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Articulación formación - empresas Balsells, Edgar (1998) Experiencias exitosas de entrenamiento y capacitación en empresas dinámicas en Guatemala. Santiago de Chile: CEPAL-GTZ (documento desarrollado en el marco del Proyecto "Políticas para mejorar la calidad, eficiencia y la relevancia del entrenamiento profesional en América Latina y el Caribe").
Este documento consiste en una presentación de las características genéricas más destacables de la industria guatemalteca, y de las experiencias de capacitación de mano de obra en un grupo seleccionado de firmas. En la primera sección se describe el proceso de instauración de un nuevo patrón de crecimiento y de inserción internacional de Guatemala, durante el período 1990-1997, con apertura a los flujos financieros, altas tasas de interés y bajos niveles de inversión en la industria. Así nuevos sectores (comercio, transporte, electricidad, servicios bancarios) pasaron a ser los impulsores del crecimiento, permitiendo alcanzar tasas de crecimiento del producto bruto interno que se han mantenido sostenidamente por encima del 3% anual, desde 1987. Se trata de sectores que se adaptan exitosamente a las nuevas condiciones productivas y financieras, en muchos casos atadas a esquemas productivos y comerciales dictados por la pertenencia a grupos internacionales, y que resultan poco relevantes en cuanto a sus posibilidades de contribuir a la generación de redes productivas nacionales. En este contexto, el sector industrial ha demostrado escaso dinamismo, representando en la actualidad una proporción del PBI que no supera el 14 por ciento, proporción que ya había sido alcanzada en la década del setenta. Los sectores industriales más dinámicos son aquellos que han incursionado en el mercado internacional, básicamente productos alimenticios (café y sucedáneos, azúcar y miel, frutas y nueces no oleaginosas, especias, legumbres), tejidos e hilos, madera y muebles, y tabaco en bruto. Estos sectores, que presentan diversos grados de manufacturación, han venido a remplazar a los tradicionales sectores exportadores guatemaltecos. En el documento se cita un estudio realizado en los años 1993-1994 con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo, cuyo objetivo era comparar las situaciones relativas de diversos países centroamericanos en siete cadenas productivas. El estudio identificó once factores endógenos determinantes de los niveles de productividad en los siguientes sectores:
A partir de la asignación de puntajes a los desempeños de diversas empresas centroamericanas de los sectores considerados, se estableció la "mejor práctica" regional como punto de comparación, de donde resultó que las empresas guatemaltecas enfrentan debilidades en actividades como Gestión de los Recursos Humanos, Gestión Tecnológica, y Gestión de la Calidad, en la mayoría de los sectores estudiados. La excepción la constituyen los sectores "Productos derivados del tomate" y "Jugos y néctares de frutas y hortalizas", lo que está reflejando un principio de especialización de la economía guatemalteca en actividades agroindustriales. Así, el estudio revela que estos dos últimos sectores requieren esfuerzos de inversión en materia de superación tecnológica y mejoramiento de la logística interna de las empresas, mientras en los restantes se requieren, además, inversiones en capacitación de la mano de obra. Con este antecedente, el autor expone brevemente, en la segunda sección, las actividades de política industrial, capacitación e innovación llevadas a cabo desde 1995. En rigor, lo que se destaca es la ausencia de tales políticas, ausencia que se explica por las particulares condiciones políticas guatemaltecas (cambio de gobierno luego de una crisis institucional, en medio de un proceso de negociaciones de paz), así como el cambio de clima internacional en lo referente a la implementación de políticas de desarrollo y fomento industrial. Bajo estas condiciones nacionales e internacionales, los esfuerzos han estado dirigidos más bien a asegurar un clima favorable para la atracción de inversiones extranjeras, a partir de la liberalización comercial y financiera. No obstante, a fines de 1995 las autoridades de SEGEPLAN organismo estatal encargado de la planificación económica han presentado una propuesta que pone el acento fuertemente en la capacitación y el desarrollo tecnológico como fuentes de productividad. Así, se reconoce la necesidad de implementar modificaciones en el sistema educativo, en el sentido de favorecer la toma de responsabilidades por parte del sector privado en la transformación de la educación. Se propone la implementación de un Sistema Nacional de Capacitación, que incluya actividades de detección de necesidades de capacitación y el establecimiento de normas e instituciones de certificación. La reforma propuesta se basa en la identificación de estándares de competencias laborales orientadas a las necesidades de la industria, especificando niveles de complejidad y un rango de transferibilidad entre empresas o industrias. El encargado de implementar los programas de capacitación sería el INTECAP, ya sea como