ARTÍCULOS
Tendencias Mundiales del Empleo de las
Mujeres 2007.
Estudio de la OIT advierte sobre la feminización de la pobreza
laboral
--------------------------------------------------------------------------------
Miércoles 7 de marzo de 2007 (OIT/07/06)
GINEBRA (Noticias de la OIT) - El número de mujeres en la fuerza
laboral del mundo es mayor que nunca antes, pero la persistencia de
la brecha de género contribuye a una "feminización"
de la pobreza entre los trabajadores, destacó un nuevo informe
difundido por la OIT en ocasión del Día Internacional
de la Mujer.
La brecha se manifiesta a través de diferencias entre mujeres
y hombres en la situación en el empleo, la seguridad laboral,
salarios y acceso a la educación, dice el informe sobre "Tendencias
Mundiales del Empleo de las Mujeres 2007" de la Oficina Internacional
del Trabajo (OIT).
De acuerdo con este informe se ha registrado el número más
alto de mujeres que participan en el mercado laboral, incluyendo tanto
aquellas que tienen empleo como las que están buscándolo
en forma activa. Las estimaciones de la OIT indican que en 2006 había
2,9 mil millones de trabajadores en el mundo, de los cuales 1,2 mil
millones eran mujeres.
Pero la OIT destaca que también hay más mujeres que nunca
en situación de desempleo (81,8 millones), o destinadas a empleos
de baja productividad en la agricultura o los servicios, o recibiendo
menos paga por el mismo trabajo de los hombres. Por otra parte dice
que el número de mujeres que tienen empleo o lo están
buscando dejó de aumentar e incluso declinó en algunas
regiones, en algunos casos debido a que más jóvenes reciben
educación y no trabajan.
"A pesar de los progresos aún hay demasiadas mujeres atrapadas
en trabajos mal retribuidos, con frecuencia en la economía informal,
sin suficiente protección legal, con poca o ninguna protección
social, y con un alto grado de inseguridad", dijo el Director General
de la OIT, Juan Somavia. "La promoción del trabajo decente
como una herramienta fundamental para responder a la demanda mundial
de igualdad de género permitirá avanzar en forma importante
para mejorar los ingresos y las oportunidades de las mujeres y ayudar
a las familias a salir de la pobreza".
El informe plantea que las mujeres deben tener la oportunidad de salir
de la pobreza por sí mismas junto con sus familias a través
de la generación de oportunidades de empleo decente que les permitan
realizar un trabajo productivo y remunerado en condiciones de libertad,
seguridad y dignidad humana. De lo contrario el proceso de feminización
de la pobreza continuará avanzando y será heredado por
la siguiente generación.
El informe también destaca que 47,9 por ciento de las mujeres
que trabajan están en situación de empleo remunerado y
asalariado, una mejoría frente al 42,9 por ciento de 10 años
atrás. Sin embargo también se hace notar que mientras
más pobre es la región, mayores son las posibilidades
que las mujeres sean trabajadoras familiares auxiliares sin remuneración
o trabajadoras por cuenta propia con bajos ingresos, y en una proporción
más alta que la de los hombres.
El paso de trabajadora familiar auxiliar sin remuneración o
trabajadora por cuenta propia con bajos ingresos al de empleo remunerado
y asalariado es importante para la independencia y autodeterminación
de muchas mujeres, afirma la OIT. Sin embargo en las regiones más
pobres del mundo el número de trabajadoras familiares auxiliares
como parte del empleo total sigue siendo mucho más alto que el
de los hombres, y tienen menos oportunidades de convertirse en trabajadoras
remuneradas y asalariadas.
En África Subsahariana y en Asia Sudoriental cuatro de cada
10 mujeres trabajadoras son trabajadoras familiares auxiliares, en comparación
con dos de cada 10 hombres. En Asia Meridional, seis de cada 10 mujeres
están en esta situación, frente a dos de cada 10 hombres.
Y en Medio Oriente y África del Norte la proporción es
de tres de cada 10 mujeres y uno de cada 10 hombres.
En el anterior informe de Tendencias Mundiales del Empleo de las Mujeres
(2004) se estimaba que al menos 60 por ciento de los trabajadores pobres
que no ganan lo suficiente para superar con sus familias la línea
de pobreza de 1 dólar diario por persona eran mujeres. El nuevo
estudio dice que "no hay razones para creer que esta situación
haya experimentado variaciones importantes".
Las diferencias persisten
--------------------------------------------------------------------------------
Según las estimaciones de la OIT, en 2006 las mujeres tenían
más probabilidades de estar desempleadas que los hombres. La
tasa de desempleo femenina fue de 6,6 por ciento, por encima de la masculina
de 6,1 por ciento.
La relación empleo-población, que indica la forma en
la cual las economías aprovechan el potencial productivo de la
población en edad de trabajar, es mucho más baja para
las mujeres que para los hombres. Apenas la mitad de las mujeres en
edad de trabajar de 15 años o más realmente trabajan,
mientras que 7 de cada 10 hombres lo hacen.
Las diferencias en la relación empleo-población es notoria
en Medio Oriente y África del Norte donde sólo poco más
de dos de cada 10 mujeres trabajan, en comparación con siete
de cada 10 hombres.
Esta situación se presenta pese a que las diferencias entre
hombres y mujer por la relación empleo-población han bajado
en todas las regiones esta última década, con excepción
de Asia Oriental, donde aumentó, y África Subsahariana,
donde permaneció sin cambios.
El informe también hace notar la persistencia de la diferencia
salarial. En casi todas las regiones y en muchos tipos de ocupaciones
las mujeres ganan menos por realizar el mismo trabajo. Pero también
hay evidencias de que la globalización está contribuyendo
a reducir esas diferencias en el caso de algunas ocupaciones.
La revisión de la información sobre seis grupos ocupacionales
evidenció que en la mayoría de las economías las
mujeres aún ganan 90 por ciento o menos que sus colegas hombres.
Esta situación se presenta incluso en ocupaciones tradicionalmente
asociadas con trabajadoras mujeres, como enfermería y docencia.
Además se plantea que si bien hay más mujeres jóvenes
que pueden aprender a leer y escribir que 10 años atrás,
en la mayoría de las regiones persisten las diferencias de acceso
a la educación y nivel educativo. Se estima que 60 por ciento
de las deserciones escolares son protagonizadas por niñas para
ayudar en sus casas o trabajar. El estudio subraya que si las niñas
no logran completar su educación básica estarán
comprometiendo sus oportunidades de influir en su propio futuro.
Las conclusiones son sólo parcialmente alentadoras. Hay signos
de mejoría en las brechas de género, pero se avanza con
lentitud. El informe dice que "los progresos a los cuales se ha
referido este informe indican que es posible generar trabajo decente
y productivo para las mujeres. Pero esto significa que además
de colocar el empleo como una prioridad de las políticas económicas
y sociales, será necesario reconocer que los desafíos
enfrentados por las mujeres en el mundo del trabajo requieren ser abordados
con medidas especialmente diseñadas".
Para mayor información por favor contacte al Departamento de
Comunicación de la OIT en +4122/799-7912, communication@ilo.org,
o a Laetitia Dard en +4122/799-8272, dard@ilo.org.
--------------------------------------------------------------------------------