Estadísticas de la población económicamente activa, el empleo, el
desempleo y el subempleo
Para atender las necesidades a largo plazo en materia de análisis
detallados y de datos de referencia, deberían compilarse, por lo menos una
vez cada diez años, estadísticas de la estructura y distribución de la
población económicamente activa.
Estas estadísticas deberían clasificarse por lo menos según el sexo,
el grupo de edad, el grupo de ocupaciones o los niveles de calificación,
la rama de actividad económica, el área geográfica y la situación en la
ocupación (como empleador, persona que trabaja por cuenta propia,
asalariado, trabajador familiar no remunerado o miembro de una cooperativa
de productores).
Deberían compilarse estadísticas de salarios medios y horas medias
de trabajo (horas efectivamente trabajadas u horas pagadas) por lo menos
una vez al año.
Estas estadísticas deberían clasificarse por lo menos según la rama
de actividad económica, por sexo y, si hubiere lugar, según tamaño del
establecimiento y área geográfica, y, cuando sea posible, por grupo de
edades y grupo de ocupaciones o nivel de calificación.
Deberían compilarse por lo menos una vez al año estadísticas
continuas de las tasas de salario por tiempo y horas normales de trabajo,
cuando sea apropiado.
Estas estadísticas deberían clasificarse por lo menos según la rama
de actividad económica y, si hubiere lugar, por sexo, grupo de edades,
ocupación o grupo de ocupaciones o nivel de calificación, tamaño del
establecimiento y área geográfica.
Con miras a atender necesidades a largo plazo de análisis detallados
y de datos de referencia, deberían compilarse estadísticas de la
estructura y distribución de los salarios, de ser posible una vez cada
cinco años.
Estas estadísticas deberían proporcionar:
datos sobre las ganancias y las horas de trabajo (horas
efectivamente trabajadas u horas pagadas), clasificados al menos por sexo,
grupo de edades, ocupación o grupo de ocupaciones o niveles de
calificación, ramas de actividad económica, tamaño del establecimiento y
área geográfica;
datos detallados sobre la composición de las ganancias (tales como
salario básico, suplemento por horas extraordinarias, remuneración por
períodos no trabajado y primas y gratificaciones), y de las horas de
trabajo (horas efectivamente trabajadas u horas pagadas);
datos sobre la distribución de los obreros y empleados según el
nivel de ganancias y las horas de trabajo (horas efectivamente trabajadas
u horas pagadas), clasificados con arreglo a diferentes características
importantes de los obreros y empleados, como el sexo y los grupos de edad.
Para atender las necesidades a largo plazo, deberían compilarse
estadísticas del costo de la mano de obra, por lo menos una vez cada cinco
años.
Estas estadísticas deberían proporcionar datos sobre el nivel y la
composición del costo de la mano de obra, clasificados por ramas de
actividad económica.
I. Medidas Generales y Selectivas que deben Adoptarse en una
Política
del Empleo
Todo Miembro debería:
realizar estudios constantes acerca de la magnitud y distribución de
la fuerza de trabajo y de la naturaleza y amplitud del desempleo y del
subempleo, así como de las tendencias a este respecto, en los que se
incluya, siempre que sea posible, un análisis de lo siguiente:
la distribución de la fuerza de trabajo por grupos de edad, sexo,
categorías profesionales, calificaciones, regiones y sectores económicos;
las tendencias probables de la evolución de cada uno de estos grupos, y
las repercusiones de los factores demográficos, particularmente en los
países en vías de desarrollo cuyo crecimiento demográfico es rápido, así
como de los cambios técnicos sobre dichas tendencias;
el volumen de las posibilidades actuales de empleo productivo y sus
posibilidades en épocas futuras, en diferentes sectores económicos,
regiones y categorías profesionales, teniendo en cuenta los cambios
previstos en la demanda y la productividad;
realizar enérgicos esfuerzos, especialmente mediante censos y
encuestas por muestreo, para mejorar los datos estadísticos necesarios
para tales estudios;
emprender y fomentar el acopio y análisis de los índices corrientes
de actividad económica y estudiar las tendencias en la evolución de nuevas
técnicas en los diferentes sectores de la industria tanto en el país como
en el extranjero, especialmente respecto de la automación, entre otras
cosas con objeto de distinguir las fluctuaciones a corto plazo de los
cambios estructurales a largo plazo;
establecer previsiones a corto plazo sobre el empleo, el subempleo y
el desempleo, con suficiente anticipación y detalle para poder actuar sin
demora con el objeto de evitar o remediar el desempleo o la escasez de
mano de obra;
emprender y fomentar estudios sobre los métodos y resultados de las
políticas del empleo en otros países.
Para la formulación de tales políticas, los Miembros deberían,
cuando proceda:
recopilar datos nacionales sobre las pequeñas y medianas empresas,
que comprendan, entre otras cosas, los aspectos cuantitativos y
cualitativos del empleo, y garantizar al mismo tiempo que esta labor no
represente una carga administrativa excesiva para las pequeñas y medianas
empresas;