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TRABAJO
DECENTE PARA LA MUJER.
Una propuesta de la OIT para acelerar la puesta en práctica
de la Plataforma de Acción de Pekín
Índice
La
cuestión del género
en la agenda internacional
La
Plataforma de Acción de Pekín y el mandato
de la OIT
La
mujer en el mundo
del trabajo: progresos
y desfases
La
respuesta de la OIT: La agenda del Trabajo Decente
Conseguir
que se respeten los principios
y derechos fundamentales en el trabajo
Promover
el empleo y
las oportunidades de ingresos
Extender
la protección social
Promover
el diálogo
social
Conclusión
Anexo
Apéndice
1
Apéndice
2
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APENDICE 1: INCORPORACIÓN
DE LAS CUESTIONES DE GENERO EN LA OIT
1. El primer presupuesto
estratégico de la OIT, Programa y presupuesto para 2000-2001,
y el informe titulado Trabajo decente, presentados
por el Director General a la 87.0 reunión de la Conferencia Internacional
del Trabajo, identificaban el género como un tema transversal
de los cuatro objetivos estratégicos de la Organización, esto
es: promover los principios y derechos fundamentales en el trabajo;
crear más empleo y mayores oportunidades de ingresos para mujeres
y hombres; aumentar la cobertura y la eficacia de la protección
social, y fortalecer el diálogo social. En varios de estos ámbitos
se han dado progresos tangibles.
2. Acentuado compromiso
con respecto a las cuestiones de género en el nivel político más
alto. A poco de tomar posesión de su cargo en marzo de 1999, en
un discurso con ocasión del Día Internacional de la Mujer, el
Director General se comprometió vivamente en el empeño de la igualdad
entre los géneros y expresó su intención de dar alta prioridad
a *garantizar que la OIT se cuente entre las organizaciones más
progresistas en el campo de la igualdad entre los géneros+. A
la luz de este fuerte compromiso, se han reforzado los esfuerzos
en las tres áreas siguientes:
- Estructura: Todos los
sectores han desarrollado y fortalecido disposiciones institucionales
para incorporar de forma eficaz las consideraciones de género
en su trabajo. Las cuestiones de género están siendo integradas
en los mecanismos nuevos o ya existentes de programación, ejecución,
control y evaluación.
- Práctica: Se han hecho
esfuerzos para institucionalizar mecanismos de responsabilidad
e integrar las preocupaciones por la igualdad de género en todos
los trabajos técnicos y en las actividades operativas y de apoyo.
Esto creará nuevos marcos de análisis, enriquecerá la base de
conocimientos y mejorará la calidad de los productos, los servicios
y la información. Se ha asignado mayor importancia al análisis
de género y otros instrumentos, para promover la igualdad de
géneros en los servicios de asesoramiento y de cooperación técnica.
- Representación: Se han
tomado medidas para mejorar el equilibrio de género en la plantilla
profesional dentro de la Organización. Se ha fijado un objetivo
del 50% de mujeres en la plantilla profesional, para ser alcanzado
hacia el año 2010. Se han hecho crecientes esfuerzos para promover
a miembros del personal auxiliar femenino a puestos de responsabilidad
y de dirección. El desarrollo de oportunidades en la carrera
para los componentes de la plantilla de Servicios Generales
se mejorará y se adoptarán medidas específicas para crear un
ambiente de trabajo favorable a las familias.
3. Este proceso
de formulación de políticas y planificación estratégica se vio
considerable y manifiestamente reforzado por la publicación, en
diciembre de 1999, de una circular interna a propósito de la igualdad
de géneros y su integración en la Oficina Internacional del Trabajo,
y al ser aprobado posteriormente el Plan de Acción sobre la Igualdad
de Género y su Integración en la Oficina Internacional del Trabajo
para su puesta en práctica. (Pueden obtenerse copias de este
plan solicitándolas a la Oficina Internacional del Trabajo).
4. La Conferencia
Internacional del Trabajo y el Consejo de Administración también
han dado pruebas de un reforzado compromiso con las preocupaciones
relativas a la igualdad entre los géneros. Con ocasión de la Conferencia
Internacional del Trabajo, se han mantenido dos reuniones informales
de nivel ministerial, sobre *Más y mejores empleos para las mujeres+
en 1998, y con el título *Hagamos que la igualdad de género sea
una realidad+ en 1999.
