horas" en la industria automotriz de Sao Paulo,
en Brasil (como forma de flexibilización de la jornada de trabajo),
o la introducción de contratos temporales pactados en Argentina, son
sólo muestras de los posibles logros de las organizaciones sindicales.
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