OIT Cinterfor/OITCinterfor

 

 
English

Búsqueda avanzada
SID
Género, formación y trabajo
  Novedades
  Sobre este sitio
 

Empleabilidad, calidad, equidad y género

  Juventud y género
  Calidad y equidad en el desarrollo rural
  TIC y género
  Igualdad de oportunidades
  Gestionando la igualdad
 

Documentos

  Temas en la agenda
  Estadísticas
  Eventos
  Enlaces
  Mapa del sitio
  Página principal


Coloque su dirección de correo electrónico para recibir las novedades del sitio.

Fecha de actualización:
27/11/2008

 

 

 

 

Los retos de la mundialización

Un mundo del trabajo en vertiginoso cambio

 

Se entiende por mundialización la progresiva integración de las sociedades y de las economías nacionales en diferentes partes del mundo. Está impulsada por la interacción de los avances tecnológicos, las reformas en el comercio y la política de inversiones, y las cambiantes estrategias de producción, organización y comercialización de las empresas multinacionales. El ritmo y la profundidad de la mundialización difieren según los países y las regiones, pero los principales aspectos económicos del proceso son básicamente idénticos.

Efectos de la mundialización

  • Se ha intensificado la competencia entre empresas en los mercados de exportación y entre países que pretenden atraer y acrecentar la inversión directa extranjera
  • Están emergiendo en todo el mundo nuevos centros de producción a medida que las empresas multinacionales internacionalizan su produccción y se concentran en la especialización de productos
  • Las empresas multinacionales están jugando un papel capital. Sus ingresos totales y sus inversiones directas en el extranjero ascendieron al 21% del PIB mundial en 1997
  • Las transacciones financieras a corto plazo están superando las exportaciones mundiales. En 1989, por ejemplo, el promedio de giro diario en los mercados monetarios de cambio mundiales equivalía a 56 veces el volumen diario de las exportaciones de bienes y servicios. En 1998, según la OIT, ascendía como mínimo a 78 veces esas exportaciones
  • La innovación tecnológica, y en especial la convergencia de las tecnologías de información y comunicación, ha transformado los procesos de producción, acortado los ciclos de vida de los productos y revolucionado los servicios haciendo que sean más los que se pueden comercializar

 

Mundialización: las oportunidades

Se están creando puestos de trabajo a medida que aumentan las oportunidades de las empresas con la reducción de las barreras comerciales y la descentralización de la producción para aprovechar los beneficios específicos derivados de la ubicación de sus instalaciones (por ejemplo, trabajo barato no adiestrado o adiestrado). El caso más llamativo es el de las zonas francas de expoertación (ZFE), como se describe en otro lugar.

Otras novedades son la subcontratación de actividades por las empresas, la mayor especialización y nuevas formas de organización del trabajo. Todas tienen algunos efectos positivos sobre el empleo, directos e indirectos. La extensión de la subcontratación ha generado como mínimo 200 millones de empleos en todo el mundo. Las nuevas formas de organización del trabajo han traído consigo un aumento de formas de empleo no estándares, con ventajas para determinados grupos. Trabajadores con responsabilidades familiares, profesionales altamente capacitados, migrantes y adultos enrolados en algún tipo de formación han podido optar por trabajos a tiempo parcial, temporales, desde el propio hogar o por un tiempo determinado.

La mayor especialización y la aplicación generalizada de tecnologías avanzadas han estimulado un aumento de la demanda de mano de obra adiestrada en campos como la tecnología de la información, los servicios financieros (y otros) especializados a las empresas, la ingeniería de materiales y la biotecnología. En conjunto, las oportunidades de empleo para las mujeres en los sectores de acto desarrollo siguen siendo limitadas, principalmente porque no han recibido la formación profesional requerida.

Experiencias de signo diverso

Los datos disponibles sugieren que, como grupo, las mujeres están quedándose atrás en cuanto a gozar de los beneficios de la mundialización. ¿A qué se debe este fenómeno? Ciertos factores estructurales, entre otros, ayudan a explicarlo:

    • El cambio tecnológico y las estrategias de producción especializadas tienden a favorecer a los trabajadores con alto nivel de formación y de educación, una categoría en la que las mujeres están seriamente infrarrepresentadas
    • La inversión en formación en aquellos segmentos del mercado del trabajo en los que predominan las mujeres se considera poco rentable. Por consiguiente, sus oportunidades de actualizar su formación en el nivel de la empresa son menores que las que se les ofrecen a los hombres
    • Tanto si trabajan en empresas orientadas a la exportación como si lo hacen en industrias que compiten con las importaciones, las mujeres se ocupan en tareas que tienen mayores probabilidades de ser subcontratadas, reubicadas en el extranjero o suprimidas por las nuevas tecnologías que ahorran mano de obra
    • Ante las crecientes presiones de la competencia, muchas empresas están introduciendo nuevas formas de organización como parte de sus estrategias para incrementar su eficiencia y reducir costos. Esto lleva a un aumento del empleo no regulado; es decir, falta de seguridad en el empleo (algunas empresas no extienden contratos de trabajo escritos), limitadas posibilidades de formación y promoción en la carrera, e inadecuada cobertura de seguridad social en términos de pensiones para la vejez, seguro de enfermedad y protección de la maternidad.
    • Las tradicionales diferencias salariales en función del género parecen ahondarse en las economías en proceso de mundialización. Esto puede explicarse por los efectos acumulativos de unas prácticas discriminatorias persistentes, por la polarización cada vez más acusada entre trabajo adiestrado y trabajo no adiestrado (en la que las mujeres han quedado atrapadas en el círculo vicioso "trabajo no adiestrado-trabajo mal pagado"), y al bajo porcentaje de afiliación sindical de las mujeres, que las excluye de la cobertura de los convenios colectivos que establecen las escalas salariales y las condiciones de trabajo

