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4.2.5. Movilización de la juventud
La juventud del sector informal constituye un grupo destinatario
importante, ya que representa la gran parte de los nuevos integrantes
de la fuerza laboral. Las tasas de sindicación entre los trabajadores
jóvenes son extremadamente bajas en la gran mayoría de los países.
Recientemente, y con ánimo de hacer hincapié de nuevo
en la sindicación de los sectores no organizados, muchos sindicatos
en todo el mundo se han dedicado a prestar más atención a los trabajadores
jóvenes. En vez de hablar «sobre» los jóvenes, han comenzado a hablar
«con» ellos. No obstante, hablar con los jóvenes significa utilizar
su lenguaje. Muchos sindicatos han establecido, por lo tanto, estructuras
(departamentos, comités o equipos) para entablar un diálogo y promover
programas destinados específicamente a los jóvenes. Algunos sindicatos
ya están tratando de llegar a los jóvenes en las escuelas, utilizando
éstas como aliados para promover los beneficios de la sindicación. En
Australia, por ejemplo, los dirigentes del Consejo Australiano de Sindicatos
(ACTU) visitan las escuelas para explicar la importancia de los sindicatos
a los trabajadores jóvenes, y se ofrece una publicación anual a los
estudiantes de los dos últimos años de enseñanza secundaria con la intención
de sensibilizarlos acerca del mundo del trabajo y de la función de los
sindicatos en el lugar de trabajo. El movimiento sindical noruego ha
desarrollado un programa de verano más global en el que los sindicatos
se ponen en contacto con los jóvenes que trabajan en empleos ocasionales
durante las vacaciones de verano. Los representantes sindicales hablan
con ellos en los lugares de trabajo y les proporcionan información sobre
los derechos de los trabajadores y la función de los sindicatos.
Otros sindicatos dirigen centros juveniles o se acercan
a los jóvenes durante sus actividades recreativas. Un sindicato en Suecia
dispone de un grupo especial que discute cuestiones sindicales con los
jóvenes en las estaciones de esquí. Estas experiencias quizás no puedan
utilizarse de la misma forma en todos los países en desarrollo debido
a las limitaciones de recursos, pero sirven para mostrar las medidas
innovadoras que los sindicatos podrían examinar para acercar a los jóvenes
del sector informal a los sindicatos.
En todas las regiones del mundo, la música y el deporte
son canales eficaces para establecer contactos con los jóvenes. A nivel
comunitario local, los sindicatos quizás podrían considerar la posibilidad
de organizar actividades sociales en colaboración con los equipos juveniles
de fútbol, softball y otros deportes en los que participan los jóvenes.
Se podría patrocinar a equipos u organizar actividades que coincidan
con acontecimientos deportivos que atraen a grandes audiencias. Cuando
sea posible, los sindicatos podrían considerar la posibilidad de animar
a los ídolos deportivos locales a que expliquen la necesidad de las
acciones colectivas y el «espíritu de equipo» entre los trabajadores.
El mismo mensaje puede difundirse a través de la industria
del espectáculo y probablemente llegaría a una audiencia incluso mayor
que la de los círculos deportivos. Hace sólo un decenio, la idea de
que los sindicatos pudieran organizar tales acontecimientos hubiera
sido impensable.
No obstante, hoy en día no ocurre lo mismo. En 1997, el
mayor festival gratuito de música de verano de Gran Bretaña (Respect
97) fue organizado por el Congreso de Sindicatos Británicos (TUC) como
parte de su campaña contra el racismo. La increíble organización por
parte del TUC de un festival con un mensaje serio fue aclamada por políticos,
artistas y celebridades y reunió a miles de personas, en especial jóvenes,
en pro de la lucha contra el racismo. Estas estrategias también parecen
ser aplicables a los países en desarrollo. En marzo de 1999, UNISON
en el Reino Unido organizó otro gran concierto para atraer la atención
hacia su campaña para promover el salario mínimo y proteger los salarios
de los jóvenes. Los sindicatos podrían aprender de una importante campaña
realizada por el Comité Internacional de la Cruz Roja en la que participaron
los principales músicos de Africa quienes grabaron un CD de música popular
con un mensaje importante sobre los horrores de la guerra y en aras
de la paz. Asimismo, se puede llegar a los jóvenes a través de revistas
dedicadas a la música moderna, la moda, el arte y la cultura. Los sindicatos
en algunos países han experimentado con la publicación en tales revistas
de anuncios sobre la función y utilidad de los sindicatos.
Cuando se examinan formas innovadoras de atraer a los
jóvenes es importante que los sindicatos relacionen claramente la actividad
o el medio utilizado con las cuestiones sindicales concretas y lo hagan
dentro de un contexto sindical. Es importante que no se perciba a los
sindicatos como otro grupo religioso u ONG que está promocionando las
actividades de los jóvenes.
Ayudar a la gente a conseguir su primer puesto de trabajo
es obviamente otra forma que tienen los sindicatos de demostrar su valor
a los jóvenes. Ello puede requerir que los sindicatos proporcionen programas
de formación sobre búsqueda de empleo y técnicas de entrevistas o sobre
desarrollo de capacidades más elaboradas. Por ejemplo, en el Camerún,
los sindicatos organizan programas de formación para jóvenes desempleadas.
Un sindicato en Bulgaria ayuda a las jóvenes a buscar trabajo para así
evitar que se dediquen a la prostitución.
Las estrategias destinadas a movilizar y hacer participar
a los jóvenes son vitales ya que éstos no sólo representan el futuro
de los sindicatos, sino que además son capaces de gran activismo.
En abril de 1999, la CIOSL emprendió una nueva campaña
internacional para proteger a los trabajadores jóvenes y animarles a
afiliarse a los sindicatos. La campaña, que continuará hasta el 7 de
diciembre de 1999, tiene por eslogan la frase siguiente «El futuro empieza
ya: ¡afíliese a un sindicato!» y está destinada a luchar contra el desempleo
juvenil. Los trabajadores jóvenes del sector informal son uno de los
grupos destinatarios de la campaña.
A fin de integrar a los jóvenes no sólo como afiliados
sino también como activistas verdaderos, diversos sindicatos están prestando
atención especial a la formación. En los Estados Unidos, la Federación
Estadounidense del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales
(AFL-CIO), a través de su Instituto de Sindicación, dirige diferentes
programas destinados a atraer a los jóvenes al movimiento laboral en
calidad de promotores sindicales. Como parte del «programa de verano
del sindicato», jóvenes procedentes de sindicatos y de las universidades
y organizaciones comunitarias reciben formación acerca de las capacidades
de organización. En teoría, continúan activos después de los programas
formando coaliciones de acción estudiantiles/laborales, enseñando a
otros sobre los sindicatos y, en ocasiones, incluso convirtiéndose en
promotores sindicales o contribuyendo de alguna forma al movimiento
laboral. Los sindicatos de otros países están siguiendo este ejemplo
y experimentando con planes similares. Por ejemplo, a través de un instituto
de sindicación conocido como «labores de sindicación», el Consejo Australiano
de Sindicatos (ACTU) recluta a unas 40 personas cada año, principalmente
graduados universitarios, los forma en actividades de sindicación y
les envía a organizaciones afiliadas para que completen sus labores
de sindicación.