Propongo un Estado con seguridad democrática que
proteja la vida y la dignidad de sus profesores. Movilizaré la comunidad
nacional e internacional para que nuestros profesores no sean asesinados.
Le
propongo a los maestros un sindicalismo más participativo y más dignidad a las
comunidades. Que jalonen con sus organizaciones sindicales y solidarias el
avance hacia la plena cobertura escolar.
Que Colombia quiera a los profesores. Los ingleses recuperaron la dignidad de
los maestros con un programa sintetizado en una bella frase " Nadie olvida
un buen profesor".
Nuestro Estado Comunitario es un instrumento de
participación ciudadana para hacer el mejor uso de los recursos y avanzar hacia
el empleo productivo, la erradicación de la pobreza, la equidad distributiva,
la revolución educativa, la cobertura universal de la seguridad social y la
profundización de la descentralización. El estado comunitario pretende
materializar el objetivo primero del Estado; responder a las necesidades de la
comunidad. Lo que es para la Comunidad una expectativa en materia de educación,
salud, infraestructura, es para el Estado Comunitario un fin.
La educación es
la medida más eficaz para mejorar la distribución ingreso. Con educación de
calidad se evita la condena de ser pobre por herencia y se abren canales de
movilidad social. A mayor y mejor educación disminuyen las diferencias
salariales, aumenta la productividad y mejorar los ingresos de las personas.
El
País necesita una Revolución Educativa provista de participación comunitaria,
que avance hacia la cobertura universal, la buena calidad con acceso
democrático. Una educación crítica, científica, ética, tolerante con
diversidad y comprometida con el medio ambiente.
El desafío de la Revolución
Educativa incluye 5 temas esenciales.
Comprometeremos mínimo el 50% de las
regalías para la Revolución Educativa.
Lucharemos contra la corrupción y
la politiquería y destinaremos parte de estos recursos a la Revolución
Educativa.
Eliminaremos el derroche en las instituciones públicas para
focalizar los recursos hacia la educación.
Hemos trabajado un preacuerdo con
el Banco Mundial para un crédito para el Icetex de US $200 millones, de largo
plazo y baja tasa de interés en cuyo manejo también concurrirán ONG's que
coloquen recursos sin palancas politiqueras.
Financiaremos el programa de
Jóvenes en Acción y de jóvenes no bachilleres, destinando un creciente
porcentaje del presupuesto del Sena, que ojalá para este fin llegara al 50%.
Financiaremos parte de la revolución educativa con los recursos otorgados por
el Sistema General de Participaciones equivalentes al 58.5%.
Financiaremos
parte de los restaurantes escolares con el 0.5% del Sistema General de
Participaciones destinado a los distritos y municipios para programas de
alimentación escolar (Art. 76.17 L 715/01).
Financiaremos parte de los
servicios educativos a cargo del Estado con los recursos propios de los
municipios certificados y cofinanciaremos con éstos programas y proyectos
educativos, infraestructura, calidad y dotación. Los costos amparados con estos
recursos no podrán generar gastos permanentes a cargo del Sistema General de
Participaciones. (Art. 7 L 715/01).
Colombia tiene aproximadamente 3.000.000 de niños de edad escolar por fuera
de los establecimientos educativos. La meta es que en 7 años, haya plena
cobertura hasta el 9° grado. Para lograrlo debe avanzarse con celeridad.
En Colombia hay 16.327.531 niños y jóvenes, menores de 18 años. En el año
2000, se encontraban matriculados 10.260.014 de niños y jóvenes en
instituciones educativas. 899.707 de ellos en preescolar, 5.088. 295 en primaria
y 4.272.012 en secundaria.
En el año 2000 se presentaron al examen del ICFES 453.962 bachilleres de los
cuales solamente se matricularon en la universidad 148.274. En el mismo año, se
graduaron 417. 913 bachilleres.
Propongo:
Crear 1.500.000 cupos para educación básica, durante el próximo
cuatrienio. Fortalecer la educación pública, vincular toda la oferta educativa
y sistemas atípicos como el sistema tutorial que impulsé en Antioquia.
Reemplazar el servicio militar obligatorio por el servicio docente
obligatorio para ofrecer una salida eficaz al enorme atraso educativo en el que
se encuentra el país. No para reemplazar a los profesores sino para que haya
más colombianos comprometidos como educadores.
Dar a 500.000 niños en edad escolar un refrigerio y un almuerzo todos los
días en los colegios, a través de ONG´s, la iglesia y cooperativas de trabajo
asociativo. Esto se hará en adición a los actuales restaurantes escolares y
hogares comunitarios que deben ser mejorados.