 

Políticas para responder a ese reto

Para alcanzar los dos objetivos gemelos de desarrollo y equidad pareceríka justificable algún grado de intervención de los gobiernos, con la implicación de los interlocutores sociales. Entre las medidas, se podrían incluir:

  • Promulgar una legislación que promueva la igualdad para proteger a las mujeres contra las prácticas discriminatorias en relación con la contratación, la remuneración y la promoción
  • Fortalecer los servicios de inspección laboral para controlar el cumplimiento de la normativa laboral nacional
  • Extender los convenios colectivos para que den cobertura a los trabajadores no organizados en sectores e industrias concretos, donde los salarios y las condiciones laborales se encuentren en desventaja con los de los trabajadores organizados de los mismos sectores e industrias
  • Reformar los sistemas de seguridad social para permitir que los trabajadores ocupados en empleos no estándares tengan una mejor cobertura social
  • Mejorar las "redes de seguridad" sociales de forma que garanticen un mínimo de estándares de protección para los grupos vulnerables, tales como los que trabajan en malas condiciones, los parados de larga duración y las familias encabezadas por mujeres sin cónyuge
  • En los centros educativos, y en todos los niveles, fijar objetivos de matriculación y de graduación para niñas y mujeres, con vistas a reforzar los conocimientos y habilidades que redundarían en un aumento de sus oportunidades de empleo
  • Introducir reformas curriculares, programas de escolarización y servicios de asesoramiento para orientar a las mujeres hacia las disciplinas y los programas de formación en campos en los que se prevé un aumento de la demanda de trabajo
  • Promover el diálogo social y la participación activa de las organizaciones de empleadores y de trabajadores en el diseño de políticas y en desarrollo de programas centrados en:

    - Mejorar el acceso de las mujeres a los programas de aprendizaje en la empresa y a la formación de los trabajadores en el propio lugar de trabajo

    - Procurar el reciclaje de las mujeres en campos no tradicionales y proporcionar a a aquellas que deseen montar sus propios negocios diversas formas de asistencia, prestando particular atención a las mujeres del medio rural que quieran diversificar su trabajo en actividades no agrícolas

    - Proporcionar atención adecuada a los niños, así como otros servicios para facilitar el empleo de las mujeres y su reincorporación al mercado del trabajo después de las interrupciones por razones familiares

Las desigualdades por razón del género en el mercado del trabajo y en la empresa no son nada nuevo, pero los cambios asociados con la mundialización parecen estar acentuando los efectos de los factores de actitud, de política y de estructura que desde mucho tiempo atrás han venido combinándose para limitar el progreso social y económico de las mujeres. El conjunto adecuado de políticas destinado a remediar estos problemas diferirá necesariamente de un país a otro, pero hay cuatro "pilares sociales" que deberían apuntalar cualesquiera medidas se tomen para extender los beneficios de la mundialización entre los trabajadores en general y entre las mujeres trabajadoras en particular.

Los cuatro pilares sociales

  • Igualdad de acceso a la educación y a la formación
  • Una red de seguridad social que funcione con eficacia
  • Reglamentaciones laborales que combinen la necesidad de adaptabilidad con la de protección
  • La observancia de las normas básicas del trabajo

 

El trabajo infantil

(Trabajo decente)   (El conflicto armado y la promoción en el empleo)   (Los retos de la mundialización)  (El trabajo infantil)  (La negociación colectiva)  (Condiciones de trabajo)  (El control de las finanzas)  (Cooperativas)   (Educación y formación profesional)  (Las actividades de los empleadores)  (Potenciación e igualdad)  (La igualdad en el sector urbano no estructurado)  (Zonas francas de exportación)  (Los servicios sanitarios)  (Los trabajadores a domicilio y la economía mundial)  (Dirección de recursos humanos)  (Las culturas indígenas y tribales)   (Estadísticas del trabajo)  (Trabajadores migrantes)  (La segregación ocupacional en razón del género)  (El trabajo a tiempo parcial)  (Productividad)  (El sector de servicios públicos)  (La jubilación)  (El acoso sexual)  (El desarrollo de la pequeña empresa)   (Fondos sociales)  (Seguridad social y protección social)  (Los sindicatos)  (Reestructurar una economía en transición)  (La violencia en el trabajo)  (La formación profesional para las mujeres)  (Mujeres en puestos directivos)  (Mujeres con discapacidades)   (Trabajo y familia)  (El empleo juvenil)

 

Centro Interamericano para el Desarrollo del Conocimiento en la Formación Profesional (OIT/Cinterfor)
Avda. Uruguay 1238 - Montevideo - Uruguay - Tel: (5982) 908 6023 - 902 0557 - 908 0545 - Fax: (5982) 902 1305
  webmaster@cinterfor.org.uy

Copyright © 1996-2008 Organización Internacional del Trabajo (OIT) - Descargo de responsabilidad