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Fecha de actualización:
21/07/2009

 

 

Competencias Laborales


 Mandon, Nicole (1998) Analyse des emplois et des compétences: la mobilisation des acteurs dans l’approche ETED. Marsella: Céreq, Document nº 135, Cahier ETED nº 2, mayo.

 

El método ETED (Empleo-Tipo Estudiado en su Dinámica), elaborado en Francia a fin de los años ochenta, apunta al análisis de los empleos, su evolución y las competencias puestas en práctica. Actualmente está sistematizando la movilización de los actores y continúa la reflexión metodológica gracias a la constitución de la "Red ETED Investigación Desarrollo" que ha proporcionado un cúmulo de casos interesantes. Se afirma que el estudio de empleos y competencias no puede considerarse una ‘ciencia dura’, ya que el analista debe poner en juego su propia interpretación, no es tampoco un proceso secuencial y lineal, ni puede ser llevado a cabo por un experto aislado sino que asocia a numerosos actores. La palabra método se toma en el sentido de una herramienta mental que contribuye a la profesionalización de dichos actores, permitiendo el trabajo colectivo que acompaña tanto el estudio como el aprovechamiento de los resultados.

Dentro de este marco, se puntualiza el objetivo de la publicación: proporcionar los elementos que permitan situar los talleres o estudios realizados, comprender sus características y la manera en que se han tejido los lazos entre los diversos actores: investigadores, consultores, trabajadores, encargados de recursos humanos, responsables de la formación.

La obra abarca cuatro capítulos con los siguientes contenidos: cuestiones generales acerca de los talleres; nociones de base compartidas por los participantes de las experiencias; opciones de colaboración y apropiación adoptadas por los talleres; enseñanzas metodológicas en términos de conductas y movilización de los actores.

El primer capítulo comienza señalando ciertos datos con respecto a la relación con el trabajo de campo: éste no es simplemente un lugar encuestado que brinda información, sino también un semillero de temas de búsqueda, una fuente de cuestionamiento previo a la investigación y de demanda explícita de transferencia metodológica y un ámbito donde la movilización de los actores permite la confrontación. Se trata de un terreno participativo y reactivo. Se ha dejado de lado una visión determinista en la evolución de los empleos, ya que la modernización tecnológica se revela asociada con muchos otros factores, y se constata también que es necesario preparar a las personas para pilotear situaciones cambiantes.

Después de referirse a la modificación en el trabajo de campo en aspectos atinentes a la validación y presentación de resultados, por ejemplo la confiabilidad de los mismos apoyada en el rigor de la puesta en práctica o la función de "espejo" ofrecida a los principales interesados, se interna la publicación en el "saber leer" los empleos, lo cual requiere fuertes componentes metodológicos. Se trata de una herramienta mental de base para numerosos profesionales intervinientes, a pesar de que cada uno efectúa esta lectura con sus referentes habituales. La autora manifiesta que hay que adaptar la acción a las exigencias de los distintos profesionales, pero manteniendo la coherencia de conjunto del método.

Se describen a continuación los dos tipos de talleres que se implementaron respondiendo a demandas específicas: los solicitados por una empresa u otro organismo con el deseo de conocer mejor sus empleos a fin de perfeccionar su gestión, y los requeridos por las instituciones de formación que intentan afinar su oferta. El análisis de estos talleres ha demostrado la importancia de la comunicación y de la difusión de los resultados, y la relevancia del intercambio entre los planteos propios del análisis y los de los diferentes campos operativos.

Un apartado está dedicado a mostrar que la variedad de los empleos estudiados (distintos niveles, categorías, actividades, sectores) y las particularidades de las ocupaciones terciarias y de servicios (legibilidad de las dimensiones no técnicas de su tarea, plasticidad ante los cambios, impacto de la persona sobre el puesto, presencia natural de la exigencia de "servicio al cliente") han resultado fuentes valiosas de enseñanzas metodológicas.

El segundo capítulo se ocupa de las nociones y principios que deben compartir prestatario y demandante desde el comienzo de cada estudio. Hay una fase de encuentros previos para ponerse de acuerdo acerca del método adecuado. Los solicitantes se acercan atraídos especialmente por dos conceptos que rompen con el esquema tradicional: la variabilidad de los empleos (diferentes formas que pueden revestir) y la dinámica de los mismos. Este primer intercambio es delicado dado que, aunque el demandante no es un especialista en el tema, llega con ciertas referencias y una historia propia, y espera respuestas operativas frente a sus problemas.

Con respecto al nivel y objeto de análisis, se deben unificar las nociones de competencias y de empleo-tipo. La ETED concibe las competencias como "saber movilizar los conocimientos, capacidades, cualidades, para hacer frente a una situación dada"; son saberes en acción. Un empleo-tipo o empleo-oficio es el que reagrupa diferentes situaciones individuales, según la especificidad de su rol socio-productivo definido por el campo de intervención sobre el proceso al cual contribuye de manera principal, la especificidad de sus tareas y la finalidad global.

