BOLETÍN
148
Los trabajadores y la formación
profesional
Montevideo: Cinterfor
Boletín Técnico Interamericano
de Formación Profesional Número 148, enero-abril 2000
ESTE NÚMERO
ÍNDICE
ESTE NÚMERO
El presente Boletín 148 de Cinterfor/OIT está dedicado a las nuevas
relaciones que emergen, o están llamadas a emerger, entre el movimiento
sindical, representante histórico de las aspiraciones de los trabajadores,
y la formación profesional. Ésta enfrenta en los últimos años una verdadera
transformación, producto de la necesidad de adecuarse a los cambios
políticos, económicos y tecnológicos que han tenido lugar al final del
milenio. Por su parte, el movimiento sindical, jaqueado por el desmantelamiento
de las industrias tradicionales y el desempleo, acude un poco tarde
a la cita con la formación profesional elevada a un tema de negociación
que se vuelve central y ocupa un lugar de paridad con los intereses
"históricos" de los movimientos sindicales del continente:
la lucha por el salario, la defensa de los puestos de trabajo y la justicia
social. Tal vez se pueda atribuir ese atraso relativo a que la formación
profesional, en lugar de constituir un "bloque" comparable
a las otras propuestas reivindicativas del movimiento obrero, las atraviesa
a todas, apareciendo a la vez como difusa y omnipresente. Se hace necesario
comenzar, entonces, a sistematizar los desafíos que este problema plantea
al movimiento sindical, así como las reflexiones que en éste surgen
en los últimos tiempos.
Esta entrega especial del Boletín de Cinterfor/OIT se abre con un documento
elaborado por Marcos Supervielle, en el cual se analiza el modo
como el pasaje de una visión tecnocéntrica del progreso a una visión
antropocéntrica, en la cual se resalta el papel del obrero en los procesos
productivos, ha producido una revalorización de la formación profesional
por parte de los trabajadores y de sus organizaciones representativas:
los sindicatos.
En un documento elaborado por Fernando Casanova y Gonzalo
Graña, se presenta la realidad actual de la participación de los
movimientos sindicales en los arreglos institucionales que asume la
formación profesional en el continente como fruto de una paradoja: el
retroceso del papel del Estado en las agencias nacionales de formación
ha provocado que los restantes actores (sindicatos y empresariado) tiendan
naturalmente a llenar el vacío, permitiendo a los primeros comenzar
a recuperar el protagonismo perdido en los últimos años.
Oscar Valverde parte de una reseña histórica de la formación
y los gremios en la Baja Edad Media para llegar a la actualidad, donde
se hace necesario integrar los diferentes sistemas de formación, integración
que debe ser co-gestionada por el movimiento sindical, como única garantía
de que este proceso conduzca a una mayor equidad y justicia social.
Centrando aún más el objetivo, Carlos Rodríguez examina los
vínculos entre la formación profesional y la enseñanza básica. Ninguna
buena formación profesional puede surgir sin acudir al rescate de las
insuficientes estructuras de enseñanza básica en el continente. Nuevamente
la formación profesional "salta" las barreras y su reformulación
nos obliga a repensar el mundo.
Hugo Barretto Ghione, centra su mirada en la capacitación como
un nuevo horizonte para la acción sindical. El encuentro entre formación
y negociación no es casual. Se trata de una verdadera agenda para gobernar
los cambios, aduce, y revitalizar el tripartismo (estado-empresarios-sindicatos)
como absolutamente necesario para cumplir este objetivo.
La segunda parte de este Boletín se estructura a partir de reflexiones
surgidas del seno del propio movimiento sindical, presentándose aquí
documentos de análisis y reflexión provenientes de organizaciones sindicales
de un conjunto de países de Iberoamérica. Por diferentes que puedan
ser las realidades nacionales involucradas, asistimos a un diagnóstico
común: es absolutamente necesario que el movimiento sindical se capacite
y participe en la reformulación de las políticas de formación profesional,
enfrentando falacias tales como que la privatización equivale a eficiencia,
y defendiendo aquellos espacios públicos que están amenazados por las
políticas económicas neo y ultraliberales del continente.
El primer artículo de este capítulo presenta tanto el posicionamiento
conceptual como el accionar, en campo de la formación profesional, del
Foro Sindical para la Capacitación Integral del Trabajador -órgano
colegiado perteneciente a la CGT de Argentina-. Se subraya aquí que
la participación del movimiento obrero organizado es un requisito indispensable
para la legitimación de cualquier proyecto político, económico o social,
y partiendo de este premisa, es que el Foro Sindical plantea su perspectiva
sobre las múltiples dimensiones de los sistemas de relaciones laborales
en general, y de los sistemas de formación en particular.
En Brasil, donde gran parte de la oferta en formación profesional está
en manos privadas, los documentos de la CUT y Força Sindical apuntan
a la necesidad que tiene el movimiento sindical de retomar protagonismo
en este campo, desarrollando nuevos modelos de arreglos tripartitos
descentralizados, a nivel estadual y municipal, que reflejen las peculiaridades
geográficas de las poblaciones involucradas.
