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Módulos de formación en seguridad química
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8. PRODUCTOS QUÍMICOS QUE ENTRAÑAN RIESGOS DE ACCIDENTES MAYORES
Ha habido varios casos de desastres
industriales mayores relacionados con el uso de productos químicos. Aunque se
trata de accidentes individuales, diferentes en
cuanto al modo en que acontecieron y a los productos químicos que los
provocaron, todos ellos
presentan una característica común: fueron sucesos incontrolados en los que se
produjeron incendios, explosiones o la liberación de compuestos tóxicos, y que
ocasionaron daños o incluso el fallecimiento de un gran número
de personas tanto dentro como fuera de la fábrica, o bien provocaron grandes daños
materiales y medioambientales. Los accidentes que entrañan riesgos mayores
pueden comenzar con: - la fuga de un compuesto inflamable, la mezcla del mismo con el aire,
la formación de una nube de vapor inflamable y el desplazamiento de ésta hasta
una fuente de ignición, lo que ocasiona un incendio o a una explosión.
- la
fuga de compuestos tóxicos, la formación de una nube de vapores tóxicos
y el desplazamiento de ésta.
Estas nubes pueden afectar directamente al lugar en que se generan y es
posible que también a las zonas pobladas limítrofes. Si se trata de
compuestos inflamables, el mayor peligro lo entraña el repentino escape masivo de
gases o de líquidos volátiles. Si la nube se incendia, los efectos de la
combustión dependerán de muchos factores; por ejemplo, la velocidad del viento y el grado de dilución
de la nube. La zona
afectada estará limitada, por lo general, a unos pocos cientos de metros
alrededor del lugar del accidente. Mucho más extensas pueden ser las zonas
afectadas cuando se produce una liberación de materiales tóxicos repentina o
en grandes cantidades. En condiciones favorables, una nube de este tipo puede
seguir conteniendo concentraciones letales de tóxicos aún después de haber
recorrido varios kilómetros desde el lugar del accidente. La magnitud del
accidente depende del número de personas que se encuentren en el recorrido de
la nube, así como de la eficiencia de los dispositivos de emergencia (la
evacuación antes de que la nube alcance las zonas pobladas, por ejemplo). Igualmente,
el efecto puede desplazarse a otras fábricas localizadas en las
cercanías y en las que existan productos químicos inflamables, reactivos o
tóxicos, de modo que la catástrofe aumenta (el denominado "efecto
dominó"). Además del peligro para la salud que entraña la nube, los incendios
provocan un déficit de oxígeno en el aire y la
incorporación de humos que pueden contener gases tóxicos. El cloro y el
amoniaco son los productos químicos tóxicos utilizados con más frecuencia en
cantidades lo suficientemente grandes como para que entrañen un riesgo de
accidente mayor.
Ambos cuentan con un historial de accidentes importante. También
existen otros productos químicos que, a pesar de que se emplean en menor cantidad,
deben ser manejados con un cuidado especial, dada su extrema
toxicidad. Un accidente industrial clasificado como 'riesgo mayor'
conduce a un control más exhaustivo, más específico que el aplicado en las
operaciones industriales normales. El propósito es proteger tanto
a los trabajadores como a la población ajena a la fábrica, así como evitar
las pérdidas económicas que sufriría la empresa y los daños al medio ambiente. El primer paso
de una estrategia
sistemática es identificar qué instalaciones están expuestas a riesgos de
accidentes mayores. A tal efecto, la Unión Europea ha dispuesto una Directiva
que entró en vigor en el año 1984 y en la que se fijan ciertos criterios basados
en las características de toxicidad, inflamabilidad y capacidad de explosión
propias de los productos químicos. Para seleccionar las actividades industriales
concretas expuestas a riesgos de accidentes mayores, se facilita una lista de
compuestos en la que se indican las cantidades límite. La lista incluye 180
compuestos tóxicos y límites que varían entre 1 kg (en los compuestos de
toxicidad extrema) y 50.000 toneladas (en el caso de los líquidos muy
inflamables). (Véase la lista en la sección: 'Identificación, clasificación
y etiquetado de los productos químicos', Anexo 7.) Criterios
para incluir a una instalación en la categoría de 'expuesta a riesgos de
accidentes mayores' 1.
