Índice
Resumen
Introducción
I. Precisiones sobre la equidad de género
II. Los temas de la equidad
A. El ingreso global por sexo
B. El trabajo global
C. Participación en el mercado de trabajo
D. Desempleo
E. Segregación sexual por ocupaciones
F. Heterogeneidad productiva de los empleos
G. Desigualdades salariales
H. Calidad de los empleos
I. Acceso a la propiedad y a la administración de las empresas
J. La distribución del ingreso entre hogares
K. Educación
Bibliografía
Anexo 1 Cálculo del índice de segregación sexual en
el trabajo
A. El marco conceptual elegido
B. Cálculo efectuado
Anexo 2 Cuadros estadísticos
Resumen
En numerosos estudios y publicaciones CEPAL ha complementado
la visión económica del desarrollo con la consideración de sus efectos
sobre la equidad entre las personas. El propósito de este documento
es demostrar la relevancia de conocer y considerar las inequidades de
género para lograr una sociedad latinoamericana equitativa.
Para ello se han seleccionado los temas del área económica
más desarrollados por CEPAL, realizando un balance de la situación de
mujeres y hombres en la década de los noventa que destaca los principales
problemas y el sentido de su evolución. También se intenta señalar en
cada tema los aspectos novedosos que merecerían la atención de quienes
proponen, definen y monitorean políticas públicas en pos de la desaparición
de las inequidades de género.
Se intenta trabajar con evidencias estadísticas de un
máximo de países de América Latina. Mucha de ella está publicada en
el Panorama Social de CEPAL de 1997 y 1998 y se utilizó en el contexto
de este documento. También se solicitaron nuevas tabulaciones de la
información contenida en las Encuestas de Hogares a la División de Estadísticas
de CEPAL para una selección de países que representara las diversas
situaciones de América Latina y cuyas cifras tuvieran una buena cobertura
para los aspectos investigados. Para algunos aspectos como la calidad
del trabajo o la segregación sexual de las ocupaciones la muestra se
reduce a sólo 5 ó 3 países.
A pesar de que la selección privilegió la heterogeneidad
de los países en términos de tamaño y nivel de ingreso, es posible encontrar
y documentar estadísticamente numerosas características económicas de
las inequidades que afectan a las mujeres. Su ingreso global es en todos
los casos menor que el de los hombres, producto de una inserción laboral
más precaria: menor tasa de actividad, mayores tasas de desempleo, menor
ingreso por hora trabajada. Aunque la dinámica del mercado del trabajo
en los noventa ha sido favorable a la incorporación relativa de mujeres,
la menor cuota de ingreso que genera el trabajo remunerado de las mujeres
se ve afectada por los fenómenos de la globalización, aumentando las
diferencias al interior de ellas. El mercado incorpora a las más educadas
pero sistemáticamente sitúa al conjunto de mujeres relativamente más
en los sectores de baja productividad. Por otra parte, el mismo fenómeno
tiene algunos aspectos favorables que necesitan ser más investigados,
como la disminución en el grado de segregación sexual del trabajo remunerado.
La educación, que ha constituido el gran logro de las mujeres en la
década, no ha sido un elemento de ruptura de la segregación sexual del
trabajo ni ha cambiado significativamente los prejuicios y cultura que
impiden todavía que las mujeres obtengan puestos de trabajo acordes
con su mayor preparación formal en relación con la de los hombres. Más
grave aún, esto tampoco se observa en las generaciones más jóvenes y
más educadas.
También las mujeres se encuentran en peores posiciones
con respecto a la propiedad del capital y la actividad empresarial.
No sólo en la envergadura y tipo de los negocios que emprenden es menor,
sino también ellas no están presentes en las fuentes de poder a que
da acceso tal actividad.
Introducir la consideración de las inequidades de género
en el pensamiento y los instrumentos de medición diseñados sin ella
tiene limitaciones obvias. Los aspectos sobre los que se llama la atención
son aquéllos que han sido conceptualizados para medirlos en función
de una visión agenerizada de la sociedad y la economía. Queda pendiente
para otra investigación dar evidencias con nuevos instrumentos diseñados
más específicamente para medir los fenómenos económicos no reconocidos
como tales, como por ejemplo, la distribución del trabajo no remunerado
entre mujeres y hombres o la importancia de la economía familiar en
el contexto de la economía global. Hasta ahora las mediciones de trabajo
doméstico no están consideradas y se emplea la variable "proxi"
de condición de "inactividad".
El estudio constata que en la raíz de la discriminación
está presenta la división sexual del trabajo, de carácter económico
cultural, de modo que el resto de las evidencias en parte son
reflejos o complementos de esta desigualdad básica reforzada por la
cultura.
Finalmente la autora desea señalar que para el desarrollo
del trabajo ha sido crucial la colaboración de la División de Estadísticas
de CEPAL, a través de la asesoría de Rosa Bravo quien apoyó la selección
de países y la formulación de los tabulados requeridos, así como de
la unidad de procesamiento de las encuestas de hogares que, muy oportunamente
entregó la información requerida. La autora agradece a la Unidad de
la Mujer, especialmente a Sonia Montaño, Nieves Rico y Diane Almeras
por las discusiones orientadoras sobre el trabajo y el apoyo recibido,
así como a Irma Arriagada y Rosa Bravo, que fueron la contraparte permanente
de confrontación de las ideas vertidas en el documento.
Para acceder al documento completo: http://www.cepal.cl/
Para adquirir la publicación:
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