Las organizaciones de trabajadores en Colombia (CGDT, CTC, CUT, SINDESENA)
salen en defensa del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), propendiendo
a su reformulación en lugar de su liquidación. Tal es el caso de los
trabajos presentados por Wilson Arias Carrillo, Luis Eduardo Garzón,
Julio Roberto Gómez Esquerra y Luis Miguel Morantes.
El documento elaborado por Alberto Jiménez, de la CTRP de Panamá,
constituye una reflexión en torno a los fines y objetivos de la educación,
manifestándose a favor de un sistema educativo inclusivo, de formación
integral del individuo y del ciudadano, que a su vez se encuentre articulado
con las necesidades del trabajo productivo y socialmente útil.
El documento presentado por la delegación sindical de Uruguay, PIT-CNT,
ante la Junta Nacional de Empleo (JUNAE), pone el acento en el conocimiento
obrero como capital productivo que ha sido desvalorizado por los otros
actores sociales. La empresa inteligente, señala, no podrá existir sin
una revalorización de los conocimientos de cada una de las partes involucradas,
lo que hace necesaria la participación de todos los actores como única
forma de evitar situaciones que, de otra manera, desembocarían en conflictos.
El aporte de las centrales sindicales españolas CC.OO. y UGT
a esta publicación viene dado por un documento en el cual se presentan
las propuestas de aquellas al Plan de Acción para el Empleo del año
2000. Se recogen aquí las reflexiones del movimiento sindical español
en torno a los componentes y la orientación que debe tener un plan de
empleo para que sea eficaz y eficiente en la lucha contra el desempleo
y en el avance en el camino hacia la justicia social.
Pero tal vez lo más importante como hilo conductor de estos trabajos
es la revolución semántica a la cual los trabajadores someten los
conceptos surgidos de las teorías económicas y políticas - adaptabilidad,
empleabilidad, competencia laboral, flexibilidad, etc.-, arrancándolos
de su situación de meras funciones económicas para devolverlos, como
verdaderos boomerangs críticos a esas mismas teorías, cargados esta
vez de los valores humanos, solidarios y ciudadanos que ellos les han
impreso.
Es esta revolución semántica la que da la pauta que el movimiento sindical
del continente comienza a desarrollar una nueva cosmovisión frente al
mundo del trabajo del siglo venidero y se propone ocupar un espacio
que había descuidado, por perplejidad tal vez.
El diálogo social en general, y sobre formación profesional en particular,
es una práctica que en repetidas ocasiones ha demostrado ser eficaz
en la obtención de resultados satisfactorios, o al menos aceptables,
por parte de los actores sociales involucrados. Un caso paradigmático
en lo que a diálogo social sobre formación se refiere, lo constituye
el sistema español de formación continua gestionado a través de la Fundación
para la Formación Continua (FORCEM), una entidad de carácter bipartito.
La inclusión de los artículos que conforman el tercer capítulo de este
Boletín surge precisamente de la constatación, por parte de Cinterfor/OIT,
de la importancia del diálogo social en el campo de la formación, así
como del interés de reflejar el punto de vista que sobre la formación
profesional tienen otros actores, distintos de los sindicatos, que también
forman parte del mundo del trabajo.
Javier Ferrer Dufol presenta los resultados que en España ha
tenido la colaboración entre los actores sociales en el campo de la
formación profesional y la importancia del diálogo social para enfrentar
con éxito el reto de la creación de empleo.
Claudio de Moura Castro analiza los efectos de la gestión empresarial
de la formación profesional en Brasil, a través de lo que se conoce
como el «Sistema S». Además de presentar las características del génesis
de las instituciones que conforman dicho sistema de formación, hace
un balance de lo que significa la gestión empresarial de la formación
en términos de la adecuación de ésta a las demandas de las empresas.
El tema de la financiación de la formación es también un componente
importante en el artículo de Moura Castro.
Esta entrega especial se cierra con dos documentos que surgen de la
Organización Internacional del Trabajo -OIT-. En primer lugar, se transcribe
la resolución adoptada por la 88ª Conferencia Internacional del Trabajo
de la OIT (Ginebra, junio de 2000) sobre el Desarrollo de Recursos Humanos.
En ella se revaloriza el concepto del hombre como recurso esencial para
el desarrollo, haciendo un llamamiento para que todos sin excepción
puedan acceder a la formación básica y técnico- profesional necesaria
para lograr un trabajo decente. Se hace especial hincapié en que la
educación y la formación, por sí solas, no solucionarán el problema
del empleo si no se articulan con políticas económicas que propendan
también al pleno desarrollo del ser humano y atiendan en especial a
todos aquellos sectores de la población mundial que han quedado marginados
del crecimiento económico.
Finalmente, el discurso del Director General de la OIT, realizado en
Roma, el 1º de mayo de 2000, en presencia del Papa Juan Pablo II, en
la celebración del Jubileo de los Trabajadores. En esta ocasión el Sr.
Juan Somavía exhortó a los representantes de los trabajadores y empresarios
a unirse en una "coalición global por el trabajo decente",
haciendo un llamamiento "laico" a que se reexaminen las normas
que rigen la economía mundial, a fin de dotarlas de un sustento ético
del que hoy carecen.
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