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1.2. Magnitud y tendencias
Los sindicatos que desean formular políticas y estrategias
globales en relación con el sector informal necesitan previamente conocer
en cierta medida el tamaño y alcance de dicho sector.
La heterogeneidad de las actividades del sector informal,
la movilidad de la fuerza de trabajo, los cambios estacionales y las
deficiencias de muchos sistemas de reunión de datos en muchos países
son algunos de los factores que explican la «invisibilidad» del sector
informal en las estadísticas oficiales. Además, las diferentes definiciones
del sector informal y las distintas metodologías de medición dificultan
las comparaciones entre países.
Desde 1993, la OIT ha elaborado una serie de normas
para medir el empleo en el sector informal. Las estimaciones del empleo
en el sector informal en las zonas urbanas de algunos países de Africa,
Asia y América Latina indican que el empleo en este sector constituía
una gran parte del empleo urbano en el decenio de 1990 (véase cuadro
1). En la mayor parte de los países, excepto en América Latina, la proporción
de mujeres que trabajan en el sector informal es superior a la proporción
de hombres. En Africa, más de un tercio de las mujeres ocupadas en actividades
no agrícolas trabajan en dicho sector (Lim, 1996). Debido a la discriminación
en el empleo en el sector formal, las mujeres se han visto más afectadas
que los hombres por las reducciones de personal resultantes de los programas
de ajuste estructural. Para muchas de estas mujeres la solución ha sido
buscar empleo en el sector informal, en donde normalmente encuentran
un empleo precario y mal remunerado.
Cuadro 1. Fuerza de trabajo en el sector informal en
zonas urbanas (en una selección de países)
| País (año) |
Porcentaje del empleo total
|
|
Total
|
Hombres
|
Mujeres
|
| Bolivia (1996) |
57
|
53
|
62
|
| Chile (1997) |
30
|
32
|
27
|
| Colombia (1996) |
53
|
54
|
53
|
| Côte d`Ivoire (1996) |
53
|
37
|
73
|
| Ecuador (1997) |
40
|
39
|
42
|
| Etiopía (1996) |
33
|
19
|
53
|
| Filipinas (1995) |
17
|
16
|
19
|
| Gambia (1993) |
72
|
66
|
83
|
| Madagascar (1994) |
43
|
43
|
43
|
| México (1996) |
35
|
36
|
34
|
| Perú (1996) |
51
|
50
|
52
|
| Sudáfrica (1995) |
17
|
11
|
26
|
| Tanzania, República Unida de (1995) |
67
|
60
|
85
|
| Uganda (1993) |
84
|
68
|
81
|
| Fuente: Datos extraídos de la publicación
titulada "ILO contribution to the 1999 World Survey on the
Role of Women in Development" ( de próxima aparición) |
Asimismo, los niños participan en gran medida en las
actividades del sector informal. Aunque no se dispone de datos precisos
sobre el trabajo infantil, la OIT ha estimado que, sólo en los países
en desarrollo, por lo menos 120 millones de niños de edades comprendidas
entre los cinco y los 14 años trabajan a jornada completa. Esta cifra
asciende a unos 250 millones si se cuenta a los niños para quienes el
trabajo es una actividad secundaria (en los casos en que el trabajo
se define como una actividad secundaria para los niños, los sindicatos
han comprobado, de hecho, que el trabajo puede seguir siendo la actividad
principal pero que los niños reciben, por lo menos, algún tipo de educación,
aunque a menudo abandonan el sistema escolar cuando aumentan las presiones
económicas de la unidad familiar). De estos niños, el 61 por ciento
se encuentran en Asia, el 32 por ciento en Africa y el 7 por ciento
en América Latina. Si bien en Asia se registra el número más elevado
de niños trabajadores en términos absolutos, a Africa le corresponde
la proporción más alta (alrededor del 40 por ciento de los niños de
cinco a 14 años de edad) (OIT, 1996a). La realidad es que la inmensa
mayoría de estos niños se encuentran fuera del sector formal y las tasas
de participación de los niños en las actividades económicas son más
elevadas en las zonas rurales que en los centros urbanos. Una encuesta
reciente llevada a cabo por la OIT en 26 países reveló que el 70 por
ciento de los niños encuestados realizaban trabajos agrícolas, y la
proporción de niñas era mayor que la de niños.
