Antigua Guatemala, 28
al 30 de julio de 2003
El Grupo de representantes
de los trabajadores:
1. Reafirma lo expresado
en ocasión de la XXXV Reunión de la Comisión Técnica
por el Grupo de Representantes de los Trabajadores, en el sentido de
celebrar la consagración del concepto de trabajo decente, que
sintetiza las principales aspiraciones y preocupaciones expresadas por
nuestro sector a lo largo de la historia. Constata, sin embargo, y con
preocupación, que no se vislumbran avances significativos en
nuestros países para que aquellas aspiraciones se plasmen en
la realidad.
2. Reconoce, una vez más, el significado de Cinterfor/OIT en
tanto entidad que promueve la participación de las organizaciones
de trabajadores junto a gobiernos y organizaciones de empleadores, en
la formación profesional, no sólo en instancias como esta
Reunión, sino también, y fundamentalmente, mediante acciones
de fortalecimiento de los sindicatos para una efectiva participación
y negociación de estos temas.
3. Entendemos a la educación y la formación como un componente
esencial en el desarrollo de la persona humana, y un derechos de todos.
Por ello, instamos a que Cinterfor/OIT estimule a los gobiernos a fortalecer
o instalar un proceso de democratización del acceso a la educación
y la formación profesional.
4. Creemos que dicho derecho está, además, estrechamente
ligado a otros derechos humanos fundamentales, como la salud, la seguridad
en el trabajo, la protección social y el empleo. Su consideración
conjunta permite rescatar a la persona humana en forma integral.
5. Rechazamos, por lo anterior, aquellas concepciones que entienden
a la educación y la formación profesional, a la salud
de los trabajadores y a ellos mismos como mercancías. Discrepamos,
por consiguiente, y en referencia al tema central de esta Reunión,
en la búsqueda de una calidad institucional basada en normas
diseñadas para plantas industriales, de la consideración
de la educación como una industria, y de los sujetos de educación
y formación como clientes.
6. Defendemos sí, a las instituciones de formación profesional
y aspiramos a su fortalecimiento, entre otros aspectos, mediante la
mejora de la calidad en su gestión y acciones. Una calidad evaluada
no sólo en términos de su aporte a la competitividad empresarial,
sino también a la plena integración de todas las personas
y grupos sociales, al pleno ejercicio de la ciudadanía, a la
seguridad y salud de los trabajadores. Los trabajadores del sector informal,
los pobres y las minorías étnicas, entre otros, están
hoy excluidos de la posibilidad de acceder a una formación profesional
de calidad. Ello cuestiona, entonces, las visiones de la calidad que,
o bien la ven como un fin en si mismo, o bien como un beneficio que
alcanza solamente a una minoría de los ciudadanos.
7. Deseamos señalar, con particular énfasis, que nuestros
países continúan arrastrando un pesada deuda social, que
se expresa en los aún altos índices de analfabetismo y
semianalfabetismo, de inequidad en el acceso a la educación básica
-con las consecuencias constatatables para la posterior formación
de las personas-, en la exclusión social y la discriminación
con base a factores de raza y género, y en el gran contingente
de trabajadores y trabajadoras que emigran hacia otros continentes.
8. Por ello llamamos a los gobiernos, a las organizaciones de empleadores,
a las instituciones de formación profesional y a los organismos
internacionales, a comprometerse con el desafío continental de
abatir los actuales índices de analfabetismo, de falta de acceso
a la educación básica, y de inequidad en la distribución
de oportunidades de tener una formación profesional de calidad.
Con respecto al problema de la migración, le planteamos a la
OIT que promueva entre los países industrializados, y a los gobiernos
de la región en sus países, el pleno reconocimiento de
los derechos fundamentales de las migrantes, entre ellos, el de la formación
profesional.
9. Manifestamos nuestra firme voluntad de participar en la definición
de las políticas públicas de formación profesional,
así como en su gestión. Pero señalamos igualmente
que la participación requiere de desarrollo de capacidades en
nuestras organizaciones y su fortalecimiento, tarea para la cual se
requiere no sólo de más recursos. Los gobiernos y empleadores
no tienen nada que temer de la fortaleza y capacidad de los sindicatos.
Por el contrario, sindicatos fuertes y cualificados se sumarán
de manera más eficaz para afrontar los desafíos que nuestros
pueblos tienen por delante.
10. En éste último sentido, alentamos a Cinterfor/OIT
a continuar y profundizar los esfuerzos orientados a mejorar la cantidad
y calidad de información a que nuestras organizaciones acceden
y a fortalecer la cooperación horizontal entre nosotros y con
otras entidades y actores. Específicamente, planteamos la necesidad
de disponer de un proyecto de cooperación horizontal entre organizaciones
de trabajadores, que permita diseminar y compartir las experiencias
y conocimientos acumulados en aquellos países donde los sindicatos
han tenido mayores espacios de participación y negociación
en el campo de la formación profesional, con las organizaciones
hermanas que no han tenido tales oportunidades.
11. Alentamos también a Cinterfor/OIT a que, en estrecha colaboración
con los otros servicios de la OIT, continúe promoviendo la ampliación
y profundización del diálogo social en general, y en particular
en el campo de la formación profesional. Por ello les planteamos
que, con relación a la revisión de la Recomendación
150, y junto a los mandantes, continúen en el proceso de difusión
de la temática y mejora de los contenidos propuestos, en concordancia
con los derechos fundamentales de los trabajadores, el objetivo del
trabajo decente, y la tradición de tripartismo de la Organización,
expresados por ejemplo en la Declaración de la Conferencia Internacional
del Trabajo del año 2000.
Representantes:
Wanderley Bezerra,
CUT, Brasil
Ronaldo Freitas, CGT, Brasil
Alicia Molina, Foro Sindical, Argentina
Víctor Ulloa, CUT, Chile
Leonor Urraca, UGT, España
Esperidón Villa, CASC, República Dominicana
Rodrigo Araya, CTRN, Costa Rica
William Holder, BWU, Barbados
Gabriel Del Río, CASC, República Dominicana
Julián Melchor, CGTG, Guatemala
Everildo Revolorio Torres, CUSG, Guatemala
Erasmo Flores, CTH, Honduras
Fernando Casanova, Cinterfor/OIT