Costa, Claiton Oliveira da. Educacao Professional: dos conteúdos
programáticos as competencias profissionais. Porto Alegre,
SENAI. Unidade Estratégica de Desenvolvimento Educacional, 2002.
52 p.
La educación profesional vive en todo el mundo, en este inicio
del siglo, un enorme desafío. La búsqueda para elevar
los niveles de productividad y competitividad de las empresas en un
panorama de profundas transformaciones de la economía, la modificación
de los procesos productivos con la introducción de nuevas tecnologías
y nuevas formas de organización del trabajo, demandan cambios
significativos en los sistemas de educación profesional vigentes,
muchos de ellos todavía forjados dentro de los principios de
los modelos de producción tayloristas y fordistas.
El nuevo paradigma productivo que se viene afirmando requiere el desarrollo
de competencias profesionales hasta ahora poco valorizadas. Sobrepasa
el modelo superado de educación estrictamente relacionado con
las habilidades, calificaciones y actitudes necesarias para el desempeño
de las tareas de cada puesto de trabajo.
La introducción de nuevos equipamientos de base microelectrónica,
la desverticalización de los organigramas empresariales, las
caídas de las barreras aduaneras - apenas para citar algunos
ejemplos - aliadas a la consecuente elevación del nivel de complejidad
de las atribuciones de los profesionales, han modificado sustancialmente
los requisitos para el desempeño profesional, generando la necesidad
de trabajadores altamente calificados, con una sólida formación
general, mayor capacidad de pensamiento teórico-abstracto y lógico-matemático
y comprensión global del proceso productivo.
Por otro lado, la producción tiende a tornarse flexible en lo
que atañe a productos, procesos y tecnologías, sea en
función de la necesidad de adecuación a las exigencias
coyunturales del mercado, sea en función de las estrategias de
competitividad de las empresas. En este sentido, las nuevas formas de
organización de la producción debilitan la división
técnica del trabajo, avanzando en la dirección de la unificación
de tareas antes fragmentadas, de la mayor versatilidad de tareas específicas,
de la superación de los puestos de trabajo fijo con ocupaciones
estables unidas a una serie de tareas permanentes, así como de
la rotación de los profesionales por diferentes puestos de trabajo.
Por consiguiente para que los profesionales vean aumentadas sus posibilidades
de inserción en el mundo del trabajo, se hace necesaria una nueva
concepción de educación profesional, que privilegie la
flexibilidad, la polivalencia, la autogestión y la educación
continuada, lo que implica no solamente la capacitación técnica
más amplia, sino también una sólida formación
general.
Es necesario, por tanto, migrar del enfoque basado en la calificación
volcada a puestos de trabajo específicos para un abordaje más
amplio, que se construya sobre los nuevos conceptos de educación
profesional basada en competencias.