La formación basada en competencias en
América Latina y el Caribe.
Desarrollo reciente. Algunas experiencias. Enero 2004
UN RESUMEN DE EXPERIENCIAS DE
FORMACIÓN BASADA EN COMPETENCIAS
EN AMÉRICA LATINA
El ambiente organizacional latinoamericano y las rápidas transformaciones
surgidas particularmente en la década anterior como consecuencia
de la implementación de la políticas de ajuste, apertura
económica y reestructuración industrial generaron la necesidad
de transformar el contenido, estructura e intensidad de los programas
de formación. Como suele suceder en estos tiempos y en un mundo
globalizado: la demanda no espera.
Es así como en algunos países se inició
hace varios años y en otros, varios meses, la necesidad de iniciar
reformas en la forma y en el fondo de sus instituciones y modelos de
educación para el trabajo; esto en muchos casos ha desembocado
en el desarrollo de sistemas de normalización y certificación
de competencias.
Las experiencias que se han conocido 2
pueden agruparse para facilitar su comprensión en cuatro grupos:
i) Experiencias impulsadas por instituciones de formación
ii) Experiencias impulsadas por el sector empresarial
iii) Experiencias impulsadas desde Ministerios de Trabajo y Educación
iv) Experiencias impulsadas desde los Sindicatos
1. FORMACIÓN POR COMPETENCIAS EN LAS INSTITUCIONES
DE FORMACIÓN3
Las instituciones de formación profesional en
América Latina emprendieron la modernización de sus programas
a partir del enfoque de competencias el cual facilitó nuevas
aproximaciones al análisis de los procesos de trabajo y novedosos
procedimientos para establecer los conocimientos, habilidades, destrezas
y saberes movilizados por los trabajadores. Ello representa una inigualable
oportunidad para actualizar los contenidos formativos tanto como las
estrategias didácticas necesarias para estimular competencias
consideradas "clave" como el trabajo en equipo, la iniciativa,
trabajar en condiciones de seguridad, etc.
Más recientemente, gracias a la experiencia de
algunas instituciones, se ha comprendido que tras el enfoque de competencia
aplicado a la formación, se tiene una muy buena oportunidad de
actualización a los modelos de gestión institucional.
Como se verá más adelante, el caso del INTECAP, por ejemplo,
es bien ilustrativo sobre la aplicación de dicho enfoque en procesos
de identificación de necesidades, estructuración y ejecución
de las respuestas formativas.
A continuación se reseñan algunos casos
de aplicación del enfoque de competencias en instituciones de
formación.
1.1. Bolivia:
La formación por competencias con enfoque de género
La institución nacional de formación profesional
de Bolivia, el Instituto Nacional de Formación
y Capacitación Laboral (INFOCAL), realizó la actualización
del "Clasificador Nacional de Ocupaciones" considerando la
necesidad de contar con un mapa orientador sobre las distintas ocupaciones
existentes en el país, sus diferentes niveles de competencia
y funciones. El CNO intenta articular adecuadamente la oferta con la
demanda y establecer una estructura curricular integral para asegurar,
por un lado la movilidad entre los diferentes niveles educativos, y
por otro, la alternancia entre el sistema educativo y el sistema productivo,
contribuyendo con ello al proyecto de una educación a lo largo
de la vida de la población.
En esta acción contó con el apoyo y financiamiento
del "Programa Regional para el Fortalecimiento de la Formación
Profesional y Técnica de Mujeres de Bajos Ingresos" (FORMUJER),
que es financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y
es coordinado técnicamente por CINTERFOR/OIT.
Ya fue publicado un primer avance a modo de propuesta,
y como tal, susceptible de perfeccionamiento. En la filosofía
orientadora de ese trabajo se pretendió que la nueva clasificación
sirva como referente para la ampliación de instrumentos de identificación
de competencias sectoriales, cuyo resultado brindará insumos
para la elaboración o la modificación de los currículos
de formación, con el propósito de orientar su oferta hacia
una formación basada en el enfoque de competencias laborales
y contribuir con ello a la modernización del país mediante
la formación de recursos humanos altamente competitivos.
Entre los antecedentes de este trabajo, el INFOCAL menciona:
"Si bien el CIUO - 88 define competencias, "como
la capacidad de desempeñar las tareas inherentes a un empleo
determinado" que se da a diferentes niveles, determinados principalmente
aunque no exclusivamente, por el grado de educación requerido
para el ejercicio de la ocupación y que se relacionan con la
amplitud de los conocimientos exigidos, los útiles y máquinas
utilizados, el material con que se trabaja y la naturaleza de los bienes
y servicios producidos, no operativiza el concepto ya que no los asocia
a los grandes grupos identificados, que entre sus características
más bien pretende separarlos de acuerdo a la calificación
requerida.
Tampoco da cuenta e incluso se transforma en un elemento
cristalizador de la composición por sexos del mercado de trabajo,
ni del hecho innegable de que las ocupaciones se refieren a resultados
y funciones, etc., independientemente de que sean ejercidas por hombres
o por mujeres. Adicionalmente el concepto de competencia, en la medida
en que pone la mirada en los resultados y desempeños, se torna
especialmente pertinente para contribuir a superar los prejuicios y
segmentaciones que están en la base de la división sexual
del trabajo y por ende de la diferenciación y/o jerarquización
de las ocupaciones según sean éstas ejercidas por hombres
o por mujeres".
El Clasificador Nacional de Ocupaciones (CNO) "es
un sistema de clasificación de datos e informaciones (sobre ocupaciones)
que facilita un marco para el análisis, la agregación
y la descripción de contenidos del trabajo así como un
sistema de niveles y áreas para ordenar las ocupaciones en el
mercado de trabajo".
