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La inclusión de la perspectiva de género en las Relaciones laborales
Todo lo expresado muestra uno de
los niveles estratégicos prioritarios de intervención para introducir
una real y progresiva igualdad de oportunidades en la formación y en
el empleo es la elaboración e implementación de políticas de envergadura
sobre el tema, que puedan intervenir en todos los niveles donde la discriminación
opera, políticas capaces de activar sinergias entre varios actores sociales,
públicos y privados, gubernamentales y no, enmarcando líneas guías en
las cuales cada organismo, según sus características y mandatos pueda
insertar su propia iniciativa o programa, multiplicando así su efecto.
Una política activa de promoción
de la mujer no sólo debe permitir mejores oportunidades de trabajo a
través de planes de desarrollo (políticas de empleo pero también de
orientación y formación profesional) sino que debe fomentar el cambio
cultural en todas sus dimensiones (roles y tareas adjudicadas a la mujer,
parámetros sobre el trabajo y la calificación profesional, aceptación
de la responsabilidad compartida por hombres, mujeres y la sociedad
en su conjunto en la preservación de la vida y el cuidado de niños y
ancianos, etc.) y crear instancias de control para el cumplimiento de
las normas y de sus propios objetivos.
La promoción de la igualdad
de la mujer es una tarea de carácter transversal, que cruza todos los
sectores de intervención para el desarrollo y todos los campos técnicos,
y forma parte de ellos. El tener en cuenta su condición e intereses
específicos constituye no sólo un imperativo moral, sino también una
necesidad práctica que se transforma en una tarea concreta no para las
mujeres o un grupo de aficionados, sino para todos los agentes involucrados
en el proceso de desarrollo: GOBIERNOS, TRABAJADORES/AS, EMPLEADORES/AS,
ONGS, ORGANISMOS INTERNACIONALES, ETC. .
Entre otros muchos aspectos
porque una política de igualdad de oportunidades y trato en la formación
y en el empleo no sólo es una cuestión de justicia social sino que es
un factor de desarrollo económico y social y se halla estrechamente
vinculada a una adecuada gestión de los recursos humanos, desde que
conduce a una valorización y optimización de las potencialidades y posibilidades
de todo el capital humano (hombres y mujeres) que, en último término
incrementará la competitividad de las empresas y del país.
Y todo ello parece más que
suficiente argumentación para incorporar la dimensión de género en las
relaciones laborales . Hacerlo contribuirá a:
a) suprimir o contrarrestar
los efectos perjudiciales de los estereotipos en la inserción o búsqueda
laboral femenina;
b) alentar la participación
de las mujeres en las ocupaciones con mejores posi-bilidades de desarrollo
económico y profesional y en los sectores o puestos en los que está
subrepresentada y a los/as empleadores/as para que las recepcionen favorablemente;
c) asegurar que los servicios
de colocación, orientación y asesoramiento cuenten con el número suficiente
de personal calificado que conozca los problemas de las trabajadoras
y desempleadas;
e) adaptar las condiciones
de trabajo y ajustar la organización del mismo y los horarios a las
necesidades de las mujeres;
f) velar por que los hombres
y mujeres compartan más las responsabilidades laborales, familiares
y sociales;
g) favorecer la participación
activa de las mujeres en todos los organismos públicos, empresariales
y sindicales que adoptan decisiones respecto al mercado de empleo y
a la formación profesional;
h) divulgar ampliamente las
disposiciones que regulan el trabajo femenino y asegurar su pleno conocimiento
por parte de las beneficiarias;
i) instrumentar a las organizaciones
empresariales y sindicales para diseñar políticas y realizar acciones
destinadas al logro de estos objetivos y alentar a los interlocutores
sociales a que promuevan la acción positiva en sus propias organizaciones
y sitios de trabajo;
k) impulsar el desarrollo
de políticas de recursos humanos en las empresas privadas y públicas
que tengan como norte la igualdad de oportunidades y trato y asistirlas
en su aplicación y seguimiento;
l) impulsar la incorporación
sistemática en la negociación colectiva de la perspectiva de género
.
