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Las lecciones aprendidas en estas intervenciones
han demostrado que las personas fortalecen su empleabilidad y
el ejercicio de la ciudadanía cuando:
- son capaces de conjugar sus capacidades,
necesidades y saberes con las competencias que el contexto
laboral requiere;
- se reconocen como creadoras de su futuro,
identificando habilidades, deseos, posibilidades y dificultades
para construir su propio camino
Por ello, se ha entendido que es mediante el apoyo y el fortalecimiento
de la población-meta para definir y gestionar un proyecto
viable de formación y empleo que las políticas de
formación estarán contribuyendo al mejoramiento
de la empleabilidad y al desafío mayor del mundo contemporáneo:
el incremento del trabajo decente. Asimismo, las competencias
requeridas para diseñar y gestionar un proyecto ocupacional
viable son las que se ponen en práctica en el ejercio de
una ciudadanía activa ya que favorecen el acceso al mundo
público laboral, la vinculación con otras instituciones
y personas, la reflexión y la negociación respecto
de responsabilidades y derechos respecto al trabajo, la resolución
de problemas, la promoción de liderazgos participativos,
el trabajo en equipo, la cooperación, etc. Para ello deben
articular las acciones de Orientación y de Formación
técnica específica.
El trabajo con la estrategia de construcción de proyectos
involucra de manera diferente a los distintos actores de este
proceso.
| Para los sujetos de atención
de la formación, tanto individuales como colectivos |
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Es el plan de acción,
el conjunto de actividades que definen, planifican, ejecutan,
revisan y replanifican con vistas a construir su trayecto
formativo, lograr una inserción productiva y/o mejorar
su situación de empleo.
Promueve el protagonismo en el proceso formativo y de inserción
laboral. |
| Para l@s formador@s y orientador@s |
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Es una metodología didáctica
de acompañamiento a las personas para construir itinerarios
de formación y trabajo, desarrollar competencias clave
para la empleabilidad y diversificar las opciones profesionales. |
Para el planeamiento curricular y las políticas de
formación. |
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Es el eje articulador del proceso
de enseñanza-aprendizaje, una estrategia para la personalización
y la flexibilización de la formación, para fortalecer
su rol articulador con los diversos actores del entorno y
ser un agente de cambio. |
El PO orienta y personaliza la formación al hacer que los
sujetos construyan su trayecto profesional a partir de conjugar
sus competencias y necesidades con las que el contexto requiere,
el diagnóstico de las competencias que poseen y las que
le faltan, la identificación de las marcas de género,
etc. Asimismo potencia el ejercicio de la ciudadanía al
favorecer el desarrollo de la autonomía, la vinculación
con otros y el acceso al mundo de lo público.
Como estrategia, el PO se apoya en la capacidad humana de formularse
proyectos:
- Surge para atender necesidades específicas; a través
de él se diagnostica la situación de partida y
se actúa sobre ella para modificarla. Las situaciones
a modificar, sobre las que se desea intervenir, son -por ejemplo-
el desempleo reciente o de larga duración, la necesidad
de aumentar los ingresos personales o familiares, el deseo de
mejorar la situación actual y futura en relación
al trabajo, o sea la necesidad y el deseo de mejorar la empleabilidad
pero también a nivel de PO colectivo: el desempleo sectorial
o por cierre de fuentes de trabajo, la asociatividad para plasmar
una iniciativa microempresarial, la mejora de la calidad del
servicio o producto de un emprendimiento grupal, la información
y canales de comercialización, la gestión y organización
empresarial, etc.
- Articula el problema que es necesario resolver y el camino
posible para que dicho problema sea resuelto. En el momento
de emprender este camino hay que considerar un tiempo determinado
y los recursos disponibles para realizarlo. Por ello, en la
metodología de PO l@s destinatari@s de la formación
van a realizar un recorrido, apoyad@s y fortalecid@s por l@s
docentes u orientador@s El punto de partida es el reconocimiento
de la situación del individuo o del emprendimiento colectivo
que va a construir su PO respecto del empleo y esta situación
tiene muchos puntos en común con sus pares /compañer@s
pero también diferencias, potencialidades y frenos propios
que es necesario reconocer y abordar para su modificación
o potenciación.
- Siempre está situado en un contexto socio-histórico
que influye en su definición y desarrollo. Por ello,
la metodología desarrollada hace que l@s participantes
analicen el contexto productivo, los recursos naturales o de
otro tipo que pueden constituirse en oportunidades para mejorar
su situación laboral, así como las posibilidades
reales del mercado de trabajo en su contexto, y sus requerimientos.
- Se constituye en una herramienta para el cambio y para el
empoderamiento de mujeres y varones. Cuando las personas conocen
la distancia entre los saberes y competencias que ya tienen
y los que necesitan alcanzar para desempeñarse en un
campo determinado, están en mejores condiciones de elegir
sus recorridos formativos o la gestión de un empleo y
a partir de esto, planificar actividades, tiempos y prever recursos
para alcanzarlas. Pueden acudir a las distintas "ventanillas"
de la oferta formativa y elegir entre ellas aquéllas
que resulten más efectivas o necesarias para la mejora
de su situación ocupacional.
- Implica un proceso dinámico y abierto y por eso incluye
la evaluación o monitoreo, que permite revisar la puesta
en marcha, realizar ajustes o modificar aspectos de su implementación.
El PO puede ser replanificado y ajustarse a la situación
de vida de quien lo realiza.
