CLAVES
IDENTITARIAS DE LAS LATINOAMEARICANAS EN EL UMBRAL DEL MILENIO
Marcela Lagarde
DISYUNTIVAS
Producto del sincretismo, la escisión
existencial es contenido y signo de la subjetividad genérica de
las latinoamericanas. Es una forma de escisión política que resulta
de colocar a las mujeres frente a disyuntivas desgarradoras tales como
la confrontación entre las necesidades, los intereses y el avance propios,
o los de los otros. Este conflicto identitario es vivido
como antagonismo interno, con los otros y con el mundo. Si las
mujeres cambian aunque sea para asumir más y más deberes, son evaluadas
a partir de mitos de subsunción, como desapegadas, abandonadoras o irresponsables,
como si fuesen mujeres de un solo modo de vida. Así, a pesar de los
esfuerzos, las latinoamericanas estamos en deuda, somos inadecuadas,
somos malas. Si no cumplimos las expectativas perdemos valor simbólico.
Y si tratamos de avanzar en nuestros derechos modernos a la educación,
al trabajo, a la movilidad social y la participación, familias, parejas,
comunidades y organizaciones, reaccionan como si hubiesen recibido un
atentado.
Hoy se levantan nuevas acusaciones y culpas
contra las mujeres. Se les atribuye la causa de grandes problemas sociales
y existenciales, de las crisis y la pérdida de tejido social, los valores
y "la moral". Se subraya que en cualquier desapego de lo tradicional
o muestra de emancipación, se encuentran las causas unilaterales de
los problemas que conducen a la destrucción de las tradiciones familiares,
populares, regionales, étnicas o nacionales (todas ellas sobrevaloradas
acríticamente como si fueran positivas para las mujeres). A la par,
no se analizan hechos nefastos de hombres concretos, ni los daños sociales
que produce la condición masculina enajenada, ni las normas injustas
y las opresivas formas de vida, como causas de viejos y nuevos problemas
de las mujeres y de la sociedad. Tampoco se aprecia la contribución
de las mujeres quienes, aun en crisis, contribuyen a mantener vigente
el tejido social, el desarrollo de las personas y la convivencia solidaria.
La disyuntiva genérica adquiere
relevancia entre mujeres de comunidades sectarizadas. Tal es el caso,
por ejemplo, de mujeres indígenas que asoman a la conciencia
de género y de inmediato quedan confrontadas entre la defensa y reivindicación
de la identidad de género y la identidad indígena; entre actuar desde
una perspectiva étnico-política o desde una perspectiva de
género crítica del patriarcalismo corporativo y de la situación
opresiva de las mujeres indígenas, también dentro de sus comunidades.
La disyuntiva práctica que han ido
inventando mujeres indígenas para modernizarse, es híbrida: busca avanzar
un poquito en el género sin incomodar la cohesión del pueblo indígena,
respetar formas de subordinación dentro y actuar la igualdad mítica
entre mujeres y hombres frente a la hostilidad externa; caminar un poquito
con otras mujeres remarcando su diferencia como virtud cultural y valor
histórico universal que debe preservarse per se, y asumir un
poco de los avances que la causa de las mujeres puede significarles.
Un conflicto que produce sufrimiento a
mujeres indígenas, mujeres negras o mujeres definidas por oposiciones
binarias, es desarrollar la identificación con mujeres no indígenas
o no negras, porque son vistas ideológicamente (por los hombres indígenas
o los hombres negros y sus movimientos políticos) como enemigas históricas
por la dominación étnica (herederas de conquistadores y explotadores,
como blancas, o por ser gente de razón, o por sus reales manifestaciones
de racismo) y como enemigas actuales peligrosas por ser portadoras de
diferencias y de cambios de género anhelados. A pesar de los reparos
y los desencuentros, la disyuntiva conduce a algunas mujeres indígenas
a buscar con conciencia de género la identificación con mujeres no indígenas
o no negras, franqueando los estamentos a partir de hechos de equidad.
Con el tiempo se preguntan, como nos lo hemos preguntado siempre las
mujeres al escuchar nuestra conciencia de género, ¿dónde quedaron la
igualdad y la complementariedad con los compañeros reconfirmados en
su amenazante dimensión patriarcal?