Compuestos muy tóxicos (Categorías 1 y 2) o tóxicos (Categoría 3) Compuestos
clasificados en las categorías de peligrosidad que figuran más abajo, conforme
a su toxicidad aguda. También es posible efectuar la clasificación determinando
la toxicidad aguda en animales, expresada por los valores DL50 o CL50 y
aplicando los siguientes límites: - Compuestos que responden a los
criterios de la primera fila de la tabla expuesta más abajo
- Compuestos
que responden a los criterios de las filas segunda o tercera y que, como
consecuencia de sus propiedades físicas o químicas, sean potencialmente
susceptibles de entrañar un riesgo mayor similar al causado por los compuestos que se adaptan a los criterios de la primera fila de la
tabla.
|
 |
Categoría |
DL50 (vía oral, en la rata) (mg/kg de peso
corporal) |
DL50 (vía dérmica, en la rata o en el conejo) (mg/kg
de peso corporal) |
CL50 (por inhalación, en la rata) (mg/litro en 4
horas) |
|
1 |
<5 |
<10 |
<0,10 |
|
2 |
5-25 |
10-50 |
0,1 - 0,5 |
|
3 |
25 - 200 |
50 - 400 |
0,5 - 2 |
 |
2. Compuestos inflamables - Gases que forman con el aire mezclas inflamables
- Líquidos
muy inflamables o extremadamente inflamables con puntos de inflamación
inferiores a 21 °C
- Líquidos inflamables con puntos de inflamación
inferiores a 55 °C
3. Compuestos que pueden explotar cuando entran en contacto con una fuente de
ignición o que son más sensibles que el dinitrobenceno a los choques o a la
fricción. No cabe restringir a sectores definidos las actividades industriales
expuestas a riesgos de accidentes mayores. En todo caso, la experiencia demuestra que tales instalaciones están asociadas habitualmente a las
actividades siguientes: - refinado y trabajos petroquímicos
- operaciones
en laboratorios e industrias químicas
- almacenamiento y dispensación de
LPG (Liquid Petroleum Gas, gas natural licuado)
- centros de almacenamiento y
distribución de productos químicos
- almacenamiento de grandes
cantidades de fertilizantes
- manejo de explosivos en fábricas
- operaciones en las que se emplea cloro en grandes cantidades
A fin de establecer prioridades, se facilita una lista abreviada de los
principales productos químicos
peligrosos, que será útil como guía. También se podrán fijar las
prioridades dentro de la fábrica para identificar las áreas más peligrosas de las actividades de producción. A
continuación hay una lista de productos químicos esenciales para identificar las
instalaciones de mayor peligrosidad. |
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Compuesto |
Cantidad |
Numeración según la lista de la CE |
|
Compuestos inflamables en general
Gases inflamables
Líquidos muy inflamables |
200 t
50 000 t |
124
125 |
|
Compuestos inflamables específicos
Hidrógeno
Óxido de etileno |
50 t
50 t |
24
25 |
|
Explosivos
específicos
Nitrato de amonio
Nitroglicerina
Trinitrotolueno |
2500 t
10 t
50 t |
146 b
132
145 |
|
Compuestos tóxicos específicos
Acrilonitrilo
Amoniaco
Cloro
Dióxido de azufre
Sulfuro de hidrógeno
Cianuro de hidrógeno
Disulfuro de carbono
Fluoruro de hidrógeno
Cloruro de hidrógeno
Trióxido de azufre |
200 t
500 t
25 t
250 t
50 t
20 t
200 t
50 t
250 t
100 t
|
18
22
16
148
17
19
20
94
149
180 |
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Compuestos muy tóxicos específicos
Isocianato de metilo
Fosgeno |
150 kg
750 kg |
36
15 |
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Casos - Envenenamiento por cloro en Sri Lanka
- Está
descrito un caso de envenenamiento por cloro en un supervisor mecánico de
37 años de edad empleado en una planta depuradora de aguas situada en Sri Lanka.
Al manipular la válvula del cilindro principal, quedó expuesto a vapores
de cloro durante unos pocos segundos (mientras se precipitaba a cerrar el
flujo de gas). Comenzó a sentir una intensa sofocación y presión en el
tórax, tos, una insoportable irritación en los ojos y en la boca, cefalea
y malestar gástrico. Los síntomas se mantenían incluso 27 días después del
accidente.
- Accidente de transporte
- En Noruega tuvo lugar
una masiva liberación de cloro como resultado de la fuga en el tanque de un
vehículo que transportaba cloro. Fue necesario hospitalizar a 85 personas,
con edades comprendidas entre los 6 meses y los 82 años; de ellas,
fallecieron tres. Las aproximadamente 7-8 toneladas de cloro (gas) formaron una
nube de 10 km de largo, que se extendió por todo el valle donde se generó.