5. Definido el género
como un tema crucial, se han hecho esfuerzos sistemáticos para
incorporar las preocupaciones de género en el diseño y ejecución
de programas, incluidas las actividades de cooperación técnica.
Se ha dado un sustancial aumento de los recursos presupuestarios
regulares y extrapresupuestarios, hasta el punto de que las cantidades
asignadas a las cuestiones de género en los sectores técnicos
han crecido un 156 por ciento en el bienio 2000-2001, en comparación
con el bienio 1998-1999. Los cálculos provisionales de gastos
probables sometidos a la Comisión de Programa, Presupuesto y Administración
en la reunión del Consejo de Administración celebrada en noviembre
de 1999 ascienden a aproximadamente 12,3 millones de dólares con
cargo al presupuesto regular. Esto cubre la plantilla profesional,
los costos de ejecución de programas tales como misiones técnicas,
seminarios, reuniones, y costos de investigación y desarrollo.
En cuanto a recursos extrapresupuestarios, se espera destinar
a las actividades de género un 10-12 por ciento de un gasto estimado
en 215 millones de dólares; es decir, alrededor de 23 millones
de dólares para el bienio 2000-2001.
6. La Oficina de
Igualdad de Género ha sustituido a la anterior Oficina de la Consejera
Especial para los Asuntos de las Trabajadoras, y se le han asignado
mayores recursos para incorporar a dos nuevos profesionales de
plantilla y ampliar sus actividades de integración de las cuestiones
de género. Los términos de referencia de dicha Oficina se han
revisado para que sean reflejo del cambio de papeles y responsabilidades
como catalizadora en el proceso de integración de las cuestiones
de género. Se han asignado también recursos extraordinarios para
producir instrumentos y guías que promuevan la incorporación del
género, incluidas dos nuevas publicaciones, (Género! Un pacto
entre iguales y ABC on Women Worker=s Rights and Gender
Equality. Desde 1997 se han creado en las regiones tres puestos
adicionales de especialistas en cuestiones de género, dos en Asia
(Manila y Nueva Delhi) y uno en Africa (Harare), con lo que el
total de especialistas en cuestiones de género para las regiones
se ha elevado a siete.
7. La nueva estructura
de la Oficina muestra ya una mejora en el equilibrio de géneros
en cuanto al organigrama directivo. Las últimas cifras revelan
que 10 mujeres han sido promovidas al nivel P5; 6 al D1, y 2 al
D2 entre enero de 1999 y febrero de 2000. La situación en 31 de
diciembre de 1999 indica un aumento del 1,6% en cuanto a mujeres
en puestos P5, con respecto a diciembre de 1998; y aumentos del
5,7% y del 6,9% de mujeres en puestos D1 y D2, respectivamente,
también con respecto a diciembre de 1998.
8. Se están haciendo
esfuerzos para desarrollar y reforzar disposiciones institucionales
en los sectores, ya sea en forma de unidad de género o de equipo
de género, con los directores que asuman la principal responsabilidad
de integrar el género. Se ha adoptado un enfoque doble: incorporar
las cuestiones de género en todos los programas y actividades,
y diseñar intervenciones específicas con respecto al género, dirigidas
exclusivamente a mujeres, exclusivamente a hombres, o a hombres
y mujeres juntos. Como cuestión transversal que es, el género
precisa que se desarrollen nuevos marcos de análisis, una mejor
coordinación y modalidades de ejecución flexibles e innovadoras.
En el nivel institucional, se trabaja en el desarrollo de indicadores
sensibles al género, manuales, listas de comprobación y herramientas
para poner en marcha eficazmente la estrategia de incorporación
del género y mejorar la calidad de los productos, servicios y
gestiones de la OIT sobre las cuestiones de género. También se
busca tenazmente generar datos e información sensibles al género.
