Rivero, J.
Educación y exclusión en América Latina: reformas en tiempos de globalización.
Madrid, Miño y Dávila, 1999. 484 p.
El libro de José Rivero aborda el tema de la exclusión en la educación
en el marco de los fenómenos globales y las dinámicas de intervención
pública sobre los sistemas educativos, que influyen en la vida social
y económica de las sociedades latinoamericanas. Estos fenómenos están
analizados en base de una triple convicción: que el siglo XXI está demandando,
como tareas centrales en América Latina, la superación de la creciente
pobreza y un desarrollo sostenible de los países; que son necesarios
ciertos compromisos nacionales por modernizar y reformar los sistemas
y el ejercicio educativo, mejorando la calidad educativa; que organizar
y desarrollar mejor las sociedades latinoamericanas sólo será posible
con generaciones jóvenes educadas sin exclusiones, y que la tarea más
significativa para el futuro latinoamericano es garantizar igualdad
de oportunidades educativas al inmenso número de niños en situación
de pobreza.
La división tradicional entre países ricos del hemisferio norte desarrollado
y naciones pobres del hemisferio sur deja de ser suficiente; el norte
y el sur coexisten en cada país latinoamericano. La segmentación sigue
agravándose entre los sistemas educativos a nivel regional y dentro
de los propios países. Al mismo tiempo, el surgimiento de una sociedad
basada en el saber y en la información contrasta tanto con las inequidades
de las sociedades latinoamericanas, donde 210 millones de personas viven
en situación de pobreza, como con el crecimiento de las nuevas generaciones
en sociedades excluyentes afectadas por la globalización. En cuanto
a la división económica, América Latina es la región del mundo con la
peor distribución del ingreso y la mayor concentración de riqueza. En
este contexto, la realidad educativa tiene distintas connotaciones para
los niños y los jóvenes de un mismo país.
Sin embargo, como destaca Rivero, una educación renovada y articulada
con la sociedad ayuda a encarar esta fragmentación. La importancia de
la educación como factor clave del desarrollo humano y como mecanismo
de inclusión social y de fortalecimiento demográfico será fundamental
para superar el círculo vicioso de la pobreza.
El primer capítulo del libro estudia las características centrales
de la globalización. Rivero define el término de globalización (hoy)
como un fenómeno que produce interrelación e interdependencia, caracterizado
por un proceso vertiginoso de cambios que afectan las relaciones entre
los países como integrantes de una sociedad planetaria en tres dimensiones
complementarias: una económica (concentración del capital en poderosas
corporaciones multinacionales, la libre circulación de bienes y servicios,
y una nueva organización del trabajo), una cultural (computación, informática
y comunicaciones) y otra geopolítica (nuevo balance del poder político
en la esfera internacional y un debilitamiento de los Estados nacionales).
Subraya que, a pesar de la complejidad de este fenómeno, la globalización
suele verse en la región latinoamericana con un enfoque fundamentalista:
se identifica con el liberalismo económico imperante, con predominio
del mercado y del individuo, y se enfatizan la apertura comercial, las
privatizaciones y el debilitamiento del Estado en sus distintas funciones.
El primer capítulo analiza también las contradicciones del modelo económico
vigente que se expresan en avances macroeconómicos y en el crecimiento
de la pobreza, destacando que las causas de la desigualdad social y
del desarrollo están más allá de las tradicionales explicaciones sobre
exclusión política, y que la extensión y calidad de la educación, la
estructura familiar, el buen uso de recursos naturales y los factores
geográficos empiezan a ser tomados en cuenta.
En esta nueva propuesta, la prioridad de la educación ha ganado consenso
como factor clave en el desarrollo humano. El tema es analizado en el
segundo capítulo, partiendo de que lo que caracteriza el desarrollo
humano no es la elevación del ingreso per capita, sino el aumento
en la cantidad y calidad de las oportunidades para el ser humano; el
valor a la educación en este desarrollo es esencial. El segundo capítulo
termina con un análisis de las principales expresiones educativas de
la pobreza: el analfabetismo y sus múltiples manifestaciones; las desigualdades
en las oportunidades de estudio, la exclusión en el acceso, la permanencia
y la eficiencia; las desigualdades en la calidad de los sistemas educativos;
y el malestar docente generado por el deterioro en las condiciones de
vida y de trabajo de los docentes y en su imagen y autoestima profesional
que condiciona la calidad y los resultados de sus desempeños.