¿Cómo lo haremos?
Fortaleceremos la educación pública y la oferta educativa comunitaria.
Para la ampliación de cobertura contrataremos, a través de los departamentos y
municipios certificados, cupos con instituciones religiosas, cooperativas,
asociativas, colegios privados y se pagará por estudiante atendido, con
garantía a los profesores del salario, afiliación a la seguridad social, y en
lo laboral, estabilidad pero sin dependencia del Gobierno, de acuerdo con lo
establecido en el Sistema General de Participaciones ( Art. 27. L 715/01)
Avanzaremos en la reubicación y nacionalización del magisterio oficial
con equidad, sin forzar traslados inhumanos y sin abandonar estudiantes.
Apoyaremos los colegios de profesores, con el sistema de contratación de
cupos, para superar el obsoleto enfrentamiento entre el Gobierno y los maestros.
Se requiere que estos hagan el tránsito de sindicalismo reivindicacionista al
participativo.
Estableceremos subsidios para los colegios privados que abran sus puertas
a estudiantes de los estratos pobres de la población.
Tomaremos ejemplos piloto en educación como la Bolsa Escola de Brasil, el
Aula Tecnológica y la experiencia en la Gobernación de Antioquia (1997), para
la ampliación de cobertura que el Sistema General de Participaciones delegó en
los municipios.
Continuaremos con el sistema semipresencial iniciado en el Cauca y
difundido ampliamente en Antioquia y Santander, también contratado por cupos,
con el apoyo de monitores, como alternativa para el campo y para los adultos
jóvenes de las ciudades. Un monitor reemplaza varios profesores. El uso del
computador facilita enormemente este sistema.
Haremos un ensayo de escuelas dirigidas por padres de familia y otros
estamentos comunitarios, que puedan nombrar y remover directivas y profesores.
Evaluaremos sus resultados en calidad, repitencia y deserción. Queremos que
sean Escuelas Excelencia.
Cambiaremos el servicio militar obligatorio por el servicio docente
obligatorio. Lo aplicaremos cuando tengamos 100.000 soldados profesionales. El
bachiller o universitario deberá ser profesor de primaria o secundaria durante
un año, sin reemplazar los maestros, con el objeto de atender más estudiantes.
La enseñanza de ética, ecología, negociación de conflictos, transparencia,
tendrá un gran soporte en este nuevo contingente de maestros.
Ampliaremos los cupos para los profesores estudiantes en los planteles
educativos del País, para dar cumplimiento al servicio docente obligatorio.
Incrementaremos los programas para formación de niños especialmente
capaces o con habilidades especiales.
Racionalizaremos la construcción de los edificios escolares por medio
del sistema de contratación. Los departamentos o municipios certificados, con
recursos propios, deben efectuar préstamos a contratistas o concesionarios para
construir instalaciones, pues se conocen casos de ahorros del 25% por aula que
construye la Iglesia, en comparación con la contratación oficial.
Otorgaremos un cupón a cada niño pobre matriculado por cada día
escolar que será entregado a la institución educativa o a ONG´s. Las
Secretarías de Educación repartirán los cupones a dichas instituciones. Así
cumpliremos la meta de adicionar 500.000 niños a los restaurantes escolares,
con la garantía de almuerzo y refrigerio.
No obstante que hemos pasado del 9% al 15.2% de cobertura neta universitaria,
todavía nos encontramos muy por debajo de Chile con el 36% y de otros países
latinoamericanos que superan el 30%. De acuerdo con las estadísticas del Banco
Mundial la oferta de las universidades públicas y privadas es suficiente; pero
la demanda es inferior. En el año 2000, 270.000 cupos no fueron utilizados,
60.000 de ellos correspondieron a la universidad pública y 210.000 a la
privada. En el mismo año el número de matriculados en educación superior fue
de 1.233.848 estudiantes y solamente ingresaron a la educación superior 242.831
alumnos.
Aunque la oferta es suficiente, cada año se incrementa la deserción en la
educación superior debido a que la participación del gasto educativo en el
gasto total del hogar ha aumentado en los últimos 3 años. La financiación de
la educación obliga a los hogares a dejar de consumir otros bienes, incluso
alimentos. Además, esto obliga a que se vinculen más miembros de la familia al
mercado laboral.