9. Un buen ejemplo
digno de mención es el que ofrecen el Departamento de Normas y
el Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil
(IPEC), que han contratado asesores para abordar una valoración
en profundidad de las cuestiones de género en todos los aspectos
de sus tareas y en la supervisión de las normas internacionales
del trabajo, ayuda y asesoramiento técnico, actividades promocionales
e informativas, seminarios, informes al Consejo de Administración,
programas de cooperación técnica, capacidad del personal para
incorporar las cuestiones de género, identificar áreas de especial
preocupación por su sensibilidad a esas cuestiones y sugerir recomendaciones
para desarrollar los enfoques más adecuados para abordarlas. Los
siguientes criterios de evaluación se aplicaron a este examen:
uso de un lenguaje sensible al género; solicitud, provisión y
empleo de datos desglosados por sexo; promoción explícita de la
igualdad de género; inclusión de experiencias femeninas y masculinas;
y atención a cualquier impacto diferencial sobre hombres o sobre
mujeres (niños o niñas). En la realización de su tarea, los asesores
trabajaron con miembros de la plantilla en la recogida y el análisis
de la información, facilitando por lo mismo sesiones formativas
individualizadas. Las conclusiones de este ejercicio de revisión
serán incorporadas como material orientativo para uso del personal.
10. En la sede central
y en las regiones se han organizado diversas actividades para
reforzar la capacidad de los constituyentes y el personal de la
OIT de actuar sobre las cuestiones de género. Estas actividades
estuvieron orientadas a acentuar la conciencia general y la capacidad
de realizar análisis de género, y de planificar con enfoque de
género en los dominios técnicos y fortalecer redes que permitan
intercambiar información y experiencias en la integración del
género. En la segunda mitad de 1999 se asignaron recursos extraordinarios,
por un total de 180.000 dólares, a estas actividades de capacitación.
Una de las nuevas características de estas actividades para el
personal de la OIT fue que han venido cubriendo cada vez más necesidades
prácticas de análisis de género en los campos de competencia técnica
de las personas participantes y desarrollando instrumentos para
conseguir la integración del género. En los últimos años, más
de 1.200 personas de la plantilla de la OIT han recibido esa formación.
Además, varios programas técnicos y proyectos han organizado actividades
de capacitación en género para los constituyentes. A los constituyentes
en más de 20 países y pertenecientes a todas las regiones se les
ha brindado formación en las cuestiones de género. La experiencia
y las lecciones aprendidas de estas actividades de formación están
siendo evaluadas y consolidadas para facilitar el intercambio
de experiencias.
11. En su 276.0
reunión (noviembre 1999), el Consejo de Administración decidió
mantener un coloquio sobre *Mujeres 2000+ durante su 277.0
reunión. El 24 de marzo de 2000 se celebró un coloquio de un solo
día sobre el tema Trabajo Decente para la Mujer. Se puso
de manifiesto el fuerte apoyo del Consejo de Administración a
los preparativos de la Conferencia La mujer en el año 2000:
igualdad entre los géneros, desarrollo y paz para el siglo XXI.
El coloquio fue un acontecimiento importante, que resaltó
los lazos entre la agenda mundial de la OIT sobre el trabajo decente
para los hombres y las mujeres y los objetivos estratégicos planteados
en la Plataforma de Acción de Pekín. El objetivo del coloquio
era subrayar la eficacia del programa sobre trabajo decente de
la OIT y la integración del tema del género para acelerar la puesta
en marcha de la Plataforma de Acción de la Conferencia de Pekín.
Se centró en i) la importancia de promover trabajo decente para
las mujeres como cuestión de derechos humanos, justicia social
y desarrollo económico y social; ii) en cómo promover trabajo
decente para las mujeres a través de los medios de acción de la
OIT, buenas prácticas y recomendaciones para futuras acciones.
Abrió el coloquio el Director General de la OIT, Juan Somavia.
Entre los oradores invitados se contaron Angela King, Consejera
Especial del Secretario de las Naciones Unidas sobre Cuestiones
de Género y el Avance de la Mujer, y Bina Agarwal, Profesora de
Economía en el Instituto de Desarrollo Económico de la Universidad
de Delhi, India. Se planteó desde un punto de vista tripartito
el problema de cómo promover trabajo decente para las mujeres
mediante el diálogo social. Las exposiciones y el debate del coloquio
se centraron en torno a cómo promover iguales oportunidades para
que las mujeres y los hombres lograran un trabajo decente y productivo
en condiciones de libertad, equidad, seguridad y respeto de la
dignidad humana. Del coloquio emergió un fuerte consenso y se
presentaron numerosas recomendaciones para futuras iniciativas.
El informe del coloquio, que cubre los diversos aspectos del trabajo
decente para las mujeres, ya está disponible.

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