RODRIGUEZ MENDEZ, L. Gestión del conocimiento y competencia
laboral. Competencia Laboral. México. v.6, n.22, abr.-jun.
2002. p. 20-30.
En los últimos años se ha presenciado una verdadera revolución
en el orden económico y social de las naciones, en las características
del empleo, en la utilización del tiempo libre de las personas
y en el contenido de las expresiones culturales; aspectos que se relacionan
con el surgimiento de las economías del conocimiento o basadas
en el conocimiento.
En las economías de finales del siglo XX y principios del XXI
el conocimiento se ha convertido en la variable más importante;
se ha reconocido que el crecimiento de las economías de los países,
especialmente los desarrollados, depende más que antes de la
producción, la distribución y el uso del conocimiento.
Refiere a los componentes y tipos de conocimiento para una mejor comprensión
de la forma de operación y distribución de éste:
know-what, know-why, know-how y know-who.
Know-who es la dimensión del conocimiento que ha cobrado
mayor importancia y tiene que ver con información acerca de quién
sabe cómo hacer qué. Para las empresas modernas es importante
usar estas habilidades y conocimientos con el propósito de acelerar
los cambios e incrementar los niveles de productividad.
Lo importante del conocimiento no es la cantidad sino su productividad
y para ello hay que vincular conocimiento con resultados: toma de decisiones
estratégicas, innovaciones, manejo de recursos, aprovechamiento
de oportunidades que ofrece el mercado y ofertar los servicios que el
cliente demanda.
Tradicionalmente, la economía se enfocaba al estudio de los
factores que incidían en el crecimiento y en las funciones productivas:
trabajo, capital y energía. Conocimiento y tecnología
se apreciaban como influencias externas a la producción. Sin
embargo ahora, el desarrollo de nuevos conocimientos es incluido en
las funciones productivas.
El acceso a la información facilita y expande las habilidades
y las competencias relacionadas con la elección y el uso eficiente
de la misma para generar conocimiento.
La capacidad de que la empresa genere su propio conocimiento y su aprovechamiento,
es posible gracias a la existencia de determinado proceso de aprendizaje,
el cual expresará la capacidad de la organización de incorporar
nuevas ideas, nociones, saberes o competencias en las personas y en
los sistemas y procedimientos que desarrollan y aplican.
Siempre el saber fue importante y hoy es un imperativo. El incremento
de la competencia y la complejidad de muchas operaciones requieren conocimiento,
el cual difícilmente esté en una única persona.
Es necesario compartirlo para generar soluciones a problemas complejos.
La verdadera ventaja competitiva para las organizaciones y naciones
reside en su capacidad de gestionar los procesos de creación,
desarrollo y difusión del conocimiento, así como la capacidad
de aprendizaje de individuos y organizaciones, lo cual se relaciona
con la presencia y desarrollo de ciertas competencias laborales.