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4. Estrategias sindicales futuras con relación al sector
informal
En el presente capítulo se pasa revista a diversas cuestiones
que los sindicatos tendrán que abordar en los niveles internacional,
nacional e inferiores a la hora de formular una estrategia global y
coherente para el sector informal. Idealmente, tal estrategia debería
abarcar todos los aspectos relativos a las relaciones económicas, sociales
y laborales que tienen una incidencia en el sector, y también un examen
global de las prioridades y objetivos a largo plazo de los sindicatos
en el plano interno. Desgraciadamente, dada la magnitud y la diversidad
de los temas que revisten interés para el sector informal, el análisis
propuesto en este capítulo dista mucho de ser exhaustivo. Por consiguiente,
los participantes en la reunión querrán seguramente debatir sobre otras
cuestiones cuyo alcance rebasa el ámbito de los temas que se examinan
a continuación.
Como se ha señalado ya en el capítulo 1, el sector informal
se caracteriza por la extremada heterogeneidad y diversidad de las formas
que ha adoptado en las distintas regiones del mundo. Por ende, sería
inadecuado y contraproducente tratar de formular una estrategia sindical
única y de aplicación universal. En consecuencia, este capítulo se limita
a señalar las cuestiones de mayor interés y, cada vez que ello resulta
posible, a formular algunas propuestas normativas que sirvan de punto
de partida para el debate. Los participantes desearán sin duda desarrollar
y modificar estas ideas a la luz de su propia experiencia práctica y
de su conocimiento de las realidades culturales y políticas de los respectivos
países. Debería considerarse que esta reunión es para los sindicatos
el primer paso por un proceso de diálogo sindical y de elaboración de
políticas para el sector informal.
El capítulo se divide en dos secciones. La sección 4.1
trata de las políticas cuya promoción los sindicatos tal vez consideren
oportuna con miras a su adopción por los gobiernos, las instituciones
financieras internacionales, la OIT y otras organizaciones ajenas al
movimiento sindical. En la sección 4.2 se examinan algunos temas y estrategias
generales que el movimiento sindical debería examinar y tal vez hacer
suyos en la perspectiva de facilitar la organización de los trabajadores
en el sector informal y/o de desarrollar mejores relaciones de cooperación
con los trabajadores de dicho sector. En ambas secciones se ha hecho
hincapié fundamentalmente en aspectos que tienen un interés primordial
para los trabajadores asalariados y los trabajadores por cuenta propia
del segmento no reglamentado del mercado laboral; con todo, por lo menos
algunas de las cuestiones normativas que se analizan en la sección 4.1
revisten también interés para los microempresarios del sector.
Antes de abordar el análisis propiamente dicho de las
políticas externas, los participantes tal vez estimen conveniente considerar
la premisa básica sobre la que debería reposar la política sindical
para el sector informal. Como se ha indicado en el capítulo 2, el enfoque
tradicional de la OIT al respecto ha sido la búsqueda de soluciones
intermedias que reconozcan la contribución económica y social de este
sector a la supervivencia de millones de personas que, por razones independientes
a su voluntad, no han tenido la posibilidad de trabajar y asegurar su
subsistencia en el sector formal. Al mismo tiempo, la OIT se ha esforzado
por conseguir que los Estados tomen diversas medidas para desmantelar
progresivamente el sector informal, integrando sus actividades y ocupaciones
en el marco general de la economía moderna.
Ahora bien, sin perjuicio de que los esfuerzos encaminados
a integrar progresivamente el sector informal en el marco económico
reglamentado es al parecer una solución razonable y tal vez la única
recomendación en materia de políticas aceptable para las autoridades
de los países en desarrollo y sus asesores normativos en las instituciones
financieras internacionales, los hechos demuestran hoy que este método
no está dando buenos resultados prácticos.
Una cuestión importante que ha de discutirse en este coloquio
es la de si los sindicatos deberían aceptar la perspectiva que se acaba
de describir como la única viable y políticamente aceptable. La opinión
que se plantea es la de si los sindicatos no deberían acaso adoptar
una postura más enérgica y exigir que el Estado tome medidas de carácter
más inmediato para eliminar el sector informal. Aun cuando es poco probable
que la adopción de una línea normativa tan radical por los sindicatos
logre un consenso inmediato y pueda ponerse en práctica a corto plazo,
ésta podría en cambio servir para obligar a los gobiernos a confrontar
el problema de la explotación y el sufrimiento de los trabajadores en
el sector no estructurado y llevarlos a tomar medidas más enérgicas
o por lo menos a acelerar la integración de este sector en la economía
formal.
Sin embargo, es importante que los sindicatos fundamenten
sus estrategias en una perspectiva realista de las tendencias económicas
y sociales futuras. Independientemente de las políticas que los sindicatos
adopten con respecto a la intervención estatal en el sector informal,
es muy poco probable que las tendencias que se han manifestado durante
los últimos dos decenios se modifiquen sustancialmente en los próximos
años. Por consiguiente, el sector informal de la mayoría de los países
en desarrollo no se reducirá y tal vez siga su proceso de expansión.
Conocidas estas expectativas, cobra interés la necesidad
de examinar detenidamente los argumentos de quienes preconizan acelerar
la participación sindical en el sector mediante actividades de organización
e intensificar la cooperación con el mismo. Pensamos que los participantes
no tendrán inconveniente en examinar el pro y el contra de este enfoque.
