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Fecha de actualización:
21/07/2009

 

 

Gestión de la formación profesional


Martínez Genis, Antonio (1998) La experiencia de volkswagen de México en la formación para el trabajo. En: Lo público y lo privado en la formación para el trabajo. Bogotá: Fundaciones FES, Corona y Restrepo Barco / Consejo Gremial Nacional / Misión de Educación Técnica, Tecnológica y Formación Profesional.

 

Este trabajo, presentado en el Seminario que da título a la publicación, describe la experiencia de formación en la empresa desarrollada por la firma Volkswagen de México, llevada a cabo con el objetivo de asegurar la disponibilidad de personal técnico especializado según los requerimientos actuales y futuros de todas sus áreas, tanto productivas como auxiliares de la producción.

Comienza el trabajo con un bosquejo histórico del Centro de Formación de Volkswagen de México, inaugurado en 1966 con los programas de las otras escuelas de la empresa, y renovado y actualizado en diversas oportunidades en cuanto a edificio, equipamiento y planes. Dos factores plantearon la necesidad de su creación: la falta de mano de obra especializada y la filosofía de los empresarios alemanes, para quienes la formación y actualización del personal forman parte de sus responsabilidades. En 1980 se impulsa la capacitación técnica del personal operativo de las áreas de producción, en 1982 se lanza el llamado "programa de voluntarios" para el desarrollo del personal directivo y al año siguiente se inician una serie de cursos de actualización correspondientes a todos los ámbitos de la firma.

En varias oportunidades el Centro firma convenios de colaboración con la Cámara México-alemana de Comercio e Industria y con la Sociedad Alemana para la Cooperación Técnica (GTZ), se abren las instalaciones a jóvenes de otras empresas y se brinda un fuerte apoyo a la creación de centros similares en otras firmas. En 1992, la adopción por parte de Volkswagen de una organización de trabajo en equipo, con enfoque multidisciplinario y alto grado de autorregulación de resultados, plantea un reto muy importante a la formación del personal, por lo que el Centro organiza un programa especial de técnicos para la producción. Asimismo se crea en 1996 un Instituto de Formación y Desarrollo Volkswagen para que las firmas proveedoras de la Región, en continuo aumento, puedan alcanzar aceptables niveles de competitividad.

Agrega el autor que fue relevante la labor del Instituto para que, en los últimos años, Volkswagen obtuviera la certificación del sistema de calidad ISO 9000 y la certificación según las normas de la Asociación de la Industria Automotriz (VDA). Se le otorgó la licencia para formar y evaluar auditores certificados en VDA, llevar a cabo cursos y seminarios informativos sobre dichas normas, y traducir y comercializar los libros de referencia. Asimismo se ha iniciado la formación de un comité técnico de la VDA en México con la participación de empresas fabricantes y proveedoras.

El segundo apartado explica cómo el Centro de Formación de Volkswagen de México evolucionó de acuerdo con las estrategias de la firma. Así, se pasó de una etapa en que no sólo se importaron instalaciones y tecnología sino también personal directivo y especializado, a otra en que todo el personal fue preparado en el Centro tanto en los aspectos técnicos, como en los administrativos, en los de dirección o en aspectos comportamentales. En los últimos años, el lanzamiento simultáneo en México y en Alemania de los vehículos Golf y Jetta significó una menor dependencia tecnológica respecto del último país y un mayor requerimiento de adecuada formación para el personal mexicano. Del mismo modo, la estrategia de concentrar en algunas plantas del consorcio Volkswagen la fabricación de determinados componentes del vehículo -en el caso de México motores y ejes- ha obligado a la empresa a formar personal de clase mundial.

En el último apartado se detallan las características de la formación impartida, la cual propicia el desarrollo integral del individuo abarcando tres componentes: visión, capacidad y voluntad. El primero significa tener claro el destino a alcanzar para poder definir los caminos a seguir, logrando una congruencia entre los objetivos individuales y los de la empresa. La capacidad se refiere a las competencias necesarias en la especialidad, a la posesión de conocimientos y habilidades que permiten un desempeño efectivo. Y se define como voluntad el conjunto de comportamientos que hacen del individuo una persona con iniciativa, responsable, adaptable, flexible, ordenada, segura, confiable y capaz de trabajar en equipo.

El Centro encara la formación de técnicos de la producción con un programa de un año, y la preparación de especialistas con un plan de tres a cinco años de duración. Las especialidades abarcan: Mecánica de banco de troqueles, Mantenimiento de maquinaria, Mantenimiento general, Máquinas herramientas CNC (torno, fresadora, rectificadora), Mecánica de producción y Electrónica industrial (de producción, de energías y de servicios). El plan de formación de especialistas se puede dividir en cinco etapas: cursos de nivelación en conocimientos básicos de matemáticas y dibujo técnico (un mes); curso básico de metal para aprender el manejo de herramientas e instrumentos de medición (cinco meses); etapa de adquisición de conocimientos y habilidades correspondientes a la especialidad elegida (dos años); paralelamente, rotación en los grupos de especialidades afines y en laboratorios de alta tecnología; por último, rotación por diferentes talleres auxiliares de la producción para poner en práctica los conocimientos y habilidades adquiridos, lo cual significa el enlace entre la formación escolarizada y el entorno real de trabajo (seis a nueve meses). Los aprendices pasan una serie de pruebas mensuales, semestrales y finales y una evaluación oral avalada por la Cámara México-alemana de Comercio e Industria.

Se selecciona a los aspirantes de acuerdo con determinadas condiciones: haber concluido la escuela secundaria con alto promedio de calificaciones, tener como máximo dieciocho años, pasar una serie de exámenes psicométricos, de conocimientos y médicos, y aprobar una entrevista individual. Sobre un promedio de 2000 aspirantes anuales ingresan entre 100 y 150. Señala el autor que, hasta junio de 1998, han egresado 1716 alumnos.

Los aprendices reciben ayuda económica y social consistente en los siguientes aportes: materiales y herramientas; vestimenta de trabajo y equipo de protección; servicio de biblioteca, de comedor y de transporte; atención médica; seguro de vida y contra accidentes; beca mensual; premio trimestral a los mejores promedios. Se añade que este tipo de formación supone elevadas inversiones tanto en instalaciones y herramientas como en personal preparado desde el punto de vista técnico y pedagógico; pero se aclara que el costo anual por aprendiz en Volkswagen de México es cuatro veces menor que en Alemania.

Para finalizar la ponencia, el autor llega a cuatro conclusiones.

  1. La formación de especialistas sobre la base del modelo alemán ha sido la mejor opción para la empresa a fin de contar con personal altamente calificado, flexible y dispuesto a colaborar para enfrentar los retos de la globalización y la competencia internacional.
  2. La preparación adecuada del personal permite a las empresas modificar la organización del trabajo, estructurando equipos responsables tanto de la producción con calidad y rentabilidad como del mantenimiento de las instalaciones.
  3. Las empresas que consideren los costos de formación como una inversión y no como un gasto obtendrán mayor capacidad de respuesta ante los desafíos actuales y futuros.
  4. Y finalmente, para ser una empresa de clase mundial, se requiere contar con personal de clase mundial.

 

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