proveedor de cursos o como certificador de los oferentes privados que se espera se incorporen al sistema. Esta propuesta, que sólo parcialmente fue tenida en cuenta por las autoridades, apunta en el mismo sentido que gran parte de los modelos de reforma de los sistemas de capacitación en otros países latinoamericanos. La tercera sección consiste en la presentación de un estudio empírico realizado por el autor en empresas medianas y grandes, nuevas o en proceso de reconversión, que presentan niveles elevados de productividad y de inserción internacional. A partir de entrevistas con directivos de las empresas y la observación de su organización productiva, se extraen conclusiones referentes a los modelos de capacitación adoptados. Una primera característica destacable del grupo de empresas, está dada por la renovación de sus niveles gerenciales o propietarios, en muchas ocasiones extranjeros que incorporan prácticas de gestión novedosas para el medio guatemalteco. La innovación principal está dada por la fluidez de los contactos comerciales con mercados externos a la región centroamericana, principalmente con el mercado de los Estados Unidos. La importancia que ha tenido este factor queda en evidencia en aquellos casos en los cuales el proceso de reconversión pudo ser encarado gracias a la concreción, previa a la reconversión, de importantes contratos de venta al exterior. Esta tendencia es particularmente notoria en la industria del mueble, en la cual Guatemala está empezando a ocupar un espacio dejado por otros productores tradicionales, como China Popular, Chile o el Sudeste Asiático. El contacto con grandes compradores mayoristas ha supuesto la obligación para los productores guatemaltecos de someterse a controles de calidad que aseguren el cumplimiento de estándares internacionales. En líneas generales, la reconversión no ha demandado grandes volúmenes de inversión, consistiendo básicamente en la implementación de reformas organizativas, del tipo de subcontratación de actividades. Estas modalidades han incluido la contratación de servicios de consultoría con profesionales extranjeros en materia de diseño de procesos y capacitación de la mano de obra. En lo que respecta al sistema educativo guatemalteco, el documento refiere sus partes componentes educación escolar primaria y básica, bachilleratos industriales, INTECAP, centros privados de capacitación, centros empresariales de capacitación, educación tecnológica universitaria, aunque remite a otro documento, del mismo autor, que analiza las interacciones entre estos componentes y las ganancias de productividad del aparato productivo. A continuación, el autor describe las diversas modalidades de capacitación observadas en cada una de las empresas de la muestra. A partir de esta descripción pueden identificarse dos grupos de empresas en lo referente a sus modalidades de capacitación. El primero está formado por filiales de multinacionales y una empresa cervecera de origen nacional, que se caracterizan por poseer sus propios centros de capacitación, de alcance nacional o incluso regional. En estos centros se realiza, además de la formación durante el proceso de inducción inicial, el seguimiento de la carrera del empleado, administrativo u operario, de modo de identificar necesidades personalizadas de capacitación. En este grupo se destaca la experiencia del Instituto Técnico Hino, una institución educativa privada creada por los importadores y comercializadores (que además ofrecen el servicio de reparación) de los vehículos Suzuki-Hino, y que cuenta con la autorización del Ministerio de Educación. Este instituto es un interesante caso de generación de una externalidad positiva para el resto del sistema productivo, pues el objetivo de los fundadores fue formar integralmente trabajadores que se incorporen a actividades productivas en o fuera de la empresa. Además de los necesarios contenidos técnicos específicos, la currícula incluye en sus tres años materias como Etica y Moral, Literatura Universal y Latinoamericana e Introducción a la Filosofía. El segundo grupo, de empresas con procesos productivos simples o del tipo maquila, carece de centros de capacitación propios, contando ocasionalmente con la oferta de cursos del INTECAP. Estas firmas se caracterizan por una alta rotación de los operarios mayormente mujeres de baja calificación que desarrollan actividades manuales. La capacitación no va más allá del periodo de inducción inicial y de un sistema de cascada o pirámide, por el cual las instancias jerárquicas superiores capacitan a las inferiores, generalmente fuera del horario de trabajo. Otra modalidad consiste en el desarrollo de manuales del proceso productivo, fundamentalmente a partir de consultorías externas contratadas a tal efecto. A partir de estas experiencias, el autor concluye pronunciándose en favor de la necesidad de difundir el primer modelo descripto, como fuente de promoción de la productividad, con equidad y estabilidad para el trabajador, aunque reconoce la adecuación del segundo modelo en lo que respecta a su potencial competitivo en sectores de baja complejidad.
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