El tercer capítulo aborda la potencialidad educativa para enfrentar
la pobreza y el desempleo. Se destaca que, a pesar de los análisis en
los capítulos anteriores sobre la posibilidad y la necesidad de pensar
en la educación como uno de los mecanismos de mayor fuerza para enfrentar
la pobreza, siguen siendo mayores las preguntas que las respuestas,
tales como: ¿pueden las políticas y estrategias educativas superar
por sí solas la pobreza y la falta de equidad en América Latina? ¿Le
corresponde a la educación asumir estas tareas?
Para responder a estas preguntas, Rivero estudia primero las funciones
sociales de la educación y de la escuela. El acceso a una educación
cualificada es reconocido como el derecho humano básico de los pobres
en las acciones educativas estratégicas como parte de políticas sociales
para enfrentar la pobreza. Además, se reconoce los efectos de "bomba
de tiempo pedagógica" que tienen las familias con padres analfabetos
o con baja escolaridad. La principal respuesta de las políticas estatales
se ha dado a través de los programas compensatorios, con sus
experiencias concretas vinculadas a la educación y el trabajo, a la
educación temprana de niños pobres, a la educación básica de la niñez
campesina e indígena, y a la educación para personas jóvenes y adultas.
Se presentan experiencias como las del Programa para Abatir el Rezago
Educativo (PARE) en México y el Plan Social Educativo de Argentina,
como ejemplos de las potencialidades y las limitaciones de programas
compensatorios especialmente diseñados y con financiamiento de fuentes
nacionales e internacionales.
La opción por estrategias de "discriminación positiva" constituye
un elemento clave para un desarrollo equitativo. Como resalta Rivero,
a pesar de que varias de las experiencias presentadas en el tercer capítulo
corresponden a esa opción por discriminar a favor de los más pobres,
siguen siendo absolutamente insuficientes dado que la principal "discriminación
positiva" en lo educativo debería ser la de aumentar sustantivamente
los gastos públicos en educación. Una estrategia de política social
que encare la atención integral de las familias pobres ayudará a establecer
en los países de América Latina una verdadera doctrina de discriminación
positiva" - y más allá, avanzar hacia una mayor justicia y una
efectiva democratización.
El capítulo final analiza extensamente los actuales procesos de reforma
y modernización educativa. En el comienzo, se presenta una síntesis
de los intereses predominantes en las distintas retóricas educativas
a lo largo del siglo XX, y se presentan los principales fundamentos
y hechos que han influido como dinamizadores del actual cambio educativo,
analizando los procesos desarrollados durante la década del 90 en Argentina,
Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, México, República Dominicana, Cuba
y Perú. El abanico regional de las reformas emprendidas es rico y heterogéneo,
pero la recopilación actualizada de las experiencias nacionales permite
destacar tendencias para abordar desafíos del presente y demandas del
futuro. La calidad es el centro de atención de estos procesos, para
lo cual se han realizado esfuerzos para aumentar la extensión de las
jornadas escolares, la transformación curricular, la incorporación de
nuevas tecnologías, los desarrollos de la investigación, y la formación
inicial y actualización de los docentes. Frente a estos esfuerzos de
cambio educativo, se demanda mejorar sustantivamente las condiciones
de vida docente y recomponer una política consensuada de educación permanente
para los docentes en la que contribuyan y participen el Estado, los
gremios docentes y la sociedad civil.
Este último capítulo aborda también las actuales tendencias de privatización
de la educación, los debates entre economistas y educadores y las formas
de participación estatal. En cuanto a los procesos de descentralización
y desconcentración, se destacan las formas en que se redistribuyen responsabilidades
y recursos. Como último punto en el panorama regional, se estudia el
financiamiento nacional y la decisiva influencia de los préstamos internacionales
como soporte y estímulo del actual cambio educativo, y los principales
esfuerzos por construir sistemas nacionales de evaluación y procesos
de evaluación comparativa a nivel regional e internacional, a fin de
lograr mayor transparencia en los resultados y de colocar el tema de
la calidad educativa como prioritario en la agenda pública.