Como todo plan de acción, se desarrolla en diferentes
fases:
| FASES |
Competencias a desarrollar |
Descripción de la fase |
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El Autodiagnóstico
¿De dónde parto?
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Definir y caracterizar la situación
de partida con relación a la empleabilidad, integrando
particularidades de las personas (derivadas de su posición
de género, clase, identidad laboral, etnia, edad, inserción
urbana o rural, entre otras) |
Autodiagnóstico:
Reconocimiento de sí mism@
Análisis del contexto:
Reconocimiento de las necesidades del mercado o de oportunidades
para actividades productivas
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La definición de metas y estrategias
para su viabilidad
¿Qué quiero alcanzar?
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Definir las metas a alcanzar
y diseñar estrategias en función de la situación
personal y del contexto productivo. |
Objetivos a lograr:
A corto, mediano y largo plazo
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La definición y planificación
de actividades
¿Cómo lo voy a hacer?
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Planificar las actividades incorporando
tiempos, recursos requeridos, modalidad de seguimiento y su
organización. |
Caminos posibles:
Prioridades, tiempos, recursos, organización familiar,
oportunidades, riesgos |
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La revisión y monitoreo
¿Cómo voy y qué logré?
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Reflexionar
críticamente sobre el proceso, anticipar riesgos y
encontrar alternativas de solución de problemas surgidos
en el recorrido |
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Las evaluaciones realizadas y las opiniones de
directivos, docentes y estudiantes coinciden en que su aplicación:
- innovó la tecnología formativa, redefinió
el rol docente e impulsó la redefinición del rol
de las IFP como herramienta proactiva de articulación
de las potencialidades y recursos del entorno productivo y de
los actores del desarrollo local para, primero, identificar
perfiles ocupacionales viables y, luego, para sumar apoyos a
los PO del alumnado;
- demostró que el espacio formativo es efectivo y potente
para promover y apoyar el desarrollo de proyectos ocupacionales
colectivos;
- facultó una formación de calidad para poblaciones
vulnerables que está siendo replicada a mayor escala
en las instituciones ejecutoras y en las entidades e instancias
a las que se transfirieron los enfoques e insumos, en especial
en las políticas nacionales de formación, de combate
a la pobreza y para la economía informal;
- generó cambios e incremento de la empleabilidad: mujeres
y varones removieron los principales obstáculos para
el acceso al empleo (baja autoestima, invisibilidad o carencia
de competencias, bloqueos personales y relacionales, marcas
de género, etc.); incorporaron una actitud de búsqueda
y generación de oportunidades así como de reconocimiento
de las propias fortalezas y debilidades en relación a
los requerimientos laborales vigentes; se concibieron como constructores
de su futuro y las competencias adquiridas les fueron decisivas
para la generación individual y colectiva del propio
empleo.
Dado que el PO es individual pero también puede ser colectivo
al incluir el fortalecimiento de la competencia de emprender y
estimular, desde el aula, la articulación de esfuerzos
y recursos para la creación de alternativas de inserción
se ha constituido en una metodología potente para el diseño
de políticas de empleo, para las políticas de combate
a la pobreza y para el abordaje de la economía informal.
Este ha sido uno de los mayores aprendizajes y logros de su implementación
en el marco de FORMUJER y PROIMUJER. En el marco de recesión
e incertidumbre del empleo la formulación de Proyectos
colectivos para desarrollar actividades microempresariales se
dio con una intensidad no prevista en todos los países
ejecutores e impuso la necesidad de ampliar la intervención
para incorporar no sólo la capacitación técnica
específica sino, de manera relevante, la adopción
de un menú amplio y flexible de estrategias y recursos
para resolver la fase práctica de la formación y
para atender los requerimientos de los proyectos ocupacionales
de l@s beneficiari@s.
Apoyar y promover los PO de su población se constituye
así en un desafío y, si lo asumen, en una nueva
razón de ser para las IFP. O dicho de otro modo, adoptar
la metodología de PO innova y mejora la calidad y pertinencia
de la política e impulsa la reformulación del Proyecto
Institucional de Intervención (PI)
La implementación del PO requiere obviamente de una
estrecha interrelación con todos los componentes del Modelo
de Políticas.
Sólo como ejemplo: el Desarrollo Curricular tiene
que incorporar las expectativas y necesidades de l@s participantes,
estrategias pedagógicas y de nivelación acordes
al tipo de población, flexibilizar entradas y salidas,
definir requisitos de ingreso pertinentes, desarrollar en la población
las competencias para hacer uso de los servicios de información
técnica y gestión necesarios para llevar adelante
su proyecto, etc.
De ahí la propuesta de ubicar al PO en el punto de confluencia
de los objetivos y de la práctica formativa y también
de la modalidad de intervención y la asociación
entre PO, innovación y mejora de la calidad, pertinencia
y equidad de las políticas formativas.
Los principales productos y resultados alcanzados con esta metodología
en los Programas FORMUJER y PROIMUJER se presentan en la Caja
de Herramientas adjunta. Asimismo un mayor detalle sobre las estrategias
de implementación aplicadas y los impactos logrados en
cada uno de los países participantes se encuentra en la
publicación Un
modelo de políticas de formación para el mejoramiento
de la Empleabilidad y la equidad de género: el Programa
FORMUJER, Cinterfor/OIT, 2004, a la que se accede desde
este portal.
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