Fue estructurada con los siguientes componentes:
- Las "Áreas de Desempeño",
referidas al tipo de actividades o la naturaleza de la producción
que hacen factible el propósito ocupacional.
- El "Nivel de Competencia" requerido para
ejercicio, que se identifica a través del "Área
Ocupacional".
- El "Campo Ocupacional" , que es la agrupación
de ocupaciones afines y,
- La denominación específica de la ocupación.Por
otro lado describe en forma sucinta las principales funciones inherentes
al desempeño de cada una de las ocupaciones identificadas.
El CNO identifica nueve "Áreas de Desempeño"
a saber:
| 1. |
FINANZAS Y ADMINISTRACIÓN |
| 2. |
CIENCIAS NATURALES, APLICADAS Y RELACIONADAS |
| 3. |
SALUD |
| 4. |
CIENCIAS SOCIALES, EDUCATIVAS, RELIGIOSAS
Y SERVICIOS GUBERNAMENTALES |
| 5. |
ARTE, CULTURA, ESPARCIMIENTO Y DEPORTES |
| 6. |
VENTAS Y SERVICIOS |
| 7. |
EXPLOTACIÓN PRIMARIA Y EXTRACTIVA |
| 8. |
OFICIOS, OPERACIÓN DE EQUIPO
Y TRANSPORTE |
| 9. |
PROCESAMIENTO, FABRICACIÓN Y
ENSAMBLAJE |
También en la estructura adaptada en Bolivia, se consideró
el "0" como un nivel especialmente asignado a las ocupaciones
de Dirección y Gerencia.
Utilización del CNO de Bolivia:
- Instrumento orientador en la actividad formadora
- Referente para la ampliación de instrumentos
de identificación de competencias sectoriales.
- Insumo para la elaboración o la modificación
de los currículos instruccionales de la institución
- Contribuir con ello a la modernización del
país mediante la formación de recursos humanos altamente
competitivos.
LOS NIVELES DE COMPETENCIA EN EL CLASIFICADOR DE
BOLIVIA:
|
CÓDIGO NIVEL
|
DENOMINACIÓN GENÉRICA
|
CARACTERÍSTICAS
|
|
...0
|
Alta Dirección |
No se ha asignado un Nivel de
Competencia específico ya que con frecuencia son factores externos
a la educación y el entrenamiento los más determinantes en el ejercicio
de la ocupación. Por ejemplo: capital, membresía, parentesco. |
|
...1
|
Competencias de Investigación,
diseño y/o instrumentación con alta autonomía operativa |
Para el acceso a estas ocupaciones
se requiere haber cumplido un programa de estudios universitarios
a nivel de licenciatura, grado profesional, maestría o doctorado.
Las funciones suelen ser muy variadas y complejas, su desempeño
exige un alto grado de autonomía, responsabilidad por el trabajo
de otros y ocasionalmente por la asignación de recursos. |
|
...2
|
Competencias de funciones operativas
complejas con autonomía supervisada |
Estas ocupaciones requieren de
estudios técnicos o tecnológicos; incluye ocupaciones con responsabilidad
de supervisión y aquellas requieren de aptitudes creativas y artísticas.
Las funciones que corresponden a este nivel son por lo general muy
variadas y para su desempeño se exige un apreciable grado de autonomía
y juicio evaluativo. Responden generalmente por el trabajo de terceros. |
|
...3
|
Competencias de funciones de
ejecución técnica diversa |
Para el ejercicio de estas ocupaciones
se requiere haber cumplido un programa de aprendizaje, educación
secundaria más cursos de capacitación, entrenamiento en el trabajo
o experiencia. En su desempeño combinan actividades físicas e intelectuales,
en algunos casos complejas, desarrolladas bajo cierto nivel de autonomía. |
|
...6
|
Competencias de funciones rutinarias,
repetitivas y subordinadas |
En estas ocupaciones se exige
un mínimo de educación (nivel primario). No se exige experiencia
laboral o en el mejor de los casos la exigencia es mínima. Las funciones
a desarrollar son sencillas y repetitivas, fundamentalmente físicas
y exigen un alto grado de subordinación |
Fuente: Clasificador Nacional de Ocupaciones. INFOCAL. 2002.
Un aspecto que vale la pena resaltar de la propuesta
Boliviana es su cuidado por el enfoque de género. En tal sentido
el equipo de trabajo revisó a fondo los títulos de las
ocupaciones y sus descripciones para neutralizar el efecto tradicional
de describir en términos masculinos o femeninos una ocupación.
Es así como el título de la ocupación
trata de no evocar a la persona que lo desempeña sino al nombre
mismo de la ocupación. Encontramos ahora títulos como:
- Secretariado a cambio de Secretaria.
- Recepción a cambio de Recepcionista
- Operación a cambio de Operario
Este es, sin duda, un importante aporte en una herramienta
que pretende servir como instrumento de orientación sobre el
mercado de trabajo.
Entre las expectativas de uso del Clasificador en Bolivia
está justamente la de convertirse en un marco nacional de referencia
para el desarrollo de los programas de formación. Su aplicación
desde el punto de vista de otros actores como el Ministerio del Trabajo
o el Ministerio de Educación es un propósito que se persigue.
Por ahora cuenta con el apoyo de la Confederación de Empresarios
Privados de Bolivia lo cual facilita que se tome como base para eventuales
diálogos que tiendan a su generalización.

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2.
No se pretende hacer una enumeración exhaustiva; solo se mencionan
las experiencias identificadas sin el ánimo de presentarlas como
las únicas.
3. No obstante ser en casi todos los casos de carácter
gubernamental, se ha preferido tratar por separado estas experiencias
dada la identidad de las Instituciones de Formación y su autonomía
de programas.