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4.1.5. La política macroeconómica y las políticas de
ajuste estructural
Como se señala en el capítulo 2, las críticas formuladas
por los sindicatos contra las políticas económicas neoclásicas y los
programas de ajuste estructural se han granjeado un amplio respaldo
y están empezando a tener profundos efectos sobre las instituciones
financieras internacionales. Ahora los sindicatos tienen que desarrollar
estas propuestas de política económica y explicar por qué sus recomendaciones
en materia de políticas tienen una relación directa con los trabajadores
del sector informal.
Estos trabajadores tienen problemas que les son propios;
por ejemplo, les resulta muy difícil o costoso el acceso a la propiedad.
Por esta razón, con frecuencia ocupan ilegalmente propiedades públicas
y privadas o simplemente se instalan en las aceras o en las esquinas.
Esto significa que no tienen un acceso normal a servicios básicos de
agua y luz y que el hecho de no contar con una infraestructura suficiente
(por ejemplo, carreteras, alcantarillados y acceso a servicios de comunicación)
reduce su productividad y su capacidad para desarrollar su negocio y
prosperar. Estas son algunas de las cuestiones que los sindicatos destacaron
al criticar los programas de ajuste estructural normalizados y al formular
propuestas sobre la manera en que las instituciones financieras internacionales
deberían modificar sus políticas.
Sin embargo, a pesar de todo, en las instituciones financieras
internacionales y entre muchos economistas de círculos académicos aún
se tiende a tergiversar las políticas propuestas por los sindicatos
aduciendo que sólo representan las reivindicaciones de un grupo privilegiado
de trabajadores del sector formal. Se acusa con frecuencia a los sindicatos
de contribuir a lo que los economistas llaman una división entre los
trabajadores «instalados» y los «relegados» de los sectores formal e
informal.
En los últimos años, el movimiento sindical internacional
ha dedicado tiempo y recursos considerables al diálogo y al debate con
funcionarios del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional.
En esos encuentros, ha sido consciente de las críticas que se formulan
contra los sindicatos, a saber, que representan únicamente los intereses
personales de los trabajadores del sector formal, y ha propuesto políticas
equilibradas y diseñadas para promover un crecimiento más rápido de
la economía y una mayor igualdad de los salarios para todos los trabajadores.
Tal vez en el futuro los sindicatos puedan explicar mejor
de qué manera el sector informal saldrá beneficiado por las políticas
destinadas a mitigar los efectos adversos de los programas de ajuste,
por el estímulo de la demanda global, el alivio de la deuda internacional
y las demás políticas expuestas en el capítulo 2. En este contexto,
cabe señalar que los trabajadores del sector informal, al describir
los problemas a que se enfrentan, con frecuencia citan el excedente
de mano de obra y la consiguiente reducción de los ingresos, así como
la demanda inestable o insuficiente de sus productos (más que la legislación
laboral vigente y las normas gubernamentales) para explicar por qué
se ven obligados a trabajar fuera del sector formal.
Estas conclusiones coinciden con los argumentos que presentaron
los sindicatos en relación con la política macroeconómica y el ajuste
estructural en el mundo en desarrollo. Como se señala en el capítulo
2, los sindicatos han estado siempre al frente de la lucha contra las
medidas draconianas de estabilización que han reducido los ingresos,
el consumo y el gasto público, lo cual a su vez ha reducido aún más
la demanda y aumentado la incertidumbre que pesa sobre las microempresas
y los particulares del sector informal.
Además, estos resultados indican que la política neoliberal
de desreglamentación total es contraproducente si lo que se busca es
aumentar los ingresos, los beneficios y la productividad del sector
informal. Es probable que la desreglamentación de la legislación laboral
dé como resultado una reducción de los salarios y de los ingresos reales
disponibles, lo cual exacerbará los problemas de demanda citados por
los agentes del sector informal. Si no se establece un nivel mínimo
para la estructura de los salarios, se creará un círculo vicioso, es
decir, la reducción de los ingresos provocará una reducción de la demanda
y esto a su vez provocará una reducción adicional de los salarios. Así,
las conclusiones empíricas acerca de los factores que alientan a los
agentes a iniciar actividades en el sector informal tienden a confirmar
la importancia de las normas e instituciones laborales tales como los
sindicatos, que actúan como «barreras» para impedir que se desencadenen
esos círculos viciosos y ayudan a crear un círculo virtuoso que aumente
los ingresos, la productividad y la prosperidad.