Durante el año 2000 , para apoyar estudios superiores de 63.600 colombianos,
el Icetex invirtió $91.750 millones. El presupuesto de la entidad para el año
2001, ascendió a $112.405 millones. Sin embargo, es preocupante que a pesar del
incremento en el presupuesto de la entidad, el número de créditos renovados
viene decreciendo desde 1998 y la demanda atendida para créditos nuevos apenas
representa el 20% de las solicitudes.
Propongo:
Crear 400 mil nuevos cupos universitarios durante el próximo cuatrienio.
Ampliar los créditos anuales al Icetex a $600 mil millones.
Establecer un plan de desempeño con las universidades públicas para que
cada peso ejecutado se traduzca en cobertura y calidad nivelada con las mejores
del sector privado.
¿Cómo lo haremos?
Ampliaremos el crédito universitario. El Icetex tendrá que contar,
dentro de unos años, con recursos hasta por $3 billones para cubrir las
necesidades de los estudiantes. En mi Gobierno deberá llegar a $600 mil
millones. Le daremos prioridad a la obtención de crédito externo, para que
cuente con recursos abundantes para financiar sus actividades, convertirlo en
banco de segundo piso y destinar parte de los recursos a un fondo de garantías
para facilitar el acceso de muchos de los estudiantes. Los créditos serán
otorgados a través de instituciones que garanticen idoneidad y transparencia en
el manejo de los créditos. Para estos fines daremos amplia participación a las
ONG´s especializadas en estas tareas.
Utilizaremos el crédito como herramienta fundamental para los estudiantes
de educación superior de las universidades públicas y privadas. A las
universidades públicas se les girará los recursos de oferta dependiendo de los
cupos ofrecidos a la población universitaria más pobre. Cada peso del
presupuesto básico o adicional debe reflejarse en Cobertura y Calidad.
Promoveremos las alianzas estratégicas y la fusión de universidades
públicas para ahorrar en costos administrativos y trasladar más recursos a la
cobertura, la calidad y la investigación. Es importante retomar la idea de la
Universidad Nacional del Caribe, propuesta por éste Gobierno. El ejemplo se
puede extender a otras regiones de la Patria.
Daremos continuidad a la agenda de conectividad ajustándola e incluyendo
el sistema de televisión pública para garantizar la infraestructura mínima
necesaria que transforme el sistema educativo colombiano. Esta infraestructura
tecnológica y de comunicaciones debe caracterizarse por su amplia
disponibilidad , facilidad de uso, multiplicabilidad y posibilidad de diversidad
en sus usos y aplicaciones. Revisaremos a fondo los criterios y estrategias con
los que actualmente se adelanta la construcción de infraestructura informática
y de comunicaciones para la sociedad del conocimiento la cual debe ser, por su
importancia, de naturaleza pública. La Diócesis de Santa Rosa de Osos es el
ejemplo de una universidad virtual a distancia que le da oportunidades a
regiones remotas y al campesinado.
Concertaremos con las Universidades y las normales superiores, la
formación masiva de tutores que atiendan los diversos programas de universidad
a distancia por internet.
A septiembre de 2001 solamente 17 instituciones de educación superior
habían logrado la acreditación de 75 programas de pregrado. De 45 maestrías
de educación existentes en el país, solamente 25 presentaron la acreditación
previa y únicamente 15 la obtuvieron.
El promedio de docentes con doctorado en Colombia es del 1.6% a diferencia
del promedio en América Latina que es del 9.0%. En el país se gradúan menos
de 30 doctores por año. Este es uno de los índices que habría que mejorar
para crear un impacto positivo en la calidad de la educación superior.
Cada año la educación de los docentes aumenta el rendimiento medio de los
estudiantes en 2.6 puntos. Un aumento de 10 puntos porcentuales en el número de
docentes con educación superior aumenta este rendimiento en 2 puntos.
En 1996 los colombianos participaron en una prueba mundial de matemáticas y
ciencias básicas entre 41 países. Colombia obtuvo el puesto 40.
En la ultima medición de la UNESCO en 1998, Cuba dobló en puntaje de
calidad a Argentina que apareció como segundo en América Latina. Colombia
quedo en quinto lugar.
Las Pruebas Saber, aplicadas entre 1997 y 1999, permiten concluir que nos
encontramos muy lejos del nivel de calidad educativa que requiere el país. Tan
solo un 11% de los estudiantes resuelven problemas matemáticos que requieren un
alto grado de conceptualizacion. En lenguaje, solo un 20% de los estudiantes
logran comprender lo que leen.
