37. ¿Qué desafíos
a la formación profesional plantean las competencias laborales?
A diferencia de la orientación tradicionalmente academicista(1)
que pueden tener muchos programas formativos, los programas de formación
basados en competencia deben caracterizarse al menos por:
Enfocar el desempeño laboral y no los contenidos de los cursos.
Mejorar la relevancia de lo que se aprende.
Evitar la fragmentación tradicional de programas academicistas.
Facilitar la integración de contenidos aplicables al trabajo.
Generar aprendizajes aplicables a situaciones complejas.
Favorecer la autonomía de los individuos.
Transformar el papel de los docentes hacia una concepción de
facilitar y provocar el aprendizaje.
Mertens,(2)
transcribió algunas características propuestas para los
programas de formación basados en competencia:
Competencias cuidadosamente identificadas, verificadas y de conocimiento
público.
Instrucción dirigida al desarrollo de cada competencia y una
evaluación individual por cada competencia.
La evaluación toma en cuenta el conocimiento, las actitudes
y el desempeño como principales fuentes de evidencia.
El progreso de los alumnos en el programa es al ritmo de cada uno.
La instrucción es individualizada al máximo posible.
Énfasis puesto en los resultados.
Requiere la participación de los trabajadores en la elaboración
de la estrategia de aprendizaje.
Las experiencias de aprendizaje son guiadas por una permanente retroalimentación.
SENAI, por ejemplo, argumenta la necesidad de migrar desde el enfoque
de cualificación concebida como transmisión ordenada y
sistemática de habilidades, destrezas manuales y conocimientos
aplicados al desempeño de tareas prescritas en puestos de trabajo
específicos, hacia un abordaje más amplio, que propicie
la competencia y favorezca la polivalencia.
En Chile,(3)
en el marco del Programa Chile Califica un equipo del Ministerio
de Educación, elaboró una guía para el diseño
de itinerarios en el ámbito de la educación media técnica.
En ella se plantean como insumos del diseño curricular, tanto
el perfil profesional, como la información que caracteriza la
dinámica del empleo y las tendencias de desarrollo productivo
del sector en el que se esté trabajando. La metodología
es modular para facilitar la integración de los diferentes componentes
de la competencia (conocimientos, habilidades, actitudes), como también
para facilitar la articulación curricular con otros niveles y
modalidades de formación.
El objetivo último del diseño curricular es alcanzar
un determinado perfil de egreso entendido como el conjunto de capacidades
que un egresado debe poseer al concluir un plan de estudios conducente
a un título (de nivel medio o superior) identificado a partir
de las competencias requeridas.
En suma, la generación de competencias a partir de los programas
formativos exige a éstos la iniciación de cambios en sus
estrategias pedagógicas, en sus enfoques curriculares y en el
papel tradicional asignado al docente y al alumno; implica la utilización
de una amplia variedad de materiales de aprendizaje combinada con la
orientación del aprendizaje hacia la solución de problemas,
más que a la repetición de contenidos.
Los medios tradicionales de administración educativa, basados
en el grupo como unidad y como base de la programación de acciones
y de cursos, están siendo desafiados para que permitan el manejo
individual de los avances logrados por los alumnos y su fácil
reingreso a programas que deben ser modulares y abiertos.
Formar por competencias implica que la dirección de los programas
apunte hacia el desarrollo de capacidades aplicables a un amplio rango
de situaciones laborales involucradas en el ámbito de una ocupación.
El carácter modular de esta formación le da la posibilidad
de ser administrada con una mayor flexibilidad, permitir la validación
de la experiencia y la formación en módulos de aplicación
inmediata al trabajo que, interconectados unos con otros, faciliten
el avance del trabajador en un itinerario formativo completo.
1 Se le llama de esta forma a la orientación
que privilegia los contenidos de materias teóricas o técnicas,
a veces en forma desarticulada entre sí y de su aplicación
en el mundo del trabajo.
2 Mertens, Leonard, Competencia Laboral: Sistemas,
surgimiento y modelos, Montevideo, Cinterfor/OIT, 1997.
3 Chile Califica, Diseño de itinerarios de
formación técnica. Documento de Trabajo, Santiago,
2004.