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Fecha de actualización:
11/07/2008

 

 

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Boletín 137: Cambiar para trabajar, formar para cambiarBOLETÍN 137
Cambiar para trabajar, formar para cambiar

Montevideo: Cinterfor
Boletín Técnico Interamericano de Formación Profesional
Número 137, octubre-diciembre 1996

 

951 Kb Documento completo en formato pdf

 

ESTE NÚMERO

 

ÍNDICE

Jacques Gaude

254 Kb

Relación entre las nuevas formas de trabajo, la formación y la inserción profesional.

Alvaro Díaz

315 Kb Flexibilidad productiva en las economías de la región y nuevos modelos de empresa.

Jorge Carrillo

284 Kb Flexibilidad y calificación en la nueva encrucijada industrial.

SENAI

216 Kb Reconversión laboral y certificación ocupacional: acción estratégica del SENAI.

 

192 Kb Cambios para el trabajo, formación para el cambio.
NUESTROS ORGANISMOS

 

INATEC 210 Kb Nuevo modelo de formación profesional en Nicaragua.
CIED 145 Kb Las actividades del Centro Internacional de Educación y Desarrollo (CIED), de Petróleos de Venezuela en 1995.
OIT
Víctor Tokman 223 Kb Presente y futuro de la OIT en América Latina.
OIT 159 Kb La responsabilidad de los gobiernos, los empleadores y los trabajadores en el logro del pleno empleo.
DOCUMENTOS
  124 Kb Formación y diálogo social: Declaración final del Seminario Subregional Tripartito "Reconversión y capacitación para el siglo XXI: Países Andinos".
RESEÑAS DE LIBROS
Lester C. Thurow; Jeremy Rifkin 209 Kb

El futuro del capitalismo.

El fin del trabajo

 

ESTE NÚMERO

La formación profesional se encuentra hoy, en América Latina y el Caribe, enfrentada a un vasto y profundo proceso de redefinición, tanto de sus formas de operar y organizarse como de las bases conceptuales sobre las cuales se apoya. Se trata éste, de un proceso inevitable y necesario, a la luz de las profundas transformaciones que afectan a las formas de inserción internacional de las economías de la región, a la tecnología aplicada a la producción y a la reestructuración de ésta, a la configuración de los mercados de trabajo tanto a nivel de empresa como de las sociedades en general.

Reorganizar, reconceptualizar e innovar en la formación profesional de la región constituye también un esfuerzo por asumir, una vez más, el desafío secular de vincularse en profundidad con la realidad productiva, laboral y tecnológica de nuestros países.

Dicha articulación entre formación, trabajo, producción y tecnología, fue sumamente fuerte en los orígenes de la formación profesional regional y consistió en una respuesta adecuada, coherente y funcional a un modelo de desarrollo que privilegió el surgimiento de una industria nacional sustitutiva de importaciones y que planteaba un importante desafío: solucionar el «cuello de botella» de la insuficiente provisión de recursos humanos calificados que el nuevo esfuerzo productivo suponía.

Pero la relación entre las esferas formativa, laboral, productiva y tecnológica estaba establecida, en los orígenes de la formación profesional institucionalizada de la región, sobre bases que hoy han cambiado profundamente. La creciente apertura de las economías nacionales, sumada al fenómeno de la globalización de la producción, la cultura y las comunicaciones –así como la aceleración nunca antes conocida del cambio tecnológico aplicado a la producción– han terminado por configurar un escenario absolutamente novedoso: distribución de la población activa por sectores productivos, actores laborales emergentes, nuevos tipos de unidades productivas, debates y conflictos en torno al tema de la regulación de las actividades y las relaciones laborales. Fenómenos, todos ellos, tan acuciantes como el desempleo, el subempleo y la informalidad en sus múltiples facetas.

Si cambian los términos de esa relación, no sólo se plantea entonces la exigencia de repensar a la formación, sino también de establecer la nueva naturaleza del vínculo entre los diversos términos de la relación y comprender los cambios en curso para actuar en consecuencia: nuevos vínculos, pues, entre formación, trabajo, tecnología y productividad; y nuevos significados para ese nuevo relacionamiento.
Quizá uno de los primeros datos con que viene a topar la formación profesional en esta tarea, es que el antiguo supuesto del crecimiento sostenido e indefinido del empleo (fundamentalmente industrial) ha sido sustituido por una nueva realidad laboral en la cual el empleo se constituye en un «bien escaso». Jacques Gaude, en su artículo «Relación entre las nuevas formas de trabajo, la formación y la inserción profesional», aporta elementos para el debate a la vez que presenta algunos criterios clave para mantener la empleabilidad en un alto nivel en el nuevo contexto laboral.