Entre otras formas de intervención
de las que se dispone en el ámbito de las relaciones laborales, la negociación
colectiva resulta especialmente potente en cuanto permite incluir en
los convenios muchos aspectos de un programa de acción o solidaridad
positiva (conjunto de medidas y mecanismos, generales o específicas,
que implican un tratamiento favorable para superar las desigualdades
existentes, cuidando especialmente que no resulten en una discriminación
inversa, y llegar a la igualdad de oportunidades real). Los programas
de acción positiva también son posibles de instrumentar y negociar al
interior de las empresas porque se inscriben muy adecuadamente en una
nueva concepción y gestión del capital humano.
¿Cuáles serían algunas líneas
de acción que se pueden desarrollar o promover desde el ámbito de las
relaciones laborales para cumplir con estos objetivos?
A) - Difusión de la política
de igualdad
- Incluir regularmente la
temática de la igualdad entre hombres y mujeres en las actividades,
reuniones, etc.
- Publicar folletos destinados
a la dirigencia sindical y empresarial pero también al personal al
interior de las empresas
B) - Procedimientos de
reclutamiento, selección y contratación de mujeres y de promoción
- Cuidar mediante un lenguaje
no sexista que la oferta de puestos de trabajo y su descripción no
discrimine a las mujeres. Puede parecer formal pero no lo es en cuenta
compromete a la empresa a admitir a hombres y mujeres en todos los
puestos y estimula a ambos a optar por puestos "tradicionalmente
vetados".
- Invitar a las mujeres a
presentarse en puestos en los que son minoría y difundir las ventajas
o posibilidades de contratar mujeres para los mismos.
- Revisar las pruebas de
selección o de promoción a fin de asegurar que miden las competencias
requeridas y no incluyen otras innecesarias o reemplazables por la
propia tecnología.
- Impulsar medidas compensadoras
de modo que, a igual mérito y capacidad, acceda al puesto o a la promoción
la persona cuyo género está subrepresentado.
- Cuidar, a través de la
negociación, los sistemas de contratación evitando la feminización
de diversas formas precarias de contratación o de subcontratación.
C) - Formación
- Capacitar y sensibilizar
a dirigentes y delegados sindicales así como a los responsables de
la gestión del capital humano en las empresas en el tema de la Igualdad
de oportunidades entre hombres y mujeres así como en la responsabilidad
familiar compartida.
- Impulsar la formación proactiva,
previa a las irrupción de determinadas necesidades y/u ofertas de
promoción o cambio de los puestos de trabajo
- Garantizar que las acciones
de formación al interior de la empresa u organizada por el sindicato
se realicen en horarios laborales permitiendo la asistencia de mujeres
con responsabilidades familiares e incluso posibilitar la asistencia
a aquellas mujeres que están con licencia por maternidad o atención
de sus hijos.
- Formar a las mujeres para
que analicen, describan y valoren correctamente las tareas desempeñadas
en sus puestos de trabajo y no repitan estereotipos ni mecanismos
de subordinación innecesarios.
- Asegurar la inclusión en
los cursos de formación de todas las categorías laborales, incluidas
aquellas no calificadas e incorporar contenidos transversales y de
desarrollo personal y ciudadano.
D) - Organización del trabajo
y políticas salariales
- Considerar, a la hora de
elegir turnos, jornadas, vacaciones, etc., las responsabilidades familiares
así como para definir lo que se entiende por disponibilidad plena
o full-time.
- Sensibilizar a todo el
personal para identificar, prevenir y combatir el acoso sexual e incluirlo
como falta sancionable en los convenios colectivos.
- Revisar los conceptos que
determinan el salario y fijar porcentajes máximos de flexibilidad
permitidos para asegurar que las mujeres no se vean perjudicadas por
la no inclusión de muchas de sus competencias o actividades así como
para acotar una de las vías de discriminación salarial indirecta más
frecuente .
- Cuidar la aplicación del
principio de igual salario para trabajo de igual valor.