<<volver
al index
3.2.4. Federación Internacional de Trabajadores de
la Construcción y la Madera
En el vigésimo Congreso Mundial de la Federación Internacional
de Trabajadores de la Construcción y la Madera (FITCM), que tuvo lugar
en Harare en septiembre de 1997, se planteó la cuestión de la organización
de los trabajadores del sector informal y la del trabajo en régimen
de subcontratación; ambas cuestiones se examinaron en profundidad al
abordarse el tema del proceso de modernización de los sindicatos. Esto
se justificó por el hecho de reconocer que los cambios que se están
produciendo en la economía mundial y la estructura del empleo estaban
debilitando la capacidad de los sindicatos para proteger a sus afiliados
en las industrias de la construcción y de la madera, al mismo tiempo
que contribuían a la disminución del porcentaje de trabajadores organizados.
El número de trabajadores que tienen un empleo temporal,
flexible y de carácter informal en estos sectores está en aumento, al
igual que los niveles de migración de la mano de obra. Al mismo tiempo,
las modalidades habituales de migración rural en el ámbito nacional
se han extendido al ámbito internacional en la medida en que las empresas
buscan fuentes de mano de obra más barata.
La industria de la construcción se ha basado históricamente
en el trabajo orientado en función de proyectos en sitio de trabajo
diferentes, y parte de su fuerza de trabajo se ha compuesto siempre
de trabajadores temporeros con contrato de duración determinada. En
los últimos años, sin embargo, la proporción de trabajadores no permanentes
en las industrias de la construcción y la madera ha aumentado drásticamente.
En Asia, por ejemplo, alrededor del 95 por ciento de los trabajadores
de la construcción y del 76 por ciento de los trabajadores de la industria
de la madera no tienen un empleo permanente. Pueden encontrarse cifras
similares en todas las demás regiones.
Estos trabajadores que no son permanentes pueden tener
un contrato temporal, de corta duración o estacional, o bien pueden
ser trabajadores independientes o haber sido contratados por un empleador
o agente para trabajar para otro. Este aumento de la proporción de trabajadores
no permanentes y de trabajadores en régimen de subcontratación se está
produciendo a expensas de los trabajadores empleados directamente con
carácter permanente. Esos trabajadores se designan en conjunto como
trabajadores subcontratados porque no están comprendidos en ninguna
de las definiciones previamente establecidas de la relación de empleo.
Con arreglo a las definiciones aceptadas, lo que caracteriza a
estos trabajadores es el hecho de no ser empleados de la persona o la
empresa para la cual trabajan o a la que prestan servicios; pueden ser
trabajadores independientes o haber sido contratados por su empleador
para trabajar para otro. Muchos trabajadores del sector de la construcción
y de la industria de la madera están comprendidos en esta categoría.
Basándose en esos datos, en un documento sometido a discusión
en el Congreso de la FITCM se destacó la importancia de incluir a estos
trabajadores en la protección que otorgan las normas internacionales
del trabajo existentes y se aprobaron los esfuerzos que la OIT estaba
desplegando en ese momento con miras al establecimiento de una norma
relativa al trabajo en régimen de subcontratación.
En opinión de la FITCM, el reconocimiento de los derechos
fundamentales de los trabajadores subcontratados en relación con el
empleo tendría consecuencias positivas para el movimiento sindical.
Los sindicatos podrían así organizarse en torno a cuestiones relativas
a los derechos de los trabajadores, y las ventajas que suponen los convenios
colectivos tendrían interés para un número mayor de trabajadores. Además,
los empleadores se verían forzados a reconocer el papel de los sindicatos
al agotarse las fuentes de trabajadores desorganizados y sin protección.
En el documento presentado al Congreso, se indicaron las
diez principales medidas que los sindicatos debían tomar en relación
con el sector informal y el trabajo en régimen de subcontratación como
sigue:
i) evaluar la actual organización sindical en el sector
informal;
ii) formular métodos para atraer miembros que se encuentran
actualmente en una posición débil, por ejemplo porque no cuentan con
convenios colectivos;
iii) identificar grupos específicos para campañas de afiliación;
iv) examinar estrategias para iniciativas futuras;
v) determinar los ámbitos en que se utiliza el trabajo
en régimen de subcontratación;
vi) determinar la forma de supervisar e intercambiar informaciones
con respecto al trabajo en régimen de subcontratación;
vii) destacar la necesidad de contar con normas internacionales
del trabajo eficaces;
viii) examinar normas laborales apropiadas y decidir de
qué manera han de promoverse y aplicarse;
ix) destacar la necesidad de contar con marcos jurídicos
nacionales;
x) examinar el papel que desempeñan los organismos y los
bancos internacionales de desarrollo, tales como el Banco Mundial.
Una de las tareas más importante de la FITCM consiste
en ampliar la base de sus miembros en los sindicatos afiliados. De acuerdo
con la propuesta de la FITCM, la primera medida que deben tomar los
sindicatos con miras a alcanzar este objetivo consiste en dar cabida
a nuevos miembros potenciales como, por ejemplo, los empleados de oficina,
las mujeres, los jóvenes, los trabajadores a tiempo parcial, los que
tienen una modalidad de trabajo flexible e incluso los trabajadores
independientes. El hecho de impulsar campañas en torno a cuestiones
tales como la igualdad de derechos y la formación profesional se considera
como un medio para atraer nuevos miembros.