En América Latina y el Caribe, de los 15 millones de
niños que participan en el mercado de trabajo, el 56 por ciento trabaja
en el sector agrícola a partir de edades que varían entre los 5 y 7
años (OIT, 1999a).
Los gráficos 1 y 2 muestran la contribución del sector
informal al empleo y al producto interno bruto (PIB) en el sector no
agrícola de la economía y en toda la economía para un grupo seleccionado
de países en desarrollo (los datos correspondientes figuran en el cuadro
2). De los gráficos y el cuadro se desprende claramente que el sector
informal de la economía aporta una importante contribución a la producción
y a las oportunidades de empleo. Por consiguiente, la eliminación del
sector informal sin un aumento notable del tamaño del sector formal
de la economía agravaría enormemente los problemas de desempleo y pobreza
en esos países.
Además, la importancia económica del sector informal
parece estar aumentando en la mayor parte de los países en desarrollo.
Por ejemplo, según las estimaciones de la OIT, en América Latina más
del 80 por ciento de los nuevos empleos creados entre 1990 y 1994 correspondieron
al sector informal. En esa región, el empleo del sector informal creció
a un ritmo anual de aproximadamente un 4,7 por ciento, en comparación
con un 1,1 por ciento en el sector formal.
En Africa, el empleo en el sector informal urbano absorbe
el 61 por ciento de la fuerza de trabajo urbana, y se estimó que en
el decenio de 1990 este sector generaría más del 93 por ciento de los
puestos de trabajo adicionales en la región. En Asia, antes de que comenzara
la crisis financiera de 1997, se estimó que el sector informal absorbía
de un 40 a un 50 por ciento de la población activa urbana, con diferencias
entre los países en reciente proceso de industrialización (menos de
un 10 por ciento) y países como Bangladesh, donde la proporción del
empleo correspondiente al sector informal se estimó en un 65 por ciento
(OIT, 1997a).
Cuadro 2. Contribución del sector informal en lo que
respecta al empleo y al producto interno bruto (sector no agrícola y
total)
|
País (año)
|
No agrícola
|
Total
|
| |
Sector informal como
porcentaje del empleo no agrícola
(%)
|
Sector informal como porcentaje del producto interno
bruto no agrícola
(%)
|
Sector informal como
porcentaje del empleo total
(%)
|
Sector informal como porcentaje del producto
interno bruto total
(%)
|
| Benin (1993) |
93
|
57
|
41
|
37
|
Burkina Faso
(1992) |
77
|
40
|
9
|
25
|
| Chad (1993) |
74
|
45
|
12
|
31
|
| Colombia (1992) (10 zonas metropolitanas) |
|
|
55
|
18
|
| Fiji (1990) |
|
|
43
|
2
|
| Filipinas (1988) |
|
|
26
|
12
|
| India (1993-1994) |
|
47
|
|
63
|
| Madagascar (1995) (Antanamarivo) |
|
|
26
|
17
|
| Malí (1989) |
79
|
42
|
13
|
23
|
| Mauritana (1989) |
75
|
14
|
|
10
|
| Mauricio (1992) |
|
|
24
|
19
|
| Níger (1987) |
|
|
|
30
|
| Senegal (1991) |
76
|
41
|
|
|
| Tailandia (1995) |
|
|
6
|
1
|
| Tanzania, República Unida de (1991) |
|
|
22
|
32
|
| Tanzania, República Unida de (1995) |
|
|
30
|
65
|
| Túnez (1995) |
49
|
23
|
38
|
20
|
| Fuente: Du Jeu (1998) |
