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Formación y trabajo en general DIEESE Departamento Intersindical de Estatística e Estudos Sócio-econômicos (1998) Formação profissional: Um novo espaço de negociação. San Pablo: Pesquisa Dieese nº 14.
Entre los temas actualmente en discusión en el mundo del trabajo se encuentran la educación y la formación profesional, las cuales están siendo revisadas hoy en Brasil. Se ponen en tela de juicio su eficacia, su eficiencia, sus relaciones con otras formas de conocimiento y sus objetivos. A pesar del consenso en cuanto al valor estratégico de la educación para los individuos y para el desarrollo social, los actores sociales presentan diferentes alternativas, muchas veces en conflicto. El conjunto de motivos que hacen de la educación y especialmente de la educación para el trabajo el asunto del momento es el tema de esta investigación DIEESE. Se presentan en ella los problemas que la formación profesional pretende enfrentar, sus fundamentos y los principales impactos para el conjunto de los trabajadores, con el fin de colaborar así con la acción de los sindicatos. Se inicia el texto con la presentación de la agenda de los trabajadores sobre formación profesional, enfatizando las posibles relaciones entre trabajo, educación y ciudadanía, y entre formación profesional, empleo e ingresos. Explicita además las concepciones y el nuevo padrón de formación profesional y presenta las principales propuestas de los trabajadores, de los empresarios y del gobierno. Por fin, recupera algunas experiencias brasileñas significativas, situando los términos de la negociación y las articulaciones pertinentes entre la formación profesional y el sistema de relaciones del trabajo. Al referirse al lugar que ocupa la formación profesional en la agenda de los trabajadores, se expresa que se abre un nuevo espacio de negociación junto al gobierno y a los empresarios. El desafío está en la capacidad de los sindicatos para presentar propuestas de formación profesional que correspondan a las nuevas formas de producir y organizar la producción de bienes y servicios, y para tratar el conjunto de cuestiones que se relacionan con la preparación para el trabajo, por ejemplo: a quién se destina, donde se debe realizar, con qué recursos, cómo se relaciona la educación básica con la formación para el trabajo, cómo debe ser el proceso de certificación, etcétera. En torno al debate sobre la formación profesional, se concluye que las transformaciones en la calificación para el trabajo no garantizan necesariamente un trabajador más capacitado, más especializado y con mayor autonomía. Se dice además que hoy en día, el trabajo humano, además de cambiar en sus formas y contenidos, sufre un proceso continuo de restricción y que las innovaciones tecnológicas, la revolución microelectrónica, las nuevas formas de gestión, de organización de la producción, los actuales comportamientos y actitudes constituyen un nuevo patrón de formación profesional. Después de encarar la relación necesaria y unívoca entre educación profesional de un lado, y empleo del otro, la cual debe orientar todos los programas de formación profesional, se detiene la publicación en un artículo sobre la flexibilidad. La polivalencia redefine las ocupaciones y, por lo tanto, transforma los conceptos tradicionales de las profesiones y hasta el mismo concepto de profesión. El trabajo en equipo introduce una nueva lógica en la que un conjunto de atribuciones pasa a ser responsabilidad de un grupo de trabajadores; varía el grado de autonomía para definir en cada caso la organización interna del equipo, de acuerdo con el proyecto de la empresa, las características de las relaciones del trabajo y la concepción sindical del grupo sobre el trabajo. En este contexto, en el cual la flexibilidad adquiere status de valor en sí misma, es indispensable que la formación profesional prepare a un trabajador dispuesto a cambiar permanentemente. Al tratar el tema de la formación profesional en el nuevo paradigma productivo, comienza la publicación por describir el antiguo paradigma taylorista-fordista, hoy en día superado, se describe la manera tradicional de encarar en Brasil la formación profesional, y se pasa luego al tema central de los condicionantes y características de la nueva formación. La formación profesional requerida por las modernas formas de trabajo tiene como principales premisas: educación básica de calidad, flexibilidad de contenidos, constante recalificación e inclusión de competencias comportamentales tales como iniciativa, participación, discernimiento y compromiso. Se analiza a continuación la implicancia de los diferentes actores sociales frente a la formación profesional hoy en día. Así las principales propuestas del gobierno se traducen en la descentralización de las actividades, la utilización de recursos públicos, privados y de financiamiento externo, y la articulación entre las varias instancias del poder público para la implementación de programas de calificación para el trabajo. Las propuestas patronales tienen como fundamentos básicos la extensión de la escolaridad de la fuerza de trabajo y la relación entre competitividad empresarial y educación, convencidos de que la formación de los trabajadores es un problema cuya solución tiene consecuencias evidentes en el crecimiento y desarrollo económico y social del país. Por su parte, las propuestas sindicales son el resultado de la conjugación de tres tipos de factores: las definiciones estratégicas de los trabajadores sobre las relaciones entre educación y sociedad, las evaluaciones de las prácticas corrientes implementadas por el gobierno y los empresarios, y su propia experiencia. Proponen concretamente, por ejemplo: el control social de los fondos públicos destinados al financiamiento de la formación profesional, instalación de consejos tripartitos paritarios para la gerencia de las agencias de formación, cogestión de sindicalistas y empresarios en los programas de formación, una escuela pública, gratuita, laica, universal y de calidad responsable de la educación básica y articulada con la enseñanza profesional, elaboración de políticas públicas al respecto con intervención de los trabajadores, etcétera. Encara a continuación la publicación el tema de las experiencias brasileñas de formación