El concepto de
"Competencia" fue planteado inicialmente por David McClelland en 1973, como una
reacción ante la insatisfacción con las medidas tradicionales utilizadas para predecir
el rendimiento en el trabajo:
"Los tests académicos de aptitud tradicionales
y los tests de conocimientos, al igual que las notas escolares y las credenciales: 1. No
predicen el rendimiento en pruebas o el éxito en la vida. 2. A menudo están sesgados en
contra de las minorías, las mujeres, y las personas de los niveles socioeconómicos más
bajos" (McClelland, 1973)
Esto lo condujo a buscar otras variables, a las que
llamó "Competencias", que permitiesen una mejor predicción del rendimiento
laboral. Encontró que para predecir con mayor eficiencia, era necesario estudiar
directamente a las personas en el trabajo, contrastando las características de quienes
son particularmente exitosos, con las características de quienes son solamente promedio.
Por ello, las Competencias están ligadas a una forma de evaluar aquello que
"realmente causa un rendimiento superior en el trabajo", y no "a la
evaluación de los factores que describen confiablemente todas las características de una
persona, en la esperanza de que algunas de ellas estén asociadas con el rendimiento en el
trabajo" (McClelland, 1993). Posteriormente, según Woodruffe (1993), Boyatzis (1982)
estimuló mucho el uso del término, haciéndolo "obligatorio para cualquier
consultor serio después de los ochenta".
La introducción del concepto de Competencias
significó para la psicología, al menos en el contexto laboral, una revisión de la
manera en que se entienden las variables y sus formas de evaluación. Aunque, como lo
veremos más adelante, las variables en su definición tradicional continúan siendo
necesarias y útiles, al igual que los instrumentos que se utilizan para su evaluación (1), es conveniente reconocer que el término
"Competencias" está aquí para quedarse y que ha tenido un impacto tan
sustancial, que es importante conocer lo que significan y qué implicaciones tiene para el
trabajo en recursos humanos.
Además, el concepto de Competencia y su estrecha
relación con el trabajo, responde muy bien a la situación actual del mundo laboral,
caracterizado por un alto nivel de fluidez y cambio, con exigencias cada vez mayores a las
habilidades individuales; tendencia esta, que se incrementará a futuro. Y, en el marco
específico de la psicología, el concepto responde a la concepción de la psicología
cognoscitiva y del constructivismo, que concibe una mayor fluidez en la estructura del
intelecto, en el procesamiento de la información y en la adaptabilidad del ser humano,
que lo que se concebía en el pasado.
En este artículo, se presentan algunas definiciones
de Competencias, y se plantea lo que implican así como algunos problemas específicos de
su evaluación.