OIT

CINTERFOR
Centro Interamericano para el Desarrollo del
Conocimiento en la Formación Profesional


Búsqueda avanzada
Gestión del conocimiento en la formación profesional para contribuir a la creación de trabajo decente y productivo en América Latina y el Caribe de acuerdo a la Agenda de Trabajo Decente de la OIT

 

 

Sindicatos y formación

 

  Sobre este sitio
  Negociación colectiva
Declaraciones de los trabajadores en eventos de Cinterfor/OIT

 

Experiencias sindicales
  Legislación

  Formación y productividad
  Documentos y
publicaciones
  Los sindicatos con los jóvenes
  Sindicalismo y género
  Eventos sobre formación
  Enlaces
  Mapa del sitio

Página principal



Coloque su dirección de correo electrónico y reciba las novedades del sitio


Enviar la página a un amigo

Fecha de actualización:
8/10/2008

 

 

 

Los sindicatos y el sector informal: en pos de una estrategia global
ACTRAV/OIT, 1999

<<volver al index

 

1.3.2. Movilidad de la fuerza de trabajo y complementariedad de los sectores

La clasificación que figura más arriba de los trabajadores del sector informal no refleja adecuadamente la complejidad del sector. En el mundo real, no existen límites claramente definidos entre los segmentos mencionados y hay una movilidad constante de trabajadores entre las diferentes categorías de empleo e incluso entre las ocupaciones, dependiendo de la época del año, de la situación económica y de las exigencias de sus estrategias de supervivencia.

Puede ocurrir que una trabajadora asalariada abandone la microempresa que la emplea para establecer un negocio, convirtiéndose así en una trabajadora independiente o incluso en una microempresaria. Otra posibilidad es que la trabajadora ocupe dos o más puestos de trabajo al mismo tiempo. Los trabajadores a domicilio pueden estar ocupados en un trabajo remunerado durante algunos períodos y vender directamente los mismos productos y servicios durante el resto del año. En las zonas rurales, muchos pequeños agricultores complementan la agricultura de subsistencia con el trabajo ocasional en grandes explotaciones agrícolas comerciales durante los períodos de cosecha o con actividades no agrícolas en determinadas épocas del año. Los trabajadores empleados en explotaciones comerciales cultivan pequeñas parcelas de legumbres, y se dedican a la producción de artículos artesanales o a otras actividades para complementar sus exiguos salarios.

Hay también estrechos vínculos entre los sectores formal e informal. Un elevado porcentaje de trabajadores pertenecen al mismo tiempo al sector formal y al informal. Además, los hogares a menudo forman parte de ambos sectores, ya que alguno de sus miembros, normalmente del sexo masculino, suele trabajar en el sector formal, y otro miembro, generalmente del sexo femenino, en el sector informal o dirigiendo un negocio del sector informal (Venkata Ratnam, 1999). Las empresas del sector formal dependen en buena medida de los trabajadores del sector informal para la prestación de servicios, y los grupos de ingresos bajos y medianos del sector formal compran bienes y servicios en el sector informal. Los productores y comerciantes del sector informal tienen que comprar la mayor parte de sus materiales y mercancías en el sector formal; a menudo trabajan como proveedores o subcontratistas para las empresas del sector formal.

Esto crea una dependencia mutua, aunque asimétrica, ya que el trabajo del sector informal se puede reemplazar fácilmente.

1.3.3. Polarización socioeconómica entre los sexos en el sector informal

Si bien es cierto que tanto hombres como mujeres trabajan en el sector informal, su situación difiere en muchos aspectos, por ejemplo en cuanto a horas y tipos de trabajo y también en cuanto a la remuneración. La fuerza de trabajo femenina se concentra en el pequeño comercio y servicios, en donde se necesita sólo un pequeño capital y bajos niveles de capacitación profesional para iniciar una actividad. En el sector del comercio las mujeres se dedican principalmente a pequeñas actividades por cuenta propia, tales como la venta de alimentos, mientras que los comerciantes del sexo masculino tienden a dedicarse a actividades en mayor escala y que no tienen que ver con la alimentación. En el sector manufacturero, las mujeres trabajan principalmente en régimen de subcontratación o desempeñan un trabajo no remunerado en el ámbito familiar. En el trabajo industrial a domicilio, los hombres normalmente desempeñan la función de subcontratistas o se dedican a actividades tales como la recolección de materias primas y la entrega de productos finales. Raras veces trabajan ellos mismos en casa. En los sectores de la construcción, el transporte y los servicios, las mujeres están principalmente contratadas como trabajadores ocasionales.

En cuanto a las facilidades de crédito, las mujeres a menudo tienen que afrontar problemas adicionales debido a factores culturales y religiosos que les impiden el acceso a la propiedad privada y a los préstamos sin autorización de sus maridos. La ignorancia, los altos niveles de analfabetismo y los tabúes culturales son otros tantos factores que empujan a las mujeres hacia las formas de empleo más precarias y peor remuneradas en el sector informal.

 

 

 


 

Centro Interamericano para el Desarrollo del Conocimiento en la Formación Profesional (OIT/Cinterfor)
Avda. Uruguay 1238 - Montevideo - Uruguay - Tel: (5982) 908 6023 - 902 0557 - 908 0545 - Fax: (5982) 902 1305
oitcinterfor@oitcinterfor.org -   webmaster@cinterfor.org.uy

Copyright © 1996-2009 Organización Internacional del Trabajo (OIT) - Descargo de responsabilidad