Datos acerca del cloro Se trata de un gas amarillo-verdoso, con un
olor picante. Es más pesado que el aire, de modo que las nubes formadas tienden
a dispersarse a lo largo del terreno. Puede ocupar sótanos o túneles
subterráneos (como el accidente ocurrido en el metro de Nueva York, en el que
hubo que hospitalizar a 208 personas). Desde el
punto de vista químico, el cloro es muy activo. En estado seco y a temperatura
ambiente reacciona directamente con muchos materiales, entre ellos, los metales. El
cloro seco no ataca al acero, motivo por el que su expedición comercial tiene
lugar en recipientes de este material, en forma de líquido a presión. Al evaporarse
el cloro licuado (punto de ebullición = -340 °C), cada volumen
inicial origina 457 volúmenes de gas. La presencia de humedad en el cloro, aun en
cantidades mínimas, provoca la rápida corrosión del acero, el cobre y el
níquel. El cloro sufre una enérgica reacción con varios compuestos
orgánicos, como las grasas y los aceites minerales. Las mezclas de cloro e
hidrógeno son explosivas. A temperatura ambiente, el cloro se disuelve en el
agua en una proporción de 6,5 g por litro. La solución resultante es
ácida, corrosiva, oxidante, decolorante y germicida. Durante los procesos en
que se manejan soluciones acuosas, éstas deben mantenerse a una temperatura
superior a 9,60°C a fin de evitar obstrucciones debidas a la formación de
cloro hidratado (sólido). La reactividad del cloro limita en gran medida la elección de los materiales
con los que se construye una planta industrial. Una construcción de acero debe encontrarse
seca
antes de que el cloro penetre en ella. El titanio es un material de construcción
satisfactorio a temperaturas bastante inferiores a los 1000 °C, siempre que la
humedad sea elevada. Es resistente al cloro sólo cuando este se encuentra
húmedo, de modo que será necesario prever un posible fallo si entra en
contacto con el cloro seco. Entre otros materiales resistentes al ataque del gas
cloro (tanto húmedo como seco) a temperatura ambiente, se encuentran el vidrio
gres, la porcelana y algunos plásticos. En el caso de productos que contienen
cloro, como los hidrocarburos clorados empleados como
disolventes, cabe la posibilidad de que se libere cloro molecular durante un
incendio o si el material entra en contacto con productos químicos incompatibles,
y se generen humos y gases peligrosos. El TLV (valor límite umbral) de exposición recomendado para el cloro es de 1 ppm (parte por
millón), concentración equivalente al límite de detección por el olfato. El
STEL (límite de exposición de corta duración) es de 3 ppm. El cloro es un
irritante de las vías respiratorias. La exposición al cloro en unas 15 ppm
causa irritación de las mucosas (oculares, nasales y, especialmente,
faríngeas y pulmonares). El cloro líquido provoca quemaduras frías y es
corrosivo para los tejidos humanos. El gas resulta mortal en concentraciones de
100-150 ppm cuando la exposición al mismo se prolonga 5-10 minutos. -
- Una
liberación instantánea accidental de 10 toneladas de cloro puede dar
ocasionar
una concentración máxima de 140 ppm a una distancia de 2 kilómetros en la
dirección del viento y desde el origen, y de 15 ppm a una distancia de 5
kilómetros (siempre que no haya
inversión de las condiciones meteorológicas normales).
