El aniversario de los 50 Años de la Declaración
Universal de los Derechos Humanos nos ofrece la ocasión de hacer un
inventario del conjunto de instrumentos internacionales disponibles
para definir el marco de los derechos humanos de las mujeres.
Antes de la Declaración...
Ya desde el inicio de su vida, en
1919, la Organización Internacional del Trabajo aborda, dentro de los
temas más urgentes del mundo del trabajo, la situación de las mujeres
y de los menores. Es importante tener en consideración el contexto de
la época, sobre todo en los países europeos: la fase de industrialización
requería con intensidad mano de obra y que ésta fuera de bajo costo.
En las minas era común contratar a un adulto a condición que llevara
consigo a trabajar un menor, su hijo o un niño de la familia. Las mujeres
constituían mano de obra de baja remuneración, concentrada en trabajos
de escasa calificación, peligrosos, sin protección.
En este contexto, la prioridad era
la de proteger estos grupos particularmente vulnerables ante la explotación
por lo que, entre las primeras Normas Internacionales del Trabajo emitidas
por la O.I.T., se encuentran el Convenio
No.3 sobre Protección de la Maternidad y el Convenio
No.4 sobre Trabajo Nocturno (mujeres). La estructura tripartita
de la O.I.T. (constituida por representantes de Gobiernos, Organizaciones
de Trabajadores y de Empleadores) permite que estas normas, una vez
aprobadas, se trasladen, poco a poco, a las legislaciones nacionales
de los países miembros.
En 1944, se encuentra otra referencia
significativa en el patrimonio de instrumentos relativos a los derechos
de la mujer: La
Declaración de Filadelfia.
La Declaración de Filadelfia, que
reafirma los principios fundamentales sobre los cuales está basada la
Organización Internacional del Trabajo, sigue manteniendo actualidad
por su formulación, puesto que sintetiza los elementos claves de un
desarrollo socioeconómico basado en el desarrollo de la persona:
"Todos los seres humanos,
sin distinción de raza, credo o sexo, tienen derecho a perseguir su
bienestar material y su desarrollo espiritual en condiciones de libertad
y dignidad, de seguridad económica y en igualdad de oportunidades."
En 1946, Naciones Unidas crea la
Comisión sobre la Condición jurídica y social de la mujer;
un primer paso concreto en el reconocimiento institucional de la necesidad
de analizar el status de la mujer y formular instrumentos adecuados
para fortalecerlo.
La
Declaración Universal de Derechos Humanos
Sigue
el camino...
La
Década de Naciones Unidas para la Mujer y la CEDAW (Convención sobre
la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer)
La
CEDAW
La
IV Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre la Mujer