Propongo:
Crear la Cátedra Transparencia que se inicia con el compromiso de papás y
mamás de enseñar transparencia en el hogar y continuarla en la educación
básica. Es necesaria para derrotar la corrupción, construir un mínimo ético
que nos obligue a todos a no hacer daño al prójimo y esforzarnos a poner el
País en una senda de mejoramiento permanente con énfasis en la educación.
Desarrollar cuatro acciones principales para mejorar calidad: capacitación
de profesores, conectividad, evaluación permanente de profesores, alumnos y
planteles, y controles.
¿Cómo lo haremos?
Capacitaremos al profesorado de básica y media en: matemáticas, ciencias
básicas, español, inglés e historia, y en nuevas e innovadoras metodologías
que les permitan, no sólo enseñar, sino aplicar adecuadamente el proceso de
conectividad. Para financiar este proyecto aplicaremos parte de los nuevos
recursos del Icetex, provenientes de un crédito de largo plazo y baja tasa de
interés.
Avanzaremos en la masificación del uso del Internet como soporte de la
Revolución Educativa.
Promoveremos la evaluación permanente de profesores y planteles, más con
carácter remedial que sancionatario. Crearemos un programa de seguimiento de
los egresados, con el fin de determinar el ajuste de los programas académicos
con las actuales necesidades del país. El Presidente Cardoso del Brasil, en
1996,inició un programa de evaluación de estudiantes universitarios. En el
año 2001, evaluaron aproximadamente 1.500.000 estudiantes universitarios de 18
carreras, proyecto que ha incidido mucho en la calidad. Repliquemos esa buena
experiencia en nuestra Patria.
El Ministerio de Educación deberá efectuar la homologación y
adecuación de los textos escolares a los respectivos pensum y diseñar un
sistema que permita reutilizarlos a través de un mercado secundario con el fin
de reducir los costos. Mantendremos la pluralidad de textos escolares.
Continuaremos con la exigencia de requisitos serios para la acreditación de
programas universitarios que ha iniciado el Ministerio de Educación.
Algunas proyecciones muestran para Colombia entre 1996 y el 2010 un
crecimiento neto de 600.000 nuevos trabajadores por año en la fuerza laboral.
La pertinencia o armonía entre la educación y las necesidades laborales
empieza por la acertada formación de los profesores.
Las instituciones de
educación superior no pueden finalizar su tarea con la entrega del diploma.
Deben contribuir a la vinculación del graduado a la vida del trabajo. En varios
programas será obligatorio que las universidades preparen a los estudiantes
para ser empresarios.
Propongo:
Vincular la universidad a la actividad
productiva
¿Cómo lo haremos?
Exigiremos que toda universidad dé
información pública y certificada sobre el éxito laboral o empresarial de los
egresados. Serán premiados los programas académicos que incrementen períodos
de prácticas en las empresas o el estudio compartido entre la teoría y el
desempeño, con becas para maestrías y doctorados, y en otros casos con
incentivos para realizar proyectos de investigación.
Vincularemos los
correspondientes programas de pregrado a las incubadoras de empresas para
estimular la creatividad empresarial de los estudiantes. Las incubadoras que
acojan universidades serán apoyadas por el fondo para la pequeña y mediana
empresa.
Aumentaremos la venta de servicios de consultoría de las
universidades públicas, y las comprometeremos a gerenciar la ejecución de
proyectos que ganen confianza de parte de la comunidad empresarial en sus
profesores y estudiantes.
La capacitación técnica para el trabajo productivo es una de las soluciones
al problema del desempleo, reflejado actualmente en la marginalidad, la
exclusión y el desplazamiento forzoso de la población. Daremos prioridad a las
acciones educativas que sirvan para adiestrar a la población en técnicas,
artes, oficios y destrezas que la reivindique ante la sociedad y la reinserte al
desarrollo del país. En Colombia actualmente el Sena capacita en cursos largos
de dos y tres años 118.000 aprendices y 120.000 alumnos en convenios con
empresas. En cursos cortos, capacita 1.400.000 alumnos de los cuales muchos son
repitentes.
Los esfuerzos en capacitación para el trabajo productivo se han
completado en ésta administración con el programa Jóvenes en Acción que
capacita en la actualidad 44.000 jóvenes de los niveles 1 y 2 del Sisben en las
principales 6 áreas del país. La meta es capacitar 100.000 jóvenes durante un
periodo de tres años (2000- 2002)
El costo de capacitación técnica para el
trabajo productivo, prestado por el Sena y otras instituciones del sector
privado sin ánimo de lucro, oscila de $3 a $18 millones, alumnos / año.
Algunos estudios indican que tan sólo el 15% de la capacitación técnica en el
país es impartida por el Sena.
