OIT Cinterfor/OITCinterfor

 

 
English

Búsqueda avanzada
SID
Género, formación y trabajo
  Novedades
  Sobre este sitio
 

Empleabilidad, calidad, equidad y género

  Juventud y género
  Calidad y equidad en el desarrollo rural
  TIC y género
  Igualdad de oportunidades
  Gestionando la igualdad
 

Documentos

  Temas en la agenda
  Estadísticas
  Eventos
  Enlaces
  Mapa del sitio
  Página principal


Coloque su dirección de correo electrónico para recibir las novedades del sitio.

Fecha de actualización:
27/11/2008

 

 

 

 

Educación y formación profesional

Un ejemplo de desigualdad de acceso

En la mayoría de los países en desarrollo, las mujeres y las niñas tienen mucho más difícil acceder a una educación y una formación profesional de calidad que niños y hombres. Éste es un serio problema en relación con el desarrollo económico y social, que se inicia con la educación básica y prosigue en la educación superior. Y es así aun cuando se ha demostrado que existe un firme nexo entre el mayor acceso de las niñas a las oportunidades de educación y los avances en salud, planificación familiar y desarrollo económico.

Otro reto potencial se da en muchos de los países más desarrollados económicamente de la OCDE y en los del Caribe; en concreto, la tendencia a una creciente desproporción en el número de niñas matriculadas en los niveles secundarios de enseñanza y el porcentaje de las que se gradúan en ella, que es muy superior al de niños, y todavía más en niveles más altos. Paradójicamente, esto podría crear en el futuro barreras a la igualdad de acceso de los muchachos, en forma de una mayor proporción de abandono escolar en el nivel de enseñanza secundario y restricciones para acceder a niveles de educación superiores, a pesar de que todavía persiste la segregación en la formación profesional secundaria y en la enseñanza superior.

Un factor importante en ambos contextos es la persistencia de un desequilibrio entre géneros en la profesión docente, incluyendo las enseñanzas técnicas y la formación profesional. La posición minoritaria de mujeres maestras en algunas regiones BÁfrica y Asia meridional, en particularB se ha vinculado directamente a la baja matriculación y a las altas tasas de abandono escolar de las niñas. El reducido número de maestras y profesoras susceptibles de servir como modelos de rol y consejeras capaces de animar a las niñas y a las mujeres a emprender carreras en oficios técnicos es otro e importante obstáculo para la igualdad de oportunidades en estos campos.

Recientes investigaciones llevadas a cabo por la OIT sugieren que el hecho de que la profesión de maestra esté altamente feminizada en algunos países puede tener un impacto negativo sobre las mejoras salariales y sobre otras condiciones propias del servicio que contribuyen a darle una consideración profesional más alta, a la incorporación y la continuidad en la enseñanza de titulados altamente calificados y, en última instancia, a una educación de calidad para hombres y mujeres. La sostenida prosperidad el dinamismo del mercado del trabajo en muchos países de la OCDE sigue atrayendo a muchos hombres y mujeres a opciones profesionales diferentes de la enseñanza, provocando una escasez de docentes Btanto en número como en calidadB que probablemente se irá agravando a medida que la cada vez más gris tarea docente sufra el abandono masivo de profesionales de la generación actual.

Las mujeres en la educación

En casi todos los países se da un predominio de maestras en el nivel educativo previo a la enseñanza primaria (más del 90% en la mayoría, un mínimo del 50% en los restantes), en la enseñanza primaria, y en la secundaria (80% y 60%, respectivamente, en los países más desarrollados). Esta tendencia ha seguido acentuándose a lo largo de la década de 1990. Sin embargo, las maestras totalizan sólo una tercera parte de los docentes del nivel de educación primaria en los países en desarrollo, tomados en conjunto, y no alcanzan el 30% en el de secundaria; en ambos niveles se registra un lentísimo incremento del número de mujeres dedicadas a la enseñanza.

Con raras excepciones, empero, las mujeres están escasamente representadas en la enseñanza a adultos y en los cargos de dirección. Y aún hay más: a pesar de la falta de datos desglosados por géneros en la mayoría de los países, resulta de hecho, en casi todas las regiones, que las mujeres que trabajan en la enseñanza ganan en conjunto menos que los hombres en razón de sus inferiores calificaciones (en muchos países en desarrollo), de las interrupciones que imponen en sus carreras las responsabilidades familiares, y por su relativa ausencia en cargos de responsabilidad. Se han observado algunos indicios de que el acoso sexual puede ser un impedimento en sus carreras. Sin embargo, el principal obstáculo para la igualdad en el desarrollo de éstas siguen siendo los procedimientos y criterios de contratación sesgados por una óptica masculina, que no tiene suficientemente en cuenta los condicionamientos que imponen a las mujeres sus responsabilidades familiares, así como la persistencia de estereotipos "camuflados" con respecto a su capacidad para desempeñar puestos de liderazgo.