Por otro lado, el problema de la relación entre formación profesional y empleo no se agota en una dimensión meramente cuantitativa de una mayor o menor disponibilidad de plazas de trabajo. Gaude analiza justamente cómo las empresas, dentro del actual entorno económico y tecnológico, se ven exigidas a desarrollar estrategias de organización y de competencia que influyen directamente sobre las políticas de recursos humanos en cuanto a lograr una mano de obra competente que aporte ventajas tanto a los trabajadores como a las empresas.

El documento Acción Estratégica NAC 06 «Reconversión y Certificación Ocupacional» del Servicio Nacional de Aprendizaje Industrial (SENAI), de Brasil, va aun más lejos en sus consideraciones acerca del empleo. Allí se afirma que el empleo ha sido un dispositivo social que permitió, durante un cierto período histórico, organizar el trabajo en conjuntos limitados de competencias, mientras el estilo de producción fue de tipo industrializante y el trabajo rutinario, repetitivo y estandarizado. La aparición del fenómeno del desempleo masivo, ya sea oculto o abierto, no sería resultado de la desaparición de determinados tipos de empleo en algunas industrias o en determinadas regiones; lo que está desapareciendo en todo el mundo –afirma el SENAI en concordancia con W. Bridges y J. Rifkin– es el propio empleo, debido a que las propias condiciones que lo crearon están alterándose y desapareciendo. El SENAI, institución pionera en la región y protagonista central de la formación profesional brasileña asume el reto de responder a la demanda que el nuevo contexto laboral y productivo desencadena sobre las instituciones de formación en términos de calificación y recalificación profesionales para lo cual deben desarrollar estrategias que permitan ampliar sus posibilidades de acción en estos planos, una de las cuales, de suma importancia es la certificación ocupacional en sus enfoques más modernos basados en normas de competencia laboral.

Una segunda perspectiva –y complementaria de la anterior– que es abordada en este número, la constituye aquella que refiere a las necesidades y condiciones de adaptación de la producción a las nuevas condiciones económicas y sociales. Si en sus orígenes la formación profesional interactuó con estilos de producción masivos, estandarizados, organizados con base en los enfoques «tayloristas» y «fordistas», y por lo tanto con escasa capacidad de adaptación a cambios bruscos en la economía, el comercio y los mercados de consumo, hoy día tanto los sistemas productivos como las empresas deben desarrollar estrategias adaptativas mucho más flexibles que en el pasado.

La amplitud del concepto de flexibilidad ha dificultado su análisis, tal como afirma Alvaro Díaz en su trabajo «Flexibilidad productiva y nuevos modelos de empresa en las economías de la región». Díaz avanza en la clarificación de este concepto, analizando sus dimensiones y clasificando sus principales modelos a nivel tanto macro como microeconómico. Plantea en definitiva un nuevo estilo de flexibilización productiva a través de una actualización de sus formas, un nuevo modelo de empresa y un nuevo trato laboral.

El debate en torno a la flexibilidad productiva tiene profundas consecuencias sobre la formación profesional, en la medida que hace resurgir el factor humano como clave en el proceso de transformación industrial de la sociedad, afirma por su lado Jorge Carrillo en su artículo «Flexibilidad y calificación en la nueva encrucijada industrial». Para este autor, la calificación en el trabajo, entendida como concepto mediador entre el nivel organizacional y el de las condiciones de trabajo, se convierte a través del proceso de flexibilización en un factor central y asume diferentes acepciones según las estrategias empresariales.
Cruzando estas consideraciones acerca del empleo, el cambio productivo y las diversas adaptaciones micro y macro económicas a las nuevas condicionantes, se encontrarán aquí diversos abordajes acerca del papel que cumple la tecnología en los procesos globales y particulares. Queda claro a través de los distintos trabajos que existe una diversidad de posturas y enfoques en el tema de la tecnología aplicada a la producción. Aparecen así cuatro tópicos que dominan el debate actual y que dan lugar a numerosas interrogantes:

i. Existe una inquietud, cada vez más acentuada, acerca de cuáles son los empleos que las nuevas tecnologías generan o hacen desaparecer, y sobre los beneficios y los costos que ellas puedan generar para los trabajadores. La disminución de la demanda de mano de obra no calificada ha sido tan importante, que el desempleo y/o la baja de los salarios relativos afectaron a gran parte de la población activa no calificada. ¿Cuál es la interacción entre la adopción de nuevas tecnologías y la transformación de las estructuras de calificación en el medio social? ¿Cuáles son las calificaciones que se vuelven obsoletas? ¿Cuáles son las que se piden? ¿Cómo pueden satisfacer la demanda de nuevas calificaciones, los actuales sistemas educativos y de formación?