Propongo:
Preparar 150.000 personas en
oficios productivos por año. Si en 10 años, 1.500.000 compatriotas aprenden un
oficio productivo, habremos provocado una impresionante revolución social y de
productividad.
Ampliar y diversificar el programa Jóvenes en Acción con los
jóvenes no bachilleres a cambio del Servicio Militar Obligatorio.
¿Cómo lo
haremos?
Mantendremos la capacitación técnica impartida por el Sena y
permitiremos la concurrencia de entidades sin ánimo de lucro como la Fundación
Carvajal, el Minuto de Dios, Hogares Don Bosco, Actuar, Mac, Antioquia Presente,
Fundesan y otras. A éstas se les pagará por alumno capacitado. Eliminaremos el
control de la politiquería e introduciremos mayor agilidad en la
administración del Sena, que tenga menos edificios y más programas virtuales,
y que reduzca los costos administrativos. Continuaremos con el programa Jóvenes
en Acción con algunas modificaciones que lo amplíen sustancialmente, para la
formación vocacional en oficios que agreguen valor. Incorporaremos gradualmente
a los jóvenes no bachilleres a este programa, como sustituto del servicio
militar obligatorio. Seguiremos la experiencia de Antioquia en donde durante mi
Gobernación entregamos 62 talleres para el trabajo con equipos de alta
tecnología. El departamento entregó la maquinaria, el municipio el local y el
Sena aportó los instructores. Al finalizar el trienio habían egresado 1.644
personas capacitadas y otras 2.355 se encontraban estudiando.
Extenderemos la
capacitación para el empleo productivo a los reclusos, así como a los soldados
y agentes de la Fuerza Pública, para que aprendan un oficio diferente al manejo
de las armas.
Avanzaremos para que todos los bachilleres aprendan un oficio
productivo. Se exigirá como requisito de grado un mínimo de horas lectivas y
prácticas en un área técnica. Que en el año 2005 todos los bachilleres
estén listos para ingresar a la universidad o a la vida del trabajo.
La productividad ha crecido más por el ahorro en gastos y en personal que
por el aporte de ciencia y tecnología. El sistema educativo colombiano carece
de un adecuado programa en formación científica y por ello no favorece las
posibilidades sociales de construir y aplicar conocimientos en actividades de
investigación y producción. Además, el presupuesto de ciencia e
investigación ha descendido del 0.6 % del PIB al 0.14%.
Propongo:
Recuperar
el incremento del presupuesto de investigación, ciencia y tecnología.
¿Cómo
lo haremos?
Incentivaremos la creatividad de los niños para convertirlos en
los investigadores del futuro a través de nuevas e innovadoras metodologías
pedagógicas. Tomaremos el ejemplo de la Escuela Nueva y Primaria Cafam. Es
mirar el futuro desde el presente.
Promoveremos la alianza del Estado, la
comunidad académica, científica y empresarial. Esta alianza debe ser integrada
para no incurrir en errores extremos de países que han concentrado todo el
esfuerzo investigativo en la universidad o en el sector privado. La desconexión
implica que la universidad tenga que vender su producto al mejor postor, sin que
asegure el beneficio para el país o, al contrario, que el proceso, al surtirse
completamente en el sector privado, sirva para rezagar la universidad.
Impulsaremos los centros de desarrollo tecnológico para unir a los respectivos
actores en el propósito de investigar y desarrollar. Estos centros deben
empezar sin inversiones locativas. Tienen que trabajar virtualmente, aprovechar
los laboratorios de las universidades, los propios centros de operación de las
medianas y pequeñas empresas, la posibilidad de transferencia de tecnología
internacional, para producir resultados que agreguen valor y no consumir
recursos en adquisiciones de bienes inmuebles y en construcciones locativas. En
la Gobernación de Antioquia nacieron los primeros centros de desarrollo
tecnológico.
Continuaremos impulsando el desarrollo tecnológico y
científico por medio de Expociencia. Para el desarrollo de los proyectos más
innovadores estudiaremos incentivos e impulsaremos alianzas con los centros de
desarrollo tecnológico.
Utilizaremos el avance científico en el desarrollo
de nuevas ventajas derivadas de la riqueza en biodiversidad. La educación
ambiental hará parte de los currículos en establecimientos escolares, y en la
orientación de la opinión pública para comprometer a gobernantes y gobernados
en la protección del ecosistema. Proponemos la exención tributaria a la
producción de alimentos y medicamentos derivados de la biodiversidad que tengan
un componente importante de agregado investigativo nacional.