En muchos países todavía hay barreras jurídicas que impiden
que los trabajadores atípicos se afilien a los sindicatos. La encuesta
de la OIT-CIOSL demuestra que en los últimos años unos 25 sindicatos
y 21 centros nacionales cambiaron sus estatutos o estructuras internas
para dar cabida a los trabajadores atípicos; estas nuevas iniciativas
deberían considerarse como medios para lograr que los trabajadores rurales
y los trabajadores del sector informal entren a formar parte del ámbito
de las organizaciones sindicales (OIT, 1999b). Las enmiendas constitucionales
abarcan no sólo el derecho de afiliación, de participación en equipos
de negociación y de cobertura de los acuerdos colectivos, sino también
en muchos casos la prestación de servicios especiales para tales trabajadores,
lo cual incluye la prestación de ayuda para que regularicen su condición
en el empleo. Los sindicatos también ofrecen servicios sociales, tales
como seguro médico, cajas de seguro de salud, prestaciones de desempleo,
cooperativas y asistencia para hacer trámites con las autoridades gubernamentales,
tales como la obtención de licencias, subvenciones y puestos en el mercado
(en el caso de los trabajadores del sector informal). Sin embargo, como
se señala en el capítulo 2, aun cuando un sindicato modifica sus estatutos
para dar cabida a los trabajadores atípicos, puede ocurrir que en el
código de trabajo no se les reconozcan facultades para quedar cubiertos
por convenios colectivos. Por esta razón, toda posible decisión de introducir
cambios en las estructuras internas del sindicato y en la asignación
de recursos debe coordinarse con campañas sindicales dirigidas a obtener
una reforma gubernamental de la legislación laboral o, al menos, a ampliar
el ámbito de cobertura.
Si los sindicatos deciden enmendar sus constituciones
o estatutos, a fin de incluir entre sus miembros a los trabajadores
del sector informal, la interpretación del término «base sindical» debe
ampliarse para incluir a una vasta gama de trabajadores, independientemente
de su situación en el empleo. La ampliación de la base orgánica del
sindicato mediante una diversificación de sus miembros puede considerarse
ciertamente como un objetivo a mediano plazo. Sin embargo, a corto plazo,
los sindicatos tal vez deseen ayudar a los trabajadores del sector informal
a crear sus propias asociaciones de tipo sindical y establecer
relaciones más estrechas con estas asociaciones. Este tipo de iniciativa
puede ser útil para desarrollar la confianza mutua y reducir, así, la
renuencia de estos trabajadores a afiliarse a los sindicatos existentes.
Esto nos lleva a dos importantes consideraciones. En primer
lugar, los sindicatos tienen que examinar sobre qué base tratarán de
integrar a los trabajadores del sector informal en las estructuras sindicales
existentes. Si estos trabajadores se afilian a los sindicatos existentes
o si establecen nuevos sindicatos que están formalmente afiliados a
la estructura sindical nacional existente, deberían estar en capacidad
de desempeñar un papel en la estructura administrativa de los sindicatos
en pie de igualdad con los demás miembros. Además, si establecen organizaciones
nuevas que no están formalmente afiliadas a los centros sindicales nacionales,
los sindicatos existentes también podrían considerar la posibilidad
de la participación de los dirigentes de los grupos informales en las
discusiones acerca de las prioridades y estrategias, a fin de fortalecer
los vínculos entre los sindicatos y las agrupaciones de los sectores
informales.
Recuadro 9
La integración de los trabajadores independientes en los sindicatos
de Ghana
El Sindicato de trabajadores de industrias de la madera y de carpinteros
de Ghana (TWU) empezó una labor de organización en el sector informal
en 1988, tras la adopción de una resolución por su conferencia cuadrienal
para organizar a los trabajadores independientes del sector de la
madera. Se introdujeron los cambios necesarios en la constitución
del TWU en 1991 durante el Congreso Nacional.
En la actualidad hay cuatro asociaciones del sector informal afiliadas
a este Sindicato. Se trata de:
1) la Asociación Nacional de Aserradores (NSA), que reúne a cortadores
de madera con sierra eléctrica, leñadores y carboneros. Cuenta con
12.000 miembros repartidos en seis regiones, principalmente en el
sur del país;
2) la Asociación de Carpinteros en Pequeña Escala, que desde 1993
ha organizado a 30.000 trabajadores y se encuentra implantada principalmente
en Kumasi y Accra. La Asociación se compone de los distintos oficios
de la carpintería y de la ebanistería;
3) la Asociación de Propietarios de Máquinas para Trabajar la Madera,
que se afilió al TWU en 1993 y cuenta hoy en día con 3.000 trabajadores;
4) la Asociación de Trabajadores del Mimbre y el Roten que se compone
de abastecedores y tejedores del sector. Las actividades de organización
se iniciaron en 1996 y hasta el momento se han afiliado alrededor
de 1.000 trabajadores.
Las asociaciones del sector informal están plenamente representadas
en las estructuras del TWU y sus necesidades son atendidas por personal
asalariado a tiempo completo reclutado entre los trabajadores del
sector informal de la madera.
El TWU ha obtenido que se conceda a las asociaciones la calidad
de instituciones, lo cual les permite recaudar un impuesto de sus
miembros sobre una base mensual en virtud del Servicio Interno de
Impuestos (IRS). El monto de los impuestos de los miembros lo negocia
el TWU con las asambleas de distrito y con el IRS. Después de la
sindicación de los trabajadores del sector informal, las instituciones
nacionales que se ocupan de las cuestiones relativas a la industria
de la madera han incluido a los sindicatos en las consultas sobre
las cuestiones pertinentes. Este es el caso, por ejemplo, de la
Junta de Desarrollo de las Exportaciones de Madera (TEDB) y del
Ministerio de Tierras y Silvicultura.
El TWU interviene para dirimir los casos relativos a los miembros
fuera de los tribunales. También ha estado impartiendo a sus miembros
del sector informal actividades de educación y formación en materia
de salud y seguridad, cultivo de árboles, tala, técnicas de cosecha
y extracción, reglamentación en materia de silvicultura, comercialización
y gestión de empresas.
En segundo lugar, las cotizaciones que han de pagar los
miembros pueden en algunos casos impedir que los trabajadores del sector
informal se afilien a un sindicato. En este caso, también pueden encontrarse
otras soluciones. Por ejemplo, algunos sindicatos han aceptado establecer
una cotización más baja para los trabajadores del sector informal. Otros,
por ejemplo en Filipinas, ofrecen períodos de «gracia» de hasta un año
a fin de que las cotizaciones no hagan prohibitiva la afiliación de
nuevos miembros. Está claro que en ambos casos es fundamental que los
miembros existentes acepten estas decisiones.
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