En las conclusiones, Rivero invita a analizar las consecuencias del
cambio educativo en la forma de pensar la educación. Frente a las críticas
y reconocimientos del cambio que se trató de aplicar a lo largo de este
siglo XX y , particularmente en la década de los 90, habría que redefinir
el papel y la práctica de la educación en un mundo donde sus agentes
se han multiplicado y el futuro se ha vuelto menos predecible. La educación
ha ganado terreno en América Latina, pero, como destaca Rivero, las
brechas siguen siendo enormes: la brecha entre la capacidad de realizar
diagnósticos, de detectar necesidades y la capacidad para llevar a práctica
propuestas; y la brecha de la inequidad, que es aún más grave. En el
centro de las tareas perentorias está el fortalecimiento de la educación
pública, con más compromiso estatal y con una redistribución más equitativa
de los recursos.
Finalmente, Rivero subraya que, para superar el círculo vicioso de
la pobreza, la experiencia regional y los estudios realizados coinciden
en la necesidad de priorizar la atención integral de la población pobre
y generalizar la educación preescolar. A esta educación inicial hay
que sumar los esfuerzos para que los niños en situación de marginalidad,
en sus primeros años escolares, puedan efectivamente aprender a leer,
escribir y resolver problemas. Hay que atender la educación de los jóvenes,
poniendo énfasis en la formación para la ciudadanía, mayor atención
a la educación de las mujeres, particularmente de las madres, así como
la alfabetización y la educación básica de los padres de estos niños
en situación de pobreza.
En América Latina, el reconocimiento de la importancia estratégica
de la educación es hoy mayor que en las décadas anteriores. Frente a
la baja calidad, la radical disminución del gasto en educación, la importante
expansión de la matrícula y la cada vez más acentuada segmentación,
las reformas educativas en tiempos de globalización tienen que enfrentar
los enormes desafíos para el futuro. La historia de la educación en
América Latina es larga, y, como dice Rivero citando a Carlos Fuentes
"cada etapa de nuestra historia continúa y enriquece el pasado,
haciéndolo presente". Es por todo ello que el libro de José Rivero
es referente insustituible del fin del siglo: presenta un balance y
un análisis de situación de la educación en el siglo XX, y convoca a
la búsqueda de nuevos caminos para el futuro, demandando que, al entrar
en el siglo XXI, la educación forme parte de un nuevo círculo virtuoso
que aliente una sociedad con rostro más humano.
índice
Prólogo, por Emilio Tenti Fanfani
apítulo I
Globalización, pobreza y desempleo
- Características centrales de la actual globalización
- La vigencia neoliberal
- Las contradicciones del modelo en América Latina: avances macroeconómicos
e impactos en materia de pobreza y desempleo
- La inviabilidad del actual orden mundial
- La renovación de propuestas
- La educación como prioridad
Capítulo II
Educación, desarrollo humano y pobreza
- La educación, factor clave en el desarrollo humano
- Educación, desigualdad y exclusión
- Expresiones educativas de la pobreza
Los distintos rostros del analfabetismo
Oportunidades de estudio, acceso, permanencia y calidad
Desigualdades en los propios sistemas educativos
El malestar docente
Capítulo III
Potencialidad educativa para enfrentar la pobreza y el desempleo
- Acerca de las funciones de la educación y de la escuela
- Premisas para una acción indispensable
- Compromisos políticos y programas compensatorios en la educación
- Principales elementos de estrategia educativa para enfrentar la
pobreza y el desempleo
Educación y trabajo
Educación temprana de niños pobres
Educación básica de niños campesinos e indígenas
La educación con personas jóvenes y adultas (EDJA)
- Estrategias integrales de alfabetización
- Contribución a un ambiente favorable al cambio educativo a través
de la participación de las familias pobres
- Educación de la mujer pobre
- Atención a los jóvenes como público mayoritario de la modalidad
educativa
Opción por estrategias de "discriminación positiva"
Capítulo IV
Los procesos de reforma y modernización educativa
- Orígenes y características de los cambios educativos en el siglo
XX
- Las enseñanzas del pasado y los cambios en la educación
- Los fundamentos de las recientes políticas y tendencias del cambio
educativo en América Latina
Crecimiento de cobertura educativa
Baja calidad en procesos y resultados
Principales expresiones de la direccionalidad del cambio educativo
- La conferencia de Jomtien
- La propuesta CEPAL/UNESCO
- Las prioridades estratégicas de Quito
- La influencia del Banco Mundial
4. Los aspectos centrales del actual debate educativo