Conclusiones referidas a la
situación latinoamericana
Acuerdos tipo B, impactos sociales de los
compromisos
La constitución de acuerdos subregionales tipo B
(que, al menos, hayan asumido compromisos de penetrar en la fase de mercados comunes)
puede crear condiciones favorables a la generación de empleos de superior calidad, a la
superación de la pobreza, y a la equidad distributiva.
Una de las conclusiones más importantes de la
suscripción y profundización de este tipo de acuerdos es que el actual proceso de
globalización económica, al acrecentar la movilidad internacional del capital productivo
y de la tecnología permite a las regiones en desarrollo acrecentar su competitividad
combinando las tecnologías de más alta productividad en el mercado internacional con los
bajos costos salariales correspondientes a los estándares medios internos.
Esta introducción de progreso técnico generador de
mayor productividad puede procurarse a través del estímulo a las inversiones productivas
transnacionales, o a través del mejor aprovechamiento directo, por parte de agentes
productivos locales, de las tecnologías (de la información, biogenéticas, etc.)
disponibles en los mercados internacionales. Cuanto más rapidamente se asimilen los
estándares internacionales de productividad mayor tiempo podrá aprovecharse la
diferencia entre productividades "interancionales" y salarios
"locales". Esto no significa que la fuerza de trabajo involucrada no acceda a
esas ganancias de productividad, pero sus niveles salariales pueden elevarse
sustancialmente por encima de los estándares locales sin alcanzar los niveles de
remuneraciones correspondientes a los países desarrollados de donde provienen aquellas
tecnologías más productivas. El estímulo a las inversiones transnacionales en materia
de servicios puede ser de gran impacto en el empleo, y da lugar a un tema que merece
investigaciones especiales.
Los acuerdos de tipo B, al promover la libre
movilidad del factor trabajo y el reconocimiento recíproco de los certificados, títulos
habilitantes, y calificaciones profesionales, pueden maximizar las posibilidades y
alternativas en la producción de capital humano requerido para aprovechar el mayor acceso
actual a las tecnologías de punta.