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1. Características del sector informal
1.1.Definición del sector informal
La expresión «sector informal» (también llamado «sector
no estructurado») se acuñó en la Oficina Internacional del Trabajo (OIT)
y se utilizó por primera vez en los informes sobre Ghana y Kenya elaborados
en el marco del Programa Mundial del Empleo a principios del decenio
de 1970. Una de las conclusiones principales a que se llegó en estos
informes fue que el problema social más importante en países tales como
Ghana y Kenya no era el desempleo, sino la existencia de un gran número
de «trabajadores pobres», que se afanan por producir bienes y servicios
sin que sus actividades estén reconocidas, registradas o protegidas
por las autoridades públicas.
En los textos de la OIT, para designar al sector informal
se ha solido utilizar sobre todo la expresión «sector no estructurado»,
pero ambos conceptos hacen referencia a una multitud de características
que son específicas del «sector urbano no moderno» de las economías
en desarrollo. En la Memoria del Director General presentada ante la
reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo celebrada en 1991
(titulada El dilema del sector no estructurado, OIT, 1991), la expresión
hacía referencia a:
«... las muy pequeñas unidades de producción y distribución
de bienes y servicios, situadas en las zonas urbanas de los países en
desarrollo; dichas unidades pertenecen casi siempre a productores independientes
y trabajadores por cuenta propia que a veces emplean a miembros de la
familia o a algunos asalariados o aprendices. Esas unidades disponen
de muy poco o de ningún capital; utilizan técnicas rudimentarias y mano
de obra escasamente calificada, por lo que su productividad es reducida;
quienes trabajan en ellas suelen obtener ingresos muy bajos e irregulares,
y su empleo es sumamente inestable. Las unidades antedichas forman un
sector no estructurado porque casi nunca están declaradas ni figuran
en las estadísticas oficiales; suelen tener poco o ningún acceso a los
mercados organizados, a las instituciones de crédito, a los centros
de enseñanza y de formación profesional, y a muchos servicios e instalaciones
públicos; no están reconocidas, ni apoyadas, ni reglamentadas por el
estado y, a menudo, las circunstancias las obligan a funcionar al margen
de la ley, e incluso cuando están registradas y observan ciertas disposiciones
jurídicas, quedan casi siempre excluidas de la protección social, de
la legislación laboral y de otras medidas de protección de los trabajadores.»Así
definido, el concepto de «sector no estructurado» o «sector informal»
se aplica a aquellas pequeñas actividades generadoras de ingresos que
se desarrollan fuera del marco normativo oficial y utilizan normalmente
poco capital, técnicas rudimentarias y mano de obra escasamente calificada,
y proporcionan bajos ingresos y un empleo inestable.
El concepto que posteriormente proporcionó la OIT con
fines estadísticos se refiere al sector informal en los siguientes términos:
«... un conjunto de unidades dedicadas a la producción
de bienes o la prestación de servicios con la finalidad primordial de
crear empleos y generar ingresos para las personas que participan en
esta actividad. Estas unidades funcionan típicamente en pequeña escala,
con una organización rudimentaria, en la que hay muy poca o ninguna
distinción entre el trabajo y el capital como factores de producción.
Las relaciones de empleo -- en los casos en que exista -- se basan más
bien en el empleo ocasional, el parentesco o las relaciones personales
y sociales, y no en acuerdos contractuales que supongan garantías formales.
Las unidades de producción del sector informal presentan
los rasgos característicos de las empresas de hogares. El activo fijo
y otros valores no pertenecen a la empresa en sí, sino a sus propietarios
... En muchos casos, es imposible distinguir claramente entre la parte
de los gastos asignable a las actividades de producción de la
empresa y la que corresponde simplemente a los gastos normales del hogar...
Las actividades realizadas por las unidades de producción
del sector informal no se realizan con la intención deliberada de eludir
el pago de impuestos o de contribuciones a la seguridad social, o de
infringir la legislación laboral y otras disposiciones legales o ciertas
normas y procedimientos administrativos. Por ende, el concepto de actividades
del sector informal debería diferenciarse del de actividades ocultas
o del de economía subterránea.» (OIT, 1993).
Esta definición del sector informal abarca cuestiones
que fueron tratadas por primera vez en la ya citada Memoria del Director
General de la OIT (1991), especialmente por lo que se refiere a que
la expresión «sector no estructurado» o «sector informal» no se aplica
a la economía «oculta» o «subterránea». Ha de establecerse una distinción
entre aquellas actividades que, por los bajos ingresos que generan,
no pueden permitirse los gastos que entraña la legalidad y aquellas
que, pese a ser rentables, no aplican deliberadamente la reglamentación,
por razones de evasión fiscal o para eludir la legislación nacional.
Para la OIT, estas últimas actividades no están abarcadas por el sector
informal, en la medida en que no se asocian generalmente a estrategias
de supervivencia de los pobres. Por la misma razón, el término «sector
informal» no ha de utilizarse para hacer referencia a las actividades
delictivas y socialmente indeseables tales como el tráfico de estupefacientes
o la prostitución.
Pese a la enorme cantidad de estudios sobre la cuestión,
la expresión «sector informal» todavía se presta a diferentes interpretaciones.
Por ejemplo, fuera de la OIT se utiliza cada vez más para describir
un proceso de informalización general de la economía moderna que está
teniendo lugar tanto en los países en desarrollo como en los países
industrializados, y que entraña el aumento del trabajo ocasional, a
tiempo parcial y en régimen de subcontratación y otras formas de trabajo
precario que desempeñan los trabajadores para empresas que operan en
el sector formal de la economía.
Sin embargo, a efectos del presente documento, el término
«sector informal» se refiere al fenómeno tal como lo define la OIT en
la citada Memoria del Director General, de 1991. Por consiguiente, el
presente documento se centra esencialmente en los países en desarrollo,
pero ha de admitirse desde el principio que la expansión del sector
informal de la economía y la «informalización» del trabajo en los países
industriales son acontecimientos conexos. Las actividades del sector
informal están adquiriendo importancia en muchos países industrializados,
y aparecen «zonas grises» propias del sector informal en medio del sector
formal de la economía.
