EL SISTEMA ESPAÑOL DE FORMACIÓN
PROFESIONAL BASADO EN COMPETENCIAS.
Esta presentación abarcó la
descripción general del sistema a partir de la Ley de Ordenación General del Sistema
Educativo promulgada en 1990 que se orientó a cumplir con los requisitos de: responder a
las necesidades reales del mundo productivo; ser un puente eficaz que conduzca al empleo y
facilitar el progreso profesional de las personas.
La referida Ley estableció tres grandes
subsistemas:
- Subsistema de formación reglada, en la órbita del
Ministerio de Educación y Cultura
- Subsistema de formación ocupacional, en la órbita del
Ministerio del Trabajo y Seguridad Social
- Subsistema de formación continua, gestionado por los
agentes sociales (trabajadores y empresarios)
La presentación describió los cuatro
componentes de la formación profesional en España a saber:
- Educación General encaminada al desarrollo de habilidades,
actitudes y conocimientos generales comunes.
- Formación Profesional de Base que se orienta hacia el
desarrollo de habilidades y conocimientos tecnológico-científicos básicos, relativos a
un grupo de profesiones o familias.
- Formación Profesional Específica: Con contenidos de
habilidades y conocimientos más profesionalizadores relativos a una profesión entendida
como un conjunto de puestos de trabajo; culminan en la formación profesional.
- Formación Profesional en el Puesto de Trabajo: Habilidades
y conocimientos propios de un puesto de trabajo concreto. Se adquieren en el centro
productivo.
La ordenación básica del sistema
educativo a partir de la enseñanza secundaria obligatoria permite interacciones de
inserción laboral en el medio productivo. El modelo adoptado para la formación
profesional reglada incluye niveles profesionales medio y superior de carácter no
universitario; su duración se ubica entre 1.400 y 2.000 horas; se basa en competencias
laborales y está diseñada modularmente.
El Sistema español permite diferenciar
tres subsistemas: el de formación profesional inicial o reglada, formación profesional
ocupacional y formación continua. La formación reglada ha sido manejada por el
Ministerio de Educación; la formación ocupacional ha estado bajo la jurisdicción del
Ministerio del Trabajo por orientarse hacia los desocupados y la Formación Continua se
gestiona desde un órgano conformado por organizaciones sindicales y empresariales.
Existe un contraste entre la formación
reglada y la formación ocupacional orientada a los trabajadores activos. La formación
reglada mantiene una orientación al desarrollo de capacidades técnicas, organizativas,
de comunicación y de respuesta a las contingencias. Entre tanto la formación ocupacional
tiene, obviamente, un perfil más estrecho y ligado al mercado de trabajo buscando la
reinserción laboral de los participantes.
En el siguiente cuadro se muestra la
ordenación básica del sistema educativo español:

En 1999 fue creado el Instituto Nacional de
la Cualificaciones con el propósito de apoyar la conformación de un marco nacional de
calificaciones que se exprese en un Catálogo de Cualificaciones Profesionales el cual sea
un referente común para la formación reglada, ocupacional y continua. Ello facilitará
enormemente el trazado de carreras e itinerarios laborales para los trabajadores;
permitirá el reconocimiento de competencias adquiridas sin importar en cual de los
subsistemas se desarrollaron y facilitará la movilidad ascendente tanto en la formación
como en el empleo.
Al efecto, a más del Catálogo unificado,
se está desarrollando un Sistema de Acreditación y Equivalencias que haga realidad la
necesaria transferibilidad de las diferentes certificaciones de competencia. Ello nos
lleva a una visión de sistema de formación y acreditación profesional como el que se
muestra a continuación:

El avance de España hacia la conformación de
un Sistema de Formación Profesional basado en Competencias toma en cuenta como referente
obligado en la identificación de las competencias al Sistema Productivo. A partir de
Estudios Sectoriales y del Análisis de Procesos Productivos se conforman las Figuras
Profesionales estructuradas en Unidades de Competencia. De allí se pasa a formar parte
del Catálogo de Cualificaciones Profesionales que establecerá las ocupaciones y unidades
de competencia estudiadas. En el gráfico siguiente se muestra el esquema descrito:

Para llegar a este escenario se requiere
esencialmente avanzar en la legislación y normativa, afinamiento de órganos de
participación y control, así como de las características de viabilidad requeridas para
consolidar el plan de reforma.
De hecho el Programa Nacional de Formación
Profesional adoptado por España para el período 1998-2002 tiene dentro de sus objetivos
la creación del Sistema Nacional de Cualificaciones considerando la participación de las
comunidades autónomas y la integración de la Formación Profesional con las políticas
activas de empleo.