En unos pocos países persiste también la discriminación legal en la asignación de retribuciones y subsidios. Pero incluso cuando esta discriminación no se da, los informes de la OIT han puesto de relieve que las maestras y profesoras en muchos países ganan menos que sus colegas masculinos en los mismos niveles y las mismas materias en la enseñanza secundaria y en la superior. Un factor que contribuye a esta situación es el que las mujeres no estén representadas proporcionalmente en los órganos directivos de los sindicatos de profesores y de sus organizaciones profesionales, lo que ha minimizado la atención que se presta a sus preocupaciones en los temas de negociación colectiva y de reglamentación profesional.

Hay muy pocas mujeres dedicadas a la educación técnica y a la formación y preparación profesional, y en su mayoría se concentran en un limitado número de disciplinas tradicionalmente consideradas "femeninas", tales como secretariado, trabajos de oficina y ciencias domésticas. En la educación superior, las mujeres profesoras tienden a concentrarse en instituciones de bajo nivel, sin guardar proporción con su número. Y ocupan los peldaños inferiores del escalafón en las universidades prestigiosas o predominantemente en puestos de dirección de áreas tales como las de servicios a los estudiantes, más que altos cargos directivos como el decanato o la jefatura de departamento.

Progreso y logros

Con objeto de fomentar el aumento de matriculación y el porcentaje de finalización de los estudios por parte de las niñas en los países donde son relativamente pocas las mujeres dedicadas a la docencia -sobre todo en las zonas rurales- algunas autoridades educativas han elaborado programas especiales para reclutar profesoras, formarlas y garantizarles un puesto. Otros países han puesto en marcha programas especiales para conceder créditos de antigüedad a las mujeres que tienen que interrumpir sus carreras por razones familiares, han creado grupos conjuntos de promoción (integrados por hombres y mujeres), introducido sistemas de cuotas o ampliado sus programas de formación para animar a las mujeres a continuar en la enseñanza y acceder en mayor número a los puestos de responsabilidad.

  • ¿Qué más se puede hacer?

  • Incluir las cuestiones de género en los documentos de política educativa, sin olvidar los planes nacionales, promover la concienciación sobre ellas y formar a los miembros de los equipos de planificación y estudio para que sepan resolver los problemas que se plantean al respecto
  • Reunir sistemáticamente y emplear datos desglosados por sexos sobre el número de mujeres ocupadas en la enseñanza/formación, sobre su localización en áreas rurales o urbanas, su rango en el escalafón educativo o en la administración pública y su posición en la escala salarial
  • Diseñar y realizar paquetes de formación sobre cuestiones de género en las instituciones de formación de docentes y en sus programas de formación continuada
  • Proporcionar material y apoyo administrativo a los programas de formación específicamente destinados a mujeres para desarrollar su capacidad de liderazgo
  • Revisar sistemáticamente las escalas de remuneración (salario base y complementos) y las reglamentaciones que afectan a la enseñanza, para eliminar cualquier discriminación abierta, así como prácticas de acoso sexual
  • Establecer programas de concienciación y formación en el seno de los sindicatos de docentes y en sus asociaciones profesionales, para contribuir a impulsar el acceso de las mujeres enseñantes a puestos de responsabilidad en esas organizaciones y asociaciones profesionales


Las actividades de los empleadores

(Trabajo decente)   (El conflicto armado y la promoción en el empleo)   (Los retos de la mundialización)  (El trabajo infantil)  (La negociación colectiva)  (Condiciones de trabajo)  (El control de las finanzas)  (Cooperativas)   (Educación y formación profesional)  (Las actividades de los empleadores)  (Potenciación e igualdad)  (La igualdad en el sector urbano no estructurado)  (Zonas francas de exportación)  (Los servicios sanitarios)  (Los trabajadores a domicilio y la economía mundial)  (Dirección de recursos humanos)  (Las culturas indígenas y tribales)   (Estadísticas del trabajo)  (Trabajadores migrantes)  (La segregación ocupacional en razón del género)  (El trabajo a tiempo parcial)  (Productividad)  (El sector de servicios públicos)  (La jubilación)  (El acoso sexual)  (El desarrollo de la pequeña empresa)   (Fondos sociales)  (Seguridad social y protección social)  (Los sindicatos)  (Reestructurar una economía en transición)  (La violencia en el trabajo)  (La formación profesional para las mujeres)  (Mujeres en puestos directivos)  (Mujeres con discapacidades)   (Trabajo y familia)  (El empleo juvenil)

 

Centro Interamericano para el Desarrollo del Conocimiento en la Formación Profesional (OIT/Cinterfor)
Avda. Uruguay 1238 - Montevideo - Uruguay - Tel: (5982) 908 6023 - 902 0557 - 908 0545 - Fax: (5982) 902 1305
  webmaster@cinterfor.org.uy

Copyright © 1996-2008 Organización Internacional del Trabajo (OIT) - Descargo de responsabilidad