A principios del nuevo siglo, los problemas del empleo de los jóvenes
continúan persistiendo tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo y existe
un número desproporcionadamente elevado de hombres y mujeres jóvenes en situación de desempleo a
largo plazo u obligados a trabajar precariamente o con contratos de corta duración. Como resultado
de esta situación, muchos abandonan la mano de obra o no consiguen entrar satisfactoriamente a la
primera y dejan de ser activos. Los jóvenes socialmente desfavorecidos suelen verse particularmente
afectados, perpetuándose así un círculo vicioso de pobreza y exclusión social. En los países en
desarrollo, dónde muy pocos pueden permitirse el lujo de estar desempleados, el problema del
desempleo es más un problema de subempleo y de puestos de trabajo de poca remuneración y
mala calidad en el gran sector no estructurado. Como consecuencia, la promoción del empleo
productivo para los jóvenes es especialmente importante en el programa de trabajo decente
de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Los esfuerzos desplegados en este campo
se rigen por el reconocimiento de la necesidad de políticas y programas eficaces para mejorar
el nivel de vida de los jóvenes y para facilitar su integración total en la sociedad.
La OIT ha adoptado la siguiente combinación de estrategias para hacer frente al desafío del empleo
de los jóvenes:
Establecimiento de un marco para promocionar el trabajo decente para los jóvenes mediante los convenios
fundamentales y otros convenios y recomendaciones relacionados con el empleo y la protección.
Sensibilizar a los Estados miembros sobre el tema del empleo de los jóvenes. El empleo de los jóvenes
se ha inscrito en el orden del día de diversas reuniones de la Conferencia Internacional del Trabajo (CIT) (1986,
1996, 1998 y 2000).
Realizar investigaciones relacionadas con las cuestiones sobre el empleo de los jóvenes, incluyendo
políticas innovadoras y efectivas y prácticas destinadas a mejorar las oportunidades de los jóvenes en el
mercado de trabajo y en las empresas.
Preparar y difundir instrumentos de políticas de uso fácil y manuales de buenas prácticas sobre
las políticas y programas en materia de empleo de los jóvenes.
Establecer y mantener bases de datos que faciliten información sobre el estado del empleo de
los jóvenes en todo el mundo. La base de datos de los indicadores claves del mercado del trabajo (ICMT),
por ejemplo, contiene la tasa de desempleo de los jóvenes desagregado por sexo; el coeficiente de la
tasa de desempleo de los jóvenes con respecto a la tasa de desempleo de los adultos; la proporción de
jóvenes desempleados con respecto al total de desempleados y la proporción de jóvenes desempleados con
respecto a la población juvenil.
Ofrecer apoyo técnico a los Estados miembros en el diseño y la aplicación de políticas y programas
destinados a hacer frente al desafío del empleo de los jóvenes.
Fomentar la igualdad de oportunidades de empleo para todos los jóvenes y la protección contra la
discriminación en el mercado del trabajo en los planos nacional, regional e internacional.
Puesto al día por GT. Aprobado por PA. Ultima actualización: 5 de junio de 2001.