GESTIÓN DE CALIDAD EN
LA FORMACIÓN: un enfoque de procesos
Para facilitar la navegación al visitante de esta página
así como el tipo de información que encontrará,
se ha desarrollado el siguiente texto que ubica el enfoque utilizado:
el de gestión de procesos como base para asegurar la calidad.
Calidad ha sido y es un concepto de alta prioridad
en las actividades de formación y educación. La idea de
una formación de calidad se convierte en un propósito
de todos quienes de un modo u otro tienen alguna relación con
la formación.
Es conveniente por ello aclarar el enfoque de Calidad que guarda esta
página el cual se centra en el proceso de formación. De
hecho el enfoque de las normas ISO 9000 está orientado hacia
la gestión por procesos.
Otro enfoque de la calidad, por ahora no desarrollado en esta página,
se aplica a los productos de la formación y su reflejo en el
desempeño laboral de la persona formada. Para una mejor comprensión
desagregamos algunas características de los dos enfoques:
* CALIDAD centrada en el proceso de formación
Se refiere fundamentalmente a los aspectos institucionales y de procesos
que de hecho están definidos en el contenido de la norma ISO
9000. Los grandes temas a los que apunta la búsqueda de conformidad
de está norma son:
- Responsabilidad de la dirección
- Enfoque al cliente en las organizaciones educativas
- La política de calidad en las organizaciones educativas
- Planificación: Definir los objetivos de calidad y las actividades
y recursos necesarios para alcanzar los objetivos
- Responsabilidad, autoridad y comunicación
- Provisión y gestión de los recursos
- Recursos humanos competentes
- Infraestructura y ambiente de trabajo de conformidad con los requisitos
del proceso educativo
- Planificación y realización del producto
- Diseño y desarrollo
- Proceso de compras
- Control de los dispositivos de seguimiento y medición
- Satisfacción del cliente
- Auditoria Interna ISO
- Revisión y disposición de las no conformidades
- Análisis de datos
- Proceso de mejora continua
Este enfoque apunta al mejoramiento continuo de la institución
y de su servicio de formación. Al aplicar la norma ISO 9001 se
estarían aplicando criterios muy útiles para determinar
la calidad de los procesos y permitiría responder positivamente
las siguientes cuestiones:
- ¿Esta el currículo atendiendo las necesidades del
mercado objetivo?
- ¿Los docentes y personal administrativo y técnico.
Son competentes?
- ¿Se trabaja en estrecha relación con los empleadores
para definir las necesidades de formación?
- ¿Las aulas y talleres son adecuadas para impartir formación?
- ¿Son satisfactorios los procesos de ingreso, evaluación
y certificación?
- ¿Una vez formados los participantes pueden trabajar en el
mercado objetivo?
* CALIDAD centrada en los productos de
la formación
En este caso se hace referencia a las competencias demostradas por
los participantes una vez han transitado por el proceso formativo. Esta
basada entonces en la evaluación de las competencias laborales
efectivamente desarrolladas por la formación. En las experiencias
de algunos países por ejemplo se ha llegado a diferenciar la
evaluación de acuerdo con las diferentes formas en que se obtuvieron
las competencias aceptando que estas también pueden provenir
de la experiencia o de una mezcla de formación y experiencia.
Este enfoque se podría delinear con mayor certeza si se analizara,
entre otros, a la luz de temas como:
- La evaluación se desarrolla garantizando la imparcialidad
y transparencia
- Los evaluadores son competentes
- El desempeño laboral esperado está definido en términos
de competencias
- La persona demuestra su capacidad para realizar un trabajo en una
situación real o simulada
- El trabajo en el cual la persona demuestra su competencia está
relacionado con las competencias incluidas en el proceso formativo
A este tipo de criterios apuntan las evaluaciones de impacto de la
formación o las normas sobre calidad de organismos certificadores.
En el ámbito educativo muchos países aplican pruebas en
diferentes grados de escolaridad que miden las competencias de los evaluados
en relación con el estándar de conocimientos y capacidades
que se espera deban tener de acuerdo con el año de estudio que
cursan. En este enfoque no se analiza el proceso, más bien las
características del resultado a que conduce el proceso formativo
y estas se miden verificando si la persona posee las competencias que
el proceso formativo ofreció desarrollar.