profesional. Se presenta un cuadro exhaustivo indicando las entidades ejecutoras, el público destinatario, los tipos de actividades y el financiamiento, primero dentro de la formación tradicional, y luego dentro de las actuales iniciativas, cuyas principales innovaciones son: expansión de las agencias de formación; incorporación de nuevos contenidos; diversificación del público destinatario; relativa articulación con el sistema educativo regular; financiamiento con recursos públicos y privados; y descentralización de la certificación. Al analizar lo relativo a la negociación de la formación profesional, se señala que cada vez más las representaciones sindicales perciben la necesidad de intervenir directamente en esta temática, teniendo en cuenta la defensa de los intereses de los trabajadores y la necesidad de influir sobre los rumbos que van tomando las profesiones y sectores económicos. Esto es particularmente relevante en un momento en que la preservación y recuperación del nivel de empleo se convierte en una de las prioridades centrales de las políticas sindicales. En el sector privado la negociación de la formación profesional se concentra en las categorías englobadas en servicios, como periodistas, profesores, procesamiento de datos y trabajadores del transporte. En el sector industrial se presenta la mayor incidencia de negociación de la calificación necesaria a la utilización de las nuevas tecnologías. El paso de la negociación de cláusulas exclusivamente sobre el derecho a la calificación, hacia aquellas que contemplan la influencia sindical sobre las concepciones de los programas formativos es una tendencia probable, a pesar de las barreras colocadas por el empresariado. El último tema encarado es el referente a la formación profesional y el sistema de relaciones del trabajo. La calificación de la fuerza de trabajo continúa fuera del núcleo estratégico de las negociaciones colectivas en el Brasil. Además de ser precario el sistema de empleo público, existen significativos factores desestructurantes deterioro del mercado de trabajo, desempleo estructural y coyuntural- y un sistema de relaciones de trabajo que no favorece el equilibrio en las negociaciones. Se enumeran cuáles serían las características de un sistema de relaciones de trabajo para favorecer la negociación de formación profesional: garantía del derecho de organización en el local de trabajo, garantía de acceso a las informaciones de las empresas, efectivo derecho de huelga, protección contra el despido arbitrario, garantía de la vigencia de los acuerdos y fin del poder normativo de la justicia del trabajo. La publicación se cierra con una serie de conclusiones a modo de síntesis sobre los aspectos presentados anteriormente. La ampliación de la agenda sindical sobre formación profesional es una demostración de la recuperación de la importancia del tema para los trabajadores. Presionados por los cambios en el proceso de trabajo y por el desempleo, los trabajadores pasan a exigir el derecho a la educación universal. El movimiento sindical interviene en diferentes foros institucionales tanto a nivel federal como municipal donde las cuestiones del empleo y de la calificación profesionales están presentes, reuniones caracterizadas como un nuevo espacio de negociación más complejo, en la medida que incluyen un número mayor de actores sociales con intereses diversos y contradictorios. Es interesante observar que la presencia en esos foros amplió la agenda del movimiento sindical, haciendo que sus propuestas sean más universales y aumentando su capacidad de dialogar con competencia dentro de un amplio abanico de actores sociales. La participación sindical no se limita a una mera formulación. Las iniciativas llegan a la etapa de implementación de proyectos y programas. Se cita la experiencia en el Codefot, donde gestión y ejecución están a cargo también de los representantes de los trabajadores. Esa nueva forma de participación no es simple y presenta cuestiones complejas sobre el papel del movimiento sindical. Los espacios de participación institucional originan nuevos desafíos, entre los cuales se destacan: la capacidad de formular propuestas coherentes con los intereses de los trabajadores; la posibilidad de acompañar y controlar los emprendimientos y de divulgar las decisiones y evaluaciones realizadas; el apremio en articular una intervención unificada de los representantes de los trabajadores; y las perspectivas de extender esa experiencias para nuevos espacios institucionales que tratan de otras dimensiones de la vida del trabajador. Esa forma de participación institucional desarrolla un tipo de control social de los recursos y de las políticas públicas, con cuatro dimensiones diferentes por lo menos: fiscalización, formulación, ejecución y gestión. Trátase por lo tanto de la capacidad de un sector social para influir en el desarrollo de las políticas públicas. El adelanto conquistado en el campo institucional no se reproduce, en la misma medida, en la relación directa entre capital y trabajo; la formación profesional se encuentra en estado incipiente en el plano de las negociaciones colectivas vigentes en el país. Las empresas todavía se adjudican el derecho exclusivo de capacitar al trabajador en su ámbito. Para muchas empresas la capacitación del trabajador no se traduce en un problema y siguen entrenando de forma unilateral al trabajador en el lugar de trabajo. Para otras, el nivel de escolaridad pasa a ser un requisito de selección, que se traduce en una barrera entre los puestos de trabajo y los desempleados con baja escolaridad. A pesar de que un gran número de empresas se preocupa por la elevación del nivel de escolaridad de sus trabajadores y por un sistema de capacitación profesional continua, la negociación colectiva de esa cuestión no forma parte del contexto actual en que se establecen las relaciones entre capital y trabajo. El derecho de conocer y saber también pasa por decidir qué y cómo aprender. La negociación bipartita es el mejor medio de formular, concebir y desarrollar políticas de formación profesional en el ámbito de la empresa o aun en el sector de producción. Ese tal vez sea uno de los grandes desafíos de la práctica sindical en el campo de la empresa en los próximos tiempos.
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