Un recipiente con 1 tonelada de cloro que libere líquido a flujo completo a
través de una válvula abierta puede quedar vacío en unos 10 minutos, y una
bombona en mucho menos tiempo. Efectos de diversas concentraciones de gas
cloro en los seres humanos (1 ppm = 3 mg/m3) |
 |
Concentración (ppm) |
Tiempo |
Efecto |
|
3-6 |
- |
Sensación de quemazón tolerable, si no
hay otros efectos, durante un periodo de hasta 1 hora |
|
10 |
1 min |
Tos |
|
10-20 |
30 min |
Inmediata irritación peligrosa de la nariz, la
faringe y los ojos |
|
100-150 |
5-10 min |
Las personas más vulnerables corren
peligro de muerte |
|
300-400 |
30 min |
Concentración media letal prevista para personas
activas y sanas |
|
1000 |
Pocas inspiraciones |
Probablemente fatal |
 |
Los filtros para gases son eficaces contra el cloro sólo cuando éste se
encuentra en una concentración baja. Se puede emplear un filtro de tipo B para
concentraciones inferiores al 0,1% (v/v). La posibilidad de percibir el color
típico del gas cloro es una señal de que se ha sobrepasado el límite de
exposición recomendado antes citado (TLV). |
 |
La UE clasifica al cloro en la categoría T (tóxico) y le aplica las
siguientes frases de riesgo: |
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R23 |
Tóxico por inhalación. |
|
R36/37/38 |
Irrita los ojos, la piel y las vías
respiratorias. |
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así como las siguientes frases de seguridad: |
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S1/2 |
Consérvese bajo llave y manténgase fuera del alcance de los niños. |
|
S7/9 |
Manténgase el recipiente bien cerrado y en lugar bien ventilado. |
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S45 |
En caso de accidente o malestar, acúdase
inmediatamente al
médico (si es posible, muéstresele la etiqueta). |
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¿Dónde se emplea el cloro?
El uso del cloro está muy extendido en la elaboración de numerosos productos
cotidianos. Se emplea para depurar el agua de bebida en todo el mundo, además
de para el tratamiento de aguas residuales. También está muy extendido su uso
en la producción de papel y pulpa de papel, colorantes, textiles y en
la producción de petróleo. Se encuentra en medicamentos, antisépticos, insecticidas, alimentos, disolventes, pinturas, plásticos y muchos
otros artículos corrientes en el mercado. La mayor parte de la producción de cloro
se utiliza en la preparación de compuestos clorados para fines de
desinfectación, decoloración de pulpa de papel y fabricación de textiles,
así como en la industria de los plaguicidas. Transporte del cloro Durante
el transporte, el cloro lleva adscrito el número de identificación "1017",
conforme a la numeración de las Naciones Unidas. Se le adjudica la Clase 2.3 con la
subclases de peligro 5.1 y 8. Los recipientes y las bombonas deben
mostrar los correspondientes símbolos y el vehículo debe llevar rótulos
visibles. En los lugares en los que se emplea una gran cantidad de cloro, éste
se somete a diversos requisitos de notificación, normas, asesoramiento, restricciones,
códigos de funcionamiento y procedimientos de mantenimiento, debido a los
posibles
riesgos que entrañan su almacenamiento y manipulación. El asesoramiento debe
utilizarse para elaborar planes de emergencia y listas de
comprobación d el mantenimiento rutinario, teniendo en consideración las
características particulares de cada instalación.
BIBLIOGRAFÍA
CLAYTON G.D. y CLAYTON F.E., directores, Patty's Industrial Hygiene and Toxicology,
3ª edición revisada, John Wiley & Sons Inc., Estados Unidos, 1978 Directiva
82/501/CEE del Consejo, de 24 de junio de 1982 relativa a los riesgos de
accidentes graves en determinadas actividades industriales. Directiva 87/216/CEE
del Consejo, de19 de marzo de 1987 por la que se modifica la Directiva
82/501/CEE relativa a los riesgos de accidentes graves en determinadas
actividades industriales.
East African Newsletter on Occupational Health and Safety, Supplement 2/ 1989,
Instituto de Salud en el Trabajo, Finlandia, 1989 OIT, Organización Internacional
del Trabajo, Enciclopedia de salud y seguridad en el trabajo, Vol I -III, Ginebra,
1983 OIT, Organización Internacional del Trabajo, Control de riesgos de
accidentes mayores, Manual práctico, 2ª edición, Ginebra, 1990 OIT, Organización Internacional del
Trabajo,
Prevención de los accidentes industriales mayores, Repertorio de recomendaciones prácticas, Geneva 1991 IPCS (Programa Internacional de Seguridad de las Sustancias
Químicas), Criterios de Salud Ambiental, 21, Cloro y cloruro de
hidrógeno,
OMS, Ginebra, 1982 IPCS (Programa Internacional de Seguridad de las Sustancias
Químicas) y CCE (Comisión de las Comunidades Europeas), (FISQ) Fichas Internacionales
de Seguridad Química, Cloro, FISQ núm. 126 NACIONES UNIDAS, Transporte de
Mercancías Peligrosas, 8ª edición, Nueva York, 1993.
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Índice
Actualizada por BC. Aprobada por EC. Actualización: 30.11.2004.
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