1. Recomendaciones para los sindicatos
El importante desplazamiento de la mano de obra que ha pasado a formar
parte del sector informal plantea cuestiones esenciales para los sindicatos
y representa para ellos uno de los retos más cruciales del momento.
El Coloquio se centró principalmente en las estrategias de los sindicatos
para organizar a estos trabajadores y representar mejor sus intereses.
Los participantes recalcaron que las mujeres y los jóvenes constituyen
dos grupos que han de tenerse especialmente en cuenta en el sector informal
porque constituyen la mayor parte de la fuerza de trabajo en el mismo.
Para incorporar a las mujeres y los jóvenes del sector informal y conseguir
su confianza, es evidente que los sindicatos han de modificar sus prioridades
y en ciertos casos sus estructuras internas.
Los sindicatos han conseguido éxitos notables en la organización del
sector informal en países como la India, Ghana, Sudáfrica, Argentina
y Colombia. Sin embargo, habida cuenta de la expansión rápida y continuada
de las actividades del sector informal, el nivel de organización es
todavía insuficiente. En el pasado, los sindicatos han tropezado con
dificultades para organizar a los trabajadores del sector informal porque
es a menudo difícil comunicarse con ellos y porque sus necesidades suelen
ser diferentes de las de los trabajadores ocupados en el sector estructurado.
Ello explica la razón por la cual las actividades y políticas de los
sindicatos relativas a los trabajadores del sector informal han sido
recientes y fragmentarias en la mayor parte de los países. Como consecuencia
de estos factores, los logros de los sindicatos en sus esfuerzos por
tratar de organizar a los trabajadores del sector informal han resultado
a menudo desalentadores en el pasado. En momentos en que disponen de
recursos financieros y humanos muy escasos, los sindicatos experimentan
a veces dificultades para prestar más atención al sector informal.
Pese a ello los participantes estimaron que incumbía al movimiento
sindical adoptar una perspectiva a más largo plazo y reconocer que la
organización del sector informal es esencial para que el movimiento
sindical pueda contar con una amplia base de afiliados y conservar su
capacidad para defender a los trabajadores. Hace un siglo, el movimiento
sindical se creó organizando a trabajadores que se enfrentaban con obstáculos
y problemas análogos a los que prevalecen en el sector informal de hoy.
Por consiguiente, la historia muestra que los trabajadores ocupados
en el sector informal pueden organizarse con buenos resultados.
Sin embargo, para ser exitoso en la organización de los hasta hoy
no organizados, los sindicatos deben esforzarse más por adecuarse a
las necesidades de los trabajadores del sector informal por medio de
actividades especialmente diseñadas para ellos como así también ofrecerles
beneficios tangibles y una mejor protección. Los participantes recomendaron
que las centrales sindicales nacionales y sus organizaciones afiliadas
reexaminen con carácter urgente sus recursos propios, estructuras internas
y la distribución de sus recursos para determinar si se presta una atención
suficiente al sector informal.
El Coloquio adoptó las siguientes recomendaciones específicas: los
sindicatos debieran:
- Reexaminar y -cuando sea conveniente- revisar sus reglamentos y
estatutos para eliminar toda limitación de su capacidad para admitir
como afiliados a los trabajadores del sector informal.
- Establecer y/o fortalecer estructuras especiales en sus centros
encargados de movilizar y organizar a los trabajadores del sector
informal.
- Promover la igualdad entre hombres y mujeres en el lugar de trabajo
y en las estructuras sindicales.
Ello debería comprender el establecimiento o desarrollo de unidades
especiales en las centrales sindicales encargadas de cuestiones relativas
a la igualdad de trato entre hombres y mujeres y de la coordinación
de tales actividades.
- Conseguir más igualdad de trato entre hombres y mujeres en los puestos
directivos de los sindicatos.
- Velar por que las estructuras sean representativas de los jóvenes,
por que se tengan debidamente en cuenta las cuestiones relativas a
los jóvenes y por que éstos participen en la toma de decisiones y
reciban una formación a este efecto.
- Adoptar medidas para ayudar a las mujeres que desean participar
en reuniones y actividades sindicales. Entre otras: programar las
reuniones en las horas y fechas más convenientes para las mujeres,
que han de combinar su actividad sindical con sus obligaciones familiares,
y prever servicios de guardería y comidas para los hijos de estas
mujeres.
- Llevar a cabo proyectos especiales encaminados a promover los sindicatos
y sus objetivos entre los jóvenes. Ello puede requerir la organización
de actividades musicales y teatrales, publicaciones para jóvenes,
carteles y eventos deportivos con el fin de sensibilizar a los jóvenes
y presentar una imagen moderna de los sindicatos.
- Velar por que mujeres participen en la movilización y organización
de las mujeres ocupadas en el sector informal, así como jóvenes en
las correspondientes actividades.
- Considerar la posibilidad de una organización «a nivel de la comunidad»
junto con otros métodos de organización que han demostrado ser eficaces.
Esta doble estrategia en materia de sindicación puede ser más eficaz
para movilizar a los trabajadores ocupados en actividades del sector
informal, en especial cuando se prohíbe el acceso a los lugares de
trabajo o cuando se desconoce su ubicación, como ocurre a menudo con
los trabajadores a domicilio y los trabajadores domésticos.
