39. ¿Cómo se definen
las competenciasa clave en la gestión de recursos humanos de
corte conductista?
Las definiciones sobre las competencias clave, centradas en el comportamiento,
tienden a concentrarse en los factores de éxito en el desempeño.
He aquí algunos ejemplos:
El objetivo inicial fue determinar las competencias críticas
o competencias clave, entendiendo como tales, los conocimientos, actitudes,
habilidades, capacidades, valores, comportamientos y en general, atributos
personales que se relacionan (de forma causal) más directamente
con un desempeño exitoso de las personas en su trabajo, funciones
y responsabilidades (Arión Consultores).(1)
Características personales claves que promueven y mantienen
la eficacia en una empresa de alto desempeño. Definen lo que
la persona es y se refleja en todo lo que hace. Son características
particulares que van desde aspectos profundos y centrales del individuo,
hasta aspectos observables y modificables con relativa facilidad
(Electricidad de Caracas).
Características personales que diferencian el desempeño
adecuado del excelente, en un cargo, en una organización o cultura
específica. Son ciertas maneras de hacer las cosas; son aquellas
conductas y habilidades que las personas demuestran cuando realizan
un trabajo con excelencia (Mavesa).
Las anteriores definiciones están centradas en las características
personales que definen un desempeño superior, relacionadas fuertemente
con las presunciones de McClelland según las cuales, en cada
trabajo algunas personas se desempeñan mucho más eficientemente
que otras utilizando diferentes formas y conductas para realizarlo;
de modo que, la mejor forma de identificar las competencias que conducen
a un desempeño superior es estudiar a los más exitosos.(2)
Al definir el modelo de competencias para la organización es
fundamental la habilidad de encontrar aquellos comportamientos que mejor
coadyuven al logro de los objetivos. Los pasos que generalmente se siguen
en el establecimiento del modelo son:
Considerar los objetivos estratégicos de la empresa.
Analizar la capacidad de la organización y de sus recursos.
Estudiar la viabilidad económico financiera del modelo.
Concebir y adoptar los principios y estructura de la GTH.
Elaborar su modelo de competencias.
Aplicar los perfiles de competencias en las diferentes etapas de la
GTH.
Un punto sensible en el establecimiento del modelo de competencias
radica justamente en la identificación y definición de
las mismas. Al efecto, las empresas disponen de un abanico de posibilidades;
existen desde las metodologías que facilitan la participación
de los trabajadores en la identificación de las competencias,
hasta aquellas que ofrecen catálogos y diccionarios a elección
de las directivas empresariales.
Algunos autores defienden la idea, según la cual, las competencias
deben ser definidas por la dirección de la organización.(3)
Otros consideran que al enfrentar el enfoque de competencias basado
en el mejor desempeño (conductista) frente al enfoque basado
en las funciones y resultados laborales (funcionalista), se están
discutiendo dos conceptos diferentes: el primero centra la competencia
en la persona y en sus cualidades; el segundo, en los requerimientos
propios de la ocupación.(4)
Otros, por el contrario, construyen el concepto de competencia a partir
de dos grandes grupos: las competencias personales, asociadas con las
actitudes y la conducta y, por otro lado, las competencias técnicas,
asociadas con los conocimientos, habilidades y destrezas puestos en
juego en el desempeño laboral.(5)
Desde una perspectiva de análisis global, son notables algunas
divergencias entre los enfoques de formación y el de gestión
de recursos humanos por competencias. Básicamente la formación
por competencias considera los resultados y la aplicación de
conocimientos, habilidades y actitudes para alcanzarlos. Bajo el enfoque
conductista, parecen ser suficientes los comportamientos y las conductas
para alcanzar un desempeño superior.(6)
1 Muñoz, Julián, Implantación
de un sistema de selección por competencias, Training and
Development Digest, mayo 1998.
2 Spencer, Lyle; McClelland, David, Competency Assessment
Methods: History and State of the Art, 1984.
3 Cubeiro, Juan Carlos, op. cit.
4 Moloney, Karen, ¿Es suficiente con las competencias?,
Training and Development Digest, 1998.
5 Buck Consultants, Competency-Based Performance
Management, Washington D.C., 1998.
6 Este aspecto se trata más a fondo en: Vargas,
F., Competencias en la formación y competencias en la gestión
del talento humano: convergencias y desafíos, Cinterfor/OIT,
2000.