ii. Cabe interrogarse sobre los beneficios reales al hacer uso de las nuevas tecnologías. ¿Han evolucionado las relaciones entre el progreso técnico, el crecimiento de la productividad, los salarios y el empleo en estos dos últimos decenios? ¿Qué papel ha desempeñado el sector de servicios? ¿Los sectores de mayor productividad crean más empleos que los de menor productividad? ¿En qué medida la innovación técnica constituye una economía en mano de obra? ¿Qué grado de influencia ha tenido esta característica sobre los distintos sectores en cuanto a la creación de empleos? ¿Qué repercusiones internacionales ha habido? El progreso técnico, ¿favorece la creación de empleos en unos países más que en otros? ¿Cuáles son los factores principales, (como por ejemplo, demanda interna y externa) que benefician el aumento de empleo?

iii. Cabe preguntarse sobre las exigencias que derivan del uso de las nuevas tecnologías, en particular en aquellos mercados que pueden estar por extinguirse o mal reglamentados. ¿Son, los reglamentos en vigor, un obstáculo para la competencia en los mercados de productos y para la aparición de nuevos productos y servicios? ¿Son las empresas disuadidas de aventurarse en nuevos segmentos de mercado por los grandes riesgos que implica?

iv. Se plantean, finalmente, numerosas interrogantes en cuanto a los cambios de organización que deben introducirse en el seno de las empresas; sobre: la organización del trabajo (flexibilidad, «polivalencia», seguridad laboral); la organización de la producción (producción más exacta, «redimensionamiento», especialización flexible); la capacidad de aprendizaje de las empresas (adquisición de conocimientos, rol de activos complementarios). Es necesario también, mencionar el problema de la creación efectiva y potencial de empleo en las pequeñas y medianas empresas y qué papel desempeña en esto la tecnología y, en particular, la alta tecnología.

Este último tema, entre otros, viene captando en forma creciente la atención de la formación profesional. La importancia adquirida por las micro y pequeñas unidades productivas se da tanto porque constituyen nuevas formas de producir, comercializar y organizar el trabajo, como por su aporte fundamental a la generación de empleo en la región. Estos nuevos tipos de empresa revisten un doble carácter de sujetos de atención de la formación profesional a los cuales ésta debe responder con un oferta más amplia e integrada de servicios, y de socios en la tarea de articular a la formación profesional con otras acciones en el marco de políticas activas de empleo. Socios y sujetos de atención más estratégicos aun, si se considera su peso cuantitativo en el espectro empresarial, en la oferta de empleos y en las características socioeconómicas de la población que de ellas dependen.

Indudablemente que esta entrega especial del Boletín Técnico Cinterfor no agota, ni por lejos, la vastedad y complejidad de los temas abordados. Seguramente habrá quien opine que quizá hubiera sido más acertada la opción de tratar analíticamente problemas como el empleo, el cambio tecnológico, la reconversión productiva y la calificación y recalificación por separado. A favor de la alternativa asumida en este número, de plantear un mirada amplia a estos temas, es posible recurrir a la experiencia directa de todos quienes se encuentran embarcados en este tipo de debates: se debe incluir cada vez más información sobre más fenómenos; y, cada vez, realizar un mayor esfuerzo por detectar las tendencias generales del cambio en el momento de clarificar y actuar sobre áreas particulares. El contenido de este Boletín es, por tanto, un insumo más para tal propósito.

Dos de nuestras instituciones rinden detallada cuenta de sus actividades: el Instituto Nacional Tecnológico (INATEC) informa sobre El nuevo modelo de formación profesional en Nicaragua, instrumento destinado a elevar los conocimientos, capacidades y habilidades de jóvenes, adultos y trabajadores en el marco de una nueva concepción para el trabajo y una formación permanente. El Centro Internacional de Educación y Desarrollo (CIED), de Petróleos de Venezuela S.A., informa sobre la gestión académica desarrollada en 1995, su primer año de actividad, a través de sus tres institutos: de Formación Industrial, de Desarrollo Personal y de Desarrollo Gerencial.

Víctor Tokman, Subdirector General de la OIT y Director Regional para las Américas, enfocó el tema Presente y futuro de la OIT en América Latina en el Seminario organizado en Chile en conmemoración del 60o, aniversario de la Primera Reunión Regional de la OIT en Chile. Una versión de esa intervención se publica en este número.

 

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