- Aprovechar plenamente las posibilidades de establecer «relaciones»
entre el movimiento sindical y los trabajadores del sector informal.
Por ejemplo, para dar a conocer las políticas y actividades de los
sindicatos deberían establecerse vínculos con antiguos afiliados sindicales
que perdieron su empleo en el sector estructurado y relaciones entre
los afiliados sindicales ocupados en el sector estructurado y los
miembros de sus familias que trabajan en el sector informal.
- Señalar como máxima prioridad el acceso a la información sobre la
ubicación de los trabajadores y las características de sus relaciones
de trabajo subcontratado. Los sindicatos deberían establecer mecanismos
para el acopio sistemático de una información que siga la pista del
trabajo subcontratado y de la organización del trabajo en toda la
cadena de producción, desde el punto final de salida del producto
o servicio hasta la unidad de producción más básica. Los sindicatos
podrían utilizar esta información para tratar de identificar los afiliados
potenciales y también en campañas de información sobre la explotación
de los trabajadores subcontratados y los trabajadores a domicilio.
Corresponde al Estado desempeñar un papel importante para facilitar
el acopio de esta información (para mayores detalles véase más adelante).
- Promover un «modelo de organización» de los sindicatos para que
los trabajadores puedan encontrar soluciones a sus propios problemas.
Con este enfoque se presta especial atención a la posibilidad de que
los activistas de la base se encarguen de organizar a sus compañeros
y se hace hincapié en una metodología distinta para el logro de los
objetivos sindicales.
- Llevar a cabo programas globales de educación con el fin de desarrollar
auténticas capacidades de liderazgo entre los trabajadores del sector
informal. Lo más eficaz parece ser un enfoque holístico de educación
que haga extensivas al sector informal actividades sindicales como
la negociación colectiva y atienda al mismo tiempo las necesidades
específicas de los trabajadores de dicho sector.
- Considerar la oportunidad de ofrecer o ampliar los servicios especiales
existentes para los trabajadores ocupados en el sector informal con
miras a estimular su afiliación. Esta es una manera de atender inmediatamente
sus necesidades económicas y sociales como las relativas a salud,
educación, ahorro, crédito, etc.
- Considerar el establecimiento o ampliación de los vínculos con actividades
económicas de carácter cooperativo. Este enfoque ha demostrado ser
eficaz a la vez para ofrecer a estos trabajadores tanto servicios
de apoyo como oportunidades de acceso al crédito y la tecnología y,
en último caso, para que comprendan los beneficios de la sindicación.
- Desarrollar una estrategia global de comunicación. Uno de los cauces
que los sindicatos utilizan para fortalecer la solidaridad y el apoyo
del público es la organización de campañas y manifestaciones de sensibilización.
Programas o anuncios en la radio y la televisión pueden ser más eficaces
que medios de comunicación impresos para informar a los trabajadores
del sector informal. Convendría prestar atención al desarrollo de
las relaciones existentes con periodistas y grupos de prensa para
que reflejen objetivamente la política de los sindicatos en sus artículos.
- Constituir coaliciones con sindicatos y organizaciones apropiadas
del sector informal que comparten los principios y objetivos básicos
del movimiento sindical. Estos grupos ofrecen oportunidades de asociación
entre organizaciones o de integración con las centrales sindicales
existentes.
- Los sindicatos deben conservar su identidad de organizaciones de
trabajadores encargadas de la defensa y promoción de sus intereses.
Sobre esta base, podrían establecer alianzas más generales con las
ONG, los grupos religiosos y otros grupos de la sociedad civil como
uno de los componentes de su campaña global de sindicación y mejoramiento
de la situación de los trabajadores del sector informal. Alianzas
respecto de cuestiones específicas son frecuentes y deberían ser objeto
de un examen cuidadoso a nivel nacional. También son frecuentes las
alianzas concertadas en torno a eventos como el Primero de Mayo. El
objetivo debería ser constituir alianzas permanentes entre los sindicatos
y grupos comunitarios.
- Desarrollar una colaboración entre centrales sindicales de distintos
países. La colaboración internacional entre sindicatos para mejorar
las condiciones en el sector informal se centra en cuatro áreas: vinculación
más estrecha de las normas laborales con las cuestiones sindicales;
negociación y aplicación de códigos de conducta; desarrollo y aplicación
de modelos de acuerdo entre organizaciones sindicales internacionales
y empresas multinacionales, y «etiquetas sociales». Las centrales
sindicales internacionales debieran consignar más recursos para estas
actividades. El Coloquio estableció como objetivo el tener modelos
de acuerdo respaldados por disposiciones legales obligatorias que
abarquen todos los segmentos de la economía e incluyan mecanismos
viables para aplicar todos los convenios pertinentes de la OIT en
todos los niveles de la cadena de producción.
- Facultar a sus centrales sindicales para liderar y coordinar los
esfuerzos encaminados a conseguir apoyo externo con el fin de organizar
actividades en el sector informal. Es importante que los sindicatos
conserven el control de los objetivos y de los medios de ejecución
de proyectos financiados con recursos externos.
1.
Recomendaciones para los sindicatos
2. Recomendaciones
para los gobiernos y las organizaciones internacionales
3. Recomendaciones
para las actividades de seguimiento de la Oficina de Actividades para
los Trabajadores (ACTRAV)