Se enumeran luego las diversas herramientas para recoger la información sobre el contexto y las situaciones individuales de trabajo: entrevistas con informantes claves, encuestas realizadas a muestras intencionales de personal jerárquico y de titulares de empleos, y datos proporcionados por los grupos de pilotaje y los grupos técnicos eventualmente consultados.

Es indispensable además aunar criterios en cuanto a las modalidades de la puesta en práctica: la duración del taller (entre nueve meses y un año), las opciones en materia de colaboración, de seguimiento y de transferencia. El encadenamiento del estudio es modular y cada etapa aporta un tipo de resultados sobre los cuales se construye la siguiente. Pueden distinguirse las siguientes fases: recolección de datos del contexto para construir la encuesta y aplicación de la misma al personal jerárquico y a los empleados; un primer análisis de la información para pre-identificar empleos-tipos y armar la descripción; eventualmente, entrevistas particulares, encuestas complementarias o trabajos grupales; finalmente, presentación de los resultados definitivos adecuada a los diferentes usuarios.

Luego de referirse a las instancias de seguimiento y a los actores intervinientes, la autora concluye el capítulo afirmando que, frente al riesgo que ofrece un estudio de este tipo con una progresión modular que deja abierta la posibilidad de ajustes, es imprescindible actuar con transparencia y confianza mutua.

En el capítulo tercero se ejemplifica, a través de los talleres realizados, las diferentes opciones en materia de colaboración entre los actores. Se mencionan cuatro formas de cooperación: con conducción o pilotaje externo, realización externa o mixta, e implicancia de las estructuras asociadas en el seguimiento y la validación; con conducción o pilotaje interno, realización externa o mixta, e implicancia de la estructura en el seguimiento y la validación; con conducción y realización internas y persona guía solicitada para cuestiones puntuales fuera del terreno; con conducción y realización internas y persona guía solicitada sobre el terreno. En cada caso descripto (estudio para empleados de cantinas o de una caja de seguros de enfermedad, para asociados que se ocupan del mejoramiento de viviendas, para formación de comisarios de Policía, etcétera) se desarrollan los siguientes ítems: solicitud del taller, algunas características del empleo en cuestión, realización del estudio, instancias del seguimiento, implicancia y contribución de los titulares de empleos, apreciación sobre el aprovechamiento del taller.

Ciertos aspectos delicados de la colaboración y de la transferencia son analizados en el cuarto capítulo, donde se indica que la fiabilidad del estudio y su aprovechamiento dependen del cumplimiento de las siguientes exigencias: calidad de las informaciones, rigor de análisis, adecuada presentación de los resultados, y apropiación por parte de los diferentes actores de las nociones esenciales. Además, el análisis de los empleos y las competencias constituye, en su puesta en práctica, un arte donde se combinan atención, movilización de la memoria individual y colectiva, perspicacia en la interpretación y pedagogía en la manera de comunicar.

En cuanto a los equipos de trabajo se recomiendan algunas pautas. Entre representaciones y referentes operacionales preexistentes, es necesario lograr una objetivación rigurosa. La implicancia de los titulares de empleo debe ubicarse entre reacción y coanálisis pero no en un autoanálisis para lo cual no están preparados. Confiar la coordinación de la acción a un especialista reconocido puede constituir una garantía de objetividad, sin anular el papel importante que tiene el jefe de proyecto designado internamente. Hay que tener en cuenta los momentos claves en que deben intervenir los miembros del comité de pilotaje, por ejemplo: la etapa de elección del grupo de personas para comenzar el estudio, la selección de la muestra, el paso de una fase test a una fase extensiva. Por último, se exponen algunas recomendaciones acerca de la comunicación: quiénes y cómo deben ser informados, y la forma de presentar los resultados.

En las conclusiones finales, la autora señala los temas que es necesario profundizar en próximas investigaciones sobre la movilización de los actores en el análisis de los empleos y competencias y registra dos comprobaciones que emergen de la observación de los talleres. Por una parte es relevante armonizar el tiempo de las estrategias de aplicación y el tiempo del estudio, dejando un plazo prudencial a los actores del campo de investigación para reflexionar sobre el cambio, y utilizar los mecanismos apropiados para coordinar investigación y trabajo en terreno. Por otra parte, se puede constatar una diversidad de formas de apropiación en materia de análisis de empleos, dada la variedad de personas que se interesan por el método y se subraya, como condición para un progreso en este campo, el cuidado de una capitalización crítica compartida por todos los participantes del estudio.

 

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