A. La pesquisa sistemática
de género es nuestra forma de nombrar a la generación de conocimiento
sobre las relaciones de trabajo a nivel económico, social, cultural
y político desde la perspectiva de género. Es el punto de partida para
actuar sobre la realidad de esas relaciones. Dos instrumentos teóricos
acompañan esa pesquisa: la teoría de género y el bagaje teórico que
desde las distintas disciplinas analizan la compleja trama de las relaciones
del trabajo en un mundo globalizado y asimétrico en cuanto al acceso
de un estado de bienestar para todos los seres humanos.
La pesquisa sistemática de las relaciones
de género en el mundo del trabajo utiliza la investigación exploratoria,
el análisis comparativo y la investigación para la acción como herramientas
para desmontar los estereotipos y prejuicios que se entraman con la
participación de las mujeres en el mundo del trabajo.
En esta línea es que al principio de la
investigación nos hicimos una batería de preguntas organizadas en tres
tipos de entrevistas a profundidad, que fueron aplicadas a grupos focales
de trabajadoras y trabajadores de las empresas de maquila textil, a
mujeres y hombres lideres de organizaciones sindicales, a hombres y
mujeres jueces, magistrados y abogados laboralistas, a hombres y mujeres
jefes de personal o recursos humanos de empresas de la maquila textil
y a hombres y mujeres docentes de derecho laboral en las universidades
de la región.
Los países en que se realizaron las entrevistas
fueron : Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá.
El objetivo de la investigación exploratoria
fue: conocer las opiniones y percepciones de hombres y mujeres de diferentes
estratos sociales, de diferentes experiencias ocupacionales y evidentemente
de diferente nivel educativo sobre los principales problemas de las
mujeres en las relaciones de trabajo. Las respuestas dadas por este
sondeo de opinión nos permiten establecer algunas tendencias sobre la
valoración que hacen hombres y mujeres del trabajo femenino y asimismo
permiten un acercamiento al sustrato de valores político-culturales
que contextualizan las condiciones en que participan las mujeres en
el mercado de trabajo.
El punto de partida para el análisis realizado
puede sintetizarse en la siguiente reflexión de Marcela Lagarde (1):
"La condición de las mujeres es
histórica en tanto que es diferente a lo natural. Es opuesta a la llamada
naturaleza femenina. Es opuesta al conjunto de cualidades y características
atribuidas sexualmente a las mujeres que van desde formas de
comportamiento, actitudes, capacidades intelectuales y físicas, hasta
su lugar en las relaciones económicas y sociales
La situación de las mujeres es el conjunto de características que tienen
las mujeres a partir de su condición genérica en circunstancias históricas
particulares. La situación expresa la existencia concreta de mujeres
particulares a partir de sus condiciones reales de vida
Las mujeres comparten como género la misma condición histórica, pero
difieren en cuanto a sus situaciones de vida y en los grados y niveles
de la opresión."
La situación laboral y de vida de las mujeres
y hombres trabajadores está atravesada y asimismo se genera a partir
de la clase social y el estrato ocupacional al que pertenecen. Pero
esta dimensión no es suficiente para explicar los diversos niveles de
desigualdad laboral que sufren las mujeres, es necesario incorporar
otras dimensiones como la raza o la etnia, la edad, las creencias religiosas
y las prácticas culturales, económicas y políticas dominantes en una
sociedad. Todas estas dimensiones inciden en la situación de vida de
las mujeres reales y concretas.
Hacer preguntas de opinión sobre la situación
laboral de las mujeres es incursionar en la dimensión subjetiva y valorativa
que hacen hombres y mujeres de los problemas de inequidad laboral entre
los géneros. La intención al ofrecer un análisis de las respuestas es
propiciar una reflexión que relacione al individuo con sus diversos
entornos, consigo mismo, y con su propia historia y experiencia de vida
y asimismo facilitar un espacio reflexivo sobre la situación de las
mujeres trabajadoras.
Esto significa ampliar la visión de lo
femenino que privilegia la subordinación y la exclusión social y reconocer
la heterogeneidad de las posiciones y la diversidad de las experiencias
de las mujeres en relación con su clase social, su pertenencia regional,
étnica o religiosa, así como los distintos momentos de su ciclo de vida
de acuerdo con la edad. Por eso no hablamos de la mujer, sino de las
mujeres y por eso el análisis se hace por grupos ocupacionales o gremiales,
con absoluta conciencia de que es un análisis restringido con el objetivo
de conocer las tendencias de opinión prevalecientes en la región sobre
las condiciones de trabajo de las mujeres.
Las preguntas generadoras fueron:
¿ Cuál es el conocimiento y la aplicación
de los derechos laborales que tienen en Centroamérica los diferentes
actores sociales?
¿ Cuáles son las percepciones de los diferentes actores sociales sobre
los principales problemas en las relaciones de trabajo?
Para responder éstas y otras preguntas
se elaboraron tres instrumentos de entrevistas estructuradas que fueron
aplicadas a 424 personas ( 58% mujeres y 42% hombres ) elegidas a juicio
y que incorporan baterías de preguntas específicas en función de las
características de los distintos grupos ocupacionales o gremiales. Fueron
aplicadas a: 237 trabajadoras y trabajadores de las empresas de maquila
; 40 líderes sindicales hombres y mujeres; 30 funcionarios de empresas;
77 magistrados, jueces y abogados de los poderes judiciales en el ámbito
del derecho laboral y a 60 docentes de las escuelas de derecho de las
universidades en Centroamérica y Panamá.
1. Lagarde Marcela, Los
cautiverios de las mujeres:madresesposas, monjas, putas, presas y locas,
Universidad Nacional Autónoma de México, p.33-34, 1993, México.